jueves, 25 de julio de 2019

El gobernador y las dos caras de Jano


El gobernador y las dos caras de Jano
Por Pablo Alejandro Puello Díaz

Mucho se ha comentado sobre el notorio chat que ha puesto a todo un pueblo en pie de lucha para exigir su respeto ante la indignación de un gobernarte que cada día presenta mayores muestras de no querer escuchar y no llegar a la conclusión de que su fin en la silla de la gobernación es un hecho. Además, mucho se ha analizado sobre el “efecto María” en la población puertorriqueña, los cuales lejos de aminorar sus fuerzas, sin duda alguna, se han levantado como el ave fénix, el cual resurgió entre polvo y cenizas como un ser renovado y listo para la batalla.

Por otro lado, algo que no escapó ante la atención pública fue la cierta dualidad presentada por el gobernador. Dualidad que quedó manifestada claramente al momento de revelarse el chat de la aplicación denominada como Telegram.

Al igual que Jano, el dios mítico romano representado con dos caras y al cual se le ha designado en la antigüedad como el dios de las transiciones, comienzos y finales, el gobernador Ricardo Roselló demostró al pueblo dos caras.

Sin duda alguna, la vertiginosa carrera hacia el poder por parte de Roselló en el año 2016 fue un fenómeno político. Cientos de miles de personas pudimos ver a un joven lleno de virtudes y con deseos genuinos de servir a Puerto Rico. No pocos fueron los que vieron en la figura del científico Roselló a una persona con grandes dotes de analista capaz de buscar soluciones a los grandes retos que enfrentaba la Isla. Por otro lado, no es menos cierto que sus lazos con la política siempre estuvieron a su lado gracias a la figura de su padre. Aunque el joven, inexperimentado en política, no representara grandes dotes de orador, como lo presentado por sus contrincantes, el pueblo llegó a la conclusión que, a diferencia de su oratoria, sus virtudes se encontrarían en otras áreas, ya que detrás de todo se escondía su llamado plan, del cual muchos depositaron su confianza a ciegas.

No obstante, y al igual que Jano, se encontraba la otra cara del dios romano, en este caso, la otra cara del gobernador. De suma indignación fue para todo un pueblo el poder observar a un Ricardo Rosello de forma totalmente distinta a lo anteriormente presentado, no solo por él mismo, sino por lo mostrado por los medios de comunicación y redes sociales. Cierto fueron los insultos a una vasta serie de sectores de la sociedad, en la cual, todos de alguna manera se sintieron identificados; cierto fue la manera despiadada en cómo se conspiraba para eliminar obstáculos a la causa política como lo eran los opositores, no solo fuera del partido sino incluso dentro del mismo. Sin embargo, la más grande indignación vino a revelarse al poderse contemplar los comentarios cínicos hacia aquellos cadáveres provocados por el paso del huracán María. Peor aún, fue la devastadora noticia, en la cual se supo sobre el arrebato y ocultamiento de suministros destinados a los damnificados por María, con el fin único de obtener beneficios políticos; y provocando a la postre que tales hechos se transformaran en la principal fuente de energía para las futuras marchas y protestas multitudinarias.

Dentro del imaginario puertorriqueño aquella imagen de joven científico, comprometido con el pueblo y desligado de influencias políticas malintencionadas provocó que todo comenzara a echarse por la borda de forma veloz. Aquellos comunicados de prensa, como fue la nefasta entrevista a la cadena Fox News, eliminó toda duda respecto a la capacidad gubernativa que pudiera aún albergar el joven gobernador. Aquel hombre de Estado comenzaba a difuminarse como neblina ante un amanecer protagonizado por una masa de puertorriqueños, entre los cuales se encontraba la generación autodenominada como la del “yo no me dejo”.

Si la entrada de Ricardo Roselló a la gobernación representó ser un verdadero fenómeno dentro de todo el entramado mundo político, su salida no pasaría por desapercibida. Ante la larga espera del tan anunciado discurso de renuncia, un sin número de teorías comenzaron a formularse respecto al porqué de la dilación. Miles se congregaron dentro de la ciudad amurallada del Viejo San Juan para presenciar un evento histórico en donde un gobernador renunciaba a su cargo. Y en efecto, ante la afirmación de la renuncia, la celebración estalló como una fiesta de pueblo no muy lejos de tener paralelismos a una celebración de despedida de año, en este caso la despedida del gobernador de Puerto Rico.

Ante los eventos transcurridos en apenas dos semanas ha quedado por demostrado que desde de Fortaleza fuimos gobernados por un político que presentó dos caras. ¿Cabe preguntarse ahora, cuál de las dos caras representó ser la verdadera?

martes, 9 de julio de 2019

Prólogo a Nuevos hallazgos sobre el origen de Ponce


Prólogo a Nuevos hallazgos sobre el origen de Ponce
Por Pablo L. Crespo Vargas

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Dentro del estudio de la historia de Puerto Rico, uno de los mayores atractivos, tanto para los investigadores como para los interesados en estos temas, es la historia de los municipios de la Isla. En el caso de esta obra, se busca presentar el análisis de nueva evidencia encontrada en los archivos coloniales que refuta o modifica la versión oficial que indica que el partido de Ponce fue fundado en 1692. Aunque muchos lectores y estudiosos quisieran conocer una fecha precisa para este acontecimiento, nuestro autor e historiador, el Dr. Luis Caldera Ortiz, nos explica que la fundación de Ponce fue un proceso complejo y no estructurado, que se dio bajo unas circunstancias particulares y poco entendidas hasta hoy día. El análisis que el Dr. Caldera Ortiz desarrolla nos lleva a profundizar en cómo se analiza la historia y nos deja ver que esta no es solamente un manojo de hechos concretos que pueden ser establecidos con precisión.

Aunque el autor nos presenta una metodología mayormente positivista, también demuestra que el conocimiento histórico se desarrolla dentro de una complejidad que da espacio al uso de otras disciplinas (que algunos llaman auxiliares, pero que consideramos son medulares) para poder establecer una visión más diáfana de lo que ocurrió.

La obra, Nuevos hallazgos sobre el origen de Ponce, es una revisión de un hecho que de manera oficial ya había sido establecido, pero que nuestro autor retoma para demostrar que la datación de este suceso no fue tan certera como se había pensado.

La historia oficial, establecida a partir de los estudios de Eduardo Neumann, nos indica que Ponce se constituyó como ente político autónomo en 1692. Esta teoría lleva sobre un siglo de vigencia. Debemos aclarar que Neumann propuso esta fecha a partir de la documentación y la información que tuvo disponible al momento de realizar su investigación. Con el pasar del tiempo, el descubrimiento de nuevas pruebas y los adelantos en la metodología histórica, ayudaron al Dr. Caldera Ortiz para que este desarrollara una visión más clara sobre aspectos tales como la demografía, la política pública, las milicias urbanas y la administración de la zona sur de Puerto Rico durante los siglos XVI, XVII y XVIII. Aspectos que al juntarse nos llevan a ver qué Ponce es mucho más antiguo de lo que se pensaba. En la obra se detallan las razones y las circunstancias que se dan para que nuestro autor indique con certeza que ya en el 1692 Ponce existía como unidad política y geográfica.

Invitamos al lector a que examine los argumentos que el Dr. Caldera Ortiz plasma en la obra y pueda establecer su propio análisis sobre una serie de procesos que se dieron en los primeros siglos de nuestra historia. También, invitamos a otros estudiosos de la historia a continuar investigando y dando a conocer sus hallazgos, de esa forma seguiremos promoviendo el estudio histórico y el conocimiento general.

viernes, 7 de junio de 2019

El periodo de gobernación de Toribio Montes en Puerto Rico de 1804 a 1809: Retos y desafíos


EL PERIODO DE GOBERNACIÓN DE TORIBIO MONTES EN PUERTO RICO DE 1804 A 1809: RETOS Y DESAFÍOS
Por Mildred Cardona Rivera

Nota editorial: Ponencia presentada en el 3er Encuentro de Estudiantes Graduados de Historia, Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe, Viejo San Juan, Puerto Rico, 24 de agosto de 2018.

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Buenos días,

Es un honor tener la oportunidad de compartir ante ustedes los resultados de la investigación que realicé sobre el periodo de finales del siglo XVIII y principios del XIX, que en su versión de tesis de maestría, en 2017, fue titulada El Periodo de Gobernación de Toribio Montes en Puerto Rico entre 1804 a 1809: Retos y Desafíos, y que fue publicada en 2018 con el título de Crisis en Puerto Rico durante la gobernación del mariscal Toribio Montes: Un reflejo de la política española en el periodo entre los siglos XVIII y XIX.

Los siglos XVIII y XIX han sido fuente de muchos temas de investigación y análisis en la historia de Puerto Rico. Una gran diversidad de estudios ha cubierto este periodo de nuestra historia. Esto podría generar la opinión referente a que en cierta medida estos siglos están saturados y no hay nada novedoso o innovador por descubrir, no obstante, constantemente surgen nuevos argumentos y nuevas perspectivas de pensamiento que aportan y refrescan la historia de este, que niegan admitir que todo está dicho o escrito.

Dentro del tema trabajado encontramos la opinión de historiadores de la talla de Lidio Cruz Monclova, Cayetano Coll y Toste, Gilberto R. Cabrera y del cronista Pedro Tomás de Córdova, quienes a raíz de sus escritos convergieron en que Toribio Montes fue un buen gobernador para Puerto Rico. Ante esa conclusión unánime y algunos detalles de sus gestas administrativas que nos resultaron atractivas, nació el primer destello de curiosidad, luego vino la formulación de la hipótesis. La cual indica que la gobernación de Toribio Montes, con altas y bajas, se desarrolló bajo el marco de un administrador que combinó su ideología conservadora con las visiones ilustradas que comenzaron a manifestarse en la España de finales del siglo XVIII y principios del XIX.

Esto nos lleva en un viaje de investigación histórica tan abarcador que amplía el radio de estudio a otros asuntos de la administración insular. Estos fueron el análisis y exposición de la defensa, milicia, política interna y externa, economía, comercio, iglesia y sociedad.

Para alcanzar nuestro objetivo de una manera más precisa, nos servirnos de las fuentes primarias obtenidas de varios importantes archivos históricos. En España, fueron el Archivo General de Indias en Sevilla y el Archivo Histórico Nacional de Madrid. En Puerto Rico, la investigación se centró en el Archivo General de Puerto Rico y el Centro de Investigaciones Históricas de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras.

Puerto Rico, como colonia sujeta a la Corona española, sufría las consecuencias de las acciones y decisiones que esta decretaba. España vivía sumergida continuamente en conflictos con otras potencias como Inglaterra y Francia por el control y supremacía tanto de territorios ultramarinos como de las rutas comerciales. En uno de esos múltiples conflictos, entiéndase la Guerra de los Siete Años, España pierde de manera temporal La Habana (1762). Solo es de esa manera que la metrópolis tiene un despertar y consciencia de lo frágil que era mantener el control de sus colonias y de lo fácil que resultó perderlas. Ante esa amenaza real, ya experimentada, comenzó el proceso de implementar una serie de reformas de corte militar y de defensa.

El informe presentado por Alejandro O’Reilly en 1765 fue uno devastador que evidenció la negligencia en la que estaba sumergida la Isla. Lo más paradójico de este informe fue que Puerto Rico contaba con todas las condiciones para ser una colonia próspera para la metrópolis. Entiéndase, la riqueza y fertilidad de sus tierras y su posición geográfica en el Caribe. La poca o ninguna explotación de sus recursos, las defensas y milicias increíblemente deficientes y el pobre sostén conseguido a través de los situados, la hacía prácticamente insolvente y vulnerable. Las reformas sugeridas que eventualmente se implementaron en varios sectores de la Isla dieron cierto orden y carácter que tanto Puerto Rico necesitaba.

Según visto, se apreciaron algunos cambios desde la aplicación de las reformas de Carlos III. Estos mayormente se concentraron en los asuntos de defensa y una milicia más robusta. Las reformas implementadas en estos asuntos fueron un importante acierto en la victoria lograda contra los ingleses en 1797. La explotación agrícola y el comercio todavía eran asuntos incipientes a los que le faltaba mucho por andar a más de una década del informe de O’Reilly. Vemos, cómo estas reformas fueron puestas en práctica más tarde en el territorio insular.

Se podría interpretar que durante el periodo de gobernación de Toribio Montes no había situaciones interesantes que recalcar, aparte quizás de algunos elementos que han saltado al conocimiento general, como lo fue el establecimiento de la imprenta en 1806, o la publicación del primer periódico en Puerto Rico, La Gaceta en 1807. Por tanto, es nuestro deber como historiadores expresar que es todo lo contrario. Recalcamos que los detalles son la sal y la pimienta que brindan mayor gusto a la historia. Para ello nos amparamos en la fuente primaria adquirida antes mencionada y en un universo de autores de la talla de: José Julián Acosta, Isabel Gutiérrez del Arroyo, Aida Caro Costas, Bibiano Torres, Julia Gil Bermejo, Ricardo Alegría, Eugenio Fernández Méndez, Blanca Silvestrini, Salvador Brau, Adolfo de Hostos, Ángel López Cantos, Arturo Morales Carrión, Frank Moya Pons, Alejandro Tapia y Rivera, Luis González Vale, Mario Rodríguez León, Armando J. Martí Carvajal, Francisco Moscoso, Fernando Picó, Loida Figueroa, entre otros tantos.

Ahora bien, nos dimos a la tarea de hacer las preguntas pertinentes al periodo de estudio, que es la médula de esta investigación: ¿Qué hizo diferente este gobernador que atrajo nuestra atención para estudiarlo? ¿Qué tan bien o profundamente le reseñaron los historiadores como para nosotros desear corroborar esas conjeturas?, entre otras más.

La época que le tocó gobernar fue una turbulenta de muchos cambios y volátiles sucesos políticos a nivel ultramarino. El gobernador tuvo que hacer frente a varias situaciones que aquejaban la Isla. Debido a la amplitud de situaciones, se hizo un análisis de lo que, a nuestro entender, fueron los aspectos más apremiantes y/o controversiales de la administración de Toribio Montes en Puerto Rico.

Como militar de probada experiencia velaba por los intereses de España, además, de poseer una inquebrantable lealtad con su metrópolis, fundamentó sus decisiones sobre las órdenes reales recibidas. La defensa era su prioridad, seguido de la economía, ambas necesarias para mantener a Puerto Rico. Era evidente la necesidad de tener siempre al alcance la partida que le correspondía a Puerto Rico del situado mexicano. Obtener este caudal siempre constituyó uno de los mayores retos para el gobernador Montes ya que con este dinero se prevenía mantener la Isla a la vera de un colapso financiero. La falta de este dinero, o lo poco que llegaba, obligó al gobernador a buscar medidas alternas que no siempre obtuvieron los resultados deseados. Además del envío de las múltiples cartas al virrey de México solicitando las asignaciones de Puerto Rico, que casi siempre fueron ignoradas, provocaban la crítica y a su vez la disculpa del gobernador. Se llegó a solicitar préstamos a créditos a La Habana, y los virreinatos de Nueva Granada y del Perú, cuyos reembolsos fueron girados contra las futuras emisiones del situado, e incluso, el recurrir al cobro de intereses de los buques comerciales de países neutrales con mercancía exportada de la Isla. El mayor envío identificado del situado que llegó a Puerto Rico se dio en las postrimerías del mandato de Montes en 1809, con 500,000 pesos enviados por el entonces virrey Pedro Garibay.

Otro asunto importante que el gobernador Montes cuidó con celo fue el comercio ya que este debía generar el caudal necesario. Ejemplo de ello fue la modificación a los reglamentos y formatos para poner en funcionamiento los cinco puertos menores, (Fajardo, Ponce, Cabo Rojo, Mayagüez y Aguadilla), la simplificación de otorgación de permisos a los buques, la apertura a los barcos neutrales, la exportación de productos y la rentabilidad de la trata negrera, entre otros. Todo ello, en un intento de combatir el contrabando, aunque reconocemos que este último tuvo todas las condiciones para prevalecer ya que cada falla que el gobierno cometía se prestaba como una oportunidad para el comercio ilícito.

En los asuntos militares, Montes hizo lo posible para asegurar que las defensas de la Isla siempre estuvieran listas para la latente eventualidad de un ataque extranjero, aun con la mencionada falta de caudales, ya que Puerto Rico era indispensable para la Corona como así se le hizo saber a Cayetano Soler, Secretario Del Estado y de Despacho de la Hacienda en 1806: “…es codiciosa de otras naciones que la distinguen de todas las islas del Archipiélago” y cuando el Ministerio de Guerra le expresa a Ramón de Castro que Puerto Rico era considerada como: “la llave de todos aquellos dominios”.

Entre las dificultades que afrontó estaba la perenne insuficiencia de soldados y de armamentos para la protección y defensa de la Isla. Para evitar deserciones, el gobernador recurrió a indultos, abonos y otros beneficios como también hacer fuertes reformas en los métodos de disciplina (expulsiones, multas, a los escapados se les condenaba a 6 años de servicio con su compañía). Cumplió con los soldados retirados o incapacitados, además de no dejar sin protección a las familias cuyos militares habían muerto. Su compromiso con la Corona era tal que prestó la ayuda militar necesaria para la reconquista de la plaza de Santo Domingo y a su vez asiló a aquellas personas que abandonaban sus territorios escapando de la guerra.

Como antes mencionamos, la defensa fue el aspecto principal de la gobernación de Montes y sus decisiones en este apartado resultaron en beneficios colaterales para el pueblo. Esto es, había que mantener viva la lealtad a la Corona. Como hombre ilustrado, él fomentó la educación para todos sin distinción de género vía decreto. La enseñanza primordial se basó en la lectura, escritura y matemática básica. En 1808 había en San Juan dos escuelas de primeras letras y una que otra de carácter particular. Además, presentó una propuesta agresiva para explotar la agricultura (mayormente con la mano esclava en el cultivo de la caña de azúcar). Ambos casos para cumplir una misión; esta con fines económicos, la Isla debía producir y ser autosustentable. Atado al pueblo estaba la Iglesia, Juan Alejo de Arizmendi, el primer Obispo Puertorriqueño, tenía el favor de la masa, cuya relación cordial se extendió al gobierno. Ambos, Montes y Arizmendi, compartían la lealtad a la Corona y a la Iglesia en una mutua cooperación que perduró durante todo el mandato del gobernador.

Esta cordialidad, sin embargo, no trascendió con varios personajes. Montes tuvo conflictos con su homólogo, Ramón de Castro, por el cobro de sueldos; con Ignacio Mascaró por la toma de decisiones administrativas que de alguna manera no solo representaba la continuación de la pasada gobernación, sino que es vivo ejemplo de la lucha de poder de la élite peninsular, quienes buscaban glorias y riquezas personales por encima de los intereses de la Corona; y, con Ramón Power por reconocimiento, poder y oportunismo en el sitio de Santo Domingo, en el cual Power tenía el mando de la cuarta y última expedición por orden de Montes.

Reconocemos que la gobernanza de Montes fue bien vista por la Suprema Junta, ya que le hicieron merecedor de otras encomiendas fuera del Caribe. Primero: como gobernador del Callao y sub-inspector general del real ejército en Perú y luego en Ecuador como presidente de la Real Audiencia de Quito y General en Jefe del Ejército de Operaciones. Esto nos evidencia y concluimos con toda la prueba investigada, sin lugar a duda y en reconocimiento que no hay política perfecta, la gobernación del Mariscal de Campo, Toribio Montes-Caloca y Pérez cumplió con los objetivos trazados de la Corona de mantener la Isla a flote de las crisis surgidas en la época.

Recalcamos la importancia de dar luz a los detalles y pormenores que nos dan la oportunidad de conocer un poco más de estos personajes que si no fuera por algunas gestas quedarían rezagadas en el olvido sin dedicarles la atención que se merecen. También los invitamos a que se continúen los estudios relacionados a periodos y personajes de nuestra historia que aún tienen mucho potencial en nuestra historiografía.

Gracias.

jueves, 30 de mayo de 2019

Historia de Lajas: La aportación historiográfica de Mario F. Pagán Irizarry a su pueblo

HISTORIA DE LAJASLA APORTACIÓN HISTORIOGRÁFICA
DE MARIO F. PAGÁN IRIZARRY A SU PUEBLO
Por Pablo L. Crespo Vargas

Libro en PDF para bajar
Todo pueblo necesita conocer su historia, sus vivencias, las costumbres que lo caracterizan y las tradiciones que lo identifican como parte de una comunidad. En la antigüedad, cuando no existían medios escritos, todo el bagaje cultural era transmitido de manera oral, pero para ello se establecían unas formalidades y métodos que aseguraran que el conocimiento pasara de una generación a otra. Con el surgimiento de la escritura, toda expresión oral pudo plasmarse de manera tangible, de forma tal, que estuviera disponible no solamente para los que la necesitaran, sino para el conocimiento general y universal.

En el caso de Lajas, Mario F. Pagán Irizarry tuvo la encomienda de tomar una muestra del acervo histórico-cultural lajeño y convertirlo en una obra que inmortalizó las características más íntimas y llamativas de lo que es un lajeño.

Historia de Lajas, 1883-1983 es la obra cumbre del educador e historiador Mario F. Pagán Irizarry. Junto a él, su principal colaborador fue Ángel Vega Rivera. El escrito fue publicado en julio de 1983 por la imprenta Negrón Martín en Mayagüez. La obra contó con una tirada de 500 ejemplares; número que consideramos muy reducido para la importancia de tal escrito, aunque esto la convierte en un libro raro y de difícil obtención.

Las medidas del libro son 5.5 x 7.25 pulgadas y tiene unas 372 páginas. Distribuidos en todo el libro se encuentran 53 ilustraciones, que incluyen fotos, diagramas y mapas. También tiene 19 tablas con información estadística de distintos periodos históricos. El lenguaje utilizado es claro y sencillo, por lo cual lo puede disfrutar cualquier persona.

El autor exhibe una narrativa que no necesariamente sigue un patrón cronológico. Es en este aspecto que don Mario se presenta como pedagogo, ya que redacta el libro exhibiendo diversos procesos históricos, a la vez que utilizan los hechos para validarse. El autor no buscaba una obra que solo presentara efemérides, sino que establece que la historia es el análisis de una serie de procesos multidiciplinarios que van formando lo que es una sociedad en determinado momento.

La gestación de esta obra fue producto del interés del autor, el Municipio y el deseo de los lajeños que atesoraban poder disfrutar la lectura de su historia. En el trabajo investigativo participaron César A. Feliú, Ángel A. Sepúlveda y Gilberto Ramírez Ortiz, quienes se encargaron de recopilar datos que ayudaron a don Mario en el proceso de redacción del escrito. También el autor agradece a los que transcribieron su manuscrito: Graciela Ramírez Tori, Migdalia Zapata Ramírez y Mildred Irizarry Jusino y a la correctora, la señora Fernández de Naranjo. Como asesor editorial se tuvo a Jacobo Morales Ortiz.

La obra fue dedicada al pueblo de Lajas en su Centenario y a todas las generaciones de lajeños que son o serán parte de la historia de uno de los municipios con mayor tradición cultural en Puerto Rico. Don Mario con esta dedicatoria demuestra su sincero amor por sus raíces, de las cuales se siente sumamente orgulloso y que presenta indicando que: “la historia de Lajas que hemos escrito es para ti, amigo lector. Te llega del pueblo de los paisajes inmortales en su año del Centenario”.

La obra se divide en seis partes. La primera es dedicada a la historia de Lajas. La segunda presenta varias estampas del ayer. La tercera nos muestra las semblanzas de varios de los personajes lajeños más reconocidos. La cuarta es dedicada a la prosa y al verso lajeño. La quinta es una serie de documentos transcritos colocados en un apéndice. Por último, la sexta parte es la recopilación de data estadística que está presentada en tablas.

El autor nos lleva desde los tiempos indígenas, recorriendo todo el proceso de conquista y colonización hasta los primeros años de la década de 1980. Mario F. Pagán Irizarry no solo se presenta como un historiador e investigador sino como un estudioso de la historia que está adelantado a su tiempo, ya que no se circunscribe a los cánones de la historiografía de su época, sino que presenta aires innovadores relacionados a la historia cultural, la microhistoria, y a los estudios folclóricos que, precisamente, se están desarrollando en Europa para ese mismo periodo. Desconocemos si don Mario tuvo contacto con la historiografía europea para poder desarrollar esa visión tan particular, pero de lo que si estamos seguro es que su aportación lo lleva a que pueda ser catalogado también como un estudioso de la historia cultural, el imaginario y las costumbres tradicionales de su comunidad. Como si esto fuera poco, la inclusión de prosa y verso le dan un toque peculiar al escrito, a la vez que lo cimienta como una obra con características holísticas.

Historia de Lajas abrió el interés a que otros autores aportaran al desarrollo de la historiografía lajeña. En 1986, José Luis Vargas publicó Lajas: Notas para su historia, la misma fue parte de un proyecto de la Oficina Estatal de Preservación Histórica y el Comité Historia de los Pueblos encargado de trabajar la microhistoria en la cantidad mayor posible de municipios. En el 2006, Ángel “Gueo” Sepúlveda publica por su cuenta Breve Historia de Lajas, llenando lo que su autor veía como unos vacíos en las obras anteriores. En diciembre de 2013, los doctores Lydia Padovani de Ortiz y Pablo L. Crespo Vargas publican Lajas desde los amerindios hasta el siglo XIX: Historia, sociedad y cultura de un pueblo, un trabajo de mucho mayor rigor académico, pero con la peculiaridad de presentar un escrito que tuviera al alcance de los lectores lajeños. En este sentido, todos los que continuaron la gesta de don Mario, al estudiar y publicar sobre la historia de Lajas, siguieron la misma ecuación de presentar un trabajo de fácil lectura y de gran accesibilidad al pueblo.

Definitivamente, don Mario F. Pagán Irizarry es una de las figuras más importantes del pueblo de Lajas. Su trayectoria pública y privada, su amor por las letras, el conocimiento y la enseñanza y su afán de querer preservar la cultura, la historia y las tradiciones del pueblo lajeño lo hacen merecedor de nuestro respeto y admiración.

Nota editorial: Este artículo es el epílogo de la obra de Félix M. Cruz Jusino, Mario F. Pagán Irizarry: La lucha por lograr la modernización de la educación en Lajas, 1954-1966

martes, 14 de mayo de 2019

Prólogo a Puerto Rico y el Caribe, volumen 1


Prólogo a Puerto Rico y el Caribe, volumen 1, momentos históricos
Por Dr. José Carlos Arroyo Muñoz

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En el año 2005 nació el Programa Graduado de Historia de la Universidad Interamericana de Puerto Rico, Recinto Metropolitano, ofreciendo grados de maestría y doctorado en dicha disciplina. El nuevo programa, con su especialidad en Historia de América, se unió a los ya existentes programas graduados de Historia en Puerto Rico. En los últimos años, varios de los egresados del programa han comenzado a publicar sus investigaciones en revistas profesionales y libros, bajo sellos editoriales puertorriqueños como Editorial Akelarre, Editorial Callejón, Editorial Huracán, y Editorial Gaviota, entre otros.[1] La cantidad de publicaciones por los egresados de un programa graduado tan joven y los logros obtenidos por estos, tanto en calidad como en difusión, nos llevó a una conversación en el Departamento de Historia sobre el tema. De ahí surgió la idea de reunir a un grupo de exalumnos que están activos en la investigación y publicar sus trabajos. Ellos son forjados bajo la tutela de nuestra facultad, y son nuestra mejor carta de presentación.

Con este objetivo en mente creamos el Comité de Egresados del Departamento de Historia de la Universidad Interamericana de Puerto Rico, Recinto Metropolitano, compuesto por los doctores Pablo L. Crespo Vargas, Isaura Díaz-Pagán y Javier Alemán Iglesias, asignándoles funciones y responsabilidades editoriales, para publicar el libro de ensayos inéditos que estamos prologando. Una vez instituido el Comité Editorial, como punto de partida, invitamos a participar en este proyecto a siete historiadores que han demostrado capacidad historiográfica y deseo de contribuir a los estudios históricos de manera eficaz y contundente, siendo ellos los doctores Javier Alemán Iglesias, José Luis Colón González, Pablo L. Crespo Vargas, Martín Cruz Santos, Isaura Díaz-Pagán, Néstor R. Duprey Salgado y Bianca M. Medina Báez.

En este primer volumen de una serie antológica historiográfica de Egresados del Programa Graduado de Historia, titulado Puerto Rico y el Caribe, volumen 1, momentos históricos, el grupo resulta ser uno muy heterogéneo, todos con diversas líneas de investigación. En este libro el lector tendrá las miradas a la historia de Puerto Rico y el Caribe desde la Historia cultural, la Historia económica, la Historia política, la Historia regional y la Historia social.

La serie de ensayos comienza con el artículo de un egresado graduado en el 2014, el Dr. Pablo L. Crespo Vargas, titulado “El pensamiento mágico-religioso en el Caribe hispano como muestra de la diversidad étnica de la zona entre 1600-1659”. [2] En el mismo, el autor conduce un estudio historiográfico del Tribunal de la Inquisición de Cartagena de Indias en la primera mitad del siglo 17. Crespo Vargas es un representativo del intelectual en la era de la digitalización. Es un educador por vocación, amante de la historia y la literatura, investigador y promotor de la cultura de su pueblo Lajas y la región suroccidental de Puerto Rico, un emprendedor cultural con tres proyectos emergentes: el Centro de Estudios e Investigaciones del Sur-Oeste, la Editorial Akelarre y la Revista Akelarre: Historia y Ficción, la cual opera desde una página web/blog. Sus publicaciones reflejan todas esas fases y a su vez, también muestran unos intereses muy complejos, que lo llevan a trascender el escenario local para incorporar al Caribe hispano como región de estudio, bajo temas como la brujería y la superstición, que como él señala en su tesis doctoral, son poco estudiados en la América hispana.[3] Es en esa línea temática que Crespo Vargas nos presenta su contribución a esta compilación. En su artículo, Crespo Vargas, armado de un marco teórico antropológico y de la historia cultural, se adentra en el mundo mágico espiritual para entender el “imaginario mágico en el Caribe”, donde se encuentran las creencias animistas de las poblaciones aborígenes amerindias, las africanas y los elementos mágico religiosos europeos de la hechicería y la brujería. Estas creencias, al margen del cristianismo, fueron perseguidas por el binomio de poder de la Iglesia y el Estado español en América, encarnado en el Tribunal de la Inquisición de Indias.

Crespo Vargas, en su acostumbrado estilo, nos muestra el rostro humano al relato histórico y el trabajo estadístico que él extrae de la documentación, al presentarnos los individuos –especialmente esos que pertenecen a grupos marginados- que fueron acusados por hechicería o brujería por el Tribunal de la Inquisición de Cartagena de Indias. Este ensayo es una aportación a la escaza bibliografía historiográfica sobre la brujería y la Inquisición en nuestro entorno caribeño.[4]

El próximo ensayo de la compilación lo escribe el Dr. Martín Cruz Santos, quien se graduó del programa en el año 2012 y cuya tesis se tituló Ideología, identidad e intelectuales orgánicos en la legislación cultural del estado muñocista (1949-1964). En el año 2014 publicó un libro que tuvo muy buena acogida titulado Afirmando la nación...: políticas culturales en Puerto Rico[5]. Cruz Santos es un humanista interesado en la filosofía, la religión, la literatura, la ética y la historia. Sus trabajos de investigación y sus publicaciones reflejan la interdisciplinaridad de sus estudios académicos. En su faena como historiador, Cruz Santos pertenece a un grupo de investigadores que se han preocupado por estudiar las políticas culturales de Puerto Rico en la era del Estado Libre Asociado, de los cuales podemos mencionar, entre otros, a Pedro Reina y Jaime Rodríguez Cancel. Su campo de estudio coincide con otros dentro de la historia política que estudian el mismo periodo, en el sentido en que estudian los eventos, personajes, conflictos y transformaciones del Puerto Rico del Estado Libre Asociado, pero en vez de centrar su mirada en las luchas de poder, la economía y las dinámicas de la relación de Puerto Rico con los Estados Unidos, su foco gira en torno a cómo estos fenómenos constitucionales, políticos y económicos se reflejaron en la postulación de una política cultural y los debates que en torno a ella se generaron.

El ensayo que aparece en este libro, titulado “La ciudad de San Juan Bautista de Puerto Rico en la historiografía puertorriqueña”, se escribe desde una perspectiva interdisciplinaria. En este trabajo Cruz Santos comienza con un breve relato histórico de la ciudad de San Juan desde su fundación hasta el siglo 20 y seguido por un análisis historiográfico de varios textos que tocan el desarrollo histórico de la ciudad de San Juan, analizando las miradas a la capital puertorriqueña en los textos de fray Íñigo Abbad y Lasierra, Silvia Álvarez Curbelo, Arturo Bird, Adolfo de Hostos, María de los Ángeles Castro, Milagros Flores, Luis E. González Vales, Eduardo Lalo, Fernando Miyares González, Edwin Quiles Rodríguez, y Aníbal Sepúlveda.

El ensayo de Cruz Santos es, sin duda, una gran aportación al estudio historiográfico urbano de Puerto Rico, especialmente, en la medida en que nos acercamos a la conmemoración del Quinto Centenario de la fundación de San Juan en el año 2021.

El tercer ensayo es del Dr. Javier Alemán Iglesias, un historiador de los procesos económicos, graduado en el 2012, que se ha especializado en el estudio de la industria del azúcar en Puerto Rico y que se ha posicionado como un líder dentro de su generación de historiadores. Alemán Iglesias es uno de los fundadores del Centro de Estudios Historiográficos Puertorriqueños y actualmente es miembro de la Junta de Directores de la Asociación de Historia Económica del Caribe. También, Alemán Iglesias ha publicado artículos en revistas tales como la Revista del Instituto de Cultura Puertorriqueña y la Revista de Indias publicada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas en España.

En el ensayo que presenta en este libro, titulado “El ingenio en Puerto Rico: un acercamiento a la historia de las haciendas azucareras en el municipio de Juncos, 1815 - 1904”, el mencionado historiador explora el desarrollo de la industria azucarera puertorriqueña en el siglo 19 y los albores del siglo 20, específicamente en el municipio de Juncos, ubicado en la región centro oriental de Puerto Rico. Alemán Iglesias hace un recuento de lo que se ha escrito sobre el tema de la caña en el siglo 19 y luego nos da un recorrido del desarrollo de la industria azucarera en Juncos, durante el periodo indicado. Con esta propuesta Alemán Iglesias -estudioso de la obra historiográfica de Andrés Ramos Mattei- continúa con sus importantes aportaciones, junto a historiadores como Humberto García, Pedro A. González, Gloria Tapia, Heriberto Medina Vera, Rafael Franco y Lizette Cabrera Salcedo, entre otros, a la historiografía producida en la segunda década del siglo 21 de la industria azucarera en Puerto Rico.

El cuarto ensayo lo escribe el Dr. José Luis Colón González, graduado en el año 2016, un historiador que tiene en sus haberes una trayectoria de varias publicaciones, bajo la función de editor y como autor. Su desempeño como miembro del Centro Interamericano para el Estudio de las Dinámicas Políticas en la Universidad Interamericana de Puerto Rico lo ha llevado a trabajar ampliamente el tema de la historiografía política puertorriqueña del siglo 20. Su tesis doctoral es un acercamiento a la historia política regional y fue publicada bajo el título de El Poder de la ruptura en los partidos políticos municipales de Yauco, 1906-1914.[6]

En el ensayo presentado en esta obra, titulado “¡Trabajadores al poder! Origen y desarrollo del Partido Obrero de Arecibo, 1910-1914”, Colón González retoma el tema de los partidos municipales a principios del siglo 20 que ganaron las elecciones y tomaron control de sus alcaldías. En esta ocasión Colón González explora el caso del Partido Obrero, el cual se fundó en el 1912, en el pueblo de Arecibo. En el año 1914 dicho partido hizo historia, en palabras de Colón González: “Ante la gran demostración de fuerza y militancia electoral, en 1914 el Partido Obrero de este municipio replicó en toda la Isla, y se presentó a las elecciones de ese año como Partido Obrero Insular”.

La historia política que trabaja Colón González -tanto en su libro El Poder de la ruptura en los partidos políticos municipales de Yauco, 1906-1914 y en este ensayo- explora los orígenes de la política puertorriqueña en el siglo 20, desde la alteridad y desde las unidades políticas más cercanas a las necesidades cotidianas de los individuos que es el municipio. En este ensayo Colón González hace un recuento del desarrollo del pueblo de Arecibo y del origen de los partidos políticos puertorriqueños, culminando con el desarrollo del movimiento obrero en Puerto Rico y sus condiciones en Arecibo. En el mismo, Colón González entrelaza lo acontecido del escenario al nacional puertorriqueño y lo refleja en el regional de Arecibo para regresar de nuevo al mayor, siendo la Historia del Partido Obrero de Arecibo el génesis del Partido Socialista, una organización clave en nuestra historia política.

El quinto ensayo lo escribe la Dra. Bianca M. Medina Báez, graduada en el año 2013. Medina trabaja la historia de la mujer, específicamente la historia de las mujeres obreras, explorando las resistencias de sujetos marginados, por ser mujeres, por su origen racial y por su clase social. Además de sus investigaciones, Medina Báez es muy activa en su colaboración con varios grupos que trabajan los estudios de género, como lo es el Centro Interdisciplinario de Investigación y Estudio del Género de la Universidad Interamericana. La tesis doctoral de Medina Báez fue publicada por la Editorial Huracán bajo el título de Juana Colón y la lucha de la mujer obrera. En este año, 2019, la Editorial Gaviota publicará su más reciente investigación titulado Teresa Agleró Sepúlveda: Primera organizadora de las trabajadoras de la aguja en Puerto Rico.

En el ensayo publicado en esta obra, titulado “Los libros de Novedades de la Policía y su importancia en el análisis sociohistórico de las mujeres en Puerto Rico: el caso de Comerío”, Medina Báez explora las fuentes documentales para investigar la historia de la mujer en Puerto Rico. Medina Báez examina específicamente los libros de Novedades de la Policía de Puerto Rico, los cuales se encuentran en el Archivo General de Puerto Rico y centra su mirada en los casos de las mujeres obreras de Comerío, a través de los atropellos que sufrieron las lavanderas y despalilladoras de tabaco, quienes eran víctimas de crímenes y trabajaban bajo condiciones peligrosas. La historiadora explora históricamente la violencia contra la mujer -especialmente aquellas pertenecientes a los sectores más marginados en la sociedad puertorriqueña- mediante el examen de los informes policiales. Medina Báez, como otros historiadores también- buscan reivindicar a estas mujeres realzando su agencia, afirmados por sus actos de resistencia, o sacándolas del anonimato, plasmando las condiciones de sus vidas mediante la palabra escrita.

El sexto ensayo está a cargo del Dr. Néstor R. Duprey Salgado, graduado en el año 2016, un historiador y analista político que ha escrito profusamente sobre la historia política de Puerto Rico. Su tesis, titulada A la vuelta de la esquina: el Proyecto Tyding de independencia para Puerto Rico y el diseño de una política colonial estadounidense se publicó luego como libro, logrando un gran éxito en las librerías.[7] Duprey Salgado se ha caracterizado como un historiador que explora aspectos importantes de las figuras políticas puertorriqueñas pasados por alto por la historiografía y la politología, entre otros. Él, como otros importantes historiadores, entre las décadas del 1990 y 2000, estudiaron de una manera crítica y desde varias perspectivas, las dinámicas del muñocismo en Puerto Rico.[8]

En este volumen, el ensayo de Duprey Salgado se embarca en un ejercicio de analizar el discurso estadounidense sobre Puerto Rico, partiendo del estudio de los intereses geopolíticos y marcos ideológicos imperantes de la época en que fueron escritos. De acuerdo con el autor, la figura de Muñoz Marín visto desde la óptica de la Guerra Fría se convierte en una imagen moldeable, que se presentó por los Estados Unidos como un modelo, para lo que llamó Alfred Sauvy, el “tercer mundo”.

El último ensayo de este volumen es una obra de la Dra. Isaura Díaz-Pagán, graduada en el año 2009. Díaz-Pagán ha publicado artículos y dictado conferencias tanto en Puerto Rico como en España, país de donde posee el grado de masters en Arte Actual: Análisis y Gestión de la Universidad de Barcelona.

En el ensayo titulado “Reflejo del Puerto Rico de los años 50 en las representaciones visuales de los artistas de la generación del 50” Díaz Pagán trabaja el análisis de las artes plásticas como documentos históricos. En este ensayo, Díaz-Pagán nos hace claro que ella busca abordar “desde perspectivas no tradicionales y darle el mismo valor histórico al documento visual, así como a los escritos y orales”.

Díaz-Pagán también -como vemos en los ensayos de Cruz Santos y Duprey Salgado- explora el impacto del proyecto hegemónico del Partido Popular Democrático, y lo hace desde la óptica del mundo artístico de la era. Es con este objetivo que Díaz-Pagán se adentra en el análisis del discurso visual de las artes plásticas de la generación del 1950. Al igual que sus homólogos en la literatura, estos dejaron en sus obras un testimonio -crónico y crítico- del Puerto Rico en los comienzos del régimen del Estado Libre Asociado, bajo la gobernación de Luis Muñoz Marín y el Partido Popular Democrático, y su proyecto de modernización, basado en la industrialización y comercialización de la economía puertorriqueña con capital extranjero. Estos artistas marcaron un periodo importantísimo de producción artística en un momento de cambios acelerados bajo circunstancias repletas de aciertos y desaciertos. Estos artistas no estaban inmunes de las contradicciones del periodo, siendo muchos de ellos críticos del sistema, pero, a la vez empleados de las agencias culturales del gobierno.

En conclusión, este primer volumen de una serie antológica historiográfica, una publicación heterogénea en los temas que abordan sus autores, es una pequeña muestra del corpus de trabajo de este excelente grupo de exalumnos historiadores del Programa Graduado de Historia de la Universidad Interamericana, Recinto Metropolitano. Sin embargo, es importante reiterar que existen otros, que al igual que este grupo, despuntan en su labor intelectual.

Es admirable ver el compromiso que ellos tienen con su oficio de historiadores, en un momento histórico en que su patria más necesita precisamente de sus historiadores. Como bien señala David McCullough: “La historia es una guía para la navegación en tiempos peligrosos”.[9]

No son tiempos fáciles en los que le ha tocado trabajar la historia a nuestros estudiantes y a nuestros egresados y su responsabilidad es muy grande. Ante las crisis son necesarias las explicaciones y les toca a ellos buscar, desde sus realidades, como seres que viven en el Puerto Rico y el mundo del siglo 21, respuestas sobre quiénes somos y por qué somos como somos. Es muy grande su encomienda, pero nos consta su compromiso de contribuir y dejar su legado, cuán grande o chico, como lo han hecho otros historiadores que les preceden y lo harán historiadores futuros, al entendimiento de nosotros mismos como sociedad y como seres humanos.

Nota editorial: El Dr. José Carlos Arroyo Muñoz es Director del Departamento de Historia, Facultad de Estudios Humanísticos, Universidad Interamericana de Puerto Rico, Recinto Metropolitano en Río Piedras, Puerto Rico.





[1] Otros de nuestros egresados han comenzado a publicar en con editoriales internacionales, como es el caso de Jorell A. Meléndez Badillo, quien publicó con la editorial británica Cambridge Scholars Publishing. Véase, Jorell Meléndez Badillo, A. and Nathan J. Jun, Without Borders or Limits: An Interdisciplinary Approach to Anarchist Studies (Newcastle upon Tyne, U.K.: Cambridge Scholars Publishing, 2013).
[2] Las tesis de maestrías y doctorado de Pablo L. Crespo Vargas han sido publicadas. Estas son: La Inquisición española y las supersticiones en el Caribe hispano a principios del siglo XVII: Un recuento de creencias según las Relaciones de fe del Tribunal de Cartagena de Indias (Bloomington, IN: Palibrios, 2011) [maestría] y El demonismo en el caribe hispano: Primera mitad del siglo XVII (Lajas, PR: Centro de Estudios e Investigaciones del Sur Oeste de Puerto Rico, 2013). Para más información refiérase a la sección de biografías de cada artículo en este libro.
[3] Pablo L. Crespo Vargas, El demonismo en el Caribe hispano durante la primera mitad del siglo XVII: Estudio realizado sobre el imaginario plasmado en la documentación inquisitorial. Disertación doctoral, Universidad Interamericana De Puerto Rico (Recinto Metropolitano), 2014.
[4] Es importante anotar que Crespo Vargas publicó a finales del 2018 junto a Albeyra L. Rodríguez Pérez y Jean M. Ferrer Rodríguez, una antología historiográfica titulada Inquisición e imaginario, vol. 1, inquisición, antijudaísmo, demonología y misoginia, bajo el sello de Editorial Akelarre y el auspicio del Centro de Estudios e Investigaciones del Sur Oeste de Puerto Rico. Rodríguez Pérez es también egresada del programa doctoral y una estudiosa puertorriqueña de la institución de la Inquisición.
[5] Martín Cruz Santos, Afirmando la nación: políticas culturales en Puerto Rico (1949-1968) (San Juan, Puerto Rico: Ediciones Callejón, 2014).
[6] José Luis Colón González, El Poder de la ruptura en los partidos políticos municipales de Yauco, 1906-1914 (San Juan, PR: Editorial Universidad Interamericana de Puerto Rico: Academia Puertorriqueña de la Historia, 2016).
[7] Néstor R. Duprey Salgado, A la vuelta de la esquina: el Proyecto Tyding de independencia para Puerto Rico y el diseño de una política colonial estadounidense (Humacao, PR: Model Offset Printing, 2015).
[8] En este grupo Silvia Álvarez Curbelo, Rafael Cabrera Collazo, Mario Cancel Sepúlveda, Luis López Rojas, Jaime Rodríguez Cancel, y, Evelyn Vélez Rodríguez, entre otros.
[9] Traducción nuestra. “Historian Addresses Wesleyan”, New York Times June 4, 1984, accedido 26 de agosto de 2018. https://www.nytimes.com/1984/06/04/nyregion/historian-addresses-wesleyan.html.

miércoles, 8 de mayo de 2019

Presentación de Inquisición e imaginario vol. 1


Palabras para la presentación del libro: Inquisición e imaginario, volumen 1.
28 de abril de 2019, Capilla de los Remedios, Feria Internacional del Libro en Santo Domingo
Por Pablo L. Crespo Vargas

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Saludos a todos los presentes, pero en especial a los hermanos dominicanos, anfitriones de esta actividad. Hoy presentamos el primer volumen de Inquisición e imaginario, obra que está subtitulada con los cuatro temas que en ella se discuten: Inquisición, antijudaísmo, demonología y misoginia. Tópicos que no pasan de moda, aunque en momentos los transformamos para evitar que otros vean nuestros más singulares temores. No ha de extrañarnos que la razón principal para nuestros miedos son el desconocimiento, la ignorancia y la falta de entendimiento que tenemos a estos temas (así como a cualquier otro). Sin embargo, el ser humano es uno complejo, en ocasiones, difícil de entender; eso sí, con unas capacidades sin igual en nuestro mundo. Ahora bien, la avaricia y el poder, como muy bien se demuestra en este libro, nos llevan a desarrollar movimientos que no permiten la evolución ni la expansión de nuestras capacidades, más cuando estas están en contra de los cánones sociales de un tiempo en específico. Por ello, es que se crean y se utilizan instituciones como la Inquisición, que era parte de los mecanismos de control social que buscaban evitar que los imaginarios oficiales colectivos se desviaran de lo que las élites deseaban para la sociedad. Fíjense bien, que he dicho imaginarios oficiales colectivo, porque las élites tienen los suyos, que no son compartidos y que siempre buscan ocultarlos para conocimiento general.

Inquisición e imaginario tiene de objetivo explicar cómo en otra época se dieron una serie de situaciones que hoy muchos piensan que ya han sido superadas, pero no necesariamente es así: el prejuicio contra grupos minoritarios aún existe, las mujeres aún no son tratadas y valoradas de la misma forma que los varones, la diversidad, en algunos casos, es prohibida, rechazada y hasta perseguida; la represión de los sistemas es algo que se encuentra en todas las épocas, especialmente, cuando los grupos de poder ven la existencia de movimientos que buscan cambiar los patrones que se han colocado y que ellos esperan que todos sigan.

En cada uno de los dos ensayos que redacté (“El demonismo como fenómeno histórico” y “La mujer como elemento de estudio en la demonología”) se busca explicar un concepto que se relaciona al estudio de los imaginarios mágicos, tanto en el Caribe como de manera universal. En el primero, se explica la demonología y su importancia dentro de la historia. En el segundo, se analizan las posibles causas para el desarrollo de la misoginia, mal que hemos heredado, casi de manera universal, pero que debe ser rechazado y combatido en nuestra sociedad.

Ambos escritos complementan los análisis presentados por los compañeros Joan M. Ferrer Rodríguez (“Desviaciones doctrinales en el Caribe renacentista y barroco”) y Albeyra L. Rodríguez Pérez (“Desarrollo histórico del Tribunal inquisitorial en las Indias, 1512-1610” y “Aportes sobre la cuestión antijudía y antisemita en la historiografía inquisitorial española”); todos enmarcados en lo que era nuestro Caribe, que para este servidor, era mágico, que a su vez era misterioso y oculto, que contrario a lo esperado por el sistema era multicultural y multifacético, aunque de manera oficial se ocultase.

Gracias

Nota: Dado a que no pude estar en la presentación, el escrito fue enviado para que los organizadores le dieran lectura. 

viernes, 12 de abril de 2019

Ponencia introductoria al conversatorio sobre el segundo gobernador del ELA: Roberto Sánchez Vilella (1964-1968)


Ponencia introductoria al conversatorio sobre el segundo gobernador del Estado Libre Asociado: Roberto Sánchez Vilella (1964-1968), 15 de febrero de 2014 en el Centro Cultural de Lajas “Anastasio Ruiz”, cuyos panelistas fueron: Zaimy Rodríguez Sánchez, Luis Nietzche Cruz y Luis Miguel Santaliz Villabella

Autor: Pablo L. Crespo Vargas

El progreso que hemos vivido, que vivimos y que seguiremos viviendo, es un continuo cambio que responde a nuestras mayores aspiraciones como individuos y como colectividad, para alcanzar niveles superiores. Es una constante creación de oportunidades para más altas conquistas. Es un proceso que no termina. Es un estilo de vida de retos continuos a la imaginación y a la voluntad de superación de los puertorriqueños. Para el logro del mejor disfrute de la vida que el hombre puertorriqueño requiere, es necesario que el Estado Libre Asociado se siga utilizando como instrumento eficaz. Instrumento que permita y estimule a todos los puertorriqueños a aportar, en la medida de sus potencialidades, a la gran obra de la sociedad puertorriqueña…

Roberto Sánchez Vilella, 2 de enero de 1965.

Breve biografía sobre Roberto Sánchez Vilella
Roberto Sánchez Vilella, foto obtenida de
Academic Dictionaries and Encyclopedias
Roberto Sánchez Vilella, fue el segundo gobernador del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Nació el 19 de febrero de 1913 en la ciudad de Mayagüez. A los cinco años, su familia decide mudarse a Ponce, donde cursa sus primeros estudios. Completó una licenciatura en Ingeniería en Ohio State University en 1934. De regreso a Puerto Rico, comienza labores públicas como inspector del Proyecto Garzas, dedicado a llevar electricidad al área montañosa de nuestra isla. En 1941, dirigió el capítulo de Ponce del Colegio de Ingenieros y agrimensores de Puerto Rico, también fue profesor en la Universidad de Puerto Rico. Como servidor público trabajó como subcomisionado del Departamento del Interior (que luego fue llamado Departamento de Obras Públicas) en el 1941, administrador de la ciudad capital, en 1945, y ayudante especial del senador Luis Muñoz Marín en 1946. En 1947, incursiona en el sector privado, al estar a cargo de la construcción del Hotel Caribe Hilton. En 1951, fue secretario de la Asamblea Constituyente y, en 1964, fue miembro de la Comisión Conjunta sobre el Estatus. Bajo la gobernación de Luis Muñoz Marín fue Secretario Ejecutivo y Secretario de Obras Públicas (1951-1959), luego pasó a ser Secretario de Estado (1952-1964). En 1964 fue electo gobernador de Puerto Rico.

Tras una serie de diferencias con parte del liderato del Partido Popular Democrático (PPD), no fue nominado para un segundo término. Esto lo llevó a crear y postularse por el Partido del Pueblo, acción que aún hoy día, dentro de algunos sectores, es considerada la razón principal para la derrota del PPD en las elecciones de 1968. En 1972, corrió para representante por acumulación y aunque obtuvo sobre 100,000 votos, una decisión del Tribunal del Tribunal Supremo de Puerto Rico invalidó su elección, dando paso a que uno de los representantes del Partido Independentista Puertorriqueño asumiera ese escaño. Después de 1972 fue parte de la facultad de la escuela de administración pública de la Universidad de Puerto Rico y comentarista radial. En enero de 1997 fue diagnosticado con un cáncer hepático, del cual murió el 25 de marzo de ese año.

Debemos mencionar que Roberto Sánchez Vilella es recordado y reconocido por su eficiencia administrativa, honestidad, valentía política e integridad personal.

Lamentablemente, la figura de Roberto Sánchez Vilella no ha sido reconocida con la importancia que tiene. En palabras de Igdalia Fuentes Sánchez se indica que: “Aquí hablan de los gobernadores, y hasta los libros en la escuela, pero se omiten a Roberto Sánchez Vilella”.

Introducción a los temas del conversatorio:

Desarrollo socioeconómico:
La sociedad puertorriqueña al momento de la gobernación de Roberto Sánchez Vilella vivía una etapa de procesos de industrialización, que implicó un cambio en los patrones socioeconómicos de nuestra Isla. Con el desarrollo industrial, la economía agrícola pasó a un segundo plano y la emigración, tanto interna como externa, fue un factor que tuvo que ser considerado por el equipo de trabajo de esta administración. El gobernador, Roberto Sánchez Vilella, promovió una legislación dirigida a reformas sociales, que pudieran ser vistas como medidas visionarias, ya que modificaron el perfil de la sociedad puertorriqueña actual.  Entre ellas estuvo la creación de la Comisión de Derechos Civiles, el desarrollo de la Autoridad de Carreteras (le debemos dar énfasis al expreso que conecta a los municipios de Ponce y Mayagüez), la creación de reformas agrícolas dirigida a retomar los incentivos a la producción de este campo, la formación de la Compañía de Desarrollo Cooperativo, el transporte colectivo (Autoridad Metropolitana de Autobuses), construcción de hospitales y centros de salud.

Educación
Con un aumento poblacional, que rondó el medio millón de habitantes entre principio de la década de los 50 y el periodo de gobernación de Roberto Sánchez Vilella, era necesaria una serie de reformas educativas dirigidas a preparar a las nuevas generaciones para enfrentar los retos de estos cambios.  Dado a este factor, la administración de Sánchez Vilella enfatizó tanto en la educación pública como en la universitaria. Sobre la reforma universitaria, conocida como Ley 1 de 1967, o Ley de la Universidad, se promocionó la creación de un Sistema Universitario (en la administración Sánchez Vilella se establecieron los recintos de Cayey y Arecibo).  En ella se promueve el financiamiento estatal, la preparación de personas capacitadas y la integración de jóvenes a la fuerza laboral.

En cuanto a la educación pública, se nombra al que en ese momento era el subsecretario de Instrucción Pública, el Dr. Ángel Quintero Alfaro, quien ya había promocionado una serie de reformas en la anterior administración, donde se enfatizaba mejorar los diversos programas ya desarrollados. Entre estos estaban los Centros de Currículo, los Programas de Distritos Guías, las escuelas ejemplares, programa de escuelas especiales para estudiantes talentosos, y programas para, lo que hoy día llamamos, estudiantes especiales. Bajo la dirección de Quintero Alfaro se desarrollaron programas de enseñanza individualizada, las escuelas sin grado, escuelas modelos y el intercambio de maestros con programas educacionales en los Estados Unidos. También se desarrollaron los Centros de Educación y Trabajo o Escuelas Vocacionales.

Según palabras del Dr. Alfonso López Yusto: “Los maestros y administradores escolares de PR no recuerdan otro periodo con mayor admiración que los años de Quintero en el Departamento (…) se sintió inspiración para trabajar en las escuelas, se introdujeron muchas innovaciones, los maestros recibieron aumento de salarios, mejores condiciones de trabajo y ayudas para perfeccionar su preparación académica”

Política administrativa y fiscal
La administración de Roberto Sánchez Vilella estableció varias reformas administrativas dirigida a mejorar el funcionamiento de las esferas de gobierno ante la opinión pública, a la vez que se dirigió a fortalecer las finanzas gubernamentales. Entre estas medidas estaba la creación de un código de ética a la rama ejecutiva, acompañado de la publicación de Función y acción de la Rama Ejecutiva, en ella se buscaba presentar una imagen incorruptible del Servidor Público. También se trabajó en la formación del Fideicomiso de Conservación, se legisló para un impuesto a las ganancias del capital, y la creación de la Administración de Compensaciones por Accidentes de Automóviles (ACAA).

Política internacional
Durante la gobernación de Roberto Sánchez Vilella se vivían momentos angustiosos, tanto en el Caribe como en todo el planeta. La Guerra Fría, pasaba por un momento de transición entre la crisis de misiles de Cuba en el 1962 hasta el inicio del llamado “detente”, donde los bloques de poder, el soviético y el estadounidense, se apertrecharon de grandes cantidades de armamento nuclear, creando una carrera armamentista entre los bandos. En 1965 se da la invasión estadounidense a República Dominicana con la excusa de eliminar la supuesta amenaza comunista. A todo esto, Puerto Rico se mantuvo enmarcado en un problema de estatus, que se pretendió resolver con un plebiscito en 1967. 

Tres citas, de Roberto Sánchez Vilella, que nos han llamado la atención y que deben ser presentadas para reflexión de todos:
  • No debe aplicar en Puerto Rico ley alguna sin el consentimiento específico de los puertorriqueños
  • Digo nación, pues creo que es tiempo de que reconozcamos que lo somos, no por virtud de riquezas, ni de poderío militar, ni aún por virtud de tener representación en organizaciones internacionales. Puerto Rico es nación por virtud de sus hombres y mujeres, por virtud de sentirnos uno, por los lazos de lengua y de historia común que nos unen en experiencias e ideales”.
  • Mientras más ligero se elimine la dependencia en el presupuesto del gobierno federal, mejor será para PR”.