domingo, 25 de enero de 2026

Sobre el libro «Más allá del archipiélago: Lola Rodríguez de Tió en el panorama literario internacional», de Rosario Méndez Panedas

Sobre el libro Más allá del archipiélago: Lola Rodríguez de Tió en el panorama literario internacional, de Rosario Méndez Panedas

Elga Del Valle La Luz, PhD

En las últimas décadas, la historia de las mujeres y la historia cultural se han convertido en enfoques indispensables para la comprensión crítica de nuestros procesos históricos. Estos campos no solo cuestionan las narrativas oficiales que relegaron a las mujeres a los márgenes del relato nacional, sino que también han ampliado las posibilidades metodológicas de la investigación historiográfica al incorporar fuentes y perspectivas antes excluidas. Es precisamente en estas corrientes donde se sitúa el nuevo libro de la doctora Rosario Méndez Panedas, Más allá del archipiélago: Lola Rodríguez de Tió en el panorama literario internacional, una aportación valiosa a los estudios de la literatura e historia puertorriqueña.

La trayectoria intelectual y literaria de Méndez Panedas, investigadora, narradora, catedrática y filóloga formada en la Universidad Complutense de Madrid y la Universidad de Syracuse, se ha caracterizado por un rigor sostenido y una honda sensibilidad humanista. Su obra previa, dedicada a figuras como Celestina Cordero, Pura Belpré, Cecilia Orta, Juana Colón y Ana Roqué Geigel de Duprey, da cuenta de un proyecto consistente de recuperación crítica de mujeres invisibilizadas por la historiografía oficial. Con este texto, la autora amplía y profundiza esta línea de investigación al construir una lectura de la vida, obra e influencia internacional de Lola Rodríguez de Tió, una de las voces literarias y políticas más significativas de Puerto Rico.

El libro se sostiene sobre un enjundioso trabajo investigativo cuyo corpus documental contiene periódicos hispanoamericanos y estadounidenses, revistas literarias decimonónicas y de principios del siglo XX, epistolarios, testimonios, fotografías, e incluso un herbario. Este despliegue de fuentes permite no solo reconstruir la ruta de la obra de Rodríguez de Tió, sino también trazar la geografía de la vida de una mujer cuyo exilio político la situó en espacios donde su voz resonó y dialogó con las de Rubén Darío, José Martí y Gabriela Mistral, entre otros intelectuales de la época.

Uno de los mayores aciertos del libro reside en su capacidad para articular, con claridad las múltiples facetas que configuran a Lola Rodríguez de Tió: la poeta, la periodista, la militante separatista e independentista, la intelectual, la amiga y corresponsal. De esta forma, la autora logra un doble objetivo: devolver a la figura histórica su complejidad humana y reinscribirla en las redes culturales que moldearon las postrimerías del siglo XIX y los albores del XX. Méndez Panedas invita al lector a acompañarla en ese trayecto mediante una organización del texto que sigue las rutas de Lola: su recepción en la prensa española, su presencia en Venezuela, su inserción en las revistas y en el quehacer sociocultural de Cuba, su impacto en Estados Unidos y, finalmente, el valioso repositorio de cartas que amplía nuestra comprensión de su pensamiento, sus afectos y su vocación intelectual.

La prosa de Méndez Panedas, fluida y precisa, se sostiene en abundante evidencia documental, pero no se limita a exponerla, sino que la interpreta y la devuelve al lector como parte de una conversación sobre la historia, la literatura y la identidad cultural puertorriqueña. El resultado es una obra que trasciende los límites de la biografía y de la crítica literaria para proponerse como un gesto humanista en favor de la memoria histórica.

Este libro tiene, además, un valor particular en el contexto contemporáneo. En tiempos marcados por la polarización, la desinformación y la erosión de la legitimidad del conocimiento académico, investigaciones como esta reivindican la vigencia de las humanidades como herramientas críticas. La escritura de la historia es un ejercicio valiente, de interpretación responsable y una invitación abierta a mirar nuestro presente desde la profundidad de nuestro pasado de manera crítica. Incluso, es apostar a que el conocimiento y la defensa ética de nuestro acervo histórico y cultural resulte en un compromiso con las futuras generaciones puertorriqueñas.

Más allá del archipiélago: Lola Rodríguez de Tió en el panorama literario internacional es una obra indispensable para estudiosos de la historia y la literatura puertorriqueña. Es un texto que debe ser consultado por investigadoras e investigadores de la historia cultural, docentes, estudiantes y por quienes buscan una aproximación rigurosa y sensible a la figura de Lola Rodríguez de Tió. Pero es también, y, sobre todo, una invitación abierta a continuar explorando cuánto nos resta por saber de las mujeres que han moldeado la vida intelectual de Puerto Rico y de Hispanoamérica.

Por la amplitud de su investigación, la lucidez de su análisis y la conciencia sociocultural que lo articula, este libro de Méndez Panedas se consolida como una contribución cardinal al estudio del papel de la mujer en la historia y la literatura puertorriqueña. Celebrarlo es, asimismo, celebrar la vigencia del pensamiento humanista y la necesidad de seguir mirando “más allá del archipiélago”.

miércoles, 21 de enero de 2026

La globalización que denuncian los EEUU es una serpiente que se come su propio rabo

La globalización que denuncian los EEUU es una serpiente que se come su propio rabo

José E. Muratti-Toro, Ph.D.

«Royalty free for privat and commercial use»
Autor: Wendelin Jacober (6 de septiembre de 2014)
https://www.flickr.com/photos/91619724@N04/29113766622/

No voy a sugerir que se escuche el panel completo en que ayer, 20 de enero, participó Howard Lutnick el secretario de comercio de los Estado Unidos, en el World Economic Forum, en Davos, Suiza. No es una experiencia agradable o edificante.

Lo más interesante e importante de la experiencia es escuchar al secretario de comercio de los EEUU hablar en contra de la globalización y porqué Occidente debería aprender a manufacturar internamente para apoyar a la clase trabajadora y no depender de suplidores foráneos.

Evidentemente el discurso está dirigido a MAGA y cultiva la imagen de porrista ("cheerleader") que Lutnick se ha ganado en Europa y el resto del mundo.

En primer lugar, si un país se ha beneficiado de la globalización en la era moderna, ese país se llama Estados Unidos. A pesar de contar con medio continente con enormes recursos naturales, desde el siglo XIX las grandes corporaciones de los EEUU se han apropiado o han arrendado, subcontratado y delegado la producción de miles de productos agrarios y gran parte de su manufactura a terceros países, para maximizar ganancias comprando o controlando materia prima, financiamiento y mano de obra barata por todo el mundo.

Ni los chinos, ni los indostanis, ni los mexicanos se han "robado" empleo alguno de los EEUU. Desde los I-phones Apple hasta los tractores John Deere, desde televisores y lavadoras hasta automóviles y medicamentos, desde equipos de música y zapatillas de correr, hasta bolas de baloncesto y gorras MAGA, todos son subcontratados por empresas estadounidenses a empresas foráneas en cinco continentes.

Despotricar contra la globalización es como quejarse de que todo el mundo quiere hablar inglés.

En segundo lugar, la descarada hipocresía de decir que se quiere proteger a la clase trabajadora estadounidense corre la misma suerte que demonizar la globalización.

Las empresas estadounidenses no van a traer sus operaciones de manufactura a los EEUU. El costo de la mano de obra (amén de financiamiento, seguros, transporte y mercadeo) en los EEUU oscila entre cinco y diez veces el costo en otros países y la hace insostenible.

Por ejemplo, en los EEUU los salarios de manufactura promedian entre $20 y $25 por hora, mientras que en México se paga de $2 a $8 por hora.

En China, los salarios representan alrededor del 20% de sus equivalentes en los EEUU (o sea, $4 a $5 por hora), mientras que en la India los salarios ascienden a aproximadamente 3% de los salarios en los EEUU, o sea de $0.60 a $0.75 por hora.

¿Qué empresa en EEUU va a poder contratar mano de obra a razón de salarios de entre $0.60 a $8 por hora? Dicho de otra forma, ¿qué empresa pagaría $25 por hora por una labor que en China le costaría $8 por hora o $0.75 por hora en la India?

El gran desafío (e inevitable fracaso del sistema de mercado estadounidense) radica en que volver a manufacturar en los EEUU ya resulta imposible. Sencillamente no podrán competir con un Sur Global que de manufacturero por contrato continuará convirtiéndose en un adversario comercial mucho más eficiente y competitivo (¿cuál fue el último enser para el hogar "Made in USA" que usted compró?)

Mientras las empresas en los EEUU continúan concediendo compensaciones multimillonarias a sus directivos a la vez que mantienen a los asalariados en el borde o por debajo del nivel de pobreza, se continúan exacerbando las disparidades al punto en que los asalariados ya no pueden consumir ni tan siquiera lo que ellos mismos producen.

Los acaudalados, con su capital acumulado, podrán mudarse fuera de los EEUU o vivir en bolsillos de riqueza en comunidades aisladas. Mientras tanto cada vez más la población en general se hunde en la pobreza, sucumbe ante enfermedades prevenibles, y eventualmente canalizarán su hambre y frustración contra las minorías, inicialmente, y eventualmente hacia los acaudalados.

La globalización es un fenómeno propio y medular de la acumulación de riqueza. Pero, en la medida en que la riqueza no es infinita, tarde o temprano sus prácticas acumulativas exclusivistas desembocarán en que quienes las impulsan terminarán siendo devorados por los que las sufren.

 

'I dream of things that never were and think: why not?"

- George Bernard Shaw

jueves, 15 de enero de 2026

La guerra civil que se avecina, Trump y los verdaderos Estados Unidos

La guerra civil que se avecina, Trump y los verdaderos Estados Unidos

José E. Muratti-Toro, Ph.D.

«America burns», imagen de The Fire Rises Wiki
https://thefireriseswiki.miraheze.org/wiki/File:America_burns....jpg

El 43% de los estadounidenses (casualmente, aproximadamente el mismo por ciento que apoya a Trump) creen que habrá una guerra civil en los próximos diez años. 

Estoy de acuerdo. Solo que no será ni como la de 1861 ni como la película de 2024. No habrá ejércitos compuestos por estados o identificados con insignias partidistas, aunque las milicias como los Proud Boys y los Three Percenters exhibirán las suyas.

Los bandos estarán compuestos por milicias paramilitares pro-Trump y guerrillas urbanas improvisadas por negros y latinos, respaldadas por traficantes de drogas, que se atacarán entre sí, en comunidades marginadas de las grandes y medianas ciudades.

En los EEUU hay 390 millones de armas legales en manos privadas, o sea que esta cifra no incluye las que tienen las gangas, los fabricantes de fentanilo y crack, y sus respectivos ejércitos de "seguridad". Esto significa que, del 78% de la población de 18 años o más, "cada uno" posee 1.47 armas legales.

Se estima que 47% de los republicanos posee armas, en comparación con 20% de los demócratas. A su vez, en mayo de 2025, 59% de los hombres y 45% de las mujeres se autoidentificaron como MAGA, lo cual apunta a quiénes tenderán a respaldar cada bando.

Por otro lado, un estudio en vigor estima que entre 2017 y 2026 se habrán traficado 1.27 millones de armas ilegalmente. Aunque no hay estadísticas confiables sobre el origen étnico de los fabricantes de fentanilo en los EEUU, todo apunta a que la manufactura tiene lugar en comunidades blancas pobres y la distribución entre negros y latinos.

A estas alturas, con 62% de los miembros de las fuerzas armadas identificándose como republicanos o MAGA, y estadísticas que comienzan a surgir que apuntan a que ICE ha reclutado un alto por ciento de militantes de los Proud Boys, los Bugaloo Boys y los Three Percenters, y los indultados por el asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021, no es difícil concebir quiénes conformarán los dos bandos:

De un lado, los reclutas de ICE, las milicias identificadas con MAGA, los fabricantes de fentanilo y crack, y más de la mitad de las fuerzas armadas, tanto regulares como guardias nacionales; y del otro lado, comunidades negras y latinas asediadas que comienzan a organizarse en milicias locales con el respaldo, por identificación racial, de gangas de traficantes con grandes arsenales de armas ilegales.

Los enfrentamientos serán esporádicos, relativamente improvisados y, en la medida en que no estarán ideológicamente cohesionados en guerrillas en el sentido tradicional, relativamente fácilmente arrasados por las milicias paramilitares, ICE y las fuerzas del orden tanto civil como militar.

Habrá muchas muertes. Se abrirán campos de concentración para aislar a los detenidos. Pero sobre todo habrá mucho terror y muchas protestas que provocarán recurrentes enfrentamientos y detenciones. 

Es de esperarse que prevalezca un estado de sitio organizado por las fuerzas armadas bajo una orden ejecutiva que declare un estado de emergencia avalado por el Congreso.

Este estado de cosas podría conducir a una cancelación de las elecciones (calcando el estatuto paradójicamente contenido en la constitución de Ucrania), pues resultaría casi imposible asegurar un resultado avalado por ambos partidos, pero sobre todo el republicano.

Posiblemente, el Tribunal Supremo invocaría una especie de asamblea constitutiva con representantes de ambos partidos para establecer un orden avalado por todos los sectores y llamar a nuevas elecciones supervisadas por una comisión compuesta por miembros de la comunidad civil.

De Trump permanecer vivo o en el poder, el estado de sitio prevalecería hasta que él quede fuera, por muerte o remoción por residenciamiento avalado por su propio partido. 

Cuando Trump ya no esté, el Partido Republicano se reconstituirá y colaborará con el Partido Demócrata para restablecer el orden constitucional.

Al igual que con Mussolini, Hitler, Gaddafi, Saddam, Idi Amin, Papa Doc, Trujillo, Somoza, Franco y Pinochet, mientras Trump permanezca, la paz será imposible y la guerra civil o el estado de terror prevalecerá.

Se avecina una guerra civil. Su prevención o resolución exigirá la salida de Trump de la presidencia. 

Los líderes, sobre todo demócratas, ante los atropellos de ICE, cada día más repiten "esto [que está sucediendo] no nos representa" o "esto no es América". Los acontecimientos que se avecinan definirán quiénes son los verdaderos representantes de los Estados Unidos.


'I dream of things that never were and think: why not?"

- George Bernard Shaw

martes, 13 de enero de 2026

Coloqueo ICP, 7ma temporada, 2do semestre

 Coloqueo ICP, 7ma temporada, 2do semestre

enero a mayo 2026

Enlaces a los vídeos en YouTube de Coloqueos ICP, programa de difusión cultural, que se transmite a través del FB Live del Instituto de Cultura Puertorriqueña y se utiliza la plataforma Zoom. Para ver el listado y los vídeos de los Coloqueos anteriores visite los siguientes enlaces:
Primera temporadaColoqueos 1-36 (36 episodios); Segunda temporadaColoqueos 37-85 (49 episodios), Coloqueos 86-111 (26 episodios), Coloqueos 112-132 (21 episodios); Tercera temporadaColoqueos 133-160 (28 episodios), Coloqueos 161-201 (41 episodios), Coloqueos 202-239 (38 episodios); Cuarta temporadaColoqueos 240-273 (34 episodios), Coloqueos 274-311 (38 episodios); Quinta temporada: Coloqueos 312-347 (36 episodios), Coloqueos 348-375 (28 episodios); Sexta temporada: Coloqueos 476-424 (49 episodios), Coloqueos 425-466 (42 episodios); Séptima temporada: Coloqueos 467-521 (xx episodios), Coloqueos 522- x).

Coloqueo n. 533: «Una puertorriqueña en Francia: Medalla de Plata y Certificado en Poesía de la Academia de Artes, Ciencias y Letras de París», entrevista a Celia Altschuler (miércoles, 28 de enero). 

Coloqueo n. 532: «Tenía su firma, pero no la veían: Amalia Cletos Noa, maestra de la pintura del siglo XIX en Puerto Rico» por Yamila Azize Vargas; evento de la Academia de la Historia de San Germán (lunes, 26 de enero).

Coloqueo n. 531: Eugenio María de Hostos: en la novela Redentores... de Manuel Zeno Gandía por Vivian Auffant Vázquez (miércoles, 21 de enero / 6:30PM). https://youtu.be/YurYInCzT3k

Coloqueo n. 530: Cuarto día de la Feria de Artesanías y Artes Plásticas en las Fiestas de la Calle San Sebastián del Instituto de Cultura Puertorriqueña por Pablo L. Crespo Vargas (domingo, 18 de enero). https://youtu.be/jYhcBUmZfDY

Coloqueo n. 529: Tercer día de la Feria de Artesanías y Artes Plásticas en las Fiestas de la Calle San Sebastián del Instituto de Cultura Puertorriqueña por Pablo L. Crespo Vargas (sábado, 17 de enero). https://youtu.be/rG2kvHdN024

Coloqueo n. 528: Conversatorio sobre la historia de las Fiestas de la Calle San Sebastián con Rafael Torrech San Inocencio (viernes, 16 de enero). https://youtu.be/ia0wHBbZaS8

Coloqueo n. 527: Segundo día de la Feria de Artesanías y Artes Plásticas en las Fiestas de la Calle San Sebastián del Instituto de Cultura Puertorriqueña por Pablo L. Crespo Vargas (viernes, 16 de enero). https://youtu.be/_uvN0vNdU3Y

Coloqueo n. 526: Apertura de la Feria de Artesanías y Artes Plásticas en las Fiestas de la Calle San Sebastián del Instituto de Cultura Puertorriqueña por Pablo L. Crespo Vargas (jueves, 15 de enero). https://youtu.be/_5HyRXDZaA4

Coloqueo n. 525:  Conferencia: «La perspectiva de otra nueva y renovada biografía de Hostos» por Marcos Reyes Dávila desde la Biblioteca Nacional (miércoles, 14 de enero). https://youtu.be/YqJpI_P9fcw

Coloqueo n. 524: Presentación de la 2da edición de «La transgresora que me habita» con Carmen Minerva Ramos (martes, 13 de enero). https://youtu.be/LBTMj_P0P-k

Coloqueo n. 523: Presentación de Riestra y los bohiques: La historia de Puerto Rico a través de la música con Juan Riestra (lunes, 12 de enero).  https://youtu.be/yZdJs7R6ris

Coloqueo n. 522: Taller sobre el «Proceso de respuesta crítica de Liz Lerman en la creación artística» por Paloma Sierra (jueves, 8 de enero). https://youtu.be/A9VCp9exUk4

martes, 6 de enero de 2026

La ambivalencia del amor y la constitución del sujeto en Maldito amor, bendito amor de José E. Muratti Toro.

 La ambivalencia del amor y la constitución del sujeto en Maldito amor, bendito amor de José E. Muratti Toro.

Por: Luis Mayo Santana, PhD.

Introducción

Maldito amor, bendito amor se inscribe en la narrativa puertorriqueña contemporánea como una intervención crítica en torno a las representaciones normativas del amor. El texto compuesto de cuatro relatos de José E. Muratti Toro no se limita a cuestionar el ideal romántico, sino que lo desmantela al mostrar el amor como un dispositivo afectivo atravesado por la contradicción, la dependencia y la inestabilidad subjetiva. En este texto, amar no conduce a la reconciliación del sujeto consigo mismo ni con el otro, sino que expone las fisuras que estructuran la experiencia afectiva.

El amor, lejos de funcionar como principio de cohesión identitaria, opera como un lugar de crisis. Los vínculos que se articulan en la novela no ofrecen una salida a la carencia, sino que intensifican la conciencia de la falta y la vulnerabilidad del yo. Desde esta perspectiva, el presente ensayo propone una lectura que articula el psicoanálisis y el existencialismo no como marcos explicativos cerrados, sino como herramientas críticas para examinar cómo el amor revela la constitución escindida del sujeto y la imposibilidad de una plenitud afectiva.

El amor como repetición de la falta: Freud y Lacan

Desde el psicoanálisis freudiano, el amor no puede entenderse como una elección libre ni como un encuentro transparente entre sujetos autónomos. Freud afirma que “hallamos que el objeto amoroso no es sino un sustituto del objeto perdido de la infancia” (Freud), lo que sitúa el amor en el registro de la repetición y no de la novedad. En Maldito amor, bendito amor, esta lógica se manifiesta con claridad: los personajes no aman al otro en su singularidad, sino a aquello que este encarna como promesa imaginaria de restitución.

La obra insiste en esta dimensión repetitiva cuando señala que “amar era volver siempre al mismo dolor, con la esperanza irracional de que esta vez fuera distinto” (Muratti Toro). Lejos de ser una experiencia excepcional, el amor aparece como una reiteración compulsiva del fracaso. El vínculo amoroso no repara la falta, sino que la reactualiza, poniendo en evidencia la imposibilidad estructural de colmar el deseo.

La lectura lacaniana radicaliza esta problemática al subrayar el carácter ilusorio del amor. Cuando Lacan sostiene que “amar es dar lo que no se tiene a alguien que no lo es” (Lacan), señala la dimensión fundamentalmente engañosa del vínculo amoroso. En la obra de Muratti Toro, los personajes ofrecen al otro una promesa de completud que no solo no poseen, sino que tampoco puede ser recibida. El amor se configura así como una estructura simbólica fallida, sostenida por el deseo de reconocimiento y por una dependencia afectiva que erosiona la autonomía del sujeto.

Amor, libertad y angustia: Sartre

Desde el existencialismo sartreano, el amor se define por una contradicción insalvable: el deseo de ser reconocido por el otro sin anular su libertad. Sartre afirma que “el amor es el proyecto de hacerse amar”, lo que implica un intento de fijar al otro sin dejar de necesitarlo como sujeto libre. Esta tensión atraviesa Maldito amor, bendito amor y constituye uno de los núcleos de su conflicto afectivo.

La afirmación de que “amar significaba exponerse a la voluntad del otro, aun sabiendo que nunca sería completamente propia” (Muratti Toro) pone de relieve el carácter precario del amor. Amar supone aceptar una vulnerabilidad radical, una exposición constante al abandono y a la pérdida. El amor no garantiza estabilidad, sino que intensifica la angustia al confrontar al sujeto con la imposibilidad de poseer al otro sin convertirlo en objeto.

El carácter “maldito” del amor emerge precisamente de esta tensión irresoluble. Para Sartre, toda relación amorosa está condenada a la frustración porque el otro siempre escapa a cualquier intento de apropiación. La novela no suaviza esta conclusión: el amor se presenta como una experiencia conflictiva en la que el deseo de fusión se enfrenta inevitablemente a la alteridad irreductible del otro, produciendo desencanto y desposesión subjetiva.

Amor, desesperación y autenticidad: Kierkegaard

La perspectiva de Kierkegaard introduce una dimensión ética que permite profundizar la lectura del amor como experiencia límite. En La enfermedad mortal, define la desesperación como “la enfermedad del yo, que consiste en no querer ser uno mismo o en querer serlo sin Dios” (Kierkegaard). Aunque la novela no articula explícitamente una problemática religiosa, sí representa una forma de desesperación existencial vinculada a la imposibilidad de sostener una identidad estable dentro del vínculo amoroso.

Los personajes se debaten entre la disolución en el otro y la afirmación de una autonomía siempre frágil. El amor solo adquiere un carácter “bendito” cuando el sujeto renuncia a la ilusión de completarse a través del otro y acepta su vulnerabilidad constitutiva. En este sentido, el amor no opera como redención, sino como una experiencia que obliga al sujeto a confrontar sus límites.

Kierkegaard concibe el amor auténtico no como aquel que elimina la angustia, sino como aquel que la asume sin negarla. Esta concepción se refleja en todo el texto, donde el dolor no desaparece, pero adquiere una densidad existencial distinta. El amor no salva al sujeto, pero puede forzarlo a una forma más lúcida de autocomprensión.

Ambigüedad y valor literario

Uno de los logros más significativos de Maldito amor, bendito amor es su negativa a ofrecer resoluciones morales o afectivas. Muratti Toro evita tanto la idealización como el cinismo, y construye una representación del amor marcada por la ambigüedad. Esta ambigüedad no es un defecto narrativo, sino una estrategia que impide lecturas simplificadoras y obliga al lector a enfrentarse a la complejidad del vínculo amoroso.

El estilo sobrio e introspectivo, centrado en la interioridad de los personajes, refuerza esta apuesta estética. La obra se sitúa así dentro de una tradición literaria que entiende la ficción como un espacio de interrogación filosófica, donde el conflicto emocional no se resuelve, sino que se intensifica como problema.

Conclusión

Desde una articulación crítica del psicoanálisis y el existencialismo, Maldito amor, bendito amor problematiza el amor como una experiencia constitutiva del sujeto moderno. A través de la repetición del deseo (Freud), la falta estructural (Lacan), el conflicto entre libertades (Sartre) y la angustia existencial (Kierkegaard), el texto expone el amor como un espacio donde se condensan las tensiones fundamentales de la subjetividad contemporánea.

La obra de José E. Muratti Toro no ofrece consuelo ni síntesis reconciliadora. Su valor reside precisamente en mostrar el amor como una experiencia límite, marcada por la imposibilidad de la plenitud y por la necesidad de asumir la fragilidad del yo. En este sentido, se trata de una narrativa particularmente fértil para el análisis posgraduado, en la medida en que exige una lectura crítica capaz de sostener la ambigüedad sin clausurarla.

Referencias

Freud, Sigmund. Three Essays on the Theory of Sexuality. Translated by James Strachey, Basic Books. 1975.

Kierkegaard, Søren. The Sickness Unto Death. Translated by Alastair Hannay, Penguin Classics.1989.

Lacan, Jacques. Écrits. Translated by Bruce Fink, W. W. Norton. 2006.

Muratti Toro, José E. Maldito amor, bendito amor. Puerto Rico, edición consultada. 2025.

Sartre, Jean-Paul. Being and Nothingness. Translated by Hazel E. Barnes, Washington Square Press. 1992.

martes, 23 de diciembre de 2025

Notas sobre la Tierra-Verde o Groenlandia

Notas sobre la Tierra-Verde o Groenlandia

Pablo L. Crespo Vargas

Groenlandia y el Ártico
Imagen de dominio público
Fuente: CIA's World Factbook (2007)

Cerca del año 982 de la era cristiana, Erik, conocido como el Rojo, fue expulsado de Islandia tras varias disputas por territorios que culminaron en la muerte de algunas personas. Esto lo llevó, junto a sus allegados, a considerar la posibilidad de colonizar tierras hacia el oeste que otros exploradores ya habían visitado. Decidieron entonces trasladarse a esos señoríos aún inexplorados en busca de una nueva oportunidad.

Luego de una exploración inicial de las costas e islas menores, Erik escogió un área en el occidente de lo que él pudo haber pensado que era una gran península, donde estableció una granja para pasar el invierno. Durante los siguientes tres años continuó sus viajes de reconocimiento hasta completar su periodo de exilio. Al finalizarlo, decidió regresar a Islandia y, como estrategia para reclutar nuevos colonos, bautizó aquellas tierras con el nombre de Tierra Verde o Groenlandia.

Una parte de los habitantes de Islandia (la “Tierra de Hielo”) también vio en esta empresa la posibilidad de comenzar de nuevo, una oportunidad que no podían desaprovechar. Hoy, en 2025, a 1,043 años de aquel encuentro, vemos cómo el presidente de la nación más poderosa del planeta, los Estados Unidos de América, ha puesto sus ojos en esta isla y se empeña en adquirirla.

Groenlandia es la isla de mayor tamaño del planeta, con una superficie de 2,166,086 km², lo que la convierte en la decimotercera entidad territorial más extensa del mundo. Cabe destacar que el 80% de su territorio está cubierto por una gruesa capa de hielo.

Se estima que sus tierras albergan una gran variedad de recursos naturales, entre ellos rubíes, hierro, níquel, uranio, platino, titanio, oro y una serie de metales raros que representan un fuerte atractivo para países como China y los Estados Unidos. En este último aspecto, conviene señalar que China controla alrededor del 90% del mercado mundial de metales raros, situación que muchos en Estados Unidos consideran una amenaza para su seguridad nacional. A estos recursos se suma la alta probabilidad de encontrar depósitos de petróleo y gas natural.

Es importante subrayar que la explotación de cualquiera de estos recursos podría tener efectos negativos sobre el medioambiente de la región, razón por la cual el gobierno de Groenlandia ha limitado estrictamente cualquier actividad extractiva. Además, la posición geográfica de la isla, combinada con el acelerado deshielo de las últimas décadas, ha abierto la posibilidad de nuevas rutas marítimas en el Ártico.

Otro aspecto que a menudo se pasa por alto es que Groenlandia constituye una ubicación estratégica para el despliegue de sistemas de defensa antibalísticos de los Estados Unidos frente a sus potenciales adversarios: Rusia y China.

La posición geográfica es uno de los factores que han motivado que, en las pasadas semanas, la isla de Groenlandia haya estado en el ojo público internacional debido a las pretensiones del presidente Donald Trump, quien suele generar situaciones controversiales con el fin de mantener su supuesto control tanto en los ámbitos locales como internacionales. En el caso de Groenlandia, no es la primera vez que el mandatario estadounidense la menciona en sus discursos. Según algunos miembros de su equipo de trabajo, en ocasiones anteriores llegó incluso a preguntar si sería posible intercambiar a Puerto Rico por Groenlandia, además de ofrecer dinero para adquirirla. Una acción que, posiblemente, habría beneficiado a los puertorriqueños.

No obstante, antes de continuar con el debate político y estratégico-geográfico, entendemos que es necesario conocer un poco sobre los aspectos políticos, sociales e históricos de esta isla, a la cual bien puedo considerar un país. Sí, un país, porque, aunque nuestras mentes colonizadas nos lleven a verla como una mera isla de escasa población, dominada por una potencia europea, sus características son compatibles con las de otros lugares —como Puerto Rico— que también pueden ser considerados países.

Groenlandia es un país o nación constituyente del Reino de Dinamarca, al igual que las Islas Feroe. Desde 2009 cuenta con un gobierno autónomo dirigido por un primer ministro, seleccionado por los miembros de su Parlamento —un sistema unicameral compuesto por 31 escaños— cuyos integrantes son elegidos democráticamente. El primer ministro conforma su gabinete, responsable de la administración cotidiana del gobierno. Por su parte, el Reino de Dinamarca mantiene el control de la seguridad y de la política exterior. Groenlandia, además, tiene derecho a enviar dos representantes al Parlamento danés, con voz y voto.

En términos demográficos, la isla cuenta con aproximadamente 58,000 habitantes. Para 2020 se estimaba que cerca del 90% habían nacido en Groenlandia, mientras que el resto son inmigrantes provenientes de lugares tan diversos como Filipinas, Tailandia, Islandia, Suecia, China y Noruega, entre otros. Su capital es Nuuk, con una población que supera las 18,000 personas.

La población indígena local está compuesta por groenlandeses de origen inuit, quienes representan alrededor del 87% de los habitantes. Este grupo se divide en tres comunidades principales: los kalaallit (occidentales), los tunumiit (orientales) y los inughuit (norteños). El idioma dominante entre ellos es el kalaallisut —conocido en occidente como groenlandés—, hablado por más de 50,000 personas y reconocido como lengua oficial. Cabe señalar que, junto a la lengua nativa, el danés también se utiliza ampliamente en Groenlandia.

En el ámbito financiero, la isla recibe una gran cantidad de subsidios, muy acordes con las políticas de bienestar social del Reino de Dinamarca. En este sentido, es importante señalar que los partidos de derecha, tanto en Dinamarca como en la Unión Europea, se oponen a estas ayudas. No obstante, la principal industria de Groenlandia es la pesca. La explotación minera y energética, aunque representa una posible fuente de riqueza, ha sido pospuesta por el gobierno debido a las nefastas implicaciones ambientales que podría acarrear.

Los primeros pobladores de Groenlandia fueron grupos anteriores a los inuit, quienes siguieron la ruta costera septentrional de América del Norte. Estos movimientos migratorios se asentaron en lugares propicios para su supervivencia y desarrollaron diversos complejos culturales. El más antiguo, según la evidencia arqueológica, es la cultura Saqqaq (2500 a. C. – 800 a. C.), ubicada en el sur de la isla. Cien años después, en la misma región, surgió la cultura Dorset I, presente hasta el año 200 de nuestra era.

En el norte de Groenlandia, entre 2400 a. C. y 1300 a. C., se desarrolló la llamada cultura Independencia I, seguida por la cultura Independencia II, vigente entre 700 a. C. y el inicio de la era cristiana. El nombre de esta tradición cultural proviene del lugar donde se realizaron los primeros hallazgos arqueológicos: la isla Independencia, situada en la zona norte del país.

Las exploraciones escandinavas comenzaron a mediados del siglo X, pero no es hasta la llegada de Erik el Rojo cuando se inicia el proceso de colonización. La presencia nórdica en la isla se mantuvo hasta entrado el siglo XV. Para el siglo XIV, Groenlandia recibió grupos migratorios inuit (cultura Thule) que comenzaron a poblarla y que representaron una amenaza para la continuidad de los asentamientos escandinavos. De hecho, algunas de las hipótesis que se manejan para explicar el abandono de estos asentamientos señalan factores climáticos y la presión ejercida por nuevos migrantes en su búsqueda de tierras.

Años después, con el inicio de los procesos de colonización europea a gran escala tras la llegada de Colón a América, expediciones portuguesas alcanzaron Groenlandia. Sin embargo, al no encontrar un paso hacia la India, abandonaron sus pretensiones. A principios del siglo XVII, los daneses —que entonces compartían un reino con Noruega— reclamaron la zona e iniciaron un proceso de colonización que no prosperó. En el siglo XVIII se realizaron nuevos intentos, esta vez con resultados favorables para la Corona danesa.

Con la separación de los reinos de Noruega y Dinamarca en 1814, este último retuvo las posesiones coloniales, incluida Groenlandia. En 1931, Noruega intentó ocupar la zona oriental de la isla, pero los tribunales internacionales fallaron a favor de Dinamarca. Durante la Segunda Guerra Mundial, tras la invasión de Dinamarca por tropas alemanas, Estados Unidos intervino en Groenlandia; no obstante, al finalizar el conflicto, las autoridades danesas retomaron el control.

Con el avance de las políticas internacionales contra el colonialismo, Groenlandia experimentó varios cambios políticos orientados hacia la autonomía: en 1953 fue integrada formalmente a la monarquía danesa; en 1979 obtuvo un régimen de autonomía limitada; en 1985 salió de la Unión Europea; y en 2009 proclamó su autogobierno.

Las fuentes principales utilizadas para este ensayo fueron el Workbook de la CIA (versión en línea), las páginas web del gobierno de Groenlandia y del Reino de Dinamarca, el libro Groenlandia: La isla más grande del mundo de Joanne Mattern (2003) y diversos artículos de prensa actualizados sobre la política del presidente Trump respecto a la isla. Con la información recopilada hemos presentado, de manera muy resumida, unas notas sobre Groenlandia que servirán de base para discutir próximamente las pretensiones estadounidenses hacia este territorio y analizar las repercusiones que ello podría tener en la política internacional.

Nota: Artículo publicado en El Post Antillano, 1 de febrero de 2025.

sábado, 20 de diciembre de 2025

La Doctrina Donroe y Latinoamérica como botín de guerra: Neocolonización y adversa lectura de las borras de café

La Doctrina Donroe y Latinoamérica como botín de guerra: Neocolonización y adversa lectura de las borras de café

José E. Muratti Toro

La decisión de Donald Trump de rodear a Venezuela con una flota naval, impedir el tránsito de sus barcos petroleros y de invadir al país para "recuperar", como afirmó Stephen Miller, los pozos, instalaciones y operaciones establecidas por empresas estadounidenses, no solamente es un acto de guerra no declarada, sino que rebasa por mucho la Doctrina Monroe de 1823 que le advertía a Europa no incursionar en la América Latina.

Más aún, es una advertencia al resto de Latinoamérica de que sus recursos naturales pueden ser ocupados y expropiados impunemente por las fuerzas armadas de los Estados Unidos, en lo que él ha alardeado al acoger el término “Doctrina Donroe”.

Por supuesto que no sería tan sencillo. Todos los países involucrados cuentan con unas clases propietarias y acuerdos comerciales con gran parte del mundo que imposibilitaría, a nivel internacional, una expropiación en masa de estas dimensiones. Tanto los empresarios y terratenientes nacionales como sus socios europeos y asiáticos movilizarían sus recursos a Washington para impedir estas expropiaciones en masa, amén de la desestabilización global que causaría y terminaría afectando a los propios Estados Unidos.

Pero, no es de extrañar que lo esté considerando dada la “mentalidad de alcohólico” de Trump que le hace pensar que él puede hacerlo todo, como reveló en reciente entrevista su jefa de personal Susie Wiles, en la revista Vanity Fair (la ironía no podría ser mayor).

Trump debe estar rumiando la posibilidad de identificar decenas de empresas y operaciones establecidas por compañías estadounidenses por toda Latinoamérica que, de revertirse a manos estadounidenses, le proporcionarían una gran tajada a él personalmente, lo cual aparenta ser la única política pública que gestiona.

Por supuesto que se trata de un escenario hipotético. Pero Brasil, Colombia y México tienen el potencial de convertirse en sus próximos posibles blancos. Sobre todo deben estar en su mira México y Colombia, utilizando la excusa de su guerra contra el “narco-terrorismo" y para atacar las operaciones de narco-producción, de paso invadiendo y apropiándose otros recursos para sufragar su inversión en dicha guerra.

El análisis debe contener los siguientes datos: desde la década de los 1930s, varios países latinoamericanos han nacionalizado operaciones desarrolladas por empresas estadounidenses en sus territorios nacionales.

Por ejemplo, en 1937, Bolivia expropió las operaciones de Exxon y Chevron, las cuales permanecen en manos bolivianas.

En 1938, México incautó las operaciones de Standard Oil, Gulf y Sinclair, que no devolvió y las convirtió en PEMEX. A partir de 2013, ExxonMobil y Chevron participan en la extracción y refinamiento, pero sin derechos de propiedad.

En 1962, Cuba nacionalizó las operaciones de la United Fruit, ITT, y las refinerías Esso/Texaco, que al presente operan como Unión Cuba-Petróleo (Cupet). En 1968, Perú hizo lo propio con las operaciones de International Petroleum Company (Standard Oil).

En 1971, Chile nacionalizó las operaciones de procesamiento de cobre de las empresas Anaconda y Kennecott, la cuales no ha devuelto. Al presente, hay nuevas minas operadas por empresas de EEUU. Ese mismo año, Ecuador incautó las operaciones de Texaco (Chevron), Occidental (Oxy), que no han sido devueltas, aunque Chevron fue indemnizada por arbitraje.

El blanco de Trump al presente es, por supuesto, Venezuela. Esta nacionalizó las operaciones de Creole (Exxon), Gulf, Mobil, luego ExxonMobil y ConocoPhillips en 1976, convirtiéndolas en Petróleos de Venezuela, SA (PDVSA) en 1998, bajo la presidencia de Hugo Chávez. Tras 2007, ExxonMobil y ConocoPhillips salieron definitivamente.

En este escenario, la disposición de los gobiernos de Milei en Argentina, Noboa en Ecuador, Bukele en El Salvador, Asfura (hasta ahora) en Honduras, Kast en Chile y, de ser instalada por Washington, Corcino en Caracas, de apoyar las políticas de Trump, le permitirían a su gobierno apropiarse cientos de $ billones en activos sin intervención militar. Dichas expropiaciones contribuirían a paliar la hemorragia que representa el déficit $ trillonario estadounidense exacerbado por los aranceles en vigor y las exenciones de contribuciones concedidas a multinacionales y multimillonarios en julio del corriente.

Desde sus inicios como nación, tan temprano como 1798, cuando acogió terratenientes franceses que escapaban de la Revolución Haitiana, los Estados Unidos han considerado a Latinoamérica como su “patio trasero”, en el cual, con la actitud heredada de sus colonizadores británicos, tienen derecho a intervenir para propiciar y defender sus intereses comerciales.

A diferencia de la primera mitad del siglo XIX cuando Latinoamérica se independizó de España, Inglaterra y Portugal, y tras la II Guerra Mundial, cuando muchos países latinoamericanos y del resto del mundo afirmaron su independencia de los anteriores imperios europeos, en este inicio del siglo XXI, Latinoamérica oscila entre movimientos de afirmación de independencia del poder económico de los EEUU, y acomodo con los presidentes estadounidenses que insisten en renovar un neocolonialismo que convierte el hemisferio en botín de guerras económicas y hasta una posible guerra total contra Venezuela, como advertencia al resto del continente.

Paradójicamente, le compete a las burguesías nacionales que controlan los procesos eleccionarios impedir esta nueva colonización.

La lectura de las borras de café no augura mucho optimismo.

Infografía de WeatherWriter con licencia CC 2.0
Representa estado de situación a final de noviembre de 2025
Obtenido de Wikipedia Commons
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