viernes, 15 de junio de 2018

Mi idea de una gran novela puertorriqueña


MI IDEA DE UNA GRAN NOVELA PUERTORRIQUEÑA
Por Milagros Alameda-Irizarry

…la novela que quiero leer. Hace años
que la estoy buscando, y confieso que
es muy difícil complacerme.

Fernando Picó


Todos estamos escribiendo el mismo
libro, al final de cuentas. Y ese mismo
libro, al final de cuentas, es nada.

Roberto Bolaño

Marcar para adquirir
En el año 1993 leí un artículo sumamente interesante en el que el autor se quejaba de que en Puerto Rico nadie escribe novelas largas, novelas con muchos personajes sacados de la vida real, personajes que van al supermercado y a la farmacia. Novelas de quinientas páginas como las que aparecen en la lista de las más vendidas del New York Times. Los argumentos me parecieron muy válidos y razonables por lo que decidí aceptar el reto que se me presentaba pensando que ninguno de nuestros escritores consagrados iba a ponerse a escribir quinientas páginas de mentiras en una época en la que las novelas muy largas no estaban de moda. Yo había leído algunas novelas largas en mi juventud: Don Quijote, La montaña mágica y otras que me habían impresionado profundamente. Pero esos eran otros tiempos. Dado que ya los verdaderos escritores no escribían cosas tan voluminosas y originales, pensé que esta era mi gran oportunidad para lucir mis dotes de narradora y al mismo tiempo continuar el diálogo entablado con libros que yo había estado leyendo desde que era chiquita. Entonces, con un lenguaje prestado y unas ideas desgastadas por el uso y el tiempo, con muchas referencias veladas o descubiertas (intertextualidad, según algunos), me puse a reinventar una historia que podría ser (más o menos) la historia de cualquier familia de las muchas que habitan en las páginas de todos los grandes narradores de la historia literaria. Mi novela contaría la historia de una familia puertorriqueña de antepasados indígenas y africanos y comenzaría contando sobre los orígenes remotos de los primeros puertorriqueños que aparecieron en la isla. Naturalmente, de aquí pasaría a escribir largo y tendido sobre los quinientos años de ocupación y coloniaje. Después de agotar este tema pasaría a contar con gusto el advenimiento de la República de Puerto Rico, hecho que yo colocaría, esperanzada, en el siglo XX por ser ese mi tiempo, más o menos durante los años treinta o cuarenta. Esta primera parte de la novela cubriría por lo menos trecientas páginas. Entonces introduciría la historia de esa gran familia puertorriqueña de antepasados indígenas y africanos. Naturalmente incluiría algunos personajes españoles y norteamericanos quienes tendrían mucho que ver en el desarrollo de mi historia. Las alegrías y vicisitudes de esa familia serían innumerables. No faltarían secretos, pecados imperdonables, maldiciones, presagios, bodas, solteronas, muchachas fértiles, hombres estériles, nacimientos, bautizos, tíos borrachones, esposas celosas, madrastras, abortos, infidelidad conyugal, viajes de placer a Nueva York, viajes no tan placenteros a la gran manzana, jiras a La Parguera y al balneario de Boquerón, viajes por la autopista de Ponce con paradas en el Monumento al Jíbaro, celebraciones del cuatro de julio, la diosa Mita, Walter Mercado, la comadre, caseríos, urbanizaciones, arroz con habichuelas, sopas Campbell, chillo  entomatado, mofongo con caldo de pescado, chuletas can-can, debutantes, vejigantes, estudiantes de medicina en España, problemas de identidad sexual, problemas de identidad nacional, viajes furtivos a la farmacia los viernes por la noche, independentistas, socialistas, vende-patrias,  asesinatos políticos, crímenes pasionales, obreros de la caña, rompehuelgas, maestros, curas, monjas, actrices de telenovelas, cubanos, dominicanos, escritores, abogadillos, música popular, gente pobre, gente rica, choferes de carro público, emigrantes. Paro aquí porque la lista sería literalmente interminable. La parte más densa de la novela la dedicaría a contar la historia de Vibia P, miembro infame de esa gran familia, mujer de una belleza legendaria, autora de un crimen horrendo -con repercusiones a nivel nacional- encarcelada, a punto de morir en la horca, loada por muchos, denigrada por todos. Pensaba que esto sería suficiente para completar mis quinientas páginas y concluir con la apoteosis de lo perfectamente logrado, cumplido, acabado. Fue tal mi ingenuidad y audacia, que pensé que los verdaderos narradores me perdonarían el atrevimiento y que tendría todo el tiempo del mundo para escribir mi gran novela. Acomodada en el carro del autoengaño me dediqué a escribir muy lentamente. Para el año dos mil ya tenía escritas casi diez páginas cuando, por razones que no puedo explicar, olvidé el proyecto de la novela y me puse a recordar y a escribir sobre cosas reales o imaginadas que yo había experimentado durante mi niñez y juventud. De esta purgación mental surgió La isla de los monos silvestres y otras cosas que actualmente continúan tratando de abrirse paso, con poco brillo y mucha oscuridad, por las regiones vastas de la cultura boricua en Filadelfia. Pero la diarrea verbal no paró ahí. Después de los monos, después de Maguayo y el payaso Melaíto, se me ocurrió escribir sobre la vida en Filadelfia. Me compré una computadora con la esperanza de acelerar mi proceso creativo, puse mis notas en archivos digitales y afortunadamente volví a encontrarme con La novela de Vibia P. Entonces me obsesioné con las bibliotecas y las librerías de viejo, compré muchos libros y los organicé siguiendo el sistema de la Biblioteca del Congreso. Entonces las ideas comenzaron a llegarme de manera precipitada y caótica. Saqué a la luz un par de cuentitos: Ascensor y La biblioteca. El tiempo comenzó a correr desenfrenadamente, me caí del carro o me volví a acomodar en el carro, no sé. Cuando pensaba que estaba escribiendo en el archivo de La novela de Vibia P en realidad estaba escribiendo en el de la vida en Filadelfia. Cuando finalmente me percaté del caos en que se hallaban mis archivos y notas ya era tarde para arreglarlos. Por más que trataba de separar unas ideas de otras ellas se negaban a desenredarse. Habían adquirido un carácter pegajoso y agridulce, como de mangos podridos. Me pasé muchas noches velando, pensando, tratando de que las ideas se acomodaran y fluyeran con lógica. Pero todo fue inútil. Mi incompetencia en el campo de la tecnología lo hacía todo más difícil. Muchas veces pensé mandar la computadora al diablo. Si no lo hice fue porque pensé que quizás podría sacar algo en claro de aquel embrollo. En esas estaba cuando el año 2013 me sorprendió con la aparición de una gran novela puertorriqueña de más de quinientas páginas: Barataria, de Luis López Bauzá. Mi primera reacción: “¡Coño! ¿Cómo es posible? ¡Nunca la leeré!”

Transcurrieron varios meses, la curiosidad me roía. Con la excusa de unas vacaciones en el Caribe me fui a Puerto Rico para comprar el mamotreto: dos volúmenes, novecientas ocho páginas. Espantada, abordé el avión otra vez y regresé a Filadelfia. Pasaron varios días antes de que me decidiera a comenzar la lectura. La novela me asustaba, no sólo por lo larga que era sino también porque la imaginaba sólida, bien escrita, deslumbrante, capaz de conmoverme, llena de frases sabihondas, urdida con maestría, digna de llamarse gran novela puertorriqueña.

Entre unas cosas y otras la lectura me tomó una semana más o menos y tengo que admitir que Barataria cumple lo que promete y más. Obviamente ya no es necesario que yo escriba la gran novela puertorriqueña. Pero me rehúso a suprimir las pocas páginas que el caos en mi cabeza produjo.  Aquí van, en un frangollo que quiere ser literario y que sólo aspira a la luz de unos ojos indulgentes…


martes, 5 de junio de 2018

Justificación de la implantación de "Clarificación de Conciencia"


JUSTIFICACIÓN DE LA IMPLANTACIÓN DE "CLARIFICACIÓN DE CONCIENCIA"
Por Jaime Medina Medina

Marcar para adquirir
Muchas personas de diversas edades y niveles sociales, políticos y económicos tienen problemas de salud mental, su conciencia está confusa o no están plenamente conscientes de sus actos; por lo tanto, no anticipan las posibles consecuencias negativas de lo que hacen, lo que obra en perjuicio de ellos y los demás. En Puerto Rico, un estudio realizado por la Universidad de Puerto Rico en 2016 y solicitado por ASSMSCA reveló que de 165,497 personas afectadas con problemas de salud mental entre las edades de 18 a 64 años:

     1. El 7.3% padece de una condición mental seria.
     2. El 18.7% vive con alguna condición siquiátrica.
     3. El 23% combina alguna condición mental con abuso de drogas y/o alcohol.
     4. Las condiciones más comunes son desórdenes de ansiedad (ansiedad general, pánico, fobia social, agorafobia=fobia a los espacios abiertos) que afectan al 12.5%, y desórdenes de ánimo que afectan al 10%.
     5. El 36.1% con serios problemas mentales no reciben tratamiento. Véase “Grave cuadro de salud mental en Puerto Rico”, El Nuevo Día (16 enero 2017).

Una enfermedad mental seria se define como un desorden de conducta, emocional, o mental, de suficiente duración y que resulta en un impedimento sustancial que interfiere con, o limita, el funcionamiento y las relaciones de una persona en su familia, trabajo, comunidad. Sobre este particular véase a APA (2013), DSM-5-Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders.

Ante ese cuadro, con el objetivo de superarnos, aminorar o sobrellevar de forma apropiada las situaciones que nos crean confusión y/o nos conducen a tener desórdenes de salud mental que nos afectan, y afectan los entornos donde nos desempeñamos, diseñamos los Talleres de Clarificación de Conciencia, mediante los cuales esperamos concientizar a los participantes sobre: la confusión de conciencia; los mitos o creencias dañinas; el machismo; la paternidad inadecuada; el maltrato de menores; la violencia doméstica; las consecuencias adversas del divorcio o separación de los padres; la alienación parental; la drogadicción; el efecto del alcohol y las drogas en el cerebro; la marginación de las personas sin hogar; el maltrato a los ancianos.

Ante todas esas situaciones, presentamos alternativas para superarnos y seguir adelante, como la custodia compartida de los menores cuando sus padres se separan o divorcian; Los Pasos en el Camino, una guía de enfoque sicosocial cristiano; la relevancia de la sabiduría; los atributos adecuados de conciencia que deben poseer ambos padres; el amor condicional y el amor incondicional; la alienación parental; las siete dimensiones de la persona -de enfoque holístico-; y varias reflexiones. De esa manera propulsamos concientizar a los menores, los padres y diversos grupos, influyendo positivamente en su funcionamiento sicosocial.

Con humildad sostenemos que las alternativas-herramientas presentadas son una manera efectiva de combatir la cultura machista que nos denigra como pueblo, clarificar la conciencia, estar conscientes de las posibles consecuencias de nuestros actos y adquirir conocimientos que nos dirijan a modificar positivamente nuestra conducta y a potenciar nuestras habilidades para superarnos.

Nota editorial: Jaime Medina es el autor del libro Clarificación de conciencia: Talleres holísticos. El escrito aquí presentado es el capítulo introductorio del mismo. 

lunes, 28 de mayo de 2018

Demonios y brujas en el Caribe del siglo 17


Demonios y brujas en el Caribe del siglo 17
Por Pablo L. Crespo Vargas

Adquirir en amazon
La creencia en la existencia de un ser malvado conocido como diablo o demonio es parte esencial de las grandes religiones monoteístas tales como el judaísmo, el cristianismo y el islam. En el caso que nos compete y étnicamente hablando, el Caribe del siglo XVII era un mosaico de grupos, tanto de origen local como extranjero, que se mezclaron y dieron paso a un sincretismo que marcó la región de manera contundente al punto que hoy se puede apreciar una gran diversidad cultural.

La corona española, que dominaba gran parte del Caribe, había creado un sistema de gobernanza donde imperaba una estrecha relación entre el estado y la iglesia. La unión de ambas instituciones implicaba un estado sólido y próspero, aunque esto no era lo que palpaban los súbditos, mucho menos en colonias olvidadas por haber mermado su producción minera, tal como es el caso de Puerto Rico.

Aunque la creencia al demonio era algo generalizado, su adoración era prohibida. Tanto la iglesia como el estado lo condenaban. Para esa época, cualquiera que adorara a este ser era considerado brujo o bruja. Su práctica, usualmente, se realizaba en grupos. En esencia, para el estado estos adoradores se convertían en una especie de seres antisociales que contradecían todo el orden establecido. Los seguidores del demonio practicaban ceremonias y ritos contrarios a los preceptos y dogmas legales. La variedad de ritos podía variar, pero de manera general podemos mencionar la realización de maleficios, el uso de magia negra, la profanación de símbolos católicos, las orgías, los viajes nocturnos y los sacrificios humanos. Muchos de estos sacrificios implicaban prácticas de canibalismo como los que ocurrieron en la Habana, en Pácora (Panamá), y en Zaragoza (Nueva Granada).

Se conoce de un adorador, Antón Carabalí, 50 años, esclavo procedente de África, residente en Cuba, que asesinó a ciento cincuenta y tres personas, todas consumidas como parte de la dieta de su grupo. En otro caso particular, el de Isabel Hernández, 60 años, biáfara liberta, residente en Pácora, fue objeto de estudio de investigadores colombianos que establecieron de manera teórica que la antropofagia fue desarrollada como una necesidad particular de su secta. Esto debido a que, en su declaración, Isabel Hernández indicó que su primer cuerpo fue el de una niña de tres años. Esta acción fue reprendida por el líder del aquelarre, quien mencionó que se necesitaban cuerpos más grandes para alimentar a todos los participantes. Sus siguientes quince víctimas fueron personas adultas. En su testimonio se declara que el asesinato ocurría succionando a la persona atacada por la nariz, en una especie de práctica vampirística. Varios testigos la vieron embistiendo a una señora en su cama. A la pregunta de cómo llegaba a sus víctimas, ella respondió que volaba. Otra característica que presentaban los adoradores del demonio es la creencia de que pueden transformarse en animales. Isabel Hernández estaba convencida, y algunos testigos lo afirmaban, que ella tenía el poder de convertirse en toro o cabra. Una de sus compañeras, María Cacheo, 40 años, negra liberta, se transformaba en pato, cabra, caimán, pavo o ratón, según su necesidad.

Según podemos contactar en los documentos de la Inquisición española, procedentes de Cartagena de Indias, el diablo le otorgaba a cada seguidor un demonio y estos son nombrados en un sinfín de ocasiones, entre ellos encontramos: a Chochuelo, Volador, Nassao, Buenosdías, Quita, Tongo, Cerbatán, Venacá, Gallo, Ñaga, Cañado, Zambapalo, Tumaque, Yerbabuena, Solimán, Tararira, Escudero, Mahoma, Barrabás y el famoso Cojuelo. Si apreciamos bien los nombres, algunos de ellos fueron atribuidos según las características que presentaban. Otros provienen de personajes que dentro de la mentalidad cristiana de la época eran considerados perseguidores del cristianismo. Los nombres más utilizados para mencionar al rey de los demonios eran Lucifer y Satanás. Los acusados lo describen, en la mayoría de los casos, como un macho cabrío; no obstante, se presentan otras descripciones como un ser de tamaño extremo o como un guerrero que tiene un atavío particular.

Nuestro estudio sobre la demonología caribeña del siglo XVII nos lleva a pensar que esta se desarrolló como reacción de los grupos marginados contra la opresión de los conquistadores y la clase gobernante. El cristianismo, utilizado por la corona española como una fuerza de control social, fue un blanco atacado no solo por la propaganda antiespañola, que luego sería conocida como la leyenda negra, sino que el surgimiento de actividades contrarias a la fe oficial, demuestran la existencia de una sociedad llena de prejuicios y discriminaciones, cuyas víctimas buscaban una válvula de escape. Por último, debemos aclarar que la demonología caribeña de la época tiene una estrecha relación con la desarrollada en Europa; por lo cual pensamos que la mayoría de la influencia e ideas sobre los demonios provino desde la península Ibérica.

Para conocer más sobre este tema los invitamos a adquirir la publicación El demonismo en el Caribe hispano: Primera mitad del siglo XVII.

Nota editorial: Una versión de este artículo fue publicado en El Post Antillano el 1ro de octubre del 2016.

lunes, 23 de abril de 2018

Cervantes, El Quijote y el Día del Idioma


CERVANTES, EL QUIJOTE Y EL DÍA DEL IDIOMA
Por: Arturo Álvarez D’ Armas

Óleo sobre lienzo de Honoré Daumier,
c. 1868
La UNESCO en Conferencia General del día 15 de noviembre de 1995, declaró el 23 de abril, día de San Jorge, Día Mundial del Libro y de los Derechos de Autor y en esta fecha se honra además la memoria del ilustre escritor Miguel de Cervantes, cuyo manejo creador del idioma castellano, al cual imprimía una gracia insuperable, ha sido motivo de admiración y elogio durante cuatro siglos.

Don Miguel Cervantes Saavedra nació en Alcalá de Henares el 9 de octubre de 1547 y murió en Madrid el 23 de abril de 1616. Su primera obra fue un soneto dedicado a la muerte de la reina Isabel de Valois, esposa de Felipe II. Antes de escribir El Quijote, ya era conocido por sus Novelas ejemplares, La Galatea, el Viaje del Parnaso, extenso poema en tercetos encadenados. En 1615, publicó Ocho comedias y ocho entremeses nuevos nunca representados, pero su drama más popular es, La Numancia, además de El trato de Argel, la cual es una comedia de cautivos, su fecha aproximada es 1582, más adelante se le da el título de Los baños de Argel. Originalmente publicada en 1784 por Antonio de Sancha.

Un año después de su muerte, aparece la novela Los trabajos de Persiles y Segismundo, cuya dedicatoria a Pedro Fernández de Castro y Andrade, VII Conde de Lemos, su mecenas durante años, y a quien están también dedicadas la segunda parte del Quijote y las Novelas ejemplares, y que firmó apenas dos días antes de morir, resulta una de las páginas más conmovedoras de la literatura española:

“Señor; aquellas coplas antiguas que fueron en su tiempo celebradas, que comienzan: «Puesto ya el pie en el estribo», quisiera yo no vinieran tan a pelo en esta mi epístola, porque casi con las mismas palabras las puedo comenzar diciendo:
Puesto ya el pie en el estribo,
con las ansias de la muerte,
gran señor, ésta te escribo.
Ayer me dieron la extremaunción, y hoy escribo ésta. El tiempo es breve, las ansias crecen, las esperanzas menguan, y, con todo esto, llevo la vida sobre el deseo que tengo de vivir y quisiera yo ponerle coto hasta besar los pies de V. E., que podría ser fuese tanto el contento de ver a V. E. bueno en España, que me volviese a dar la vida. Pero, si está decretado que la haya de perder, cúmplase la voluntad de los cielos y, por lo menos, sepa V. E. este mi deseo y sepa que tuvo en mí un tan aficionado criado de servirle, que quiso pasar aún más allá de la muerte mostrando su intención. Con todo esto, como en profecía, me alegro de la llegada de V. E.; regocíjome de verle señalar con el dedo y realégrome de que salieron verdaderas mis esperanzas dilatadas en la fama de las bondades de V. E. Todavía me quedan en el alma ciertas reliquias y asomos de las Semanas del Jardín y del famoso Bernardo. Si a dicha, por buena ventura mía (que ya no sería sino milagro), me diere el cielo vida, las verá, y, con ellas, el fin de la Galatea, de quien sé está aficionado V. E., y con estas obras continuado mi deseo; guarde Dios a V. E. como puede, Miguel de Cervantes”.

El 16 de enero de 1605, es publicada la primera edición de la primera parte del Ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, de don Miguel de Cervantes. Editado por la imprenta de Juan de la Cuesta en Madrid. La segunda parte es publicada en 1615, impresa igualmente por Juan de la Cuesta. Don Quijote representa el idealismo. Con esta obra se marca el inicio de la novela moderna. La novelística cervantina se caracteriza por su creación sabia de atmósferas de realidad mediante descripciones veristas y por ello verídicas. Podemos llamar así realista a Cervantes en cuanto que en su obra transmite una honda impresión e intuición de realidad.

Sobre esta monumental obra de la lengua castellana nos dice el novelista peruano Mario Vargas Llosa: “Antes que nada, Don quijote de la Mancha, la inmortal novela de Cervantes, es una imagen: la de un hidalgo cincuentón, embutido en una armadura anacrónica y tan esquelético como su caballo, que, acompañado por un campesino basto y gordiflón montado en un asno, que hace las veces de escudero, recorre las llanuras de la Mancha, heladas en invierno y candentes en verano, en busca de aventuras”.

En América, aparecieron los primeros ejemplares de El Quijote, en el galeón “Espíritu Santo” llegado al puerto de Veracruz en 1605, eran 262 ejemplares. De allí se remitieron algunos ejemplares a la ciudad de los esclavos, Cartagena de Indias. Viajeros como Juan Ruiz de Gallardo, quien vino al “Nuevo Mundo” en el galeón “Nuestra Señora de los Remedios” y Alonso López de Arce en el galeón “San Cristóbal”, leyeron en su periplo oceánico, El Quijote.

El Quijote es llevado a Perú a través de Portobelo, de allí en mula hasta Panamá y después en barco hasta Lima. Según don Ricardo Palma en su afamada obra “Tradiciones Peruanas”, el primer ejemplar leído en Lima fue el del Conde Monterrey, virrey del Perú, y procedía de Acapulco.

Sobre la presencia de tan grande obra en Venezuela no tenemos mayor información. El investigador Iván Drenikoff dice: “Parece ser que en la biblioteca del Dr. José María Vargas había un ejemplar de El Quijote. La biblioteca Nacional de Caracas tiene la edición ilustrada, impresa en Holanda en 1697, perteneciente a la colección Dolge”.

Con motivo de celebrarse los 500 años del arribo de los europeos al continente americano, la Academia Nacional de la Historia, siendo su presidente el Dr. Guillermo Morón, edita una versión facsimilar de El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, de 1647, con prólogo de Morón, una bibliografía elaborada por Roberto José Lovera De Sola y 30 ilustraciones pertenecientes a los artistas plásticos Pedro León Zapata, Régulo Pérez y Luis Guevara Moreno.

PERSONAJES:

Don Quijote: Hombre idealista. Personaje principal de “El Ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha”. Hidalgo cincuentón, esquelético como su caballo. El nombre de Don Quijote era Alonso Quijano, el Bueno. Usa los seudónimos de Caballero de la Triste Figura y Caballero de los Leones.

Sancho Panza: Campesino vecino de don Quijote, hombre de bien, realista ante el idealismo de El Quijote. Según, de poca sal en la mollera. Dejó mujer e hijos para ser escudero de su vecino, siempre en su fiel burro. Era la parte realista de don Quijote.

Rocinante: Caballo flaco y pando como su amo. Una noche sin despedirse de nadie, se marcharon en busca de aventuras. Don Quijote montaba a Rocinante y Sancho Panza su burro o su asno, muy querido por este. Al final se lo roban al desdichado panzón.

Dulcinea: Eterna enamorada de El Quijote. Dama labradora llamada Aldonza Lorenzo y para él será Dulcinea del Toboso. A ella se encomienda el aventurero para realizar cada una de sus empresas. El cree en ella para creer en sí mismo.

Cide Hamete Benengeli. Personaje ficticio, supuesto historiador mahometano creado por Cervantes.

Esposa de Sancho Panza: Conocida como Juana Gutiérrez, Teresa Cascajo, Teresa Panza y Teresa Sancho. Esa fue una estrategia de Cervantes, donde el personaje está cada vez más liberado de la letra, más independiente del libro; no está en el libro, sino fuera de él. Tenía una hija llamada Sanchica Panza.

Por mera casualidad, tres excelentes escritores fallecieron en esa misma fecha. William Shakespeare nacido en Straford-upon-Avon, Inglaterra el 26 de abril de 1564 y falleció el 23 de abril de 1616. Dramaturgo, poeta y actor. Conocido en ocasiones como el Bardo de Avon (o simplemente El Bardo), Shakespeare es considerado el escritor más importante en lengua inglesa y uno de los más célebres de la literatura universal. Algunas de sus obras son: Romeo y Julieta, La Tempestad, Las alegres comadres de Windsor, El mercader de Venecia, El sueño de una noche de verano y el poemario Venus y Adonis.

Igualmente, nuestra afamada Teresa de la Parra, murió en Madrid, España, el 23 de abril de 1936. Nació en París, Francia, el 5 de octubre de 1899, Ana Teresa Parra Sanojo, escritora venezolana conocida por su seudónimo Teresa de la Parra. Hija de padres venezolanos residenciados en París. Entre sus obras más recordadas tenemos a Ifigenia y Memorias de Mamá Blanca.

Finalmente, Inca Garcilaso de la Vega, (Cuzco, Perú, 12 de abril de 1539 – Córdoba, España, 23 de abril de 1616). Escritor e historiador. Es el primer escritor mestizo de América. Hijo de Sebastián Garcilaso de la Vega, noble capitán español y de la ñusta o princesa inca Isabel Chimpu Ocllo. Algunas de sus obras son las siguientes: Historia de la Florida, Comentarios reales, Historia General del Perú.

Fuentes Consultadas:
ABAD NEBOT, Francisco. Géneros literarios. Barcelona: Aula Abierta Salvat, 1981. 64 p. (Colección Salvar/Temas Claves, 36)

CERVANTES, Miguel de. Don Quijote de la Mancha. Presentación Mario Vargas Llosa; la invención del Quijote, Francisco Ayala; Cervantes y el Quijote, Martín de Riquer. Edición y notas de Francisco Rico. Edición del IV Centenario. Madrid: Real Academia Española, Asociación de Academias de la Lengua Española, 2004. 1249 p.

DRENIKOFF, Iván. Información oral. Caracas: 9 de abril de 2005.

MEDINA CALATAYUD, Adela. “Hay una edición criolla de El Quijote”. En: Ultimas Noticias, Caracas: 10 de abril de 2005. p.6. Entrevista al historiador Guillermo Morón.

OTERO, Lisandro. “Don Quijote en América”, En: Orbe. Caracas: Nº 9, 28 de marzo al 3 de abril de 2005. p. 21.          

domingo, 1 de abril de 2018

La participación de las mujeres en la Revolución Cubana


La participación de las mujeres en la Revolución Cubana 1956 ̵ 1959
Por Noemí Rivera De Jesús[1]

“La revolución ha traído un enorme progreso para la mujer”.
Teté Puebla[2]

Introducción
Las mujeres cubanas siempre han estado dispuestas a luchar por la Patria. El caso de la Revolución Cubana de los años 50 no es la excepción. Entre las mujeres participantes se encuentra la conocida Vilma Espín, su hermana Nilsa Espín, Celia Sánchez, Clodomira Acosta, Teté Puebla, Asela de los Santos, entre otras. Pero no descartamos la idea de que existieron otras mujeres que formaron parte importante de la revolución y permanecen todavía en el anonimato. Por esa razón, resulta necesario continuar investigaciones sobre la revolución cubana contemporánea, pero enfatizando el rol de las féminas para tener un panorama histórico completo.

En muchos libros de historia general de Cuba no se enfatiza en la participación femenina. Dentro de este mismo tema, resulta necesario investigar la participación de las mujeres negras en la revolución. Sin embargo, este artículo tiene una limitación que es necesario mencionar, pues fue realizado a base de libros, ediciones del periódico cubano Granma y algunas fuentes documentales de la Colección Cubana de la Universidad de Miami. Existen fondos documentales en el Archivo Nacional de la República de Cuba y en la Oficina de Asuntos Históricos que deben ser consultados para ampliar este trabajo investigativo. Pero es necesario ciertos permisos y el visado académico para poder investigar en Cuba. Aclarado el detalle de las limitaciones, el objetivo de este artículo es demostrar la participación femenina en la Revolución cubana y analizar las aportaciones de algunas mujeres participantes de la revolución. Recordemos que las mujeres han formado parte de las distintas revoluciones a través de la historia y es necesario resaltar su participación en la revolución cubana.

Vilma Espín
Comenzamos con la conocida cubana Vilma Espín, quien fue líder estudiantil, guerrillera del ejército rebelde en la Sierra Maestra, segunda mujer ingeniero químico en Cuba, combatiente del movimiento 26 de Julio, condecorada como heroína de la Revolución, miembro del comité central del Partido Comunista de Cuba, presidenta fundadora de la Federación de Mujeres Cubana en 1960 y esposa de Raúl Castro Ruz. Pero debemos mencionar que Espín, como los Castros, pertenecían a la alta burguesía de la provincia de Oriente. El autor Guillermo Cabrera señala que “la fotografía de la bella cubana con una gardenia al pelo negro se publicó en la portada de Life y recorrió el mundo como la imagen de la belleza guerrillera en su boda con un novio de verde-olivo, boina y extraña trenzaˮ.[3]

También ofreció discursos relacionados a mujeres que conoció durante la causa revolucionaria tales como Haydée Santa María y Celia Sánchez Manduley. Escribió recuerdos sobre Lidia y Clodomira. Además, no olvidó mencionar y recalcar la importancia del Pelotón Mariana Grajales. Vilma Espín es una de las mujeres más recordadas en la política y lucha femenina en el siglo XX en Cuba. Desde muy joven y antes de la Revolución cubana, esta mujer se destacaba en los movimientos estudiantiles en la Universidad del Oriente. Allí participó en las manifestaciones en contra del gobierno de Fulgencio Batista.[4] En una entrevista, Vilma Espín argumenta que “las mujeres insistieron en organizarse, y en ser organizadas, para integrarse a las tareas mas apremiantes de la revoluciónˮ.[5]

Celia Sánchez Manduley
En el caso de Celia Sánchez Manduley, algunos autores señalan que ella fue la mano derecha de Fidel Castro. No solo fue secretaria de Fidel, sino que se convirtió en la primera mujer combatiente en el ejército rebelde[6] y en dirigente en la provincia de Oriente de la campaña de amnistía para los prisioneros del Moncada. En 1955 fue una de los fundadores del Movimiento 26 de julio y fue la principal organizadora en Manzanillo. Un aspecto que recalcamos es que fue la primera mujer combatiente en el ejército rebelde y perteneció a la comandancia general desde el mes de octubre de 1957.[7] Según Teté Puebla, cuando hablan de Celia también se debe mencionar a Fidel y viceversa. Porque en casi todos los asuntos revolucionarios ocurridos en la zona estuvo el pensamiento de esta mujer. Se le consideraba el alma del movimiento en Sierra Maestra. Celia fue encargada de organizar todas las actividades que se dieron allí. Puebla señala que “Celia era la persona más humana, más sencilla, que había”.[8]

La autora Raquel La Villa postula en su artículo “La mujer cubana en la lucha contra las dictaduras” que dentro del grupo que se impusieron a los hombres en la Sierra Maestra estuvo Celia Sánchez y que antes de convertirse en secretaria de Fidel Castro, organizó a los campesinos de las lomas.[9] Celia es considerada la primera mujer en utilizar el fusil en la gesta heroica y es conocida como la “Heroína de la Sierra”.

Luchó junto a Fidel en el combate de Uvero el 28 de mayo de 1957. Fue parte del ejército rebelde desde el 23 de abril de 1957. Además, es considerada la principal promotora de la creación del pelotón femenino Mariana Grajales.[10] Celia también fue historiadora, se encargó de recopilar todas las cartas y documentación relacionada con la revolución de Fidel. En la actualidad, todas las fuentes documentales sobre la revolución existen gracias a su trabajo como archivera. Murió el 11 de enero de 1980 en La Habana. Cuando fallece era miembro del Comité Central del Partido Comunista y secretaria del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros.[11] 

En 1981, los niños cubanos de la Embajada de Cuba en Zimbabwe consideraron que su escuela, llevara el nombre de Celia Sánchez Manduley. Los niños cubanos de dicha escuela conocían la vida de Celia como un ejemplo a seguir. Los niños y niñas de esta escuela en esa actividad cantaron el himno Nacional de Cuba y la Canción Himno a Celia Sánchez, la cual lee como sigueː

Fusil de mano, cuando la guerra,
y para el pueblo sonrisa y miel,
la historia cuenta de tus hazañas,
codo con codo junto a Fidel.

Fusil en mano cuando la guerra
para los niños la madre fiel,
sé que en el Llano como en la Sierra
hiciste patria junto a Fidel.
Soy un pionero que aquí en Zimbabwe
aspiro a ser cual Camilo y Che
y tengo una escuela que lleva el nombre
más apegado a justicia y ley.
Tengo una escuela que lleva un nombreː
¡Celia Sánchez Manduleyǃ[12]

Delsa Esther Teté Puebla
Conocida por muchos con el nombre de Teté Puebla se unió a la lucha para derrocar la dictadura de Fulgencio Batista cuando solo tenía 15 años. Vivía en Yara y toda su familia apoyaba o participaba en el Movimiento Revolucionario 26 de Julio. Puebla venia de una familia guerrillera y revolucionaria. Abandonó sus estudios para entrar al ejército rebelde. Realizó muchos actos para colaborar con la causa revolucionaria como mensajera, utilizar falda para transportar útiles necesarios y hasta disfrazarse de embarazada para esconder objetos necesarios para los soldados rebeldes. A los 16 años, por seguridad y al ser perseguida, llegó a las montañas para unirse al ejército revolucionario.

Participó de la entrega de los prisioneros, guardias de Batista, a la Cruz Roja Internacional logrando una tregua muy difícil de conseguir. Cuando consiguió la tregua tenía 17 años. Pero fue en 1958 que se convirtió en miembro fundadora y también segunda al mando del pelotón Mariana Grajales. Desde 1959 fue directora en el Ejército Rebelde del Departamento de Asistencia a las Victimas de Guerra y sus familiares. Además, en 1963 fue encargada de educación en el Ejercito Oriental. Fue encargada, jefa y trabajó en muchas facetas del gobierno cubano. El 2 de diciembre de 2001 fue condecorada como Heroína de la República de Cuba por Fidel Castro. Esta condecoración de Heroína de la República de Cuba es considerada el más alto honor del país.

Asela de los Santos
Natural de Santiago de Cuba, fue combatiente revolucionaria de la clandestinidad en Santiago y del ejército rebelde. Participante en las luchas estudiantiles por la oficialización de la Universidad de Oriente, donde conoce a Vilma Espín y entran a la causa revolucionaria. También fue parte del Movimiento 26 de Julio. Era maestra de primero a sexto grado en el campo y a la vez estaba involucrada en la causa revolucionaria. Pidió licencia para dedicarse a la revolución.[13] Durante el 1958, esta mujer realizó junto a sus compañeras, una serie de viajes entre Miami y Cuba para traer armas bajo las faldas. Además, en ese mismo año, se convierte en miembro del Ejército Rebelde en el II Frente Oriental "Frank País" dirigido por Raúl Castro Ruz.[14] Actualmente es investigadora en la Oficina de Historia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.[15] Asela de los Santos señala que “Las mujeres salieron de sus ámbitos y oficios tradicionales de amas de casa, madres y esposas. Se estaban dando los primeros pasos de la compleja y larga batalla por el ejercicio pleno de la igualdad de la mujer”.

Aleida March, esposa de Ernesto Che Guevara
Aleida, cubana que contrajo matrimonio con el argentino Ernesto Che Guevara también fue parte de la guerrilla de la revolución cubana. Incluso, durante la revolución fue que conoció al que sería su esposo Ernesto Che Guevara.[16] Aleida, cubana natural de Santa Clara, fue combatiente del Movimiento 26 de Julio en la clandestinidad y guerrillera. Estuvo en la guerrilla desde noviembre de 1958. Se convirtió en ayudante del comandante Ernesto ''Che'' Guevara. Contrajo matrimonio con Che Guevara el 2 de junio de 1959 en La Habana.[17] Escribió un libro con sus memorias titulado Evocación mi vida al lado del Che donde narra su vida con el legendario guerrillero argentino. En la actualidad, reside en La Habana y es presidenta del Centro de Estudios Che Guevara.

Pelotón Mariana Grajales (Las Marianas)
El Pelotón Mariana Grajales[18] conocidas como Las Marianas fueron la escolta de Fidel Castro. Participaron en la revolución cubana desde 1958. Pero todas las mujeres que formaron el pelotón estaban en la Sierra Maestra y colaboraban con la causa revolucionaria desde antes de 1958. Específicamente, el 4 de septiembre de 1958 se realizó una reunión que duró más de seis horas. Los hombres consideraban que los servicios de las mujeres eran necesarios en los hospitales de campaña, talleres de costura y cocinas.[19] En la reunión surgió un debate larguísimo, donde los hombres no querían que las mujeres se involucraran en combate. Los hombres decíanː “¿Cómo se le va a entregar un fusil a las mujeres con tantos hombres desarmados?ˮ Fidel Castro contestóː “Porque son mejores soldados que ustedes. Son más disciplinadasˮ.[20] Entonces, se formó el pelotón femenino Mariana Grajales. Su jefa fue Isabel Rielo y Teté Puebla fue la segunda al mando.[21]

El pelotón estuvo compuesto por 13 mujeres. En este pelotón estuvo Delsa Esther Teté Puebla, quien se convirtió en general de brigada en las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba y fue miembro fundador del Partido Comunista Cubano y de la Federación de Mujeres Cubanas. Las jóvenes vestidas de verde olivo que compusieron el Pelotón Femenino Mariana Grajales fueronː Isabel L. Rielo Rodríguez, Delsa Esther Puebla Viltres Teté, Olga E. Guevara Pérez, Angela Antolín Escalona Angelina, Edemis Tamayo Núñez La Gallega, Orocia Soto Sardina, Flor Celeste Pérez Chávez, Eva Rodríguez Palma, Lilia Rielo Rodríguez, Rita García Reyes, Juana Bautista Peña Peña, Ada Bella Acosta Pompa y Norma Rosa Ferrer Benítez.[22]

El autor Orlando Borrego Díaz señala que el papel que desempeñaron las mujeres en el proceso revolucionario resultó ser de extraordinaria importancia. Además, menciona que es bueno recordarlo porque todavía existe una mentalidad colonial de discrimen hacia las mujeres.[23] Finalizada la guerra y con el triunfo de la revolución, todas las integrantes del pelotón fueron incorporadas a puestos importantes en la construcción de la nueva sociedad cubana.

Borrego Díaz señala en su libro titulado Che en la Revolución Cubana Tomo VII Pensamiento Guerrillero que las mujeres utilizaban unas fajas y debajo de las faldas ocultaban objetos como balas, dinamita y mensajes que eran transportados burlando la seguridad del gobierno.[24] En el Museo de la Revolución Cubana podemos apreciar una de las faldas que utilizaron las mujeres. Según algunos autores, la Revolución cubana fue positiva para las mujeres. Además, con la creación de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) las féminas han alcanzado diversos empleos y oportunidades que antes de la revolución no poseían. Hugh Tomas en su libro Cuba La lucha por la libertad postula que las mujeres fueron parte importante de los Comités para la Defensa de la Revolución.[25] También menciona que la proporción de féminas entre los universitarios fue aumentando después de la revolución cubana.[26]

Pero debemos recordar que estas mujeres no son las únicas en participar de los eventos de la revolución cubana. Mujeres como Nilsa Espín, Haydée Santa María, Melba Hernández, entre otras, también participaron de la causa revolucionaria y deben ser investigadas. A esto, no debemos olvidar el rol de las mujeres negras en la revolución. Resulta increíble que la participación de las mujeres negras no ha sido investigada. Tampoco debemos olvidar mujeres como Haydée Tamara Bunker Bider conocida como Tania la Guerrillera.[27] Que aunque no es cubana, seguía desde Alemania la revolución cubana y luego del triunfo viajó a Cuba y a otros lugares de América Latina junto al Che Guevara para llevar la revolución a Bolivia. Muere en combate el 1 de agosto de 1967. Solo tenia 29 años de edad.[28] Tania fue la única mujer en la guerrilla de Ernesto Che Guevara.


Conclusión
Resulta interesante que el tema de la Revolución en Cuba ha sido muy investigado, aunque no podemos afirmar que la participación femenina en la Revolución haya recibido el mismo trato. Muchos historiadores han investigado a figuras importantes de la revolución como Fidel Castro, Raúl Castro, Camilo Cienfuegos, Ernesto Che Guevara, entre otros. Con relación a la participación femenina, algunos investigadores han escrito biografías de algunas mujeres principales y conocidas como Vilma Espín y Celia Sánchez. Pero sabemos que ellas no fueron las únicas que participaron en la revolución. Debemos recordar a mujeres como Nilsa Espín quienes quedaron en el olvido, cuando participaron fuertemente con la revolución cubana. El tema de la revolución cubana es muy trabajado en Cuba. Con solo entrar a las librerías cubanas, podemos notar rápidamente la gran cantidad de libros relacionados a la figura de Fidel Castro. La revolución cubana es un tema recordado y bastante investigado por los historiadores cubanos. Aunque en Cuba existe la Federación de Mujeres Cubanas desde 1960 fundada por Vilma Espín y podemos percatarnos que desde 1960 hasta la actualidad se menciona el tema de las heroínas de la Patria cubana en las escuelas. Pero todavía no vemos muchas investigaciones relacionadas a la participación femenina en la revolución.

Existieron dentro de la revolución, grupos de mujeres que lucharon por el triunfo de la libertad e ideales. Muchas quedaron anónimas y es necesario que se profundice el tema de la participación femenina en la revolución cubana. Sin embargo, es necesario investigar la participación de las mujeres negras en la revolución. Hasta el momento no conocemos obra relacionada a ese tema. Mujeres como Vilma Espín, Celia Sánchez, Teté Puebla, Asela de los Santos, entre otras evidencian la participación de las mujeres cubanas en la Revolución. Además, demuestran que las cubanas tuvieron más oportunidades en el área de estudios y profesiones en Cuba después de la revolución. El rol de las mujeres nunca fue olvidado en el gobierno de Fidel Castro. Con el surgimiento de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) el progreso de las féminas se promovió en la Cuba revolucionaria. Asela de los Santos señala que la incorporación de las mujeres a la Revolución Cubana empezó con "la participación numerosa de las mujeres en las filas del ejército rebelde y por el liderazgo de Fidel Castro en la lucha por la igualdad". Las compiladoras del libro titulado Emergiendo del silencio: Mujeres negras en la historia de Cuba publicado en el 2016 señalan que no quedó representado en los artículos del libro la participación de las mujeres negras en la Revolución contemporánea. Esperan que su obra sirva como una invitación a los historiadores de nuevas generaciones a investigar la participación de las mujeres negras en la Revolución. Sin olvidar mujeres como Haydée Tamara Bunker Bider, que aunque no participó en la Revolución cubana, creía firmemente en los ideales de la revolución desde Alemania. Tania la Guerrillera, pasó a la historia como la única mujer en la guerrilla de Che Guevara en Bolivia, evidenciando, el rol de las mujeres en la guerrilla y la revolución. Definitivamente, es un tema para seguir investigando y que realiza una contribución a la historia de las mujeres caribeñas.

Bibliografía
Colección Cubana, Libraries Digital Collections, Universidad de Miami

Interview with Vilma Espín, May 15, 1985
Celia Sánchez, Fidel Castro's secretary
Cecilia Sánchez wearing revolutionary outfit bearing an armband with the inscription: 26 de Julio

Periódicos (Consultados en la Biblioteca Nacional de Cuba, José Martí)
Granma, 18 de junio de 1981
Granma, 23 de junio de 1981
Granma, 1982.

Sin identificar autor. En Zimbabweː Escuela Celia Sánchez Manduley. Granma, La Habana, jueves, 18 de junio de 1981, Año del XX, Aniversario de Girón, Año 17, No. 143, pág. 5.

Fuentes secundarias
Arredondo, Alberto. La historia secreta del comunismo cubano y sus purgas.

Álvarez Tabio, Pedro. Celia ensayo para una biografía. Oficina de publicaciones del Consejo de Estado, La Habana, 2003.

Curnow, Ena. Leonor Ferreira Un siglo de rebeldía y pasión. Alexandria Library Publishing House, Miami, 2015.

De los Santos, Adela. “Nos dio un sentido de valor. ˮ Las mujeres en Cubaː Haciendo una revolución dentro de la revolución. Pathfinder, Nueva York, 2012.

Diaz Castro, Tania. Uno de los suicidios más ocultados por el castrismo Nada se dice de Nilsa, la hermana de Vilma Espín, y su esposo. Se los tragó la tierra por orden de alguien.
Recuperado de https://www.cubanet.org/opiniones/uno-de-los-suicidios-mas-ocultados-por-el-castrismo/

Escalona Rodríguez, Norberto. ¨Guerreras de la Sierra. Continuadoras de Mariana Grajales. ¨ Mariana Grajales Cuello Doscientos años en la historia y la memoria. Ediciones Santiago, Santiago de Cuba, 2015.

Espín, Vilma. “Sin estructuras preconcebidas ni programas diseñados. ˮ Las mujeres en Cubaː Haciendo una revolución dentro de la revolución Desde Santiago de Cuba y el Ejército Rebelde a la creación de la Federación de Mujeres Cubanas. Pathfinder, Nueva York, 2012.


Ferrer Gómez, Yolanda. Vilma Espín Guillois el fuego de la libertad. Editorial de la Mujer, Centro Habana, La Habana, Cuba, 2015.

Galardy Alarcón, José M. Tania Guerrillera con el Ché. Colección Especial, Editorial Capitán San Luis, La Habana, 2000.

March, Aleida. Evocación mi vida al lado del Che. Ocean Sur, Querétaro, México, 2011.

Montero Maldonado, Elsa M.  “El pelotón Mariana Grajales, expresión de la concepción de Fidel sobre el papel de la mujer en la lucha revolucionaria.ˮ Recuperado de https://lahistoriabiencontada.wordpress.com/2013/09/03/el-peloton-mariana-grajales-expresion-de-la-concepcion-de-fidel-sobre-el-papel-de-la-mujer-en-la-lucha-revolucionaria/

Puebla, Teté. Marianas en combate Teté Puebla el pelotón femenino Mariana Grajales en la guerra revolucionaria cubana 1956 ̵ 1958. Pathfinder, 2003.

Tomas, Hugh. Cuba La lucha por la libertad. Vintage Español, Nueva York, 2011.
Santana, Arelys. Nuestra revoluciónː ni calco ni copia. Mujeres y Revolución El ejemplo vivo de la Revolución Cubana. Pathfinder, 2013.

Sin identificar. Vilma una vida extraordinaria. Editorial Capitán San Luis, La Habana, Cuba, 2013.

Sin identificar. Mujeres y Revolución El ejemplo vivo de la Revolución Cubana. Pathfinder, 2013.



[1]Noemí Rivera De Jesús tiene una Bachillerato en Educacion Secundaria concentración en Historia de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico, Recinto de Ponce. Maestría en Artes de la Educación de Currículo en Historia de la Caribbean University, Recinto de Ponce. Actualmente es estudiante doctoral de Filosofía y Letras en Historia de América en la Universidad Interamericana de Puerto Rico, Recinto Metropolitano y se desempeña como profesora de Historia y Humanidades en National University College, Recinto de Ponce y Universidad del Este, Recinto de Santa Isabel.
[2]Puebla, Teté. Marianas en combate Teté Puebla el pelotón femenino Mariana Grajales en la guerra revolucionaria cubana 1956 ̵ 1958. Pathfinder, 2003, pág. 73.
[3]Cabrera, Guillermo. Mea Cuba.
[4]Ferrer Gómez, Yolanda. Vilma Espín Guillois el fuego de la libertad. Editorial de la Mujer. Centro Habana, La Habana, Cuba, 2015.
[5]Waters, Mary ̵ Alice. Las mujeres en Cuba Haciendo una revolución dentro de la revolucion. Desde Santiago de Cuba y el Ejército Rebelde a la creación de la Federación de Mujeres Cubanas. Pathfinder, Nueva York, 2012, pág. 28.
[6]Puebla, Teté. Marianas en Combate Teté Puebla el pelotón femenino Mariana Grajales en la guerra revolucionaria cubana 1956 ̵1958. Pathfinder, Nueva York, 2003, pág. 98.
[7]Puebla, Teté. Marianas en Combate Teté Puebla el pelotón femenino Mariana Grajales en la guerra revolucionaria cubana 1956 ̵1958. Pathfinder, Nueva York, 2003, pág. 98.
[8]Ibíd., pág. 34 y 35.
[9]La Villa, Raquel. ¨ La mujer cubana en la lucha contra las dictaduras. ¨ La mujer cubana. Historia e infra historia. Ediciones Universal, Miami, Florida, 2000, pág. 57.
[10]Escalona Rodríguez, Norberto. “Guerreras de la Sierra. Continuadoras de Mariana Grajales.ˮ Mariana Grajales Cuellos Doscientos años en la historia y la memoria. Ediciones Santiago, Santiago de Cuba, 2015, pág. 221.
[11]Puebla, Teté. Marianas en Combate Teté Puebla el pelotón femenino Mariana Grajales en la guerra revolucionaria cubana 1956 ̵1958. Pathfinder, Nueva York, 2003, pág. 98.
[12]Sin identificar autor. En Zimbabweː Escuela Celia Sánchez Manduley. Granma, La Habana, jueves, 18 de junio de 1981, Año del XX, Aniversario de Girón, Año 17, No. 143, pág. 5.
[13]De los Santos, Asela. “Nos dio un sentido de valor. ˮ Las mujeres en Cuba Haciendo una revolución dentro de la revolución Desde Santiago de Cuba y el Ejército Rebelde a la creación de la Federación de Mujeres Cubanas. Pathfinder, Nueva York, 2012, pág. 68.
[14]Recuperado de http://www.granma.cu/granmad/secciones/raul/asela.html
[15]Santana, Arelys.  Nuestra revoluciónː ni calco ni copia. Mujeres y Revolución El ejemplo vivo de la Revolución Cubana. Pathfinder, 2013, pág.11.
[16]March, Aleida. Evocación mi vida al lado del Che. Ocean Sur, Querétaro, México, 2011.
[17]Recuperado de https://www.ecured.cu/Aleida_March
[18]El pelotón llevo el nombre de Mariana Grajales una mujer cubana del siglo XIX que participó en la causa revolucionaria. Todos sus hijos participaron como soldados en la revolución del siglo XIX. Es la madre del General Antonio Maceo.
[19]Montero Maldonado, Elsa M. “El pelotón Mariana Grajales, expresión de la concepción de Fidel sobre el papel de la mujer en la lucha revolucionaria.ˮ Recuperado de
 https://lahistoriabiencontada.wordpress.com/2013/09/03/el-peloton-mariana-grajales-expresion-de-la-concepcion-de-fidel-sobre-el-papel-de-la-mujer-en-la-lucha-revolucionaria/
[20]Puebla, Teté. Marianas en Combate Teté Puebla el pelotón femenino Mariana Grajales en la guerra revolucionaria cubana 1956 ̵1958. Pathfinder, Nueva York, 2003, pág. 46.
[21]Ibíd., pág. 47.
[22]Escalona Rodríguez, Norberto. ¨Guerreras de la Sierra. Continuadoras de Mariana Grajales. ¨ Mariana Grajales Cuello Doscientos años en la historia y la memoria. Ediciones Santiago, Santiago de Cuba, 2015, pág. 22.
[23]Borrego Diaz, Orlando. Che en la Revolución Cubana. Tomo VII Pensamiento Guerrillero. Editorial José Martí, La Habana, 2016, pág. 38, 78 y 80. La mujer presta sus servicios y puede remplazar perfectamente al hombre hasta en el caso de portar armas, aunque resulta ser muy poco en la vida guerrillera.
[24]Borrego Diaz, Orlando. Che en la Revolución Cubana. Tomo VII Pensamiento Guerrillero. Editorial José Martí, La Habana, 2016, pág. 79.
[25]Tomas, Hugh. Cuba La lucha por la libertad. Vintage Español, Nueva York, 2011, pág. 138.
[26]Ibíd. pág. 138.
[27]Tania era de padres comunistas. Su padre alemán y madre polaca. Nacida en Argentina, vivió en Alemania. Pero siempre se consideró de Argentina. Utilizó distintos nombres como Haydée, Tamara, Vittoria, Marta, entre otros. Considerada una espía, aunque todavía no se ha demostrado evidencia. Además, dominaba cuatro idiomasː español, ruso, alemán, inglés y francés. Tenía preparación en tiro deportivo, gimnasia y folclore. Llego a Bolivia como etnóloga, arqueóloga y antropóloga.
[28]Galardy Alarcón, Jose M. Tania Guerrillera con el Ché. Colección Especial, Editorial Capitán San Luis, La Habana, 2000.