lunes, 30 de marzo de 2015

De la madera al cemento: Un relato sobre La Cantera

De la madera al cemento: Un relato sobre La Cantera
Por Agcelis Obergh Nazario

Nacer y vivir en Nueva York, en especial en Manhattan, en la 42, Central Park fue la única naturaleza que vi. Por eso al llegar a Puerto Rico, para el 1968, desde el avión lo que se veía era una Isla Verde, fue impactante… de la urbe al campo.

Mis abuelos residían en Santa Rosa 2 y yo asistía a la Escuela Rafael Hernández en Guaraguao, Guaynabo, fue allí donde conocí La Cantera. Abuelo Fele (Felix Nazario) trabajó en ella muchos años, gran historiador oral, guapetón de barrio, ateo, que al llegar de su trabajo, cada tarde, sus diez nietos lo recibían, sentándose en el piso de cemento pulido color verde, un beneficio por ser empleado de La Cantera, a escuchar sus historias. Para todos, lo que Abuelo Fele decía, era verdad y nadie dudaba de sus historias, jamás.

Mis preguntas sobre La Cantera, muchas veces lo exasperaba, ¿por qué explotan la montaña?, ¿para qué sirven esas piedras?,  ¿alguien ha muerto ahí?, ¿a dónde las llevan? Cierto día ya molesto, me grita encontraron el esqueleto de un Perro Gigante que se comía a las nenas presentas”, quiso bajar mi entusiasmo, pero fue más interesante saber en quinto grado, que allí había un esqueleto gigante, y lo dijo Abuelo Fele, así que era verdad.

Me había dedicado a llevar un diario, continuo haciéndolo, ser hija única y con nueve primos (todos varones) no existían muchas opciones para divertirme, sin saberlo me convertí en investigadora histórica. Buscaba información, preguntaba a los trabajadores de La Cantera, muchos de ellos familiares o padres de compañeros/as de escuela, leía todo lo que podía, lo que llevó ganarme el mote de Vieja.
Foto histórica de La Cantera San Antonio en Guaynabo

Mi inquietud inicial, fue el identificar la importancia de cuatro estructuras de cemento en los dos barrios donde me movía: la Escuela Rafael Hernández; la Gallera, La Campesina (Guaraguao); la casa del Comisario del Barrio y una Iglesia Pentecostal (Santa Rosa 2). Todas construidas con cemento, con el techo en zinc y madera. Sólo una Maestra de Historia, en Intermedia, la Sra. Cortijo, paciente y mi mayor influencia, me explicó que el cemento definía el estatus de las personas. Las escuelas y Universidad de PR, no eran de cualquier cemento, representaban historia, memorias, huelgas, grandes profesores, el refugio de Juan Ramón Jiménez. La Gallera, su cemento era de trabajo, diversión, dinero, ilusiones, el deporte de los caballeros. El Comisario de Barrio, luego de entender su inútil función, su casa era el reflejo de un cemento prejuicioso, político y de estrato social, era apartada, con una vista impresionante, la única con portón en rejas. La Iglesia Pentecostal, en mi barrio, era el consuelo de pobres, rehabilitadores de alcohólicos, jugadores, mujeriegos y la salvación.

La explosión de la dinamita, siempre fue puntual, 1:00 pm. La Cantera, los Barrios Santa Rosa 2 y Guaraguao de Guaynabo, eran cubiertos por el humo gris, señal de  extracción de piedras y gravilla. La Cantera de piedra, San Antonio, conocida anteriormente como El Volcán de Puerto Rico, es parte de la geografía, historia familiar, social y económica en ambos barrios. La Cantera, sigue siendo esa línea divisoria entre Barrios y Pueblos: Santa Rosa 2, Guaraguao, Guaynabo; Bayamón y Aguas Buenas.

He pasado mi vida estudiando Historia, en un momento tuve entre mis Profesores a Fernando Picó, le pregunte, luego de una clase, ¿porque no escribía sobre las Canteras de Piedras y su importancia?, me dijo “hazlo tú”, yo insolente y atrevida le contesté, “usted es el famoso y yo no consigo nada de información, soy de bachillerato”, sonrió, me dio una palmadita en el hombro y me dijo: “Tu Puedes”. Hasta el momento  en pleno siglo XXI, no he encontrado un solo libro, tesis, sobre el tema, que ha sido motivo de burla al intentar hacer mi tesis sobre el mismo.

Luego de este recorrido casi autobiográfico, sólo puedo seguir preguntando, ¿Acaso el área metropolitana no es el mayor símbolo del cemento, piedra y concreto? ¿Fueron las canteras quienes propiciaron un nuevo estilo de trabajador, de campesino a obrero? Nadie ha cuestionado ¿quiénes eran los dueños de esas compañías constructoras y sus clientes? Ejemplo de esto es el cemento usado para realizar la gran autopista que une a San Juan con Ponce; los Residenciales Públicos, la vivienda de los que migraron del campo a la ciudad; urbanizaciones, hoy son para diferentes sectores económicos; los elefantes blancos, La Juliá, Oso Blanco, esto entre otros cementerios.

En mi familia, tres generaciones siguen trabajando para La Cantera San Antonio, adquirida en 1946 bajo alquiler por el Licenciado Jorge Ortiz Toros, luego sus hijos, Carlos y Antonio Ortiz Brunet, en 1971 compran los terrenos. Hoy, los nietos de Don Jorge Ortiz Toros manejan La Cantera desde 2006, pero siempre con un sentido  de responsabilidad al ambiente y la educación. El día del árbol, nos regalaban árboles para sembrar, han reforestado ciento de cuerdas de terreno en los barrios que hacen de la Cantera un Gran Volcán. Mi inquietud seguirá ya que en el barrio aún hoy, tener una casita de madera es símbolo de pobreza, las Iglesias y Capillas cada vez expanden sus comodidades para atraer más personas de la Comunidad. Las Galleras son Coliseos Gallísticos y parte del atractivo turístico para el extranjero. Lo que queda en rezago  son las escuelas intermedias y superiores públicas, muchas las han cerrado, porque no es prioridad el mantenimiento de estas, incluyendo mi amada Escuela Rafael Hernández;  Desapareció el título de Comisario de Barrio por el representante del barrio, aunque ahora hay uno de cada partido político.

Las canteras de piedras son dignas de estudio por el impacto socioeconómico, histórico y desarrollo de la “revuelta industrial”, que ha logrado convertir a Guaynabo, en una City, de cambiar la letrina por el váter, las puertas de trancas por metal y rejas. Cemento es símbolo de poder, con sólo ver los laberintos creados en las vías de rodaje de Puerto Rico, mezcla de concreto y bronce, es motivo para seguir en la búsqueda de La Importancia de las Canteras de Piedras.


Vista aérea de La Cantera

11 comentarios:

  1. Excelente visión y narración desde "piedra adentro". El poder del cemento... así era..Hoy sabemos que el cemento se nos fue de las manos y al final de cuentas nos comerá a todos. hasta llegar al ... Cementerio.

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    1. Gracias por tus comentarios Lilanegra, la compañera Agcelis nos presenta una excelente narrativa histórica-social sobre el particular; y tal como indicas el cemento nos ha consumido a todos en esta Isla.

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. Soy estudiante de arquitectura de la Universidad Politécnica y como proyecto de mitad de carrera estoy investigando las canteras en Puerto Rico. Una vez terminada la investigación se puede tener acceso a la misma en la biblioteca de la institución.

    Alneris Lugo

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    1. Muy interesante, este tipo de estudio es necesario para que se conozca la utilidad de La Cantera de Piedra en el Urbanismo en Puerto Rico. Agcelis Obergh

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    2. Gracias Agcelis por la aportación a Akelarre.

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  4. Verdaderamente impresionante lo que allí hicieron y además con una belleza artística sorprendente, a ver si tengo la suerte de poder ir algún día y verla con mis propios ojos

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    1. Gracias por sus comentarios y definitivamente debe pasar por esta área.

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  5. Buenos dias. Me puede decir como puedo contactar con la autora? Mi bisuabuelo trabajo y murio en la Cantera. Me gustaria saber mas sobre La Cantera. Gracias:)

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    1. Saludos Thalia. Gracias por tu interés. Si me escribes a mi email pablo.crespovargas@gmail.com te puedo pasar el email de la autora de manera privada. Gracias.

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