Mostrando las entradas con la etiqueta Coamo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Coamo. Mostrar todas las entradas

sábado, 27 de diciembre de 2014

Presentación libro "Efemérides de Coamo"

Autor: Pablo L. Crespo Vargas

Presentación del libro: Las Efemérides de Coamo

En la noche del 26 de diciembre de 2014, en una actividad auspiciada por el Proyecto MAR (Manos Aprendiendo a Reciclar), el Municipio de Coamo y otras entidades, se realizó la presentación del libro Las Efemérides de Coamo: Historia de Coamo, del autor coameño Luis Caldera Ortiz, en el Café Teatro Hollywood, cuyo propietario Luis Soto, fue un excelente anfitrión. La maestra de ceremonias fue una de las fundadoras del Proyecto MAR, la señora Ana E. Rosa Morales. En la actividad hubo una asistencia de 35 personas.

El libro puede adquirirse por medio del autor o visitando el siguiente enlace: Amazon



Afiche de la actividad
Luis Caldera Ortiz y Ana E. Rosa Morales

lunes, 9 de diciembre de 2013

Síntesis de la historia de las ciencias en Puerto Rico, siglos XVI-XVIII

Autor: Luis Caldera Ortiz

Historia de la Ciencia en Puerto Rico, siglos XVI-XVIII.[1]

Este tema a presentar en forma de síntesis va a tratar sobre la historia del desarrollo de los conceptos relacionados con la ciencia en Puerto Rico. Algunos de los elementos que vamos a considerar son los proyectos desarrollados a base de fórmulas matemáticas, que se identifiquen en maquinarias o instrumentos que ayudaron a construir los distintos proyectos fomentados por el gobierno colonial español y luego por los norteamericanos. Otro aspecto bien importante es que el lenguaje toponímico[2] del momento va a ser considerado en esta síntesis, es debido a que el término de ciencia no es acuñado en Puerto Rico hasta pasado el siglo XVIII. Por eso debemos apelar a la historia de forma espontánea y con el lenguaje de la época. Para así evitar confusiones historiográficas. 

Siglo XVI

Después de la llegada de los castellanos a Puerto Rico en 1493 y luego de los primeros pasos de la colonización en nuestro territorio, a partir del 1506, en nuestra Isla y el resto de las Antillas Mayores, la visión de los colonizadores españoles era la explotación de los recursos mineros y naturales.[3] Esta explotación de los recursos naturales era a bases de instrumentos manuales simple, prácticamente se utilizaba la fuerza del cuerpo humano para la explotación de tales recursos mineros. Los encomendados a hacer esta labor fueron, inicialmente, los indios tainos.[4] El primer ingenio azucarero en Puerto Rico fue establecido en la región que hoy conocemos como Aguadilla a mediados de la década de 1520, era uno simple que funcionaba de forma rustica movido con el agua y algunos brazos esclavos.[5] Las primeras obras arquitectónica de gran importancia desarrollada en Puerto Rico en el siglo XVI fueron a base de matemática simple y geometría básica, ejemplo de esas estructuras son el Morro y La Catedral de San Juan. Con el agotamiento de los recursos mineros y la costosa inversión en la economía azucarera, la sociedad puertorriqueña se volvió una ganadera y contrabandistas por los próximos siglos. Los adelantos en tecnología y ciencia teórica[6] se quedaron inexistentes, la población se quedó con el conocimiento básico de la técnica humana con la manualidad de herramientas básicas, pasándose este conocimiento de generación en generación.

Siglo XVII

Durante el siglo XVII la dinámica continuó igual, lo que podemos identificar como parte del estudio de las ciencias y la tecnología fue de carácter militar, esto, ubicado en el Morro y que tuvo un desenvolvimiento importante durante el ataque holandés en 1625.[7] La reconstrucción de tal estructura es gracias al mencionado ataque y a la tormenta de San Nicomedes en 1626.[8] Fue un periodo en donde se utilizó matemática e ingeniería simple para terminar uno de nuestros grandes iconos, como dato curioso una renta del tabaco fue la fuente de dinero para terminar este proyecto.[9] Otro aspecto importante de este periodo es que las continuas plagas nos hacen indicar que los médicos locales utilizan y practicaban las mismas técnicas de medicinas que venían practicándose desde siglo anteriores. Por lo que desconocimiento de prácticas de higiene y salubridad, fueron un factor importante para que de la demografía poblacional se mantuviera baja por milla cuadrada.[10] La ausencia de una educación escolar en la población, el desconocimiento de la salubridad,[11] una Isla sin recursos mineros, una sociedad basada fuertemente en los principios de la Religión Católica y el desconocimiento de la ciencia conllevo a que nuestra isla viviera su propia Edad Media en el siglo XVII y la primera mitad del siglo XVIII.

Siglo XVIII

Entrando al siglo 18 el conocimiento científico relacionado con la ciencia, por los pocos conocedores de la materia, era a base de la observación, poca experimentación y la construcción de una hipótesis sencilla. En la población de Puerto Rico en general el conocimiento era a base de la experiencia vivida y como tal esto pasaba de generación en generación, un ejemplo de esto era la idea de dar un diagnóstico del clima a base de la observación visual.[12] Mientras esto ocurría en Puerto Rico, en Europa las nuevas teorías de Newton sobre las leyes de la física, la era de la ilustración comandada por Voltaire y Montesquieu y la Enciclopedia, formaron la base para la primera revolución industrial más adelante.[13] La mayoría de estas ideas se verán más tarde en Puerto Rico en el siglo XIX. Continuando con el siglo XVIII en nuestra Isla, la poca producción de la agricultura local había conllevado a que la ciencia tecnológica en ese campo no se desarrollara nada para incrementar la producción agrícola. La ausencia de cobre hacia que no se desarrollara mejores ingenios azucareros[14], prácticamente los pocos existentes en Puerto Rico eran movidos a base de mano esclava africana, ganado vacuno y movían los molinos de forma hidrológica.[15] Este sistema mencionado era el mismo que se venía utilizando localmente desde el siglo XVI. Después de 1765 luego de la visita del Mariscal O ‘Rally, este último recomendó que la Corona reorganizara todo el sistema vigente en Puerto Rico y eso incluía un plan arquitecto- militar.[16] Por lo que Tomas O’Daly procedió de España y a base de la aritmética compleja implementada por Newton décadas atrás, el Ingeniero en Jefe del Morro Tomas O’Daly  desarrollo complejos mapas sobre la remodelación del Morro y otras estructuras en el Viejo San Juan.[17]

Nuestro primer historiador, fray Abbad y Lasierra, menciono que los médicos en la Isla eran físicos y trataban enfermedades locales como la viruela, mosozuela y el pasmo de estómago.[18] Por lo que no había cambiado la versatilidad  de esos médicos considerados como científicos. El propio historiador teorizaba que una probabilidad para que se dieran los terremotos en Puerto Rico. ‘’era cuando las quebradas y en los montes sucedía una neblina espesa pegada a la tierra por mucho tiempo y que en las aguas de los manantiales se percibía un olor sulfúrico con sabor extraño a lo normal, junto al comportamiento irregular de los animales, podían ser señales seguras de un terremoto’’.[19] Muy interesante esta explicación para su época, pero el monje benedictino no sabía que esa neblina  podía ser efectos de un intercambio de temperaturas entre la atmosfera baja y superior, una de las razones en cual se crea la neblina.[20] Claramente esta teoría idealizada en el siglo 18 demostraba el estado atrasado de la ciencia en Puerto Rico. Este tipo de teoría se explicaba a la población común por medio de anécdotas.

Hasta ahora en Puerto Rico el análisis científico mediante aparatos de índole científico lo hizo el médico y físico Josef Sabater en 1773 en las aguas termales de Coamo.[21] A pesar que no se especificó el instrumento el Dr. Sabater identifico los distintos minerales que componía el agua sulfúrica de Coamo y de dónde provenía.[22] El uso de estas aguas se utilizaba para fines medico por varios siglos. A mediados de la década de 1790 arribo un botánico francés a Puerto Rico llamado Andrés Ledru, este botánico hizo un estudio científico a base de las ideas teóricas de la ciencia en Europa en ese momento.[23] La mayor aportación del francés Ledru a la historia de la ciencia en Puerto Rico es su estudio sobre la botánica y la propia geografía de Puerto Rico. Hasta ahora en este trabajo se puede apreciar claramente que el conocimiento científico y sobre la ciencia llegaba a Puerto Rico de personas procedentes de Europa. Pero muchas de estas personas conocedoras de ciencia se marchaban otra vez a Europa a continuar su carrera docente. En Puerto Rico el aislamiento con España y la falta de un complejo sistema educativo conllevo a que el estudio de la ciencia se diera en un grupo exclusivo de personas y prácticamente el conocimiento de la población se quedaba atrasado y sus percepciones eran base de la experiencia vivida de sus sentidos sensoriales. El pensamiento de la Iglesia como ente central de una sociedad se mantenía intacto y  mediante esta última emitía la explicación a los aspectos no explicables que la población general no entendía.




[1] El autor es economista y cursa sus estudios doctorales en historia en la Universidad Interamericana en el Recinto Metro. Actualmente es historiador de Coamo, es escritor de la Revista Illescana y tiene segmento radial en el programa domingo en la Villa de San Blas transmitido en la emisora 1450 A.M. Domingo 10:30. En el 2013 recibió el premio Historiador Joven del año 2012 de Puerto Rico otorgado por la Unesco. En la actualidad trabaja en varias trabajos de historia para ser impresos, los libros son Historia de los Ciclones y Huracanes en Puerto Rico, La Historia del Tabaco en Puerto Rico y Las Esfemerides de Coamo este último esta publicado digitalmente en la página de Coamo Mall TV.
[2] La toponimia es un concepto que se utiliza para describir el nombre de un lugar, sitio o algo en particular según fue desarrollado en el momento. Un ejemplo bien particular de esto es que muchos barrios en Puerto Rico tienen nombre de apellidos de familia, eso es debido a que en ese lugar vivió varias generaciones de familia con el mismo apellido por mucho tiempo y como por consecuencia la gente empieza a nombrar el lugar con el apellido de esa familia y con el pasar de los años se queda así, o tal vez en otros lugares se modifica el nombre por otro moderno. En mejores palabras el concepto toponimia viene por la referencia nombrada en el momento del periodo histórico.
[3] Jalid Sue Badillo, La Valorización de las Salinas en la Colonización de Puerto Rico. Revista de Historia, Asociación Histórica Puertorriqueña, Año 1, Enero-Junio, 1985, Núm. 1, pág. 10-30.
[4] El primer científico que arribo a la Isla fue el Bachiller Villalobos, este era físico y médico. Teorizamos que ayudo bastante a los colonizadores locales a desarrollar los procesos y las máquinas para fundir oro que se extraía de los ríos. Para esta época del siglo XVI los científicos eran multifacéticos podían ser médicos, biólogos, anatomistas, pintores, físico y etc. No habían especialista de una sola materia en esa época. Para más información sobre Bachiller Villalobos véase a Cayetano Coll y Tosté, Boletín Histórico de Puerto Rico. Vol.8. San Juan, Imprenta Cantero y Tip. Fernández, 1921. Pág. 48.
[5] Archivo General de Indias, Indiferente, 421, L.13, F. 242R-242V. Real Cedula al Presidente de la Audiencia de la isla de la Española, para que se informe y provee lo que considere conveniente a la merced de tierras, montes y ejidos para los ingenios de azúcar, que se hacen en la isla de San Juan, que solicita Pedro Sánchez de Valtierra en nombre de la Ciudad de Puerto Rico de dicha isla, 30 de junio de 1528.
[6] Posiblemente el sacerdote y cronista Josef de Acosta que visito al Perú en las últimas décadas del siglo 16, se le atribuye algunas ideas de física teórica relacionada con la energía nuclear. Tal sabio erudito nunca llego al Caribe, esto demuestra que el conocimiento de la ciencia avanzada, quedaba en esta época en conocimiento de algunos clérigos de la Iglesia Católica y como por consecuencia este conocimiento no se transmitía a otros campos del saber.
[7] Archivo General de Indias, Santo Domingo, 156, R.4., N.45. Carta del Gobernador Haro al Rey, 22 de julio de 1626.
[8] Archivo General de Indias, Santo Domingo, 156, R.4., N.48. Carta del Gobernador Haro al Rey, 23 de septiembre de 1626.
[9] Luis Caldera Ortiz, La Historia del Tabaco en Puerto Rico. Obra inédita por publicarse.
[10] Luis Caldera Ortiz, La Historia de los Ciclones y Huracanes Tropicales en Puerto Rico. Obra inédita por publicarse.
[11] Archivo General de Indias, Santo Domingo, 159, R.1., N.2. Carta de los curas del convento de San Juan al Rey sobre los pasados sustos tropicales, 28 de mayo de 1684. Durante esta época azoto toda la Isla una plaga de viruela, todavía en el 1692 persistían las plagas y pestes en toda la Isla, Archivo General de Indias, Santo Domingo, 161, R.1, N.8. Carta del Gobernador Arredondo al Rey, 28 de mayo de 1693. En Coamo se construyó una ermita a la Virgen de Valvanera en honor por haber desaparecido la plaga y fue inaugurada en 1685. La falta de salubridad e higiene y de buena alimentación abonaba que la población estuviese sujetas a plagas y pestes.
[12] Los colonos españoles y jibaritos de este periodo a base de las experiencias del conocimiento generacional y sobre todo en su propio conocimiento empírico de la experiencia de la vida cotidiana, podían deducir que en un largo periodo de tiempo de sequía podían desencadenar un temporal. También existían la predicción a base de los aguacates e incluso el comportamiento anormal de los animales. Todo esto eran técnicas que a pesar no era ciencia experimental, son una base de lo que será la ciencia predictiva del clima en Puerto Rico en el futuro. Para más información sobre esto véase a fray Abbad y Lasierra, Historia Geográfica y Civil de la Isla de San Juan Bautista de Puerto Rico. Edición comentada por José Julián Acosta. San Juan, 1866, pág. 430-440.  La Gaceta de Puerto Rico, Martes, 18 de Agosto de 1835, pág. 1.
[13] Vince Reynal, Historia de la Civilizaciones de Occidente. Tomo 2. San Juan, 2007. Pág. 600-700.
[14] Levi Marrero, Cuba: Economía y Sociedad. Vol. 6. Habana, 1978, pág. 30-50. En Cuba los ingenios se producían con las minas de cobre de Santiago de Cuba, la comunidad minera estaba compuesta por antiguos descendientes de esclavos del rey que habían llegado a esa provincia a mediados del siglo XVII, y con el pasar del tiempo, sus descendientes se volvieron mulatos libres.
[15] Archivo General de Puerto Rico, Asuntos Obras Publicas, Coamo, 1763-1798. En un informe del sitio de las Salinas se mencionaba la mención de una propiedad de una estancia, entre las propiedades había un molino impulsado por agua.
[16] Alejandro Tapia y Rivera, Biblioteca Histórica de Puerto Rico. San Juan, Instituto Cultura Puertorriqueña, 1970. Pág. 624-666.
[17] Bibiano Torres Ramírez, La Isla de Puerto Rico 1765-1800. Sevilla, Escuela de Estudios Hispanoamericano, 1968. Sección de apéndices de Mapas Militares del Morro.
[18] Fray Abbad y Lasierra, Historia Geográfica y Civil de la Isla de San Juan Bautista de Puerto Rico. Edición comentada por José Julián Acosta. San Juan, 1866, pág. 436-440. 
[19] Ibíd., pág. 432.
[20] Georges Viers, Climatología. Barcelona, 1981. Pág. 10-160.
[21] Eugenio Fernández Méndez, Crónicas de Puerto Rico: Desde la Conquista hasta nuestros días 1493-1956. 8va edición. Rio Piedras, Publicaciones Gaviota, 2007. Pág. 298.
[22] Ibíd., pág. 298-299.
[23] Andrés Ledru, Viage a la Isla de Puerto Rico. Traducido por Julio Vizcarrondo. San Juan, 1863. 

viernes, 22 de noviembre de 2013

Breve historia del Valle de Coamo

Artículo escrito por Luis Caldera Ortiz, Historiador del Pueblo de Coamo.[1]

La Historia del Valle de Coamo

La historia de Coamo es una muy extensa y rica en vivencias, esta no debe mantenerse en el olvido. Se estima que los primeros pobladores que llegaron a nuestro valle fueron aborígenes, entre el 200 A.C. y el 200 D.C.[2] Había una gran comunidad indígena en el sector que hoy conocemos como Las Flores, Cuyon y luego en el área montañosa de Coamo Arriba.[3] Luego del descubrimiento de Borinquén, se teoriza que el área de Salinas era frecuentada para explotar los depósitos del mineral del mismo nombre.[4]

Con el pasar de las décadas del siglo 16, la región del Valle de Coamo fue poblándose en área estratégicas para la cría de ganado. Para el 6 de Abril de 1579, el Obispo Salamanca se había percatado que los habitantes de nuestro valle no celebraban la cuaresma ni los santos sacramentos, por lo que tomo la iniciativa de erigir una pequeña iglesia y construir un pequeño poblado.[5] Tal petición se hizo oficial por el Rey el día 15 de Julio de 1579. Las primeras décadas de fundación oficial fueron de tiempos oscuros y difíciles, tan es así, que para el 18 de Agosto de 1617 una petición de villa se quedó apenas sin efectos.[6]

Durante todo el siglo 17 la situación de Coamo y todo Puerto Rico era penosa, fue un siglo de ataques de corsarios, indios Caribes, temporales, hambrunas y plagas. Tan es así que para la década de 1680 varias plagas habían matado ciento de coameños.[7] Muchos de estos factores permitieron que nuestro pueblo sufriera los efectos de la desmembración territorial, para 1682 se emancipo geográficamente Ponce[8], en 1736 Guayama[9], en 1773 Cayey[10], en 1798 Juana Díaz[11], en 1824 Aibonito[12], en 1847 Salinas[13] y alrededor de 1860 Santa Isabel.[14]

A pesar de esto nuestro pueblo empezó a tener un índice de crecimiento poblacional después de 1870, esta población creció de forma ascendente y consistente en nuestros campos. Para la última década del siglo 19, el principal producto cultivado en nuestro pueblo era el café[15], cultivo prodigioso que había visto una vez su primeros rayos de sol en suelo coameño.[16] Para el 9 de Agosto de 1898 se da la famosa batalla del Niagara, considerada por los historiadores la última trinchera española en suelo puertorriqueño.[17]

La llegada del norteamericano a tierras locales, conllevo a la creación de varios importantes proyectos de desarrollo, ejemplo de eso es la construcción de las escuelas Franklin y Hostos.[18] El siglo 20 conllevo al crecimiento y al nacimiento de personas ilustres en tierra local y en toda la Isla. Lo que llevo a marcar el símbolo emblemático "Ven a Coamo, lo amaras cual yo lo amo".[19] Para Febrero de 1963 nació la carrera San Blas de Illescas, que luego se convertiría en el medio maratón más famoso del planeta.[20] Con el pasar de las décadas cientos, cientos y cientos de coameños valerosos se han distinguidos en muchas facetas. Tomaría cientos de páginas para describir la gesta de cada uno de ellos. Entrando al siglo 21, nuestro pueblo se ha convertido en uno de gestor vanguardista, los principales protagonistas son sus habitantes. Para el 2012 el décimo gobernador elegido por el sufragio democrático, es hijo de nuestra tierra. Son 434 años oficiales de fundación oficial y los que aún faltan. Nuestro pueblo en nuestra historia futura le seguirá abriendo las puertas a Puerto Rico. Serán más y más los protagonistas que formaran parte del Valle de Coamo.





[1] El autor es economista y cursa sus estudios doctorales en historia en la Universidad Interamericana en el Recinto Metro. Actualmente es el Historiador Oficial de Coamo, escritor de la Revista Illescana y tiene un segmento radial en el programa “Domingo en la Villa de San Blas” transmitido en la emisora 1450 A.M. los domingos a 10:30am. En el 2013 recibió el premio Historiador Joven del año 2012 de Puerto Rico otorgado por la Unesco. En la actualidad trabaja en varios proyectos de historia para ser impresos, los libros son Historia de los Ciclones y Huracanes en Puerto Rico, La Historia del Tabaco en Puerto Rico y Las Esfemerides de Coamo este último esta publicado digitalmente en la página de Coamo Mall TV.
[2] Una gran cantidad de artefactos encontrados en el yacimiento Las Flores es de origen Saladoide o Ingerí.
[3] Consejo Arqueológico de Puerto Rico.
[4] Jalid Sue Badillo, Revista Histórica. Asociación Histórica Puertorriqueña, Año 1, enero-Junio, 1985, Núm. 1, p.13.
[5] Archivo General de Indias, Santo Domingo, 172. Carta del Obispo Salamanca al Rey de España.
[6] Archivo General de Indias, Santo Domingo, 900. Carta del Rey de España al Gobernador de Puerto Rico.
[7] Archivo General de Indias, Santo Domingo, 159. Carta del Gobernador de Puerto Rico al Rey de España.
[8] Actualmente estamos investigando más a fondo este caso, nuestra premisa parte de que el gobernador Robles Lorenzana en 1678 buscaba evitar el contrabando en el lugar de Ponce pero nadie quiso el puesto honorifico de Capitán a Guerra (Salvador Brau, Historia de Puerto Rico. Editorial Edil, 1983. Pag.123-124.) creemos que en el 1682 Pedro Sánchez de Matos ocupo el puesto oficialmente (AG.I. S.D. 161-162), esta persona aparece como Capitán de Ponce entre el listado de invitados de la inauguración de la Ermita la Valvanera el 9 de febrero de 1685 en el pueblo de Coamo (Bermúdez, Historia de Coamo: La Villa Aneja. Coamo, Imprenta Acosta, 1992. Pág. 98-99.) A consecuencia de este nombramiento creemos que Ponce fue nombrado como Partido en 1682 (Salvador Brau insiste que Aguada fue nombrado Partido en 1683 y ese territorio se separó geográficamente de la Villa de San German pero los aspectos judiciales y eclesiásticos eran supervisados por San German. Brau, 123), geográficamente según el diccionario  de la enciclopedia española de 1735 Partido significa división geográfica regional, por lo que Ponce debió haberse separado de Coamo en ámbitos geográficos y administrativo militar pero en el aspecto judicial se veían los casos en San Germán y lo eclesiástico en Coamo. La fecha actual de la fundación de la historia oficial de Ponce de 1692 se debe a que la Asamblea Municipal hace unas décadas atrás adopto la fecha del 17 de septiembre de 1692. Pero a mi entender la citación de la Real Cedula ha sido mal interpretada por la mayoría de los historiadores en Puerto Rico en el último siglo. Hay una cantidad de evidencia significativa proveniente del Archivo de Indias en el periodo de 1680-1693 y en algunos archivos eclesiásticos locales, que nos da entender que la fundación de Ponce oficial esta errónea.
[9] Federico Asenjo, Las Esfemerides de Puerto Rico. San Juan, 1870. Pag.2-11. No sabemos de dónde este autor saco esta fecha, investigadores modernos como Jalid Sue Badillo no han encontrado evidencia cercana a esa fecha (Jalid Sue Badillo, Historia de Patilla. Rio Piedras, Publicaciones Gaviota, 2012. Pág. 70.
[10] Bibiano Torres Ramírez, La Isla de Puerto Rico 1765-1800. San Juan, Instituto de Cultura Puertorriqueña, 1968. Pág. 19. Cayey fue fundado por Miguel de Muesas el 17 de Agosto de 1773 a petición de Juan de Mata Vázquez vecino de Coamo y morador del Valle de Cayey, además habían 31 vecinos adicionales que en su mayoría eran milicianos urbanos que habían obtenido tierras por sus servicios (Juana Gil Bermejo García, Panorama Histórico de la Agricultura en Puerto Rico. Sevilla, Escuela de Estudios Hispanoamericanos, 1970. Pág. 251). Para el 1775 solo habían 4 casas alrededor de la parroquia y el resto que eran 44 estaban construidas en varias haciendas. AG.I. S.D. 2,396. Según Fernando Miyares inicialmente se conocía el territorio como Cayey de Muesas, Fernández Méndez, Crónicas de Puerto Rico. 8va ed. Pág. 300.  
[11] Archivo General de Puerto Rico, actas protocolares, Juana Díaz. En sus inicios el nombre de Juana Díaz fue polémico debido a que este nombre fue de una esclava liberta asesinada en la década de 1690. Con el pasar de la década el lugar situado cerca del rio Jacaguas tomo la identificación geográfica (toponimia) del nombre del asesinato de la esclava liberta Juana Díaz. En 1798 la esclavitud era existente en Puerto Rico y en esa época se veía como polémico en la sociedad blancuna aristócrata en nombrar un pueblo el nombre de una persona negra. Aun no estamos claro por qué se preservo el nombre de Juana Díaz en sus primeras décadas de existencia. Para más información sobre la esclava Juana Díaz véase Archivo General de Indias, Escribanía de Cámara, 125B, carrete 369 y 370.
[12] El proceso de separación comenzó en 1822 véase el Archivo General de Puerto Rico, Carta de Gobernadores, Coamo, caja 442-443.
[13] La historia oficial anuncia esta fecha pero hemos encontrado evidencia que para el  mes de Julio de 1847 se discute  el traslado de Salinas como barrio a Guayama fue debido a que en Coamo había una crisis económica que hacía que el gobierno administrativo local no pudiese dar servicios a los vecinos del barrio de Salinas y ese traslado fue aprobado en 1848 véase expediente Archivo Histórico Nacional, Ultramar, 5067, exp. 28.
[14] Este último empezó a separarse de Coamo poco a poco a partir de 1841, este caso es parecido al de Ponce. Véase documentos que demuestran que la emancipación de Santa Isabel de Coamo fue poco a poco,  Archivo General de Puerto Rico, Carta de Gobernadores, Coamo, caja 442-443. Otra versión moderna de la fundación de Santa Isabel se puede encontrar en el trabajo de Melvin Rivera Velázquez, La Historia del Valle del Cemi. 2013, pág. 55-80.
[15] Archivo  General de Puerto Rico, Documentos del Municipio de Coamo, Caja 3, exp. 45.
[16] Se cree que para el 1755 se cultivaba café en Coamo algunos historiadores locales insisten que fue el primer lugar en Puerto Rico. A base de los documentos se ha encontrado que en 1770 Coamo y Guayama eran los mayores cultivadores de café en Puerto Rico. Véase a Juana Gil Bermejo, Panorama Histórico de la Agricultura en Puerto Rico. Sevilla, Escuela de Estudios Hispanoamericanos, 1970. Pág. 190-200.
[17] Luis Caldera Ortiz, Las Efemérides de Coamo. Coamo, Imprenta Acosta y de forma Digital, 2013. Pág. 74. La batalla de Niagara se extendió del sector del mismo nombre por toda la ruta número 14 hasta las cercanías del barrio Asomante, hoy en día ese barrio pertenece a Aibonito. La batalla principal fue el  día 9 pero los combates pequeños terminaron el día  12 de Agosto de 1898, la última morada fue en la Batalla del Asomante cerca de una casa de caminero. Este último aspecto no es tomado con importancia por los historiadores locales. El comandante español era Rafael Martínez Illescas y habían 2 capitanes de origen puertorriqueños llamados Ricardo Hernais y Frutos López. Como dato curioso el alcalde Coamo Florencio Santiago desayuno el día 9 de agosto con las tropas españolas y al atardecer tomo su cena con las tropas americanas. Varias decenas  de soldados españoles cayeron muerto y sobre 160 quedaron prisioneros. Posiblemente el combate de Coamo fue el lugar que más defendieron los españoles antes los norteamericanos. Véase a Edgardo Pratss, De Coamo a las Trinchera del Asomante. San Juan, 2006. Pág. 46-50.
[18] Ramón Rivera Bermúdez, Coamo: La Villa Añeja. Coamo, Imprenta Acosta, 1992. Pág. 352.  El descontento hacia los españoles era tanto que en lugares como Santa Isabel y barrios externos de Coamo las tropas americanas fueron bien recibidas véase Our People Island, 1900. Pág. 3-6. Algunas crónicas locales mencionan que mientras el alcalde D. Florencio Santiago cuadraba el plan de contingencia de prevención de ataque militar en el pueblo, su señor padre D. Clotilde Santiago negociaba la venta de ganado vacuno a las tropas norteamericanas.
[19] Un poeta local de apellido Lanause a mediados del siglo 20 desarrolló ese lema.
[20] La primera edición fue el día 4 de Febrero de 1963 y fue una Carrera a 5 KM (El Mundo de Puerto Rico, Martes, 6 de febrero de 1963, pág. 21.) de 1965, la Delta Phi Delta subió la distancia de la carrera a 21 KM y abrió las inscripciones para atletas internacionales.