La guerra civil que se avecina, Trump y los verdaderos Estados Unidos
José E. Muratti-Toro, Ph.D.
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| «America burns», imagen de The Fire Rises Wiki https://thefireriseswiki.miraheze.org/wiki/File:America_burns....jpg |
El 43% de los estadounidenses (casualmente, aproximadamente el mismo por ciento que apoya a Trump) creen que habrá una guerra civil en los próximos diez años.
Estoy de acuerdo. Solo que no será ni como la de 1861 ni como la película de 2024. No habrá ejércitos compuestos por estados o identificados con insignias partidistas, aunque las milicias como los Proud Boys y los Three Percenters exhibirán las suyas.
Los bandos estarán compuestos por milicias paramilitares pro-Trump y guerrillas urbanas improvisadas por negros y latinos, respaldadas por traficantes de drogas, que se atacarán entre sí, en comunidades marginadas de las grandes y medianas ciudades.
En los EEUU hay 390 millones de armas legales en manos privadas, o sea que esta cifra no incluye las que tienen las gangas, los fabricantes de fentanilo y crack, y sus respectivos ejércitos de "seguridad". Esto significa que, del 78% de la población de 18 años o más, "cada uno" posee 1.47 armas legales.
Se estima que 47% de los republicanos posee armas, en comparación con 20% de los demócratas. A su vez, en mayo de 2025, 59% de los hombres y 45% de las mujeres se autoidentificaron como MAGA, lo cual apunta a quiénes tenderán a respaldar cada bando.
Por otro lado, un estudio en vigor estima que entre 2017 y 2026 se habrán traficado 1.27 millones de armas ilegalmente. Aunque no hay estadísticas confiables sobre el origen étnico de los fabricantes de fentanilo en los EEUU, todo apunta a que la manufactura tiene lugar en comunidades blancas pobres y la distribución entre negros y latinos.
A estas alturas, con 62% de los miembros de las fuerzas armadas identificándose como republicanos o MAGA, y estadísticas que comienzan a surgir que apuntan a que ICE ha reclutado un alto por ciento de militantes de los Proud Boys, los Bugaloo Boys y los Three Percenters, y los indultados por el asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021, no es difícil concebir quiénes conformarán los dos bandos:
De un lado, los reclutas de ICE, las milicias identificadas con MAGA, los fabricantes de fentanilo y crack, y más de la mitad de las fuerzas armadas, tanto regulares como guardias nacionales; y del otro lado, comunidades negras y latinas asediadas que comienzan a organizarse en milicias locales con el respaldo, por identificación racial, de gangas de traficantes con grandes arsenales de armas ilegales.
Los enfrentamientos serán esporádicos, relativamente improvisados y, en la medida en que no estarán ideológicamente cohesionados en guerrillas en el sentido tradicional, relativamente fácilmente arrasados por las milicias paramilitares, ICE y las fuerzas del orden tanto civil como militar.
Habrá muchas muertes. Se abrirán campos de concentración para aislar a los detenidos. Pero sobre todo habrá mucho terror y muchas protestas que provocarán recurrentes enfrentamientos y detenciones.
Es de esperarse que prevalezca un estado de sitio organizado por las fuerzas armadas bajo una orden ejecutiva que declare un estado de emergencia avalado por el Congreso.
Este estado de cosas podría conducir a una cancelación de las elecciones (calcando el estatuto paradójicamente contenido en la constitución de Ucrania), pues resultaría casi imposible asegurar un resultado avalado por ambos partidos, pero sobre todo el republicano.
Posiblemente, el Tribunal Supremo invocaría una especie de asamblea constitutiva con representantes de ambos partidos para establecer un orden avalado por todos los sectores y llamar a nuevas elecciones supervisadas por una comisión compuesta por miembros de la comunidad civil.
De Trump permanecer vivo o en el poder, el estado de sitio prevalecería hasta que él quede fuera, por muerte o remoción por residenciamiento avalado por su propio partido.
Cuando Trump ya no esté, el Partido Republicano se reconstituirá y colaborará con el Partido Demócrata para restablecer el orden constitucional.
Al igual que con Mussolini, Hitler, Gaddafi, Saddam, Idi Amin, Papa Doc, Trujillo, Somoza, Franco y Pinochet, mientras Trump permanezca, la paz será imposible y la guerra civil o el estado de terror prevalecerá.
Se avecina una guerra civil. Su prevención o resolución exigirá la salida de Trump de la presidencia.
Los líderes, sobre todo demócratas, ante los atropellos de ICE, cada día más repiten "esto [que está sucediendo] no nos representa" o "esto no es América". Los acontecimientos que se avecinan definirán quiénes son los verdaderos representantes de los Estados Unidos.
'I dream of things that never were and think: why not?"
- George Bernard Shaw

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