viernes, 19 de febrero de 2016

Reseña de Historia de los ciclones y los huracanes tropicales en Puerto Rico

Reseña de Historia de los ciclones y los huracanes tropicales en Puerto Rico
Por Evelio Valeiras Mini

Nota editorial: Evelio Valeiras Mini es estudiante doctoral del Programa de Historia del Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe.

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Historia de los ciclones y los huracanes tropicales en Puerto Rico resulta ser el primer estudio historiográfico que presenta el profesor Luis Caldera. En él se analizan los distintos eventos ciclónicos que han afectado a la isla. En su narración reconstruye la historia climatológica de Puerto Rico desde el siglo 16 al 19. Luis Caldera (2014), utiliza dos métodos para exponer los detalles, en uno se discuten los efectos de los desastres que otros ciclones causaron, a pesar de no haber sido de impacto directo y en el otro presenta los ciclones que afectaron directamente a Puerto Rico. También analiza las implicaciones relacionadas a la evolución del desarrollo de la modernidad de las ciencias meteorológicas.

La selección de las fuentes documentales utilizadas en esta obra estuvo encaminada hacia la identificación de informes oficiales y crónicas que fueron revisados en el Archivo Histórico Nacional de Madrid, el Archivo de Indias, Sevilla, los Archivos Generales de Puerto Rico en San Juan y Ponce; incluyendo las colecciones de Luch Mora y monseñor Vicent Murga, ambas de la Pontificia Universidad Católica de Ponce.

Las fuentes secundarias consultadas se basan en obras diversas, entre ellas: Apuntes Relativos a los Huracanes de las Antillas: En septiembre y Octubre de 1875" escrita por Benito Vinez y publicada en la Habana en 1877, y la obra de Luis Saliva titulada Historia de los Temporales en Puerto Rico, publicada en 1950, entre otras.

Sobre los ciclones tropicales debemos indicar que estos son fenómenos que han existido y afectado algunas regiones del mundo como el Atlántico norte, el Pacifico occidental y la región del Caribe desde hace siglos. Morales (1995), señala que el proceso de civilizar a la colonia durante el periodo anterior al colapso final del poderío Español en el continente americano, se vio malogrado desde un principio, entre otros, por los estragos devastadores causados por el paso de huracanes. Los huracanes dejaban tras enfermedades y epidemias que mataban a pueblos enteros (Ortiz, 1984, p. 70). Algunos de estos eventos fueron registrados en diversos documentos de la época, lo que permitió al autor reconstruir en su obra los eventos ciclónicos que afectaron la isla.

El autor señala que la mayoría de los trabajos enfocados en los huracanes y ciclones tropicales están centralizados en el contenido histórico de sus efectos y daños, como si estos eventos atmosféricos hubieran sido ciclones sin realmente serlo. Los ciclones tropicales a los que se alude en los documentos históricos, han sido llamados de varias formas: tempestad, fuerte temporal o inundación por lo que se dificulta su clasificación, ya que en esta época no había mapas de zona inundables y solo existía la escala Beaufort.[1] La  modernización de las ciencias meteorológicas y el uso de la escala Saffir-Simpson en el 1969, nos ha llevado a entender estos fenómenos al punto que, podemos establecer diferencias entre unos y otros (Calero 2014, pág. 9).

Uno de los métodos utilizados para clasificar los eventos que podrían ser considerados como ciclones consiste en la identificación de los términos utilizados en las crónicas.[2] En un proyecto interdisciplinario donde colaboraron García y otros (2014), del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), y de la Universidad de Colima, se realizó un trabajo que  permitió reconstruir la entrada de ciclones a tierra hasta mediados del siglo XVI, a partir de la revisión de documentos históricos y  de periódicos anteriores a 1949.

La climatología histórica utiliza información para sus interpretaciones climáticas exclusivamente de fuentes documentales históricas. Por esta razón la búsqueda en los patrimonios documentales, de aquellas fuentes y series conservadas, debe contener unos niveles óptimos tanto en la cantidad y la calidad de información climática contenida.[3]  Otro aspecto metodológico general del patrimonio documental utilizado en la climatología histórica son sus dimensiones inabarcables, según Arriendos (1999):

Las diferentes pautas de trabajo o métodos aplicables en climatología histórica dependen de la disponibilidad o riqueza del detalle que proporcionan las fuentes documentales a consultar en cada punto de observación o sector bajo estudio. En cualquier documento puede encontrarse alguna referencia a un fenómeno meteorológico o una circunstancia climática, la magnitud es de este patrimonio obligan a generar, ante todo, estrictos criterios de selección de las fuentes a consultar. De otro modo, las fases de recopilación de datos prácticamente no tendrían fin.

Según Barriendos (1999) la introducción de métodos y técnicas de análisis cuantitativos en esta especialidad, a consecuencia de la influencia ejercida por la corriente de pensamiento neopositivista en la segunda mitad del siglo XX, ha provisto a la climatología histórica de las herramientas que se requerían para poder explotar la información ambiental contenida en los archivos históricos, y desarrollar la caracterización de la variabilidad natural del clima a escala histórica.

La climatología histórica ha desarrollado dos tendencias historiográficas, una la Paleoclimatología que gira hacia la historia de los cambios climáticos de la temperatura y la precipitación, ocurridos en la tierra hace millones de años, y otra la Paleotempestología que resulta ser la que más se acerca a la obra por tener como elementos constitutivos, la reconstrucción de las actividades ciclónicas del pasado, utilizando documentos históricos en combinación con técnicas geológicas.

Luis Caldera utiliza en su obra esta nueva tendencia, recopilando información para sus interpretaciones climáticas de fuentes documentales históricas que son usadas para la reconstrucción, en este caso, de los eventos ciclónicos que ocurrieron en Puerto   Rico para esa época. Son numerosos ya los ejemplos de iniciativas e investigaciones desarrolladas en esta línea. Se destacan entre otros los trabajos de Liu, K.B. and Knowles, J.T., (2008), Mann, M.E., J.D. Woodruff, J.P. Donnelly, and Z. Zhang, (2009), McCloskey, T.A., Liu, K.B. (2009), Urquhart G.R., and Taleno, C.P., (2009). Kar, D., McCloskey, Kennedy, L.M., (2009), Alfaro Erick (2010).

En un estudio sobre huracanes realizado en Costa Rica se utilizó la tendencia relacionada a la historia aplicada, Según Torres Hernández y Zúñiga Arias (2011):

La perspectiva de análisis de la historia aplicada, parte de la base que el conocimiento histórico que actualmente se necesita es el que ayude a edificar una nueva sociedad, la que permita a las poblaciones recuperar su dinámica social y su propia historia. Esto no implica solo el recuperar o producir un acervo documental que se deposita luego en un archivo o biblioteca, sino la generación de conocimiento al servicio de las necesidades del presente que permita enfrentar y superar los retos que se imponen de diferente índole: políticos, sociales, económicos, ecológicos, agropecuarios.

De este modo, una investigación que parte en sus inicios del estudio de los distintos eventos ciclónicos que afectaron a la isla podría ser enriquecida con otras fuentes, visiones y perspectivas, adquiriendo el perfil de un estudio de historia aplicada. Esta tendencia historiográfica ofrece las siguientes ventajas (Torres Hernández y Zúñiga Arias 2011): Primero, a través de la historia aplicada se logran traspasar las barreras disciplinarias y crear un conocimiento interdisciplinario que permite abarcar el objeto de investigación desde diferentes aristas; segundo, los productos obtenidos no solo permiten historiar los procesos estudiados sino aportar elementos que pueden ser tomados en los programas de rehabilitación  que se dan en las          poblaciones impactadas, además permiten prevenir que situaciones similares se repitan y  brindan a los pobladores la posibilidad de ser partícipes directos en la reconstrucción de  su pasado histórico constituyéndose de esta manera en actores sociales de su presente y  futuro.

Las tendencias historiográficas como la Paleotempestología y la historia aplicada, podrían ser utilizadas como un apoyo para desarrollar estudios sobre la planificación de los usos que se le asignarían a los espacios marinos, con el objetivo de prevenir los riesgos y los daños que estos fenómenos ocasionan a la vida y a la propiedad de las comunidades costeras. Las ayudas económicas para estas situaciones de emergencias, deben estar dirigidas a las necesidades de la población afectada.

El autor del libro Historia de los ciclones y los huracanes tropicales en Puerto Rico, Luis Caldera Ortiz, actualmente realiza sus estudios doctorales en Historia y Filosofía en la Universidad Interamericana, Recinto Metropolitano. Nació en el municipio de Ponce en 1984. Se ha destacado en promover la historia, dictando conferencias en escuelas, programas de radio, y actividades culturales en el pueblo de Coamo.  Fue reconocido como el historiador Joven del año 2013, una distinción que le otorgo la UNESCO por sus ejecutorias.

BIBLIOGRAFIA:

Barriendos, Mariano. "La Climatología Histórica en el Marco Geográfico de la Antigua Monarquía Hispana." Revista Electrónica de Geografía y Ciencias Socialesm, Universidad de Barcelona, no.  53 (1999).

Caldera Ortiz Luis, Historia de los ciclones y huracanes tropicales en Puerto Rico. Lajas, Puerto Rico: Alkerre, 2014.

García Acosta Virginia, Cuevas Jimena y de la Parra Myriam, Padilla Raymundo Bracamontes, Beatriz. 6 noviembre 2014. "La climatología de ciclones tropicales en el Pacifico mexicano." Noticias de Juárez, 2014.

Gervasio, García. Armar la Historia. La tesis en la región menos transparente y otros ensayos. Edición Huracán. 1989.

Graciela Binimelis de Raga, Beatriz Bracamontes, Luis Manuel Farfán Molina del Centro y Rosario de Lourdes Romero Centeno. Landfilling tropical cyclones on the Pacific coast of México: 1850-2010.” Atmosfera Vol. 26, no. 2 (2013).

Hernández Sandoica, Elena. Tendencias historiográficas Actuales: Escribir historia hoy. Edited by S.A. Akal. Madrid, 2004.

J., Alfaro Erick. “Caribbean sea tropical cyclones occurrence in the last six decades and their impact in Central America and the Caribbean Islands." Intercedes Vol. XI (2010): 136- 163.

Kar, D., McCloskey, T.A., Liu, K.B. "Reconstructing paleo hurricane disturbance regimes in the Dominican Republic." International Biogeography Society (JBS) meeting.  Merida, Mexico, 2009.

Liu, K.B. and Knowles, J.T. "Proxy Record of Holocene Hurricane Activity from Barbuda in the Northern               Caribbean," American Geophysical Union (AGU) 2008 Fall Meeting. San Francisco, 2008.

Mann, M.E., J.D. Woodruff, J.P. Donne11y, and Z. Zhang. “Atlantic hurricanes and climate over the past 1500 years" Nature 460 (2009): 880-883.

Mario, Gómez Ramírez. "Trayectorias históricas de los ciclones tropicales que impactaron el Estado de Veracruz de 1930 al 2005." Revista Electrónica de Geografía y Ciencias Sociales. Vol. X, no. 218 (2006).

McCloskey, T.A., Liu, K.B., Urquhart, G.R., and Taleno, C.P., 2009. “Hurricane history for the southern Caribbean coast of Nicaragua." 105th Annual Meeting of the Association of American Geographers. Las Vegas, 20

Morales Carrión, Antonio. Puerto Rico y la lucha por la hegemonía Caribe: Colonialismo y contrabando, siglos XVI -XVII. Centro de Investigaciones Históricas/Editorial de la Universidad de Puerto Rico. Rio Piedras, 1995.

Ortiz, Fernando, Antonio. El Huracán su mitología y sus símbolos. 1984.
           
Underwatertimes.com, News Service. "Paleotempestology: Researcher Uncovers Prehistoric Hurricanes by Digging into the Past. 2007.

Torres Hernández Margarita y Zúñiga Arias Ana. "Aportes de la historia aplicada para el estudio de los desastres. El caso del huracán Juana en Costa Rica: 1988. “Revista de Historia Iberoamericana, 4(2011)




[1] "La escala fue adaptada para uso no naval a partir de los 1850s, al asociar los números de Beaufort con el número de rotaciones de un anemómetro que media la velocidad del viento. En 1906 las descripciones de cómo el mar se comportaba se cambiaron y se extendieron a las observaciones en tierra " es.wikipedia.org/wiki/Escala _de_h uracanes_de_ Saffir-Simpson.
[2] García Acosta Virginia, Cuevas Jimena y de la Parra Myriam, Padilla Raymundo Bracamontes, Beatriz. “La climatología de ciclones tropicales en el Pacifico mexicano”. Noticias de Juárez, 2014.
[3] Barriendos Mariano "La Climatología Histórica en el Marco Geográfico de la Antigua Monarquía Hispana", Revista Electrónica de Geografía y Ciencias Sociales, Universidad de Barcelona, no. 53 (1999).

4 comentarios:

  1. Estimado Pablo: Saludos. Gran reseña del libro del Prof Caldera. Falta incluir en la literatura el escrito que prepare para la revista "Acta Científica" "Resumen Histórico de los Temporales en Puerto Rico" (1992) que el Prof Caldera y otros interesados puede bajar en el siguiente enlace: http://www.recursosaguapuertorico.com/Historia_Huracanes_en_Puerto_Rico__1502-1992__por_Ferdinand_Qui__ones.pdf

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    1. Saludos Ferdinand. Gracias por tu colaboración. Estaré enviándole el enlace al profesor Caldera y a Evelio.

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  2. Excelente reseña del geógrafo Evelio Valeiras. El tema es de gran interés para mis investigaciones en arqueología subacuática, y espero conseguir el libro del historiador Luis Caldera y comparar con la obra de Luis Salivia, que hace tiempo utilizo y, de hecho, me permitió fechar la caída de una chimenea histórica en Caguas.

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    1. Saludos Dr. Vega. Gracias por su comentario. De hecho, entré a su página y es una muy interesante. El libro de Caldera lo puede pedir por amazon o visitar la librería de Norberto González.

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