Mostrando las entradas con la etiqueta Análisis literario. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Análisis literario. Mostrar todas las entradas

lunes, 13 de abril de 2026

Atrapado Ficticio: Una lectura desde la historia y la ficción

Atrapado ficticio: Una lectura desde la historia y la ficción

Pablo L. Crespo Vargas

Reflexión sobre la obra de José Rabelo, Atrapado ficticio, San Juan: Isla Negra Editores, 2025.

Cada vez que comenzaba mis cursos de historia, les pedía a los estudiantes que me explicaran qué entendían por «historia». Para algunos, la historia era algo verdadero, real, un hecho, un pasado verídico. Luego preguntaba cómo se podía verificar la historia o qué evidencia se necesitaba para afirmar que un hecho era histórico. Me hablaban de documentos, y muchos especificaban que, si eran documentos oficiales, tenían mayor validez.

Entonces pasaba a contar la historia de Pablillo, un demonio mitad humano, de la cintura hacia arriba, y mitad gato. Un ser que provocaba peleas para que personas fueran asesinadas y sus cuerpos consumidos en juntas de adoradores del demonio. También se le atribuyó la fuga de un prisionero en una cárcel de Cartagena de Indias. Para esta fuga, Pablillo dobló los barrotes de la ventana, algo que ningún humano común hubiera logrado. Algunos alumnos se reían y, sin dejarme terminar la narración, afirmaban que eso no era posible. En ese momento les presenté documentación judicial que afirmaba que todo eso era real, que eran hechos discutidos en un proceso judicial y que en ningún momento se determinó que fueran falsos. Ahora bien, Pablillo, ese ser mitad hombre y mitad gato, ¿fue real?

Cuando profundizamos en qué es la historia, descubrimos que no es un simple registro de acontecimientos ya acaecidos, sino la interpretación del pasado mediante diversos medios. Estos pueden ser fuentes primarias (creadas de primera mano) y fuentes secundarias (interpretaciones posteriores sobre esos supuestos acontecimientos). A lo expuesto, surge otro concepto fundamental: la verdad.

La verdad es una interpretación entre lo que afirmamos y lo que es. También depende de cómo percibimos y de nuestra capacidad para narrarlo. La verdad es un concepto trabajado principalmente en la filosofía, más que en la historia, pero está presente en ambas disciplinas.

¿Por qué toda esta introducción? Porque vamos a hablar de Atrapado Ficticio, de José Rabelo, una colección de 25 cuentos publicada por Isla Negra Editores. Estos relatos, que el autor presenta como ficción, están basados en situaciones y experiencias que no necesariamente son ficticias. No pretendo analizar un cuento en particular, sino hablar de las temáticas que los atraviesan. Aunque son producto de la creatividad literaria de un autor que ya demostró su calidad por la cantidad de premios recibidos, la realidad es que cada uno se fundamenta en problemáticas reales.

Como sociedad, tendemos a creer en los miedos que el sistema de poder vigente establece para perpetuarse; pero obviamos y ridiculizamos cuando alguien igual a nosotros presenta al sistema como un monstruo que devora nuestras vidas para mantenerse. Así mismo vemos la resistencia como algo negativo. Todo dentro del mito que creamos para justificar nuestro comportamiento.

Ahora bien, ¿cuáles son algunas de las temáticas que presenta Rabelo en Atrapado Ficticio? Antes de contestar, aclaro que lo que presento es solo una muestra para animar al lector a adquirir el libro, leerlo, analizarlo y reflexionar. Tengamos presente que el estudio de la historia y la literatura nos ayuda a mejorar como sociedad, pues la reflexión puede encaminarnos hacia un mejor futuro.

Todos los temas están enmarcados en la diversidad, entendida como una variedad de identidades, pensamientos, estilos de vida y formas de ver el mundo. Contrario a las corrientes actuales que se posicionan en contra de la diversidad, esta es base para la creatividad, la innovación, la convivencia y el desarrollo de una sociedad justa e inclusiva. Pasemos a los temas.

El primer tema que deseo mencionar es uno que repercute a diario, aunque muchos aún lo niegan: el racismo. En algún momento pensé que se estaba superando, pero me equivoqué. Actualmente, vivimos en una época donde muchas personas son racistas y, peor aún, reniegan de la diversidad al punto de negar su propia cultura y sus raíces. De hecho, en la obra y sin perder mi obsesión de citar los libros, una mujer afirma: «La justicia no es para los negros», y añado: tampoco para los pobres, las mujeres desamparadas ni para cualquier minoría que se tenga que enfrentar al poder. Vivimos en una sociedad donde quien tiene dinero y poder sí disfruta de la justicia a su favor.

El autor sabe que muchos de estos problemas se interconectan, del mismo modo que los cuentos interactúan entre sí. En esta obra, Rabelo creó un universo donde personajes y situaciones se entrelazan. Uno de estos personajes es doña Virginia, quien proyecta un mensaje de esperanza y amor necesario para resistir las intenciones de quienes se creen poderosos, de quienes buscan exiliarnos y minimizarnos: «La cultura es nuestro escudo. Desde el silencio se esconde la maldad para tratar de destrozar nuestras vidas, pero por muchos siglos nos hemos defendido con las fuerzas del pasado. La defensa está en nuestra memoria, en nuestros libros y hasta en nuestras mentes, aunque los poderosos lo renieguen. No leas en silencio. Lee en voz baja, así será suficiente, pero lee hasta cansarte, hasta sentir la boca seca; solo así crearás un escudo».

Otro problema emanado desde las cúpulas de poder es la destrucción del medioambiente. Es triste ver cómo se habla de la importancia de cuidar nuestro planeta y, de repente, nos encontramos con una política pública dirigida a sembrar cemento, ocupar y destruir espacios naturales como nuestras playas, campos y montes. En uno de los cuentos, Domingo Martes, antes de morir y jactándose del desarrollo desmedido, afirma: «Si no fuera por estos avances, Puerto Rico sería todavía la jungla a donde llegaron nuestros primeros pobladores y a donde desembarcaron los conquistadores. Somos los conquistadores de estos tiempos. Tenemos visión y nadie lo agradece. Protestan mucho hoy, pero mañana lo agradecerán…».

Pasemos al rol de la mujer como parte esencial de la sociedad. No solo su rol social, sino su conexión ancestral, que la envuelve en un velo de magia incomprensible para el mundo patriarcal. En una de las narraciones, una mujer salva a una comunidad de una terrible plaga. Al final, el líder patriarcal decide no recompensarla y menosprecia su trabajo. Ella decide cambiar el rumbo de esa comunidad. Antes de esa decisión, un grupo de mujeres empáticas sale en su defensa. En ese proceso, una vecina afirma: «Si fuera un hombre no le harían esa puercá». La discriminación social hacia la mujer se refleja en desigualdades estructurales como las diferencias salariales, el poco acceso a posiciones de poder y la carga laboral no remunerada.

En esa narración también se observa el abuso de poder. La tía del narrador lo expresa de manera directa: «Me dan vergüenza, ustedes se aprovechan de las personas nobles, con talento. ¡Son unos abusadores!». Esta situación es muy común en el Puerto Rico de hoy, otro problema que se intenta ocultar.

El fanatismo y la persecución política también se reflejan en la obra. El tema de las carpetas aparece y, con él, la histeria y la psicosis del fanatismo: gente que ve fantasmas en cada esquina y que vendería a su madre por su ideal.

Otros temas presentes son la criminalidad, los feminicidios, el suicidio, la situación crítica de nuestra población anciana, el ataque constante a la libertad de expresión y a los medios que informan. En todos los casos, se evidencia cómo quien tiene poder puede hacer y deshacer a su antojo sin consecuencias. ¿Qué hacemos los mortales? Aunque la lucha y los movimientos de protesta siempre están presentes, la realidad es que continuamos atrapados, sin ver una mejoría en cómo se trata a la sociedad desde el poder.

Ahora bien, quienes tienen el poder también cometen errores y llega el momento en que deben reaccionar para mantenerse en su sitial privilegiado. Sí, lo sé; lo hacen por orgullo, por hambre al poder, nunca porque sea lo que le conviene al pueblo. En uno de los escritos, Rabelo muestra cómo los líderes, en vez de aceptar sus errores, prefieren diseñar estrategias que mantengan su imagen positiva. Para ello utilizan las mentiras, bajo la idea de que «todo queda en el olvido». A las mentiras se suma otra herramienta milenaria: el miedo. El propio gobernante dice: «El miedo es el mejor aliado de los dirigentes. El miedo a la muerte, al diablo, al infierno, a los extraterrestres, a los virus ha ayudado a moldear la mente colectiva».

¿Cómo se soluciona nuestra situación de pueblo, según Rabelo? En su obra, se refleja al Puerto Rico actual, donde los actos de resistencia son individuales o de pequeños colectivos. No se ve que el pueblo, en su conjunto, se rebele ni busque un cambio, posiblemente porque la mentira y el miedo provocan que la mayoría demonice a quienes intentan transformar la realidad. No obstante, hay fuerzas más decididas que están dispuestas a asumir riesgos. Una de ellas es la propia naturaleza, que no funciona bajo nuestra lógica, aunque nuestro pensamiento nos lleve a crear demonios para explicar esas fuerzas naturales y cataclismos. Por último, son los gatos, con sus poderes mágicos enigmáticos, quienes un día se levantan, toman el Capitolio y hacen con los que están allí lo mismo que se pretende hacer con los gatos del Viejo San Juan.

domingo, 1 de febrero de 2026

Atrapado ficticio de José Rabelo

Atrapado ficticio de José Rabelo

Los cuentos de este texto se insertan en la ficción extraña (weird fiction), un subgénero de la ficción especulativa que fusiona terror, fantasía y ciencia ficción para crear atmósferas perturbadoras donde ocurren fenómenos inexplicables. Se caracteriza por desafiar las convenciones tradicionales, introduciendo monstruos originales o sucesos incomprensibles que desestabilizan la realidad.

En Atrapado ficticio, José Rabelo enmarca muchas de sus tramas en sucesos históricos, trasfondos de la historia o personas que participaron en sucesos acaecidos en la isla. De cierta manera, las tramas y los personajes de los relatos tergiversan la historia puertorriqueña.

Se introducen criaturas no pertenecientes al bestiario boricua, como el Malamén, para unirse al chupacabras, el vampiro de Moca y el garadiávolo, entre otros.

Otra aparición en este libro la hacen las brujas basadas en los testimonios de Teodoro Vidal. La canción “La vieja voladora” también sirve de fuente para el desarrollo de uno de los pertenecientes a “Noche de margaritas”. En “Mareas” y “Dos espíritus” se crean nuevas mitologías marinas y lacustres, respectivamente. En “Peces”, se utiliza la hipérbole para presentar un suceso basado en creencias casi olvidadas acerca de la Semana Santa.

Las carpetas se rememoran en el cuento titulado “Botánica La Estrella”, en donde los personajes se ven involucrados en las intrigas generadas por este sistema de vigilancia.

El racismo se presenta a partir de una noticia que causó mucha controversia en años recientes. Aquí, la niña protagonista se cruza con un personaje de “Botánica La Estrella” para recibir el remedio para su conflicto vecinal: la lectura de la obra de Luis Palés Matos «Tun tun de pasa y grifería». Por medio de los versos, la causante de la disputa racial se ve introducida a un mundo afrocaribeño.

La talla de santos y la Guerra Hispanoamericana colisionan en “Sanse”, un cuento en donde el santo tallado es el causante de un asesinato. Una narración retrospectiva nos revela el origen del evento de nuestros tiempos.

Otros protagonistas de eventos noticiosos notorios reaparecen en “Apagones”, un relato que de cierta manera se inserta en la estructura narrativa de «Un cuento de Navidad» de Charles Dickens, pero con tonalidades boricuas.

El libro conversa con los cuentos de hadas como “El flautista de Hamelín”, al transformar las situaciones, el instrumento musical y el escenario en el relato “La cuatrista de Jájome”.

“Lluisa y Guarionex” es un relato a manera de homenaje al escritor inglés Saki, cuyos cuentos recrearon con ironía la sociedad y la cultura victorianas en que vivió. En esta ocasión, un abuelo relata de manera alocada el origen de nuestra tierra y de la Navidad puertorriqueña.

A través del libro, los personajes reaparecen en otras historias para fomentar de esa manera un conjunto continuo de historias dentro de un mismo universo literario. De esta manera, Atrapado ficticio se puede ver como un libro de cuentos novelados en donde cada una de las tramas funciona de forma independiente.

Las situaciones narradas en el libro van in crescendo, hasta culminar en un cuento épico, apocalíptico, “Puentes”. En esta historia, lo extraño se hace real cuando el personaje principal y el pueblo despiertan de forma abrupta a una nueva realidad. Lo que antes nos unió ahora nos separa.

Jean Paul Richter dijo: “Los sueños son una especie de poesía involuntaria”. El título del archivo de estos textos era originalmente «Cultura tergiversada». Durante dos años, el autor fue añadiendo historias hasta lograr construir un libro. Una noche sonó con dos palabras, dos adjetivos, que le parecían extraños, muy adecuados con el tono de ese universo contenido: Atrapado ficticio. Y como Jean Paul Richter dijo: “Los sueños son una especie de poesía involuntaria”; el autor lo vio como un mensaje y así aceptó el título de este libro sacado de un sueño.

Todos los cuentos comienzan con un epígrafe, un verso de algún poeta puertorriqueño. Estos versos sirven de adelanto, como anticipación para la trama y como un contraste con la prosa a punto de construir unas nuevas realidades. El autor ha querido contraponer la verdad (la poesía en donde el autor revela sus intimidades) versus la ficción (la verdad de las mentiras en donde hemos estado atrapados por siglos).

“Atrapado ficticio” es un cuento colocado a propósito a mitad del libro, atrapado en el centro de las creaciones; se encuentra encerrado en un muro grueso de palabras. Pero el personaje principal utiliza también las palabras para liberarse. ¿Acaso el pueblo puertorriqueño está atrapado en una ficción? ¿Podrá liberarse con sus propias palabras? ¿O las palabras de otros lo seguirán apresando?

martes, 6 de enero de 2026

La ambivalencia del amor y la constitución del sujeto en Maldito amor, bendito amor de José E. Muratti Toro.

 La ambivalencia del amor y la constitución del sujeto en Maldito amor, bendito amor de José E. Muratti Toro.

Por: Luis Mayo Santana, PhD.

Introducción

Maldito amor, bendito amor se inscribe en la narrativa puertorriqueña contemporánea como una intervención crítica en torno a las representaciones normativas del amor. El texto compuesto de cuatro relatos de José E. Muratti Toro no se limita a cuestionar el ideal romántico, sino que lo desmantela al mostrar el amor como un dispositivo afectivo atravesado por la contradicción, la dependencia y la inestabilidad subjetiva. En este texto, amar no conduce a la reconciliación del sujeto consigo mismo ni con el otro, sino que expone las fisuras que estructuran la experiencia afectiva.

El amor, lejos de funcionar como principio de cohesión identitaria, opera como un lugar de crisis. Los vínculos que se articulan en la novela no ofrecen una salida a la carencia, sino que intensifican la conciencia de la falta y la vulnerabilidad del yo. Desde esta perspectiva, el presente ensayo propone una lectura que articula el psicoanálisis y el existencialismo no como marcos explicativos cerrados, sino como herramientas críticas para examinar cómo el amor revela la constitución escindida del sujeto y la imposibilidad de una plenitud afectiva.

El amor como repetición de la falta: Freud y Lacan

Desde el psicoanálisis freudiano, el amor no puede entenderse como una elección libre ni como un encuentro transparente entre sujetos autónomos. Freud afirma que “hallamos que el objeto amoroso no es sino un sustituto del objeto perdido de la infancia” (Freud), lo que sitúa el amor en el registro de la repetición y no de la novedad. En Maldito amor, bendito amor, esta lógica se manifiesta con claridad: los personajes no aman al otro en su singularidad, sino a aquello que este encarna como promesa imaginaria de restitución.

La obra insiste en esta dimensión repetitiva cuando señala que “amar era volver siempre al mismo dolor, con la esperanza irracional de que esta vez fuera distinto” (Muratti Toro). Lejos de ser una experiencia excepcional, el amor aparece como una reiteración compulsiva del fracaso. El vínculo amoroso no repara la falta, sino que la reactualiza, poniendo en evidencia la imposibilidad estructural de colmar el deseo.

La lectura lacaniana radicaliza esta problemática al subrayar el carácter ilusorio del amor. Cuando Lacan sostiene que “amar es dar lo que no se tiene a alguien que no lo es” (Lacan), señala la dimensión fundamentalmente engañosa del vínculo amoroso. En la obra de Muratti Toro, los personajes ofrecen al otro una promesa de completud que no solo no poseen, sino que tampoco puede ser recibida. El amor se configura así como una estructura simbólica fallida, sostenida por el deseo de reconocimiento y por una dependencia afectiva que erosiona la autonomía del sujeto.

Amor, libertad y angustia: Sartre

Desde el existencialismo sartreano, el amor se define por una contradicción insalvable: el deseo de ser reconocido por el otro sin anular su libertad. Sartre afirma que “el amor es el proyecto de hacerse amar”, lo que implica un intento de fijar al otro sin dejar de necesitarlo como sujeto libre. Esta tensión atraviesa Maldito amor, bendito amor y constituye uno de los núcleos de su conflicto afectivo.

La afirmación de que “amar significaba exponerse a la voluntad del otro, aun sabiendo que nunca sería completamente propia” (Muratti Toro) pone de relieve el carácter precario del amor. Amar supone aceptar una vulnerabilidad radical, una exposición constante al abandono y a la pérdida. El amor no garantiza estabilidad, sino que intensifica la angustia al confrontar al sujeto con la imposibilidad de poseer al otro sin convertirlo en objeto.

El carácter “maldito” del amor emerge precisamente de esta tensión irresoluble. Para Sartre, toda relación amorosa está condenada a la frustración porque el otro siempre escapa a cualquier intento de apropiación. La novela no suaviza esta conclusión: el amor se presenta como una experiencia conflictiva en la que el deseo de fusión se enfrenta inevitablemente a la alteridad irreductible del otro, produciendo desencanto y desposesión subjetiva.

Amor, desesperación y autenticidad: Kierkegaard

La perspectiva de Kierkegaard introduce una dimensión ética que permite profundizar la lectura del amor como experiencia límite. En La enfermedad mortal, define la desesperación como “la enfermedad del yo, que consiste en no querer ser uno mismo o en querer serlo sin Dios” (Kierkegaard). Aunque la novela no articula explícitamente una problemática religiosa, sí representa una forma de desesperación existencial vinculada a la imposibilidad de sostener una identidad estable dentro del vínculo amoroso.

Los personajes se debaten entre la disolución en el otro y la afirmación de una autonomía siempre frágil. El amor solo adquiere un carácter “bendito” cuando el sujeto renuncia a la ilusión de completarse a través del otro y acepta su vulnerabilidad constitutiva. En este sentido, el amor no opera como redención, sino como una experiencia que obliga al sujeto a confrontar sus límites.

Kierkegaard concibe el amor auténtico no como aquel que elimina la angustia, sino como aquel que la asume sin negarla. Esta concepción se refleja en todo el texto, donde el dolor no desaparece, pero adquiere una densidad existencial distinta. El amor no salva al sujeto, pero puede forzarlo a una forma más lúcida de autocomprensión.

Ambigüedad y valor literario

Uno de los logros más significativos de Maldito amor, bendito amor es su negativa a ofrecer resoluciones morales o afectivas. Muratti Toro evita tanto la idealización como el cinismo, y construye una representación del amor marcada por la ambigüedad. Esta ambigüedad no es un defecto narrativo, sino una estrategia que impide lecturas simplificadoras y obliga al lector a enfrentarse a la complejidad del vínculo amoroso.

El estilo sobrio e introspectivo, centrado en la interioridad de los personajes, refuerza esta apuesta estética. La obra se sitúa así dentro de una tradición literaria que entiende la ficción como un espacio de interrogación filosófica, donde el conflicto emocional no se resuelve, sino que se intensifica como problema.

Conclusión

Desde una articulación crítica del psicoanálisis y el existencialismo, Maldito amor, bendito amor problematiza el amor como una experiencia constitutiva del sujeto moderno. A través de la repetición del deseo (Freud), la falta estructural (Lacan), el conflicto entre libertades (Sartre) y la angustia existencial (Kierkegaard), el texto expone el amor como un espacio donde se condensan las tensiones fundamentales de la subjetividad contemporánea.

La obra de José E. Muratti Toro no ofrece consuelo ni síntesis reconciliadora. Su valor reside precisamente en mostrar el amor como una experiencia límite, marcada por la imposibilidad de la plenitud y por la necesidad de asumir la fragilidad del yo. En este sentido, se trata de una narrativa particularmente fértil para el análisis posgraduado, en la medida en que exige una lectura crítica capaz de sostener la ambigüedad sin clausurarla.

Referencias

Freud, Sigmund. Three Essays on the Theory of Sexuality. Translated by James Strachey, Basic Books. 1975.

Kierkegaard, Søren. The Sickness Unto Death. Translated by Alastair Hannay, Penguin Classics.1989.

Lacan, Jacques. Écrits. Translated by Bruce Fink, W. W. Norton. 2006.

Muratti Toro, José E. Maldito amor, bendito amor. Puerto Rico, edición consultada. 2025.

Sartre, Jean-Paul. Being and Nothingness. Translated by Hazel E. Barnes, Washington Square Press. 1992.

jueves, 11 de abril de 2024

Laura E. Crespo González y su análisis sobre la narrativa de Ana Lydia Vega

Laura E. Crespo González y su análisis sobre la narrativa de Ana Lydia Vega
Pablo L. Crespo Vargas


La literatura puertorriqueña es rica y diversa. Nuestros escritores reflejan las vivencias y pensamientos que cada uno experimentó. Nuestras obras revelan las contradicciones de una sociedad en constante cambio, con sus imaginarios, mitos y verdades. Así mismo, son nuestros escritores. Cada uno creando un mundo que al final es la representación de nuestro Puerto Rico.

En este sentido, y teniendo presente la importancia de la crítica literaria, este pasado martes 6 de febrero de 2024 tuvimos en el programa de Coloqueo del Instituto de Cultura Puertorriqueña a la Dra. Laura E. Crespo González, quien nos presentó su obra Violencia y criminalidad en la narrativa de Ana Lydia Vega. Este libro es un análisis detallado y profundo sobre esta destacada escritora. El tema, como muy bien dice el título, es la violencia y la criminalidad, aspectos que se viven a diario en nuestra sociedad, aunque el deseo es tener una convivencia de paz y tranquilidad.

Una de las características de este libro es que, aparte de presentar su análisis, Crespo González nos muestra su metodología y explica un marco teórico constituido de una serie de exposiciones teóricas de autores de diverso origen, cuyos objetivos son explicar las representaciones de la violencia. Para un estudiante de sociales o humanidades —así como cualquier otro investigador—, ese primer capítulo es toda una joya que debe ser consultado para facilitar el entendimiento de estos teóricos.

El segundo capítulo es una contextualización de la historia social, económica y política de Puerto Rico ante la violencia y las causas que esta tiene desde los años 50 del siglo XX. Esta explicación es de suma importancia ya que nos lleva a entender los proyectos literarios que se van desarrollando en ese periodo y cómo se da esa visión sobre el Puerto Rico que vive nuestra insigne escritora, Ana Lydia Vega. De allí nos lanzamos a leer los siguientes tres capítulos, donde Crespo González va analizando parte de la obra de Ana Lydia Vega de manera pausada, pero a la vez profunda, para permitir al lector tener una visión íntima de los cuentos, relatos y hasta una novela corta de nuestra escritora.

Los subtemas sobre la violencia que Crespo González son varios: violencia hacia la mujer, el racismo, la criminalización del independentismo, la marginación, el discrimen, la militarización, el Estado opresor, las desigualdades sociales y hasta el desprecio hacia los migrantes. En conclusión, Violencia y criminalidad en la narrativa de Ana Lydia Vega es una obra que se debe consultar para tener un mejor entendimiento de nuestra idiosincrasia y llevarnos a autoevaluarnos para mejorar como individuos, a la vez, que mejoramos como colectivo.  

Nota: Este artículo fue publicado por primera vez el 8 de febrero de 2024 en El Adoquín Times. Enlace del artículo en su versión original: https://eladoquintimes.com/2024/02/08/resena-laura-e-crespo-gonzalez-y-su-analisis-sobre-la-narrativa-de-ana-lydia-vega/

domingo, 5 de marzo de 2023

Independencia y Revolución de Carlos Rojas Osorio

Independencia y Revolución
de Carlos Rojas Osorio

En el presente libro he reunido algunos de mis escritos acerca de la obra de Pedro Albizu Campos, Ramón Emeterio Betances, Eugenio María de Hostos, Julia de Burgos, Juan Antonio Corretjer y Gilberto Concepción de Gracia. La mayor parte de estos escritos ya han sido publicados en revistas o en colaboración para algún libro colectivo. Como no todos están ya disponibles para el público interesado, he pensado en reunirlos en este volumen.

Se pretende dar una imagen de los grandes independentistas puertorriqueños, dos del siglo XIX, y Albizu ya en el siglo XX; Julia de Burgos participó del pensamiento nacionalista de Don Pedro Albizu Campos y mediante su extraordinaria obra poética desarrolló una literatura emancipatoria tanto del colonialismo como del patriarcado. Nacionalista y marxista, Juan Antonio Corretjer es una figura excepcional en la lucha por la independencia y la creación poética puertorriqueña. Por último, se resalta la figura de Gilberto Concepción de Gracia, su defensa del independentismo y su oposición al muñocismo.

Las luchas por la emancipación nacional implican una praxis, y praxis significa pensamiento y acción en íntima unidad. El pensamiento que motiva a la acción es precisamente el foco de atención en estos estudios. La actualidad de esta praxis, de este pensamiento y de las luchas que motivan está fuera de duda.

lunes, 6 de junio de 2022

El Infierno de Dante y su influencia en el arte y el imaginario popular

El Infierno de Dante y su influencia en el arte y el imaginario popular
Lizette Martínez

Los condenados por simonía
Miniatura lombarda del siglo XV

Yo sabía que este libro tiene un gran valor en la literatura universal. También sabía que Dante ha influenciado a miles de autores y pensadores. Lo que no sabía es que leer La Divina Comedia es como recibir un suero de brea… Debería llamarse La horrorosa comedia porque leerla es un horror de primera.

Aún así, no me di por vencida y me auto impuse leer la primera parte, “El Infierno”, que es la más famosa. La segunda y tercera parte, El Purgatorio y el Paraíso, suenan tan filosóficas y pesadas que ni loca lo intento...

Lo que más me emocionó de esta empresa sísifa es que es una de las pocas veces en que puedo parear mi insípido entrenamiento corporativo con mis grandes pasiones: literatura y arte.

Mientras iba avanzando en la lectura, me percaté de todas las imágenes del infierno que conservamos en el ideario popular y en el arte que vienen directas del Infierno de Dante. Siendo una nerda literaria consumada, me dediqué a apuntar todas las descripciones del infierno que me gustaron y fui preparando una presentación con citas de Dante e imágenes del arte que las representaran.

¡Me encantó esta aventura literaria y artística! El maridaje perfecto para combatir el aburrimiento existencial y la tortura de leer La Divina Comedia. Por favor nadie se ofenda. Esta es solo mi opinión sincera.

Mientras más investigaba, más encontraba, así que tuve que detener ese alocado afán de plasmar todo sobre Dante y su influencia en el arte, porque la realidad es que es tan denso como el libro mismo. Todavía no termina Dante de parir descendientes en tanto a literatura, pensamiento, arte y cine. Han pasado 700 años desde que escribiera su opus magnus y todavía sigue dando frutos.

Les comparto algunos datos dantescos:

•Dante escribió su poema de 33 cantos en el vernáculo Toscano (1307-16) y no latín, el idioma oficial. Gracias en gran parte a Dante, el vernáculo se convirtió en italiano y pasó a ser el idioma oficial.

•Dante plasma la experiencia de vida de una sociedad en guerra entre güelfos y gibelinos, la época tumultuosa del Sacro Imperio Germano del s. xii y su doloroso exilio 1302-1321 bajo pena de muerte.

•Güelfos– sociedad comercial burguesa de las ciudades italianas, recibían el apoyo del Papa y lo defendían actuando independientes del Emperador.

•Güelfos blancos- por el Papa y la autonomía de las ciudades. Les perdonan el exilio.

•Güelfos negros- partidarios del Papa y la autonomía de las ciudades, pero de carácter y filosofía nacionalistas.

•Gibelinos– Partidario en Italia durante la Edad Media del predominio de los emperadores de Alemania sobre el del papado. Derrotan a los güelfos.

•Dante fue prior de Florencia, era blanco gibelino y no le perdonan el exilio por sus violentas cartas a Enrique VII.

•Reacción de la crítica– Los contemporáneos vieron un panfleto político de duras críticas a figuras prominentes y a la Iglesia misma.

•La Iglesia prohibió La Divina Comedia por 250 años…

•Marca un hito entre el fin de la Edad Media donde Dios era el centro del universo y atisba el Renacimiento donde el hombre será ya el centro del universo.

•Abunda en ataques directos a una serie de Papas en cuyas obras corruptas Dante acusa la decadencia de la institución eclesiástica. Dante se atreve a poner al Papa Bonifacio XIII en el infierno.

•Dante ataca a Florencia “Soberbia, envidia y lucro codicioso son los tres males de Florencia plaga” (p 89). Todavía existe una lucha entre Florencia y Ravenna por recuperar los restos mortales de Dante. El poeta está enterrado en Ravenna dónde vivió su exilio y terminó su obra. Allí murió y de ahí no volverá a Florencia dónde lo condenaron a muerte y lo maltrataron…

•La Comedia es una obra didáctica para evitar los horrores del infierno, lograr una vida equilibrada y gozar del Paraíso.

•Dante forjó para siempre las imágenes del infierno en el imaginario popular, arte, literatura y cine. Hasta tiene su propio adjetivo DANTESCO [escena, situación] Que causa espanto o impresiona y causa horror.

•El poeta romano Virgilio expresa que no hay censura que valga “Ten valor que nuestro paso a ninguno impedir le es permitido”.

•Esta obra hizo más daño a los enemigos de Dante que los propios militares y sus batallas. Escribir La Divina Comedia fue un gran acto de rebeldía, desde usar el vernáculo, hasta su contenido político y crítico de la Iglesia. No hay duda de que Dante era un genio adelantado a su época.

•Según la revisión “Dante en el mundo”, del municipio de Ravenna en 2016, existen 58 traducciones completas de la comedia en idiomas europeos, asiáticos, africanos y sudamericanos. Hay muchas más de solo el Infierno.

Podemos reconocer a Dante en el Fluffy de Harry Potter, en la serie “Lucifer” de Netflix, en la serie “Good Omens” de Amazon, en el Paradise Lost de Milton, en los cuadros de Brugher, El Bosco y Goya.

Durante mi extensa búsqueda, me percaté de que en el siglo XVII y XVIII el tema de Dante desaparece casi de la plástica. La ausencia de mujeres artistas que pintaran a Dante también me impactó. No es hasta el siglo XX que vemos a las mujeres pintando este escabroso tema infernal. Dos ejemplos son Ebba Holm y Fiona Hall.

La ausencia de mujeres artistas plasmando el infierno se explica en parte porque a las mujeres les tenían prohibido pintar los grandes temas históricos, religiosos, mitológicos y hasta los paisajes. Por siglos solo les permitían pintar flores… (puedes leer más sobre el tema en: La vida secreta del arte. 

Dante ganó la batalla aunque fue exiliado y nunca pudo regresar a Florencia, 700 años más tarde lo recordamos y su obra sigue dando frutos en ideas, libros, cómics, cuadros, esculturas, artistas callejeros, películas y más.

Los dejo con las propias descripciones de Dante sobre el Infierno:

Al lugar que te dije hemos llegado, do en pena está la multitud sombría, en quien la luz del bien hace apagado (Canto iii)

Almas que vivieron sin virtud en esta tierra

La mansión del llanto

Ciudad doliente

Abismo del tormento fiero

Ah, los que entraís, dejad toda Esperanza (inscrito en las puertas del Infierno)

Multitud sombría

Desnudo el cuerpo, mil gusanos se comían

Almas al borde, al lugar de toda luz privado

Doloroso oficio sin la Esperanza del Consuelo

Almas cuitadas, los tristes que el fuego ataca

Ora lloremos en la charca Negra y arrancándose trozos con los dientes

Cuántos arriba habrá dueños de imperio que aquí vendrán cual cerdos a porquera

El clamor espantoso oirás que mueve la Antigua turba de ánimas llorosas

Hombres fuimos, si hoy plantas lastimeras, más piadosa tu mano ser debía

Los suicidas son nudosos árboles donde hacen nido las arpías

Los centauros son guardianes contra los asesinos y pillos en río de sangre con lluvia de flechas (canto xii)

Rebaños muchos vi de almas desnudas todas llorando míseramente, sujetas a diversas penas crudas

Al fondo desnudos pecadores los demonios los fustigan

Los aduladores están sumergidos en la mierda

Los Garritrancas son demonios que vigilan a los condenados y pinchándolos con tridentes y horquillas para que no salgan del caldo hirviente. Sus nombres pintorescos demuestran el sentido del humor dantesco: Dragonazo, Jabato, Perrea, Duenducho, Alitronchado, Barbadiente y Malanalga.

Nota editorial: Para ver la entrada original con todas las ilustraciones que la autora expuso visitar el siguiente enlace: https://girlybooks.wordpress.com/2022/03/02/el-infierno-de-dante-y-su-influencia-en-el-arte-y-el-imaginario-popular/

miércoles, 14 de julio de 2021

Entre la vida y el teatro La sombra lejana de Pedro Juan Soto

Entre la vida y el teatro La sombra lejana de Pedro Juan Soto
Por Carmen Cila Rodríguez

Una vez más, Pedro Juan Soto lo logró.

Al borde de una silla lees La sombra lejana y, finalmente, comienzas a caer en cuenta que la estructura de la novela es tan profunda que debes retomarla con calma y volver a leer. Es que Soto poseía una intensa capacidad para introducir claves, historias y otras literaturas dentro de sus novelas. Esta vez, La sombra lejana posee una estructura al estilo del teatro de sombras, un poco de la más trágica historia policiaca de Puerto Rico, matizada por su propia vivencia y dolor paternal. Claro, no lo deja ver de manera explícita. Hay que sentarse con calma y descubrirlo con él.

La sombra lejana es la última novela que publicó Pedro Juan Soto en 1999, a cargo de la editorial Plaza Mayor. Sus 255 páginas están divididas en dos interesantes partes: primera se llama Vacaciones y la segunda parte se llama Faenas. Cuenta la historia ficcional de Pablo Ortiz Rodríguez, un maestro de Historia de una escuela superior y su esposa Camila Ubeda, también maestra en un colegio privado. En sus primeras páginas nos presenta un viaje de placer en un barco crucero que realiza el matrimonio desde San Juan, Puerto Rico rumbo a España. Ya han visitado la isla de Barbados, luego visitarán Tenerife, islas Canarias y, finalmente, el viaje en el crucero culmina en Barcelona. Durante el trayecto, Pablo es confundido con el notorio prófugo independentista puertorriqueño, Filiberto Ojeda Ríos. A raíz de esto, es o se siente vigilado por otros viajeros. Un abogado caborrojeño de nombre Diego Salcedo, también viajero, le ofrece sus servicios de representación ya que, además, de su parecido con Ojeda Ríos, sospechan que Ortiz Rodríguez lleva consigo drogas ilegales. Una vez culmina el viaje en crucero en la ciudad de Barcelona, Pablo se instala en hostales y hoteles. Pablo es asaltado en una calle de la ciudad por un grupo de tres mozalbetes que le provocan golpes serios y hasta una fractura en un tobillo. La pareja, luego, se traslada a Madrid, pero Camila deja solo a Ortiz Rodríguez en la capital pues debe ir a Galicia a tramitar una herencia de sus tías. Pablo, entretanto, se reúne con Salcedo; y, además, conoce a un comerciante yaucano, de bastante edad, de nombre Celestino “Tino” García y su esposa Luisa. Así, concluye la primera parte.

Faenas, por su parte, comienza con Pablo y Camila ya en su hogar en Bayamón, Puerto Rico. Ha iniciado el año escolar y una tarde recibe una llamada del agente Gilberto Padró, del Negociado de Investigaciones Especiales. Creado en 1978, esta división pertenece al Departamento de Justicia de Puerto Rico e investiga sobre asuntos relacionados a corrupción gubernamental, a crímenes violentos, crimen organizado, narcotráfico, terrorismo, espionaje, crímenes cibernéticos, entre otros. “Para cumplir con los propósitos antes mencionados, resulta necesaria la utilización de informantes”, reza parte de su Reglamento de Normas y Procedimientos, según editado en 2003 y aprobado por el entonces Secretario de Estado, Ferdinand Mercado.

Es una novela subjetiva desde la experiencia personal de Soto donde su protagonista, Pablo Ortiz Rodríguez, nos parece una suerte de alter ego de Soto y lo biográfico se torna en tema literario. Y es que Pedro Juan Soto vivió en carne propia un trágico episodio de la historia del país, como adelantamos. Su segundo hijo, Carlos Enrique Soto Arriví, fue perseguido y asesinado a sangre fría por la Policía de Puerto Rico en los sucesos injustos que muchos reconocen como el Caso Cerro Maravilla. Los agentes se convirtieron en captores, jueces y verdugos de dos jóvenes independentistas que apenas comenzaban a vivir. Luego, borraron y alteraron evidencia, mintiendo. La sombra lejana, es un mensaje poderoso de cómo el poder policiaco autoritario de la Isla persigue a inocentes solo por tener ideales políticos distintos. Sin duda, esto desde el grito de dolor y desesperanza de Soto ante un gobierno incapaz de llegar hasta las ultimas consecuencias del Caso, convirtiéndolo en un teatro político.

La novela se convierte así en fértil terreno de los sueños, lo inconsciente, los arquetipos, el yo. Además, veremos a Pedro Juan Soto como profeta o dalang de Ojeda Ríos. No había que serlo, en realidad; la obra teatral gubernamental estaba escrita. Las experiencias de don Pedro Albizu Campos, la Masacre de Ponce y el caso del Cerro Maravilla son apenas una muestra de lo que ha sido capaz el poder represivo imperialista americano en la Isla en más de un siglo de historia.

Siendo así, incluimos en este estudio el teatro de sombras, que según el educador César Pallarés tiene su origen principalmente en China, en los tiempos de la dinastía Tang (618-907). Afirma Pallares que este tipo de teatro surge debido a la prohibición que existía sobre las mujeres quienes tenían prohibido asistir al teatro y en sus aposentos se representaban las mejores obras de esta particular forma. “Algunos países por donde se extendió y cobró gran importancia el teatro de sombras, fueron India y (sic) Indonesia. Es en estos países, donde encontramos que la figura del titiritero, llamado Dalang, era un artista sacerdote el cual era el encargado de dirigir las representaciones teatrales, dichas representaciones contaban con un marcado carácter religioso. Se creía que, al representar las historias a través de las sombras, el Dalang entraba en contacto con el mundo superior” (Pallarés 6). Este juego de sombras y luces que crea Pedro Juan Soto en la novela desemboca en un ambiente fantasmagórico, misterioso y desconocido. 

La sombra, según Jung

Quien estudió la sombra es el psiquiatra suizo Carl G. Jung. Marcel Gratacós, un premiado investigador español, resume que Jung estableció unos patrones universales del comportamiento humano y que llamó a estos arquetipos. Estos arquetipos, sin embargo, no se desarrollan ni actúan de manera individual, sino que son “imágenes ancestrales” que forman parte del inconsciente colectivo, por lo que también entra en juego el contexto cultural en que se desarrollan. Algunos ejemplos de arquetipos son el ánima, el ánimus, la persona, el sí mismo y la sombra. Escogimos solo estos porque nos parece que hacen su aparición en la novela, mediante los personajes.

Según resume Gratacós, el ánima (alma, en latín) es lo femenino en el inconsciente de un hombre. Veremos a Pablo con un lado que generalmente se le atribuye a lo femenino como es la maternidad. El maestro está preocupado por una alumna quien desea casarse y dejar la escuela. Ortiz con un tono “maternal” la orienta para que desista de su decisión. El ánimus, por el contrario, es lo masculino en el inconsciente de una mujer. Veremos a Camila tomar posiciones personales y decisiones financieras, generalmente atribuidas o aplaudidas cuando las realiza un hombre de nuestra sociedad.

El arquetipo de la persona es cómo nos presentamos a los demás, la imagen que creamos para ser aceptado y el sí mismo es nuestra totalidad de nuestro ser. A Pablo parece no interesarle lo que las personas del barco piensan de él, se aísla frecuentemente, se refugia en alcohol, a veces queriendo mostrarse seguro de su ser. 

Por otra parte, “la sombra hace referencia al aspecto inconsciente de la personalidad de las personas, caracterizadas por rasgos y actitudes que el Yo consciente no reconoce como propios. Este agente antagonista del yo consciente se representa a través del arquetipo de la sombra y se expresa a través de todos esos rasgos de personalidad y comportamiento que uno mismo no acepta como propios y definitorios, y que oculta a los demá”, dice Gratacós. Según el Diccionario de los Símbolos de Chevalier, “la sombra, por una parte, es lo que se opone a la luz y, por otra parte, la propia imagen de las cosas fugitivas, irreales y cambiantes”. Añade Chevalier que en algunos pueblos africanos la sombra está vinculada a la muerte. Pablo -alter ego de Soto- oculta en su sombra el dolor de la confusión y del atropello de la persecución, de la ira gubernamental del cual es constante víctima y, sin remedio, con la amenaza de perder su empleo y dignidad humana.

La experiencia del viaje

Básicamente la primera parte de la novela se desarrolla en un viaje de placer y asuntos familiares a España, que realizan el protagonista y su esposa. En muchas situaciones literarias, estos desplazamientos físicos se dan en un contexto aleccionador para el viajero: o acepta su nueva realidad adaptándose o retorna a su lugar de origen para poner sus nuevos conocimientos al servicio de los otros. También, con frecuencia el viaje se da en términos simbólicos que abonan al desarrollo psicológico del individuo literario en cuestión. En la novela, este viaje considera ambas instancias. El viaje de Pablo tiene las dos vías: fuera del país físicamente, pero también adentro de sus más recónditos pensamientos que le estremecen.

En el afuera, Pablo parece un prófugo ante los ojos de sus compañeros de viaje y le hace reflexionar sobre el otro, en este caso Filiberto Ojeda Ríos. Además, el viaje pretendía allegar a sus arcas personales un dinero extra como parte de una herencia familiar de su esposa, lo que posiblemente cambiaría hasta de estatus social. Madrid, capital de España y otrora fuente de represión política y social para la Isla de Puerto Rico, podría considerarse en la novela como fuente del pecado y corrupción que hay que limpiar, decadencia de los valores sociales como el robo y la mentira. Recordemos a Camila quien visita las iglesias de la ciudad buscando su purificación. Para Pablo, Madrid es pérdida en la degradación de su persona: se sumerge en las bebidas alcohólicas, que aquí sustituyen o (re)toman el sitial de lo espiritual. Estudiosos afirman que “entre la Edad Media y el Renacimiento la palabra de origen árabe alcohol tiene una nueva acepción y es la que describe su parte volátil y le llaman espíritu y su adjetivo, espirituosa, con el que denomina a la bebida de alta graduación alcohólica obtenida por la destilación” (Blanco, et al). Además, su encuentro en Madrid con el abogado Diego Salcedo, nombre tan emblemático en nuestro entorno social y político de Puerto Rico que refiere a aquella historia -leyenda para otros- en la que un español llamado Diego Salcedo fue ahogado por los taínos para demostrar que no era un dios inmortal. Nótese el parecido lingüístico entre las palabras ahogado y abogado. La muerte del personaje Salcedo cae en un misterio del que Pablo es sospechoso, pero además nos remite al símbolo de la tiranía colonial a la que ha sido sometida la Isla en más de 500 años de historia. 

En el adentro, la muerte de Salcedo y su posterior situación como sospechosos de esta cambia su psiquis y produce otras situaciones inesperadas. En varias instancias, el uso del alcohol y su espíritu produce una serie de efectos oníricos: hace que se le presente el mismo Ojeda Ríos y hasta ve desfiles carnavalescos con mensajes distorsionados. Pensamos que en realidad Pablo no penetra en el mundo del sueño sino en las profundidades del inconsciente colectivo. De hecho, el mismo narrador nos va presentando estas ideas. En el capítulo IV de la segunda parte de la novela nos dice que el desfile carnavalesco “era como instantáneas captadas al azar, el sueño. Ciudad desconocida, soledad. ¿Se hallaba en plena actividad del subconsciente?”, cuestiona.

Como ya mencionamos, uno de los asuntos principales de la novela es la constante interrogante si el protagonista es o no es Filiberto Ojeda Ríos. Esto lleva a Pablo Ortiz a delimitar ante los demás quién es él y quién es este otro. En términos del psicoanálisis, en especial lo postulado por el psiquiatra francés Jacques Lacan, el yo se evidencia con relación a un otro. En otras palabras, reconocemos quiénes somos -iguales o diferentes- cuando nos enfrentamos ante los comportamientos de otro o de los demás. En la novela, incluso, se puede apreciar al protagonista como un mero objeto de actuación cuando el mismo Pedro Juan Soto lo releva y se ubica al frente de la escena para reconocer su propio comportamiento: “¿Pedro Juan Soto? En la Universidad de Puerto Rico le habían dicho que era un tipo gruñón, tipo que no quería cuentos con nadie. Tipo absurdo. ¿Un cuentista que no quería oír o leer cuentos de rivales? Además, barbudo también. Ni acercársele” (Soto 137).

Filiberto Ojeda Ríos

El puertorriqueño Filiberto Ojeda Ríos, sin duda, se convirtió en el sucesor incidental de don Pedro Albizu Campos en la lucha por la independencia de Puerto Rico. Como don Pedro, vivió la persecución desatada tras él por el Negociado Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) y tenía conocimiento de sus consecuencias. Por eso vivió años en el clandestinaje, apoyado por los simpatizantes de la independencia del país. Había nacido en 1933 en el pueblo de Naguabo y su familia fue “forzada” a emigrar a la Gran Manzana cuando él tenía apenas 10 años de edad. Aprendió en esa ciudad a tocar la trompeta y llegó a desempeñarse como músico de La Sonora Ponceña, pero sobre todo allí aprendió sobre la lucha de clases, el capitalismo feroz, la desigualdad, la explotación, el racismo y el prejuicio hacia los puertorriqueños y otros grupos de minoría. En 1947 regresa a Puerto Rico donde se desataban eventos turbulentos en contra de don Pedro y toda la ideología de independencia como la ocurrida en la llamada Revolución de Jayuya en 1950. No queremos abarcar la vida de Ojeda Ríos, pero sí traer los eventos que mejor se asocian a él y a la novela que estudiamos.

Asegura Luis Nieves Falcón en su libro La luz desde la ventana, que Ojeda Ríos inició su lucha en la década de los 60 en Nueva York y a partir de 1970 tiene diversos viajes entre Nueva York, Cuba y Puerto Rico, tomando como puente intermedio a otros países. Obtuvo conocimientos cuasi militares y seculares que le permitían prolongar su vida de forma clandestina, que no siempre era tal. En cierta ocasión, cuenta Falcón Nieves, Filiberto toma un barco para viajar de Cuba a Puerto Rico. En el transcurso del viaje, le piden los documentos de identidad que le habían sido conferidos de forma ilegal. Ojeda Ríos, pensando que lo habían detectado, cambia de planes. “Cuando el transporte llega a un lugar mucho antes de su destino se baja. Empieza a tomar otros vehículos, taxis, etc. y, como no podía cargar con el equipaje, lo mete en un casillero y allí lo deja. No vuelve a buscarlo nunca. Así que el clandestinaje comienza ahí mismo” (Falcón Nieves 54). Nótese aquí el parecido con la situación de supuesta confusión que le surge a Pablo Ortiz en su viaje.

Físicamente, en la adultez, Filiberto se caracterizaba por una abundante barba, el uso de espejuelos y guayaberas como vestimenta. En 1990, luego de un juicio, Filiberto queda “libre”, mediante el uso de un grillete electrónico. Él lo corta, liberándose de la vigilancia, y deja el artefacto frente a la oficina del periódico Claridad. Desde la clandestinidad que se prolongó por más de una década, realizó varias entrevistas con medios de comunicación y -mediante grabaciones magnetofónicas- se hizo presente en varias ediciones de la Recordación del Grito de Lares. El 23 de septiembre de 2005, Ojeda Ríos fue tiroteado en su residencia en Hormigueros. Desangrándose, Filiberto luchó hasta morir ante el conocimiento de los agentes estatales y federales que custodiaban el perímetro. Ninguno movió un dedo a su favor.

La barba, simbolismo

En la novela, la identificación del personaje y Filiberto Ojeda Ríos se da por un elemento banal común entre ellos: la barba. La barba es el vello facial que se oscurece y crece con mayor velocidad en las mejillas y mentón, sobre todo en el hombre dado al aumento en la pubertad de la hormona llamada testosterona. Por tal razón, se vincula el crecimiento de la barba a la adultez y madurez. Para Chevalier, en su Diccionario de Símbolos, la barba es símbolo de virilidad, de coraje y de sabiduría. Por siglos, la barba ha estado vinculada a dioses y figuras de autoridad como reyes, monarcas y filósofos, incluso reinas que daban muestra de coraje y sabiduría. Otros estudiosos como Pallicier y Puig señalan que tocarse la barba está relacionado al discurso pues los oradores de la antigüedad lo hacían para reflejar actitud reflexiva y tranquila (Pallicier-Puig 178). La barba, al igual que el cabello, cuenta una historia personal sobre el paso del tiempo que se refleja en su longitud y su color.

El Caso del Cerro Maravilla

Como establecimos anteriormente, este episodio de la historia puertorriqueña toca personalmente a Pedro Juan Soto. Su hijo, Carlos Enrique Soto Arriví fue uno de los dos jóvenes asesinados en este triste capítulo de la historia puertorriqueña. El 25 de julio de 1978, día en que se celebraba el vigesimosexto año de la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, los jóvenes puertorriqueños y de ideales independentistas -Soto Arriví y Arnaldo Darío Rosado- murieron a manos de agentes de la División de Inteligencia de la Policía de Puerto Rico. Se alega que era un plan orquestado para aleccionar al sector independentista del país por la forma en cómo estaba estructurado y las comunicaciones entre los agentes.

En ese entonces, el director de la División era el comandante Ángel Luis Pérez Casillas. Entre las tareas de la agencia estaba recibir información de agentes encubiertos e informantes sobre personas que “atentaban contra la seguridad o estabilidad del país”. A los alegados subversivos se les investigaba y se les abría un expediente o carpeta. Según evidencia del Tribunal, ya desde los primeros días del mes de julio de ese año había vigilancia y un plan en marcha, que identificaba a estos jóvenes como terroristas. En dos ocasiones, ese mismo mes, se indicó que estos se transportaban en un auto Volkswagen color amarillo de 1973 y que su intención era destruir las torres de comunicación en el Cerro Maravilla del municipio de Villalba.

Es la zona de más altitud de la Isla y, por esa particularidad, es boscosa y apartada. El día 25 de julio, Soto Arriví y Rosado -del denominado grupo Movimiento Revolucionario Armado y que ya eran investigados por sus actividades- fueron incitados y guiados al lugar por el agente encubierto Alejandro González Malavé quien se había infiltrado entre ellos. Según el plan, iban a colocar un artefacto explosivo en unas torres de comunicación. En el trayecto, secuestraron al chofer de carro público Julio Ortiz Molina. Mientras, Pérez Casillas fue trasladado en helicóptero hasta el Aeropuerto Mercedita de Ponce, al sur de Puerto Rico, e informó a varios agentes que allí lo recibieron sobre los dos terroristas, el encubierto y el rehén Ortiz Molina que iban de camino a Villalba. Las instrucciones de Pérez Casillas eran claras: había que hacer lo posible para preservar la vida del rehén, pero “los individuos no podían o no debían bajar vivos del sector Toro Negro” y “que se les diera un tiro o un tirito”. Una vez en el Cerro, los jóvenes se bajaron del vehículo, dejando al rehén en él. Fueron a la parte posterior del carro donde intercambiaron armas. En ese momento, los agentes policiacos escondidos en la maleza salieron y les dieron el alto, identificándose como policías. Rosado abrió fuego, a lo que fue respondido, iniciándose un tiroteo simultáneo. González Malavé resultó herido en una mano y descubría en ese momento que era un agente, que no le dispararan. Los jóvenes -Soto Arriví y Rosado- tiran sus armas al suelo y salen de la maleza con sus manos en alto. “Se les ordenó y se acostaron en el piso, boca abajo, con los brazos abiertos en forma de cruz”. Pasaron varios años antes de que se refiriera una investigación formal de las autoridades que insistían en un atentado terrorista.

La primera versión oficial apuntaba a que los jóvenes atacaron a los agentes y que los últimos actuaron en legítima defensa. Luego, gracias a pruebas periciales y a versiones de algunos testigos, se supo que Soto Arriví y Rosado fueron ejecutados por los agentes luego de haber sido golpeados, insultados, desarmados, arrodillados y puestos bajo arresto. Pasaron años antes de que un jurado encontrara culpable de asesinato en segundo grado por asesinato de Soto Arriví al expolicía Rafael Moreno Morales quien estaba adscrito a la División de Inteligencia de la Policía de Puerto Rico. El 23 de junio de 1988 este fue sentenciado a cumplir entre 22 y 30 años de cárcel.

Desde la poltrona bayamonesa donde se efectuaban los actos conmemorativos oficiales de 1978, el entonces gobernador de la Isla -Carlos Romero Barceló- declaró héroes a los agentes involucrados. Por años, tanto las autoridades estatales como las federales encubrieron los hechos mediante el cambio de versiones y en múltiples intentos de paralizar e incluso minimizar la investigación que se realizaba. Según se destaca en documentos de la Biblioteca Rafael Hernández Colón, en 1983 “varios policías que participaron en el operativo revelaron que la teoría de legítima defensa, adoptada por la Policía de Puerto Rico y aceptada por el Departamento de Justicia, era falsa y que, en el Cerro Maravilla, había ocurrido un crimen”.

En una escena carnavalesca de la novela, tan carnavalesca como la descrita anteriormente, Pablo ve un desfile con personajes vestidos de gaucho y hasta con indumentarias mexicanas. Al final del desfile, una carroza lleva un letrero volante en que lee con algo de dificultad las palabras “Doklas Buklas Neineim” (Soto 190). De inmediato inicié una búsqueda del significado de esta frase; sin embargo, no hallé en el ciberespacio algo que definiera tal expresión. Gracias a la tecnología del Siglo XXI, recurro a la aplicación digital Flip Text pues nos parece evidente que el protagonista, Pablo, ve el mensaje al revés o visto como a través de un espejo. La aplicación nos refiere a la frase Mienien polkas kulpas, que se nos hace muy parecido a: Los cops mienten culpas. Esta posible interpretación nos conduce la página de internet saberingles.com.ar que refiere que “la palabra cop es una palabra informal para nombrar a un policía. Probablemente proviene de la palabra del francés antiguo caper, que significa agarrar, capturar. A fines del siglo XVI, la palabra comenzó a designarse para los uniformados”. Nos parece, pues, que Soto hace alusión a las mentiras, perjuicios que realizan los policías involucrados en el Caso Maravilla en las diversas investigaciones y juicios realizados para conocer la verdad de los hechos. Es conocido que Soto residió en su juventud en la ciudad de Nueva York y dominaba el inglés. Además, ya conocemos sus habilidades lingüísticas a través de nuestra investigación doctoral acerca de su novela Usmaíl.

Otra forma en el que Pedro Juan Soto destaca la farsa policiaca es en el manejo de la novela como una obra de teatro, confundiendo al lector y dejando interrogantes sobre lo que este en efecto aprecia. De hecho, la página Wikipedia clasifica a La sombra lejana como una obra de teatro. En múltiples ocasiones, pareciera que el narrador es un director teatral que va dando instrucciones al detalle de cómo se suscitan las escenas. Los múltiples diálogos marcados al inicio con guion van tejiendo la historia que a veces se torna confusa. Como lector, en ocasiones hay que imaginar un cierre de telón en momentos críticos. Esta vez, Pedro Juan crea un teatro de sombras, tal como anuncia desde el título de la novela. Para comenzar, en la portada de la edición de 1999 a cargo de Editorial Plaza Mayor aparece la foto de Soto en un primer plano completamente sobrio; mientras, la foto de Ojeda Ríos aparece en un segundo plano, en una sombra completamente sonriente. Este montaje gráfico nos recuerda las máscaras que representan al teatro desde sus orígenes griegos: Talia, la musa de la comedia, la música, el canto y la alegría (recordemos a Ojeda Ríos como músico), y Melpomene, la musa de la tragedia (Pedro Juan presentado de manera sobria tras la muerte de su hijo). El teatro de sombras, según varios críticos, tiene su origen en China cerca del año 600. Algunos creen que surgió debido a que a las mujeres chinas no se les permitía asistir al teatro y se entretenían de esta manera. Otros consideran que tuvo su origen en la prehistoria cuando el hombre se sentaba frente al fuego y creaba sombras con sus manos. De todos modos, al extenderse la práctica por Asia, se añade la figura del titiritero llamado Dalang, un artista sacerdote que le imprimía a la obra un carácter religioso. La técnica del teatro de sombras es relativamente sencilla: luz y sombra en el que se proyectan figuras a contraluz y se realiza o se sustituye en una sombra que reproduce la realidad. Esto, para muchos, crea un mundo fantasmagórico e irreal, llega al umbral de lo misterioso, la distorsión, el ocultamiento y lo desconocido rompiendo, a la vez, el miedo a la oscuridad. El teatro de sombras es útil para contar o inventar historias, y por su sencillez es apto para un público joven. Es un espectáculo que cobra mayor sentido si es observado por un público que disfruta la magia de colores que se produce durante los contrastes de luz. En el teatro de sombras indonesio “la sombra carga toda la esencia sutil de los seres”. Como recordaremos, cuando Pedro Juan Soto publica La sombra lejana en 1999 es ya un experimentado y laureado escritor de novelas y teatro. Conocía muy bien las letras e imprime en la novela ambas técnicas literarias para dejar fluir su dolorosa experiencia de vida.

Los policías del Caso Maravilla

En 1983, dio inicio una investigación apoyada por el Senado de Puerto Rico y su entonces presidente, Miguel Hernández Agosto (Senador del Partido Popular Democrático), que no estaba bajo órdenes del Ejecutivo, Romero Barceló. Hasta el momento, ha sido la investigación más profunda y contundente que condujo a conocer los hechos y los consecuentes arrestos y enjuiciamiento a los policías que participaron en el Cerro Maravilla. El investigador especial del Senado fue el licenciado Héctor Rivera Cruz. Según una nota periodística de Damaris Suárez, Rivera Cruz fue perseguido por su investigación. “Sin haber citado a ningún testigo, una tarde se percató de que un vehículo sospechoso con dos individuos en su interior estaba estacionado frente su oficina (sic). Sin encomendarse, Rivera Cruz, salió a ver quienes (sic) estaban dentro del vehículo. Para su sorpresa en el interior estaba Rafael Moreno Morales, quien posteriormente resultó ser el asesino de Carlos Soto Arriví”.

En 2008, a 30 años del episodio, la periodista Rosita Marrero del diario Primera Hora realizó una entrevista desde la cárcel con tres de los policías que permanecían recluidos. Rafael Moreno Morales, policía que asesinó a Carlos Soto Arriví, aseguró que aquel día hubo histeria colectiva en el Cerro Maravilla. “Nadie tenía intenciones, ni nos dio instrucciones de matar a nadie”. “Yo me arrepiento, yo me he arrepentido de haber cometido los hechos, pero ya no se puede virar para tras”, aseguró. ¿Usted cree que esos muchachos eran terroristas?, cuestionó la reportera. “Claro”, ripostó el confinado. Al ser preguntado una vez más, el expolicía contestó de inmediato: “Yo creo que sí”.

Yauco

Parte del final de La sombra lejana se concreta en el pueblo de Yauco que ubica al Suroeste de Puerto Rico. Al igual que el sector de Villalba, Yauco es un pueblo montañoso. El protagonista viaja también en un Volkswagen, tal como se señalaba que viajaban los jóvenes en las investigaciones y carpeteos policiacos, días previos al Caso Maravilla. Cabe precisar aquí la ironía de la estampa. Volkswagen es la marca de un fabricante de automóviles de origen alemán. En su inicio, en 1937, el auto fue construido, vendido y mercadeado para que fuera accesible para el pueblo. Tanto en la novela como en el Caso del Cerro Maravilla los sospechosos viajan en este tipo de vehículo, metáforas trascendentes de cómo el poder policiaco autoritario persigue al pueblo. Retornando a Yauco, este municipio posee una amplia historia y, por su condición geográfica ya mencionada, posee una minuciosa trayectoria evolutiva vinculada a la agricultura, en especial al café. En el Siglo XIX, con la concesión de la Real Cédula de Gracia se establecen en la región numerosas familias de procedencia corsa con conocimientos técnicos que abonaron a la creciente economía de la época. El historiador Pablo L. Crespo Vargas, en ocasión de comentar el libro Rupturas con el poder: los partidos municipales de Yauco, 1906-1914, de José Luis Colón González, nos recuerda que “las condiciones sociales y económicas fueron provocando un aumento en el ideal liberal de los yaucanos. Lo cual incitó una serie de acciones revolucionarias que indujeron a una diversidad de situaciones, entre ellas la violencia en las elecciones de diputado de 1884, el efecto de la represión política que tuvo su mayor ímpetu en 1887 y el intento de rebelión que es conocido en nuestra historiografía como la intentona de Yauco ocurrido en 1896 y con una segunda tentativa en 1897”. No es casualidad, entonces, que el autor haya seleccionado Yauco ni el Volkswagen como instrumentos representativos rebeldes para su novela.

Sin duda, La sombra lejana nos ofrece más. Pedro Juan Soto nos legó con su partida física en 2002 una obra llena de historia para reflexionar en el poder gubernamental, el estatus colonial de la Isla, los roles femeninos y masculinos de otros personajes en la novela, los arquetipos. En especial, la obra da pie para continuar escudriñando la relación entre la sombra y el ser humano.

(La autora posee un doctorado en Literatura Puertorriqueña del Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe.)

Bibliografía

Blanco, Ángel; Francisco Javier Guijarro, Rafael Pozas, Carmelo Uraga. Origen y evolución del término alcohol. Grupo Quimesca. 2003. Web.

Pallarés Molina, César. El teatro de sombras. España: Universidad de Valladolid. 2013. http://uvadoc.uva.es/handle/10324/3200

Pallicier Fornés, María Antonia. - Marcé Puig Rodriguez-Escalona. “La gestualidad de la barba y el mentón en la Antigüedad romana”. Revista de Estudios Latinos (RELat)5, 2005, 175-192.

Chevalier, Jean. Alain Gheerbrant. Diccionario de los Símbolos. Barcelona: Empresa Editorial Herder. 1986. Impreso.

Crespo Vargas, Pablo L. “Reseña sobre Rupturas con el poder: los partidos municipales de Yauco, 1906-1914”. Blog: Akelarre: historia y ficción. Feb. 2021. Web. Akelarre: historia y ficción: Reseña sobre Rupturas con el poder: los partidos municipales de Yauco, 1906-1914 (editorialakelarre.blogspot.com)

Falcón Nieves, Luis. La luz desde la ventana. Conversaciones con Filiberto Ojeda Ríos. San Juan: Ediciones Puerto. 2002. Impreso.

Gratacós, Marcel. “Arquetipos de Jung: definición, características y tipos”. Recuperado de lifeder.com https://www.lifeder.com/arquetipos-de-jung.com 2017.

Ley Núm 1 (18 de enero de 1985). www.rafaelhernandezcolon.org pdf.

Negociado de Investigaciones Espaciajfa…”. http://app.estado.gobierno.pr. Web.

Luengo González Rosa; Javier Alcalá Caldera. “El teatro de sombras chinescas”. Campo abierto, No. 8. 1991. Pp 176-193

Marrero, Rosita. “Policías culpables caso Maravilla 2”. Primerahoravideos: You Tube.

Soto, Pedro Juan. La sombra lejana. San Juan: Editorial Plaza Mayor. 1999. Impreso.

Suárez, Damaris. “Investigador de Maravilla revela casualidades del famoso caso”. 10 de agosto de 2018. www.noticel.com

Vázquez, Cristian. “Leer al revés para entender mejor”. 12 de septiembre de 2017. www.letraslibres.com

Villegas, Juan. La estructura mítica del héroe en la novela del Siglo XX. Barcelona: Editorial Planeta. 1978. Impreso.