martes, 26 de marzo de 2024

Anténor Firmin: un intelectual rescatado del olvido

Anténor Firmin: un intelectual rescatado del olvido
Por Pablo L. Crespo Vargas

En 1885, Joseph-Anténor Firmin, miembro de la delegación diplomática de Haití en París, publicó una obra titulada De l'Égalité des Races Humaines (Sobre la igualdad de las razas humanas). La obra fue una reacción a las ideas y teorías racistas que estaban dominando el ambiente antropológico y científico de la época y que establecían la superioridad de la raza aria sobre la raza negra y las demás existentes según se tenían establecidas. El planteamiento de Anténor Firmin era uno contrario a esta idea. Para Firmin ninguna raza estaba por encima de otra. Cada una de ellas estaba dotada de cualidades y defectos, pero no existían factores que determinaran el fracaso o el dominio de unas sobre otras. Su teoría, muy controversial en ese momento, fue dejada a un lado por los estudiosos de la época, aunque Firmin la podía sustentar con datos empíricos e históricos. Su obra quedó invisibilizada y no fue hasta casi 100 años luego que vino a resurgir y ser expuesta al mundo entero.

Anténor Firmin / Imagen en dominio público

Firmin nació el 18 de octubre de 1850 en Cabo Haitiano, una ciudad y puerto en la costa atlántica de Haití. Su educación formal la realizó en su país natal. Allí tuvo la oportunidad de tener una educación de altura que incluyó la lectura de los clásicos, así como acceso a la literatura científica contemporánea. Su desempeño en las letras lo llevaron a ejercer de maestro a los 17 años, aunque continuó estudios en contabilidad y leyes. Laboró como empleado de la Aduana y en la empresa privada. Su capacidad humanística lo llevó a enseñar griego, latín y francés. En Cabo Haitiano, dado a su interés en la política y como miembro del Partido Liberal, fundó el periódico Le Messager du Nord. En 1879, Firmin aspiró a una posición en el parlamento nacional, pero no es elegido. En cambio, fue seleccionado para representar a Haití en la celebración del centenario de Simón Bolívar en 1883. Al año siguiente (1884) llegó a Francia como diplomático y es invitado a pertenecer a la Sociedad Antropológica de París.

En la Sociedad Antropológica de París, Firmin vivió de cerca el racismo que predomina en la comunidad científica y antropológica. De hecho, las actas de la Sociedad Antropológica evidencian que en solo dos ocasiones tuvo la oportunidad de exponer argumentos en contra del racismo. No obstante, utilizó las letras para expresar sus ideas y de allí surge una voluminosa obra que es titulada De l'Égalité des Races Humaines (De la igualdad de las Razas Humanas). En ella se establece que las razas humanas están en igualdad de condiciones y que es un mito la existencia de superioridad de alguna sobre las otras. La obra contenía sobre 660 páginas y presenta de manera empírica y con información histórica los argumentos de Firmin. De l'Égalité des Races Humaines fue recibido por la Sociedad Antropológica, aunque nunca hubo una reacción sobre ella. Firmin continuó participando en las reuniones de la Sociedad y realizando sus labores diplomáticas hasta que en el 1888 regresó a Haití.

En los siguientes años, Firmin ocupó varias posiciones en el gobierno de Haití, entre 1889 a 1891 fue ministro de agricultura y de relaciones exteriores. El papel que desempeño en el sonado caso de Môle Saint Nicolas (1891) y su defensa a la soberanía haitiana sobre los intereses estadounidense son bien reconocidos en su país. Entre 1896 a 1897, nuevamente, ocupó el puesto de ministro de relaciones exteriores, finanzas y comercio.

Es importante reconocer que Firmin era partidario a la confederación antillana. También fue uno de los propulsores del Primer Congreso Panafricano celebrado en Londres del 23 al 25 de julio de 1900.

En 1902 intentó obtener el puesto de presidente de Haití, pero no lo logra. De allí sale exiliado hacia San Tomás (Islas Vírgenes), donde muere en 1911.

La figura de Anténor Firmin es reconocida en Haití, sin embargo, algunos de sus escritos quedaron en el olvido. En el caso de la obra De l'Égalité des Races Humaines esta quedó básicamente engavetada y fueron pocas las copias que se preservaron. Carolyn Fluehr Lobban nos indica que, en 1988, mientras daba una clase sobre raza y racismo en Rhode Island College un estudiante haitiano, Jacques Raphael Georges, le preguntó si conocía la figura de Anténor Firmin. Su contestación fue en negativa, pero le llamó la atención la información recibida por el estudiante. Años luego, en 1994, Fluehr Lobban conoció a Asselin Charles, un académico haitiano que, aunque conocía a Firmin, no había visto el libro en referencia.

Con la curiosidad académica que pudiera caracterizarlos, ambos se dispusieron a tratar de encontrar una copia de la obra. Charles fue el afortunado, dado a que encontró un ejemplar en los archivos del Instituto Smithsonian. La magnitud de la obra llevó a que ambos académicos se aliaran y le hicieran conocer al mundo angloparlante las ideas avanzadas y revolucionarias de Firmin. Contrario a lo que Charles y Fluehr Lobban pensaban, la obra había sido publicada en Haití en 1968 por la editorial Panorama y en 1985 salió otra edición con Fardin, aunque ambas en francés.

Al fin, Asselin Charles realizó la traducción al inglés y Carolyn Fluehr Lobban escribió la introducción y los comentarios. La universidad de Illinois la publicó en 2002. A partir de esa fecha, la figura de Firmin alrededor del planeta se comenzó a conocer, al igual que sus obras. Son varios los estudiosos que han trabajado la figura de este personaje. En los Estados Unidos, la comunidad afrodescendiente lo ha estado colocando entre los promotores iniciales de la lucha por la igualdad.

Otros de los escritos de Firmin que ya han sido traducidos al inglés son The Africans of Haiti (2015) y Bookman and the 1791 Slave Revolt in Haiti (2015). Otras obras de este autor son:  Haïti et la France (1891), Une Défense (1892), Diplomate et Diplomatie (1898), M. Roosevelt, Président des Etats-Unis et la République d'Haïti (1905) y Lettres de Saint-Thomas (1910).

Referencias: 

Crespo Vargas, Pablo L. “La conceptualización del término raza: del Corbacho a Ebenecer López Ruyol”, prólogo a Ebenecer López Ruyol, Un embeleco llamado raza, Lajas: Centro de Estudios e Investigaciones del Suroeste de Puerto Rico, 2023, pp. 5-12.

Drouin-Hans, Anne-Marie. “Hierarchy of Races, Hierarchy in Gender: Anténor Firmin and Clémence Royer”. Ludus Vitalis, México: Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano, vol. XIII, n. 23, 2005, pp. 163-180.

Fluehr Lobban, Carolyn. A 19th Century Haitian Pioneering Anthropologist: An Intellectual Biography of Anténor Firmin”. Bérose - Encyclopédie internationale des histoires de l'anthropologie, Paris, 2018. Consultado el 20 de diciembre de 2023. https://www.berose.fr/?A-19th-Century-Haitian-Pioneering-Anthropologist-An-Intellectual-Biography-of&lang=fr 

_____. “Antenor Firmin predicted America’s first Black president in 1885”. University of Illinois Press Blog, January 23, 2013. Consultado el 22 de diciembre de 2023. https://www.press.uillinois.edu/wordpress/antenor-firmin-19th-century-haitian-author-of-the-equality-of-the-human-races-predicted-america%e2%80%99s-first-black-president-in-1885-by-carolyn-fluehr-lobban/ 

_____. “Firmin, Anténor”. Encyclopedia of Race and Racism. New York: MacMillan Reference, 2008, pp. 476-478. 

_____. “Anténor Firmin and Haiti’s contribution to anthropology”. Gradhiva: Revue d’anthropologie et d’histoire des arts. Paris: Musée Du Quai Branly Jacques Chirac, n. 1, 2005, pp. 95-108. Consultado el 21 de diciembre de 2023. https://journals.openedition.org/gradhiva/302 

Thomas, Margaret. “This day in Linguistics History: Anténor Firmin (1850-1911)”. Linguistic Society of America. Washington D.C., 18 de octubre de 2020. Consultado el 21 de diciembre de 2023. https://www.linguisticsociety.org/content/day-linguistics-history-ant%C3%A9nor-firmin-1850%E2%80%931911 

“Who was Anténor Firmin?” Página Web de la Embajada de la República de Haití en Washington D.C. Consultado el 22 de diciembre de 2023. https://www.haiti.org/antenor-firmin-2/ 

 Nota: El artículo sirve de epílogo al libro de Miguel A. Virella Espinoza, Haití: un pueblo atrapado por el hombre (Lajas: Centro de Estudios e Investigaciones del Suroeste de Puerto Rico, 2024), pp. 105-109; allí podrá encontrar las referencias. 

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lunes, 18 de marzo de 2024

La conceptualización del término raza: del Corbacho a Ebenecer López Ruyol

La conceptualización del término raza: del Corbacho a Ebenecer López Ruyol
Edición para Akelarre: historia y ficción
Por Pablo L. Crespo Vargas

Un embeleco llamado raza de Ebenecer López Ruyol (2023) es una obra que nos lleva a reflexionar sobre las desigualdades creadas a partir de un concepto construido con la finalidad de categorizar al ser humano y justificar las relaciones de poder desarrolladas en un momento dado. A su vez, esa justificación promovió la marginación de grupos poblacionales debido a la pigmentación de su piel u otros rasgos fenotípicos. Esta acción discriminatoria es conocida como racismo y representa uno de los males más difundidos en nuestra sociedad, aunque muchos niegan o minimizan su magnitud. El principio de este mal, en palabras de López Ruyol “producto cultural negativo”, es el término raza.

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En la actualidad, la palabra raza es utilizada dentro de la ciencia natural de los seres vivos o biología. En ese sentido, raza es cada uno de los grupos en que se subdividen algunas especies. Un buen ejemplo es el de los canis familiaris (perros – compañeros del ser humano hace treinta mil años), el cual puede subdividirse, hoy día, en sobre 450 razas reconocidas globalmente.

No obstante, la definición del término raza se ramifica, la Real Academia de la Lengua Española la presenta en tres derivaciones, siendo la segunda la antes expuesta. En la primera, raza se presenta como casta o linaje, y puede usarse como sinónimo de varios conceptos como etnia, grupo y abolengo, entre otras. Esta fue su enunciación originaria. En la tercera ramificación se indica que se refiere a la calidad de alguna cosa, según su definición.

En cuanto a su etimología en castellano, raza, según Ricardo Soca (2022), tiene un origen dudoso; aunque existe la posibilidad de que provenga de la voz árabe râs, cuyo significado es origen o principio. La primera evidencia de su uso en el castellano escrito es del año 1438, cuando se publicó la obra Corbacho de Alfonso Martínez de Toledo. La palabra corbacho se refiere al vergajo con que el cómitre (persona con autoridad) castigaba a los forzados. En el capítulo XVIII de la versión que se encuentra en la página web de la Biblioteca Virtual de Cervantes dice:

“Verás cómo el hijo del labrador todavía se agradará de cosas de aldea, como arar, cavar y traer leña con bestias, y el hijo del caballero no se cura salvo de andar corriendo a caballo y traer armas y dar cuchilladas y andar arreado. Esto procura naturaleza. Así lo verás de cada día en los lugares do vivieres: que el bueno y de buena raza todavía retrae do viene, y el desaventurado de vil raza y linaje, por grande que sea y mucho que tenga, nunca retraerá sino a la vileza donde desciende; y aunque se cubra de paño de oro ni se arree como emperador, no le está lo que trae sino como cosa emprestada o como asno en justa o torneo”.

Debemos señalar, tanto sobre esta obra como en la literatura de los siguientes siglos —XVI a XVII—, que raza fue visto como sinónimo de linaje, en algunas ocasiones, o defecto, en otras. El historiador colombiano Max S. Hering Torres hace un análisis del término como parte de su estudio sobre los procesos de limpieza de sangre en los reinos españoles y explica cómo la palabra se transforma en uno dirigido a diferenciar grupos humanos, en este caso específico, excluir a los judíos por ser considerada una raza inferior. Recordemos que los estatutos de limpieza de sangre fueron mecanismos de control social de carácter discriminatorios en contra de los judeoconversos en la Península Ibérica. Estos surgen de manera oficial en el reino de Castilla en 1449 como parte de las actividades de los descendientes de judíos cristianizados. Es importante señalar que, aunque esto puede verse como un preámbulo de la construcción del vocablo raza —y racismo—, que se verá en la edad moderna —siglo XVIII en adelante—, la realidad es que en el periodo de los siglos XV-XVII, el concepto “racial” partía de una base teológica-aristotélica y no de una conceptualización de aparente estado científico o biológico. El discrimen en este caso surgía de una diferencia religiosas.

Otro aspecto que Hering Torres pide considerar es que la percepción del concepto raza en la península, durante el periodo premoderno no era igual que el desarrollado en las Indias, siendo una de las razones el mestizaje que se dio desde muy temprano en el proceso de colonización. Con el mestizaje, los grupos de poder tendieron a blanquear los estereotipos que se debían tener para mantener el poder colonial. Notemos que desde muy temprano en el proceso de conquista y colonización de la actual América, las élites europeas, en su mayoría, vieron el mestizaje como una aberración.

Anterior a los procesos de limpieza de sangre se pueden encontrar vestigios de pensamientos y conductas racistas, aunque no desarrolladas como se dieron en los siglos XVIII y XIX. Historiadores como Benjamín Issac con su obra The Invention of Racism in Classical Antiquity presentan la existencia de un protoracismo, donde se exhibían ideas enmarcadas en lo que hoy día podríamos definir como etnocentrismo. En el análisis que se presenta se tiene la certeza de que existían diferencias entre grupos y que cada uno de ellos se consideraba superior al otro; no obstante, la conceptualización moderna del racismo no estaba presente, aunque sí sus bases.

Con el desarrollo de la modernidad, la filosofía humanista, los nacionalismos y el desarrollo científico se establecieron nuevos significados a conceptos ya existentes. Francois Bernier, un filósofo, médico y explorador francés, publicó en 1685, Nouvelle division de la terre par les différentes espèces ou races qui l'habitent, obra que es producto de sus observaciones etnográficas y donde se establece la existencia de diversas razas humanas desde la óptica del mundo europeo.

Alí Rattansi (2020) describe que así como el pensamiento occidental sigue evolucionando, a la vez que el poderío imperial de las naciones europeas, se empiezan a añadir nuevas conceptualizaciones que van diferenciando y marginando a los diversos grupos poblacionales en referencia a la población blanca. Carl Nilsson Linnaeus (Carlos Linneo), naturalista sueco, que en 1758 publicó la décima edición de su ensayo Systema naturæ, donde clasifica al ser humano en cuatro razas y le valoriza según las características físicas, morales y culturales desde el punto de vista europeo, fue uno de los primeros en establecer lo que conocemos como el racismo científico (Hering Torres, 2007). A él se unieron otras voces de filósofos y estudiosos de la naturaleza humana, entre ellos: Inmanuel Kant (pruso), Johann Friedrich Blumenbach (alemán), Benjamín Rush (uno de los fundadores de los Estados Unidos) y Arthur Gobineau (francés).

Gobineau es famoso por su obra de seis tomos, Essai sur l'inégalité des races humaines o (Ensayo sobre la desigualdad de las razas humanas - 1854), dónde establece que el factor racial es decisivo en el desarrollo de las civilizaciones. A su vez, establece que la raza superior es la aria (blanca-europea) y que el mestizaje es un factor negativo para la supervivencia de una sociedad. Como respuesta a este trabajo, Anténor Firmin, antropólogo y político haitiano, escribió De l'Égalité des Races Humaines (Sobre la igualdad de las razas humanas -1885). En este trabajo, Firmin recuerda al mundo occidental la importancia de las culturas africanas en el desarrollo de la civilización europea y establece que la evidencia empírica histórica indica que todas las razas están dotadas de cualidades y defectos, que su color o fenotipo no son factores que lleven a predecir su fracaso o triunfo. En otras palabras, para Firmin ninguna raza es superior a otra.

Firmin, contrario a lo que esperaba y en retroceso a las filosofías y pensamientos sobre modernidad, democracia e igualdad, fue ignorado e invisibilizado por sobre un siglo. Su ideario antirracista, demostrado mediante una metodología científico positivista, fue visto como una irrealidad al punto que la élite cultural y científica europea prefirió olvidarlo. No es hasta finales del siglo XX que se comienza a trabajar la figura de Firmin y sus aportaciones. En el año 2000 se publica en inglés una traducción realizada por Asselin Charles y prologada por Carolyn Fluehr Lobban.

A mediados del siglo XX, la UNESCO toma el asunto del racismo y el de la supuesta división humana en razas como una prioridad en su lucha por la igualdad en el planeta. Se crearon comités de investigación con antropólogos y otros científicos sociales llegando a la conclusión de que toda la humanidad es una sola especie. Esta fue plasmada en un documento titulado Statement on Race, cuyo autor principal y presentador fue el británico de origen judío y antropólogo Ashley Montagu (1950). De allí surgieron diversidad de investigaciones y otras publicaciones reafirmando la falsedad de la división racial del ser humano. Uno de los trabajos que sobresalió fue el de Claude Lévi, Race et histoire (Raza e historia) de 1952.

Ya sobrepasaron los 70 años desde que la UNESCO presentó una posición antirracista dirigida a conseguir la igualdad para todos los seres humanos, pero todavía hay que lidiar con el racismo y la perpetuación de que los seres humanos están divididos en razas. No solamente son los supremacistas, sino que, dentro de grupos antirracistas, aunque luchen por la igualdad, existe la creencia de que esa supuesta división racial es factual y se da una continuidad a la reafirmación racial del propio grupo. Contrario a este pensar, la obra de Ebenecer López Ruyol presenta el término raza como un embeleco cuyo propósito es mantener la división entre los seres humanos, una continuación a la categorización, que sirve de combustible al racismo y que nos deshumaniza.

En Un embeleco llamado raza, López Ruyol entrelaza varios procesos históricos que afectaron la conceptualización del término raza: la esclavitud, las exploraciones ultramarinas, las colonizaciones occidentales hacia el resto del mundo a partir del siglo XV, la explotación indiscriminada de África y la propagación del cristianismo en sus distintas ramificaciones, entre otros, son ejemplos que nos presenta y ayuda a analizar el problema del racismo.

La obra está dividida en veinticinco capítulos y contiene una serie de ilustraciones que ayudan al lector a visualizar los temas que se discuten. El epílogo resume el llamado a terminar con el racismo y sus idearios; en palabras de López Ruyol: “¡Cero razas! Es el momento de la especie humana. Ni el color de la piel, ni los rasgos somáticos nos hacen razas diferentes, solo enriquecen la diversidad”.


 

jueves, 7 de marzo de 2024

Preámbulo a Norte y Sur. Cinco ensayos monográficos de historia puertorriqueña

Preámbulo a Norte y Sur. Cinco ensayos monográficos de historia puertorriqueña
Elí D. Oquendo Rodríguez

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Para los antiguos griegos la palabra historia significaba investigar. Desde entonces, investigar y escribir el producto de esa pesquisa, para el conocimiento de otros, ha sido consubstancialmente el trabajo del historiador. Durante los años en que me desempeñé como profesor universitario era capital que complementara las clases de la cátedra con los resultados de mis investigaciones. Así los estudiantes podían entender la mecánica de la disciplina, conocer la utilidad y beneficio de un método riguroso y aprehender el carácter vital de la historia. En esto, imitaba, al colega científico que comparte con la comunidad interesada los resultados de sus experimentos y observaciones.

Varios artículos, de diversos temas, surgieron como resultado de la curiosidad intelectual.  La trayectoria de una familia, la historia de unas haciendas, el desafío a la autoridad por vía de un motín o el contrabando o el acercamiento a la vida de un pueblo a través de un libro sacramental fueron algunos asuntos puestos bajo la lupa. Tales temas permiten entender diversos aspectos de la sociedad colonial española en Puerto Rico: los instrumentos usados para lograr el ascenso social, los cambios en la producción agrícola, las lealtades o deslealtades a un régimen y los patrones socio-religiosos. Los escenarios para estas historias fueron los pueblos de Ponce, Coamo, Juana Díaz, Arecibo y Guayama. Aunque, en honor a la verdad, alguna abarca varias localidades y se extiende un poco más allá del ámbito insular.

Los artículos tienen en común que fueron publicados en revistas académicas (Horizontes) y de genealogía (Hereditas) en la década que transcurre entre el 2011 y el 2021. Ahora reeditados, corregidos y ampliados se publican para los interesados en la historia del país.