lunes, 17 de marzo de 2014

Presentación del libro: "Mañana te escribiré otra vez", de Minou Tavárez Mirabal

Autor: Jesús Méndez Jiminían

MINOU TAVAREZ MIRABAL PRESENTA SU NUEVO LIBRO
  
Perth Amboy, N.J. – Cientos de personas se dieron cita éste 8 de marzo en la celebración del Día Internacional de la Mujer en esta ciudad del estado jardín, para conocer el nuevo libro de la congresista dominicana y ex-vicecanciller de su país, Minou Tavárez Mirabal, titulado “Mañana te escribiré otra vez” en la Edward J. Patten Elementary School.

El hermoso y emotivo acto que arrancó prolongados aplausos y lágrimas contó con la presencia de las principales autoridades educativas, culturales, políticas y empresariales, entre ellas, la alcaldesa de Perth Amboy Wilda Díaz, el vice-cónsul dominicano en Nueva York Nelson Pimentel, la superintendente de educación doctora Vivian Rodríguez, la presidenta de la Unión de Maestros del distrito escolar Dianne Crawford, la señora Obdulia Gónzalez presidenta de la Junta de Educación y otros honorables miembros, así como del doctor Néstor Collazo director de la High School.

Las palabras de bienvenida al acto dedicado a la memoria de Dedé Mirabal recientemente fallecida en Santo Domingo y hermana sobreviviente de las Heroínas dominicanas Patria, Minerva y María Teresa que fueron salvajemente asesinadas por orden del dictador Rafael L. Trujillo, el 25 de Noviembre de 1960, estuvieron a cargo de la doctora Dulce Rodríguez, dominicana, y directora de la Edward J. Patten. Y, las palabras centrales de dicho acto y de presentación de Minou Tavárez Mirabal, fueron expresadas por Milady Tejeda organizadora del acto junto a la doctora Rodríguez, y que preside la fundación sin fines de lucro Proyecto Cultura y Sociedad, y es actualmente miembro de la Junta de Educación de Perth Amboy.

En su magistral disertación como presentación a su nuevo libro, “Mañana te escribiré otra vez”, la diputada Tavárez Mirabal hizo un pormenorizado y cronológico recuento de las emotivas cartas que se escribieron sus padres, Minerva Mirabal y Manolo Tavárez Justo, desde los inicios de su noviazgo hasta sus años de lucha revolucionaria contra la tiranía trujillista (1930 – 1961), en la que sufrieron junto a familiares y amigos suyos acoso, persecución, cárcel, torturas y, finalmente la muerte de su madre, Minerva, asesinada junto a sus tías de manera cruel y bárbara por matones del trujillato.

Un documental sobre las Hermanas Mirabal fue presentado al público asistente, así como fragmentos de la película “En Tiempos de las Mariposas”. La autora de “Mañana te escribiré otra vez”, colección de lujo, autografió ejemplares que fueron adquiridos por algunos asistentes, se tomó fotografías con muchos de ellos, que le manifestaron cariño y admiración, y también recibió una hermosa placa de reconocimiento por parte de las principales organizadoras de la actividad Milady Tejeda y Dulce Rodríguez.


Todo culminó con un íntimo almuerzo a la honorable invitada, diputada Minou Tavárez Mirabal.

Minou Tavárez Mirabal se dirige al público. Observa Milady Tejeda, presidenta de Proyecto Cultura y Sociedad

Artículo sobre el 1er Simposio de los Estudios Sociales

Autor: Pablo L. Crespo Vargas 
Artículo publicado en Ahora Newspaper el 14 de noviembre de 2013

Al rescate de la identidad y los valores culturales a través de la historia: Primer Simposio de los Estudios Sociales del Departamento de Educación de Puerto Rico

El Programa de Estudios Sociales del Departamento de Educación de Puerto Rico, celebró su Primer Simposio de los Estudios Sociales en el Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe, Viejo San Juan, el 14 de noviembre de 2013. El tema del mismo fue “Al rescate de la identidad y los valores culturales a través de la historia: Conoce la identidad y comprenderás la realidad”; a la vez que se reconoció la figura del Dr. Arturo Morales Carrión como “el gran diplomático puertorriqueño”. A la actividad asistieron unos 150 maestros de distintos municipios a través de todo Puerto Rico.
El Dr. Arturo Morales Carrión (1913-1989) fue uno de los mayores intelectuales puertorriqueños del siglo XX, destacándose como historiador, educador, investigador, ensayista, humanista, servidor público y diplomático, especialista en la política internacional caribeña. Actualmente, la Universidad Interameicana, Recinto de San Germán, tiene el Centro de Documentación Histórica Arturo Morales Carrión, donde se encuentran los archivos de este célebre puertorriqueño.
El gestor de esta actividad fue el profesor Ermelindo Sánchez, director del Programa de Estudios Sociales del Departamentos de Educación, junto a la colaboración del Departamento de Estado de Puerto Rico, la Universidad Interamericana de PR y el Centro de Estudios Avanzados de PR y el Caribe. El saludo protocolar lo realizó el Dr. David Bernier, Secretario de Estado, quien baso su discurso en la importancia del compartir más que el competir, trayendo a colación su trayectoria en el deporte y su interés en la vida política y humanista de Arturo Morales Carrión.
El arqueólogo Miguel Rodríguez López, Rector del Centro de Estudios Avanzados de PR y el Caribe, indicó en su presentación que “hay que destacar que don Arturo fue mano derecha de Ricardo Alegría; su aportación fue el modelar el compromiso que cada estudioso debe tener con su país”.
La primera conferenciante fue la Prof. Amalia Alsina Orozco, Directora del Departamento de Humanidades de la UPR, Recinto de Carolina, quien presentó la vida familiar y el desarrollo del ideal soberanista de Arturo Morales Carrión. En cuanto a la vida íntima de este insigne personaje resaltó su amor por la lectura y como esto debería ser uno de los nortes en los procesos educativos que realiza el magisterio puertorriqueño.
Le siguió el Dr. Luis González Vale, Historiado Oficial de Puerto Rico, quien depuso sobre la vida académica de don Arturo Morales Carrión. La tercera ponencia fue realizada por el prof. Héctor Luis Acevedo, editor de la obra “Dr. Arturo Morales Carrión”; quien presentó un análisis sobre los aspectos diplomáticos de este ilustrado puertorriqueño. Entre los temas que discute menciona la gestión de Morales Carrión para el desarrollo de elecciones democráticas en República Dominicana, donde Juan Bosch fue electo presidente de este país. “Morales Carrión presenta una visión caribeña y Puerto Rico es parte de ese Caribe”, enfatiza el profesor Acevedo.
En horas de la tarde todos los panelistas eran representativos del Departamento de Educación, maestros que representan la calidad de los especialistas de las ciencias sociales y la historia en el Departamento de Educación. Primeramente, la Dra. Evelyn Vega Rodríguez, maestra de la escuela Gilberto Concepción de Gracias (Carolina) y profesora en el CEAPRC argumentó sobre la vida pública de Morales Carrión. El Dr. Dioris Andrixon Contreras, graduado de la Universidad Interamericana de PR, profesor en la escuela Petra Corretjer de Oneill (Manatí), expandió la discusión al ámbito caribeño demostrando de manera concisa y clara expuso la importancia cultural de Puerto Rico en la zona.

El Dr. Axel Hernández Rodríguez, de manera peculiar y con un buen sentido del humor, nos presentó un recuento de la enseñanza de los estudios sociales a través de la historia. “La meta principal de la educación es tener alumnos que participen de manera activa en los procesos educativos, no que sean entes pasivos”. Por último, la profesora Xiomara Ortiz Navedo, maestra, al igual que el Dr. Hernández Rodríguez, de la Berwind Intermedia (San Juan), depone los hallazgos que encontró en su estudio del efecto de la ley “No Child Lefty Behind”, donde los estudios sociales son relegados a un segundo plano, dándole prioridad a las ciencias, las matemáticas, el inglés y el español. Termina indicando que los maestros de historia y sociales en Puerto Rico, con todo y las vicisitudes que pasan  han trabajado contra viento y marea para mantener el conocimiento histórico en una sociedad que ha sido llevada al desconocimiento histórico y cultural de lo que es.

domingo, 9 de marzo de 2014

El mito taíno: El inicio de la cosmología antillana

Autor: Pablo L. Crespo Vargas
Artículo originalmente publicado en AhoraNews, 6 de noviembre de 2013

El mito taíno: El inicio de la cosmología antillana

Las Antillas, como zona cultural y étnica, es una región llena de diversidades y contrastes.  La cultura antillana se nutre de las experiencias y situaciones vividas por los pueblos que han habitado la cuenca caribeña; demostrando la capacidad del ser humano en evolucionar su pensamiento, su espíritu y su modo de ser, a la vez que es impactado por  su medio ambiente mientras lo conquista y lo transforma.

La cosmovisión, siendo parte del imaginario formado por la sociedad, es fundamental en el desarrollo de los pueblos. Cada uno de ellos, establece su relación con la naturaleza, reflejándose su visión del mundo, en los mitos que se establecen y en la idiosincrasia desarrollada.

Al momento de la llegada de los castellanos al entorno antillano, el grupo de mayor desarrollo socio-cultural era el taíno; quienes habían creado una sociedad, que hoy conocemos con el nombre de cacicazgo, donde ya se definían grupos sociales tales como los nitaínos y los naborías; se habían establecido funciones claves para el sostenimiento de la comunidad: el cacique, como líder y encargado de la sobrevivencia del grupo, el behique, como guía espiritual y guardián de la historia, las tradiciones y costumbres.

Era una sociedad compleja con una visión del mundo y un razonamiento que la llevaba a estar en contacto directo y con lazos emocionales hacia la naturaleza. Aunque no contamos con una imagen concreta y exacta de su modo de pensar, si tenemos descripciones y una gran cantidad de evidencia arqueológica que nos ayuda a entender su filosofía de vida y su mundo astral.

Al momento del contacto con el mundo europeo, y según el entendimiento de estos, los taínos tenían un ser supremo, que más que un dios, era una fuerza animada, encargada de la base de la subsistencia, era Yocahú, señor de la yuca, principal alimento de esta sociedad; representado por el cemí de tres puntas: tierra, mar, ser humano; los tres componentes ambientales del entorno indígena.

Cemí rústico, encontrado en yacimientos arqueológicos del
municipio de Lajas. Se aprecian las tres puntas, las cuales
representan los tres componentes ambientales de los 
indígenas: tierra, mar y ser humano.
No obstante, Yocahú había sido creado por un ser que aunque minimizado por la interpretación occidental, era la base real del conocimiento astral y espiritual de la sociedad taína. Nos referimos a la diosa madre, a la creadora, que no tuvo creador ni necesitaba hombre para crear, a la que su grandiosidad llevaba a que fuera mencionada hasta con cinco diferentes nombres: Atabey, Yermao, Guacar, Apito y Zuimaco. Esta diosa y madre del ser supremo era la representación del sistema matrilineal existente a la llegada de los europeos a las Indias; pero también pudo ser el reflejo de una sociedad matriarcal, una sociedad donde el hombre dependía de la mujer, porque ella era la representación de la fuerza creadora y omnipotente.

Los taínos establecieron sus creencias siguiendo el orden natural de las cosas, el hombre no podía parir, por lo tanto, el ser creador debía ser una mujer. Más que esto, el contacto tan directo que esta población tuvo con la naturaleza los llevó a pensar que la herencia de sangre (genética o en palabras más técnicas, ADN Mitocondrial) era llevada por la línea materna. Hoy día, nuestros científicos han demostrado que los taínos conocían muy bien, aunque de manera elemental, sobre la trasmisión de genes, sin equivocarse en la importancia de la mujer para la continuidad de la sociedad.

La figura del temido dios Huracán también ha sido traída fuera de contexto. El primero de los cronistas en mencionarla fue Fernández de Oviedo, quien de manera general atribuyó el vocablo como uno generalizado para todos los indígenas antillanos. Siglos después, un etnógrafo y lingüista austriaco, Rudolf Schuller (finales siglo XIX) establece que la palabra es de origen caribe y no taíno. Debemos incluir que dentro de la cosmovisión maya, Huracán era el dios relacionado a la creación.

Nos indica el cronista, Fray Ramón Pané, que esa fuerza destructiva que combinaba vientos y lluvia era llamada Guabancex, y como debe entenderse dentro de la formación cosmológica taína, era una divinidad femenina. Bajo su cargo, estaban Guataubá (deidad que movilizaba a los cemíes que provocaban las lluvias y los vientos) y Coastrisquie (señor de las inundaciones), ambas, fuerzas masculinas al servicio de un ser femenino.

El lugar de los muertos era conocido como el Coaybay, su amo y señor era Maquetaurie Guayaba. Los taínos diferenciaban a los espíritus de las personas según el estado de estas. Si la persona estaba viva su espíritu era llamado goeíza, si el espíritu ya había desencarnado era una opía. Si alguien se encontraba a un ser sin ombligo en el campo debía huir ya que era una muerto y se le conocía como operito. Los operitos solo salían de noche, lo que había hecho que culturalmente los taínos temieran caminar solos en la oscuridad.

El mito de la creación del ser humano nos demuestra un rasgo generalizado en nuestra especie: el etnocentrismo. Los taínos creían que todos los humanos salieron de la tierra; acción simbólica, ya que la yuca, principal alimento, salía de ella. El Caonao era ese lugar mítico de la creación, con dos cuevas, la primera y principal era Cacibajagua, de ella salían los taínos; la segunda, Amayauna, salida de los demás pueblos.

El mar también surge en la tierra. Sus circunstancias fueron especiales. La tierra era gobernada por un ser conocido como Yaya y su hijo Yayael deseaba su posición. En un encontronazo, Yaya mata a su heredero. Como era tradicional, su cuerpo era enterrado y al pasar el tiempo sus restos desenterrados y colocados en una higuera. Con el tiempo, esta se llenó de agua, los restos se transformaron en peces.

Cuatro hermanos, héroes míticos, los cuatrillizos Caracaracol, quienes fueron responsables de conseguir el fuego, la domesticación de las plantas (agricultura), la preparación del casabe y el conocimiento sobre la navegación, también fueron responsables de derramar la higuera, permitiendo la creación del mar y la multiplicación de los peces.

Como podemos ver con estos ejemplos, la sociedad taína conocía muy bien su entorno geográfico; de él desarrolló una comprensión que le parecía lógica y que explicara cada uno de los pormenores de la vida. Hoy día esta sociedad, tal como la conocieron los castellanos, no existe, pero fue la base para el desarrollo del ser puertorriqueño en una sociedad, que hoy por hoy, es mucho más extensa que el 111 x 39 que representa para muchos a Puerto Rico, olvidándose que tanto en el pasado como en el presente, muchos se movieron de sus hogares en busca de un mejor bienestar, sin que esto cambiara su naturaleza puertorriqueña.