lunes, 16 de marzo de 2015

José Vasconcelos en la Vega

JOSÉ  VASCONCELOS EN LA VEGA
Por Jesús Méndez Jiminián


“Saber leer es saber andar. Saber escribir es saber ascender”.
José Martí (1853-1895)

A mi  apreciado amigo José C. Novas y  a  mi prima Julia en Nueva Jersey

En junio de 1926 el destacado intelectual y político mexicano José Vasconcelos visitó por primera vez la República Dominicana. Su visita fue todo un acontecimiento en el gobierno del General Horacio Vásquez (1924-1930). Su anfitrión principal fue el entonces  Ministro de Justicia e Instrucción Pública del gobierno de Vásquez, Licenciado Rafael Estrella Ureña (1882-1945).

Vasconcelos  antes de pisar tierras dominicanas había estado en la vecina isla de Puerto Rico, en actividades similares a las que desarrolló en nuestro país. Su principal objetivo entonces, era  dar a conocer la que sería en su prolífica carrera como escritor, su principal obra filosófica, La Raza Cósmica. Pero, además, poner en conocimiento del pueblo  dominicano su labor como educador, y sobre todo, la gestión que llevó a cabo en su natal México como Rector de la UNAM, y como Secretario de Educación tras el triunfo de la Revolución Mexicana (1910).

En su primera visita a la República Dominicana, en 1926, Vasconcelos  estuvo en La Romana, San Pedro de Macorís, Santo Domingo, La Vega, Santiago y Puerto Plata. Y,  regresaría  por segunda ocasión a Ciudad Trujillo, en enero del 1947, invitado por la Universidad de Santo Domingo, cuyo  rector era entonces  Julio Ortega Frier. Ambas visitas tuvieron motivos distintos, tanto en lo político como en lo cultural.

De José María Albino Vasconcelos Calderón (Oaxaca, 27 de febrero de 1882- ciudad de México, 30 de junio del 1959), es importante destacar, que además de educador y político era abogado, escritor, filósofo y funcionario público. Entre sus funciones públicas, además de las indicadas anteriormente, es preciso señalar  que fue director de la Biblioteca Nacional de México (1940-1946); miembro de la Academia Mexicana de la Lengua y del Colegio Nacional. Se gradúo de derecho en el 1907 y figuró entre los fundadores del llamado Ateneo de la Juventud Mexicana luego conocido con el nombre de Ateneo de México, junto a una pléyade de destacadas figuras de la educación y la cultura como Antonio Caso, Amado Nervo, el humanista dominicano Pedro Henríquez Ureña, entre otros. “Vasconcelos y la generación del Ateneo sientan las bases para una ambiciosa recuperación de lo nacional mexicano y de lo latinoamericano como una identidad que, además de real, fuera viable en el futuro, y sobre todo que no dependiera de lo extranjero para un progreso sostenido…’’.

A los veinticinco  años de edad, Vasconcelos se unió a la campaña presidencial, en el 1909, de Francisco I. Madero, quien se enfrentó en las elecciones de 1910 a Porfirio Díaz. Elecciones que mediante  serias denuncias de fraude electoral dieron el triunfo al futuro dictador Díaz, lo que provocó mediante una convocatoria de rebeldía nacional de parte de Madero a la llamada Revolución de 1910.

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“Es de este primer periodo de vida pública de Vasconcelos - se ha dicho - del que ha surgido, como una suerte de leyenda, la idea de que fue él quien  acuñó el lema más célebre del maderismo: “Sufragio efectivo, No Reelección” (…) El genio de Vasconcelos (en el campo de la política mexicana, n. de j.m.j.) radicó, sin  embargo, en haber rescatado esa frase’’ usada por figuras mexicanas en contra del dictador Porfirio Díaz, y luego empleada por don Benito Juárez, en 1871.

A partir de entonces  Vasconcelos se convertirá en un exiliado por antonomasia de su patria, con idas y venidas de acuerdo a la coyuntura política, pero también siendo encarcelado varias veces por sus actividades de corte político.

Luego de la proclamación del Plan Agua Prieta en México, en 1920, Vasconcelos es designado primer rector de la Universidad Nacional de México, en el gobierno provisional de Adolfo de la Huerta, y ocupa tales funciones desde el 9 de junio de 1920 hasta el 12 de octubre de 1921; es durante este periodo, en el que Vasconcelos propone que se incluya en el escudo de la UNAM el lema: “Por mi raza hablará el espíritu”. A su llegada a la alta casa de estudios, Vasconcelos dirige sus primeras palabras, entre las que cabe indicar estas: “Yo no vengo a trabajar por la Universidad, sino a pedir a la Universidad que trabaje por el pueblo”.

“Tras reorganizar la estructura de la Universidad Nacional, Vasconcelos fue nombrado Secretario de Instrucción Pública, y desde esa posición inició su ambicioso proyecto de difusión cultural en el país, con programa de instrucción popular, edición de libros y promoción del arte y la cultura. El objetivo era integrar a México de manera más amplia en las grandes transformaciones que siguieron al fin de la Primera Guerra Mundial. Vasconcelos, un personaje carismático y capaz de entusiasmar a sus colaboradores, hizo de los maestros rurales un ejército de paz  y de cada profesor, según su propia metáfora de raíz católica, inspirada en el sacrificio de los misioneros del periodo colonial, un “apóstol de la educación”. Al trabajo de los maestros rurales sumó el apoyo, nunca antes visto en México, de la educación masiva de algunas de las más grandes obras del pensamiento europeo y occidental, que fueron distribuidas por todos los rincones del país en lo que Vasconcelos no dudó de calificar como Misiones Culturales’’.

De sus grandes aciertos culturales y humanísticos surgieron en México expresiones artísticas, y por supuesto, grandes artistas de la pintura, muralistas como: Diego Rivera, José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros, entre otros. Y mantuvo relaciones a nivel internacional con figuras de renombre como Gabriela Mistral, y el político peruano Víctor Raúl Haya de la Torre.

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De manera, pues, que ese fue el José Vasconcelos que vino en aquel mes de junio de 1926 a visitar a La Vega, y que en menos de tres años, más tarde, se convirtió, en 1929, en candidato a la presidencia de México, enfrentándose en una campaña desigual al oficialista Pascual Ortiz Rubio.

El entonces corresponsal del periódico santiagués El Diario, en La Vega, Eugenio del Orbe C. anunciaba el día 11 de junio de 1926, página 3, a través de ese medio que, “El eminente Vasconcelos vendrá a La Vega”. Y, detallaba la información de esta manera: “El Comité Pro-recepción José Vasconcelos se reunió anoche (10 de junio 1926) en los salones del Casino Central para tratar los actos que se celebrarán en esta Vega Real, con motivo de la llegada de este  eminente humanista: José Vasconcelos. Las diferentes comisiones están integradas por distinguidos intelectuales de esta ciudad, y bajo la cooperación de la sociedad “Amor al Estudio”, “La  Progresista” y “Casino Central”. Con tal motivo nuestro distinguido, culto e inteligente joven amigo, señor Don Ramón María Calderón, Presidente del Casino Central, ha salido en el día de hoy para la ciudad de las Torres Cristalinas (se refería a Santo Domingo, n. de J.m.j.) en diligencias al respecto. La Vega – sigue diciendo la nota- que siempre ha demostrado ser una población culta, se prepara debidamente a recibir al ilustre Vasconcelos’’. (Viernes 11 de junio de 1926, Año XXIV, Núm. 10, 206).

En su obra “Cuatro visiones de Santo Domingo”, compilada por el intelectual mocano Julio Jaime Julia aparece la siguiente descripción que nos brinda Vasconcelos al llegar a las costas dominicanas procedente de Puerto Rico, el 10 de junio de 1926: “El barco atracó el muelle de La Romana. Una entrada bien protegida, costas ligeramente elevadas, campo verde, palmeras y casas de madera, colores vivos, automóviles, buenos pavimentos, gente con vestidos ligeros y muy aseadas… En esta tierra había una banda de música y grupo de comisionados particulares’’.(Véase en:  Vasconcelos, Arasguitain, Inman y Ugarte, compilación de Julio Jaime Julia. Mediabyte, S.A., primera edición, Santo Domingo, R.D., 2000, p.11). 

Más adelante, dice Vasconcelos en la citada obra, lo siguiente: “En cada pueblo nos recibía el Ayuntamiento y formaba la escuela con sus niños vestidos de limpio… llegamos a San Pedro de Macorís… “Me siento feliz –dijo- en la patria dominicana; pero traigo todavía en el corazón la espina de Puerto Rico y brindo por los hombres que allá luchan por la independencia”. (p.12)

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Posteriormente a su conferencia en San Pedro de Macorís, en el Ayuntamiento, Vasconcelos estuvo en Santo Domingo unos días (del 11 al 13 de junio, 1926) y en su  primera conferencia, estuvo presente el presidente Horacio Vásquez y todo su gabinete. Fue presentado en la capital dominicana en el Teatro Municipal por el destacado intelectual dominicano Don Federico Henríquez  y Carvajal. Y, dio una conferencia el domingo 13 de junio en horas de la mañana, en la Casa de España, donde un serio conflicto provocó la  presencia de Vasconcelos con uno de los presentes, que lo acusó de ser  ‘’enemigo de  Rey de España’’.

Al finalizar esta actividad Vasconcelos se dirigió a La Vega en compañía del licenciado Rafael Estrella Ureña, Francisco Prats Ramírez, Vicente Tolentino R. y su compatriota, que residía en el país, el general Guadalupe Vásquez, entre otros.

El entonces corresponsal del periódico santiagués El Diario, en La Vega, Eugenio del Orbe C. anunciaba el día 11 de junio de 1926, página 3, a través de ese medio que, “El eminente Vasconcelos vendrá a La Vega”. Y, detallaba la información de esta manera: “El Comité Pro-recepción José Vasconcelos se reunió anoche (10 de junio 1926) en los salones del Casino Central para tratar los actos que se celebrarán en esta Vega Real, con motivo de la llegada de este  eminente humanista: José Vasconcelos. Las diferentes comisiones están integradas por distinguidos intelectuales de esta ciudad, y bajo la cooperación de la sociedad “Amor al Estudio”, “La  Progresista” y “Casino Central”. Con tal motivo nuestro distinguido, culto e inteligente joven amigo, señor Don Ramón María Calderón, Presidente del Casino Central, ha salido en el día de hoy para la ciudad de las Torres Cristalinas (se refería a Santo Domingo, n. de J.m.j.) en diligencias al respecto. La Vega – sigue diciendo la nota- que siempre ha demostrado ser una población culta, se prepara debidamente a recibir al ilustre Vasconcelos’’. (Viernes 11 de junio de 1926, Año XXIV, Núm. 10, 206).

En su obra “Cuatro visiones de Santo Domingo”, compilada por el intelectual mocano Julio Jaime Julia aparece la siguiente descripción que nos brinda Vasconcelos al llegar a las costas dominicanas procedente de Puerto Rico, el 10 de junio de 1926: “El barco atracó el muelle de La Romana. Una entrada bien protegida, costas ligeramente elevadas, campo verde, palmeras y casas de madera, colores vivos, automóviles, buenos pavimentos, gente con vestidos ligeros y muy aseadas… En esta tierra había una banda de música y grupo de comisionados particulares’’.(Véase en:  Vasconcelos, Arasguitain, Inman y Ugarte, compilación de Julio Jaime Julia. Mediabyte, S.A., primera edición, Santo Domingo, R.D., 2000, p.11). 

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Más adelante, dice Vasconcelos en la citada obra, lo siguiente: “En cada pueblo nos recibía el Ayuntamiento y formaba la escuela con sus niños vestidos de limpio… llegamos a San Pedro de Macorís… “Me siento feliz –dijo- en la patria dominicana; pero traigo todavía en el corazón la espina de Puerto Rico y brindo por los hombres que allá luchan por la independencia”. (p.12)

Posteriormente a su conferencia en San Pedro de Macorís, en el Ayuntamiento, Vasconcelos estuvo en Santo Domingo unos días (del 11 al 13 de junio, 1926) y en su  primera conferencia, estuvo presente el presidente Horacio Vásquez y todo su gabinete. Fue presentado en la capital dominicana en el Teatro Municipal por el destacado intelectual dominicano Don Federico Henríquez  y Carvajal. Y, dio una conferencia el domingo 13 de junio en horas de la mañana, en la Casa de España, donde un serio conflicto provocó la  presencia de Vasconcelos con uno de los presentes, que lo acusó de ser  ‘’enemigo de  Rey de España’’.

Al finalizar esta actividad Vasconcelos se dirigió a La Vega en compañía del licenciado Rafael Estrella Ureña, Francisco Prats Ramírez, Vicente Tolentino R. y su compatriota, que residía en el país, el general Guadalupe Vásquez, entre otros.

¿Cuál fue la impresión de Vasconcelos a su paso por algunos pueblos del Cibao, su gente y otros temas antes de llegar a La Vega?

Dejemos que sea el ilustre huésped quien nos describa  las imágenes siguientes de aquel inolvidable viaje camino al Cibao:

“Las poblados relucen, la gente va vestida de limpio y los que salían a recibirnos –dice- dejaban en nuestros autos ramos de flores… Los niños recitaban bien; los hombres hablan con despejo; y las mujeres saben de memoria tiradas enteras del verso… en todo dominicano hay escondido un poeta. La escuela primaria también ha hecho notables progresos en los últimos años; todos los pueblos poseen edificio escolar y maestros. El problema de la pobreza se podía olvidar con un generoso resurgimiento de la pequeña industria agrícola…’’ en el Cibao. (Ibid).


 La tarde del domingo, 13 de junio del 1926, llegó a La Vega desde  Santo Domingo,  el Ilustre José Vasconcelos  a acompañado  del licenciado  Rafael Estrella Ureña  y los demás integrantes de la comitiva. Fueron recibidos por las principales autoridades  veganas, así como por directivos de instituciones culturales  y educativas. ‘’El Ayuntamiento –dijo luego Vasconcelos de sus notas- nos dio la bienvenida… ‘’. (p. 21, en Cuatro  visiones de Santo Domingo…).

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Pero, antes de llegar a la culta  Vega Real, Vasconcelos  pudo contemplar como lo hizo Martí en una de sus  visitas aquí,  parte del  ubérrimo  valle; con estas palabras emotivas quedarían para siempre las impresiones al respecto del sabio azteca: ‘’Todo aquel valle es como un parque decorado en derrededor (sic)  con la vista distante de la montañas: intensa fragancia en un  ambiente diáfano’’. (p.22).

¿Qué otra impresión  nos da Vasconcelos de este inolvidable  viaje por el Cibao  en su histórica visita  a La Vega? 

“La recepción que se nos hizo- comenta- a la entrada de La Vega fue conmovedora. La población se asienta  engreída  de su esplendida  belleza. Por una especie de ley geográfica, en esta región  alta, que  es la más fría  de la isla predomina la raza blanca y se encuentra a menudo el tipo hermosísimo  de la  criolla  iberoamericana’’. (Ibid).
 
La mujer vegana dejó impresionado a Vasconcelos por su  belleza. Agregando algo más respecto al tema de la raza en el Cibao, especialmente en sus mujeres, Vasconcelos nos comenta: ‘’…como en todo país de raza mezclada, se encuentran allí (en La Vega   de j.m.j.) todos los tipos, desde el muy voluptuoso  de ojazos  negros y cintura flexible, hasta la rubia  un poco tostada, pero de silueta  ondulante  y fina’’. (Ibid)

 Y agrega luego:

“La Vega se veía magnífica en medio del aquel valle florido, con sus nuevas casas y sus calles limpias y la ancha plaza (es decir, donde hoy está el parque Duarte, la catedral y sus alrededores, n. de j.m.j.) llena de gente endomingada

Los niños – prosigue  Vasconcelos- formaban militarmente; grupos de niñas vestidas de blanco a- potaban ramos de flores… Después de cambiar saludos y de prometer que volveríamos esa misma noche, seguimos para Santiago de los Caballeros’’. (p.23).

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VASCONCELOS EN EL TEATRO LA PROGRESISTA

Después  de los saludos efusivos a los munícipes de Santiago, y de una breve estadía, fugaz podríamos llamarla, de Vasconcelos en Santiago de los Caballeros aquel domingo 13 de junio de 1926, al caer la tarde y bien entrada la noche, se produjo su segunda visita ese mismo día a la cuidad de La Vega.

Desde las páginas del periódico santiagués EL DIARIO, dirigido por el destacado intelectual Ramón Emilio Jiménez, aparece la siguiente nota informativa previo a la conferencia de Vasconcelos aquella noche en el Teatro de La Progresista, en La Vega:

“Para acceder a la cortés invitación que le hiciera el culto pueblo vegano- dice la nota-, que anhelaba fervientemente escuchar la autorizada  palabra del insigne Dr. José de Vasconcelos, éste acordó dar una conferencia en aquella localidad, después de la retreta (en el parque Duarte de Santiago, n.de j.m.j.) que le fue dedicada anoche y de la recepción que tenía preparada la sociedad Club Santiago.

A las 9:15 (p.m) salió el ilustre humanista, acompañado de Secretario Estrella Ureña, de su admirado compatriota el Gral. Guadalupe Sánchez y de los jóvenes intelectuales Francisco Prats Ramírez, Cristian Lugo, Licdo. José R. Cordero, Emilio A. Morel, Vicente Tolentino R., M. Morillo y R. Emilio Jiménez.

El teatro La Progresista estaba lleno de selecto público (todavía pasadas la 10 de la noche de aquel día, n. de j.m.j.) ávido de escuchar al apóstol. Hizo la presentación el Licdo. Elías Brache, leyendo unas bien escritas y mejor pensadas palabras acerca de las ideas de su presentado, y muy aplaudido.

El Dr. Vasconcelos se puso de pie y tras un hermoso, sentido y elocuente exordio, lleno de la satisfacción que lo domina con motivo de la hermosa acogida que le ha hecho el pueblo dominicano, hablo durante cerca de una hora sobre uno de los aspectos de su gran obra de reformación social: la influencia de la arquitectura en el espíritu de nuestra raza, tema interesantísimo, tratado con la maestría con que sabe él tocar todas las cuestiones que caen bajo el dominio de su pluma.

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El público le tributó  una estruendosa ovación y momentos después la intelectualidad vegana le  ofreció un Champagne d ‘ Honneur por órgano del alto poeta y afamado cuentista Fabio A. Fiallo, quien tocó con sus hermosas palabras la fibra de sentimiento patriótico. El Dr. Vasconcelos, estaba visiblemente fatigado y se limitó a dar sencillamente las gracias. Luego hablaron sucesivamente el Gobernador Cordero (se refiere a Teófilo Cordero, n. de j.m.j.), el Licdo. Estrella Ureña, con su elocuencia acostumbrada ambos, y el culto (y) joven escritor Cristian Lugo, de la briosa juventud intelectual El Paladión, regresando todos a esta ciudad (Santiago de Los Caballeros, n. de j.m.j.), cerca de las dos de la madrugada’’ del lunes 14 de junio del 1926.

Así finalizaba la segunda histórica visita del sabio mexicano José Vasconcelos a la cuidad de La Vega, el domingo 13 de junio del 1926, hacen ya casi 90 años.  


Edgewater, Nueva Jersey, USA.

5 de Marzo del 2015.




martes, 24 de febrero de 2015

Breves apuntes de la historia de Puerto Rico: desde 1536 a 1826

Breves apuntes de la historia de Puerto Rico
(desde 1536 a 1826)

Por Pablo L. Crespo Vargas

Desde 1536 a 1625: Aspectos generales

Las amenazas extranjeras: El desarrollo del imperio español, comenzado con Carlos I (V del Sacro Imperio Romano), tuvo sus repercusiones en el Caribe. Los franceses comenzaron una serie de asaltos y ataques a las posesiones y barcos españoles. San Germán fue atacada por los franceses en 1528, 1538, 1569 y 1578. En todas las ocasiones los vecinos prefirieron mudar la villa.

A esto hay que añadir que los Caribes continuaron sus incursiones sobre la Isla de San Juan Bautista. La zona oriental de la Isla fue la más afectada.

Todo esto motivo que en 1533 comenzara a construirse la Fortaleza de Santa Catalina (residencia de los gobernadores). En la década de 1540 se comenzó la construcción de San Felipe del Morro para proteger la bahía. Debido a la poca productividad económica de la Isla, el situado, procedente de México, comenzó a llegar desde el 1574. El situado era un subsidio proveniente de las arcas mexicanas y era destinado para la defensa de la Isla.

Para 1582 las dos principales entidades políticas eran la villa de Puerto Rico y la villa de San Germán. Cada una era gobernada por un consejo municipal o cabildo (ayuntamiento), que era la entidad gubernativa de una población. Sus miembros eran respetados ciudadanos o súbditos que contaran con tierras y riquezas.

La economía: Luego de disminuir la economía minera, la Isla desarrolló una economía agropecuaria. Esta era de dos tipos: subsistencia y de exportación. Se crearon tres tipos de unidades para el desarrollo de la nueva economía:

Las estancias: Fincas donde se realizaban cultivos de productos, tanto de exportación (jengibre) como de consumo local (yuca, batata, entre otros).

Los hatos ganaderos: Para la cría de ganado caballar y vacuno. En la primera mitad del siglo XVI, los hateros vendían grandes cantidades de ganado que fueron utilizados en el proceso de conquista del continente.

Los ingenios azucareros: El azúcar fue el producto que se potenciaba como el sustituto de la economía minera. Para su cultivo era necesario la mano de obra barata, la cual fue proporcionada mediante la trata de esclavos.

Principales productos de exportación: azúcar, cueros y jengibre.
  
Ataques extranjeros de mayor envergadura:

Ataque de Francis Drake (1595): Drake fue uno de los principales comandantes navales ingleses. Fue el segundo al mando en la derrota de la Armada Invencible española, y el segundo en darle la vuelta al planeta. Su muerte ocurre a meses luego de su derrota en Puerto Rico.

Ataque del Conde de Cumberland (1598): Cumberland toma la ciudad y el fuerte a finales de junio, sin embargo, una epidemia de disentería diezma a las tropas ingleses, por lo cual, estos se tienen que retirar.

Ataque de Balduino Enrico (1625): Capturan la ciudad, y ponen sitio al Morro, donde las fuerzas españolas se prepararon para defender el lugar. Luego de varios intentos, los holandeses deciden retirarse, no antes, quemando y saqueando la ciudad. El fuego destruyó la biblioteca del obispo y con ella gran parte de la historia documenta hasta el momento.
  
Siglo XVII: Inicia la decadencia española (1625-1700)

Economía: Este periodo es caracterizado por un auge en la ganadería. El cuero vacuno era muy bien vendido tanto de forma legal como de manera ilegal.

El jengibre y el tabaco fueron otros dos productos que aumentaron en su producción. La producción azucarera se estancaría debido al poco comercio con Sevilla, único puerto autorizado para comercial.

El comercio ilegal o contrabando se intensificó debido a la disminución de los viajes comerciales entre Sevilla y Puerto Rico. Entre los productos más contrabandeados estaban los cueros, el tabaco y el jengibre. El contrabando fue tan habitual que obispos y gobernadores participaron de él.

La Isla como bastión militar: La poca producción minera y el despoblamiento de la Isla llevaron a que las autoridades españolas sólo vieran a San Juan Bautista como una posesión militar que resguardara el Caribe hispano. Aunque la Isla no era uno de los destinos de las flotas españolas, si era considerado por las naciones extranjeras como un punto estratégico que sirviera de base naval para poder atacar a los navíos enemigos.
  
Primera mitad del siglo XVIII: Corsarios y la lucha naval por el Caribe

Términos:

CorsarioEra un navegante que conseguía el permiso del gobierno de un país para atacar y sabotear la navegación de los países enemigos.

PirataEs un bandolero marítimo que se dedica a atacar navíos, independientemente de la procedencia de ellos.

El siglo XVIII inició con un cambio de mando en la monarquía española. La Casa de Austria queda sin descendientes y la Casa de Borbón, procedentes de Francia, asume las riendas del país luego de una guerra de sucesión (1701-1713). Felipe V fue el primer gobernante Borbón. También fue el precursor iniciar de una serie de reformas conocidas como las Reformas Borbónicas. Estas reformas iban dirigidas a mejorar la economía del reino. No obstante, Puerto Rico no fue afectado por ellas hasta la segunda mitad del siglo XVIII.

Durante la primera mitad del siglo XVIII, la Isla fue base de operaciones de corsarios al servicio de España. También varias localidades fueron atacadas por corsarios enemigos. Algunas de las villas atacadas fueron Arecibo (el capitán Antonio Correa defendió la villa) y Loíza, por los ingleses; y Guayanilla por los holandeses. La isla de Vieques fue disputada entre los ingleses y los españoles.

Los dos principales corsarios puertorriqueños de la época fueron Miguel Henríquez y Pedro Vicente de la Torre. El prestigio de Miguel Henríquez fue tanto que recibió el nombramiento de Caballero de la Real Efigie por parte de Felipe V.

Entre 1701-1712, la villa de San Germán tuvo una serie de pugnas contra la ciudad de Puerto Rico, debido a las solicitudes de envío de fuerzas terrestres para la defensa de la ciudad amurallada. El cabildo de San Germán consideraba que no se podían enviar refuerzos a Puerto Rico, mientras ellos también necesitaban milicias que defendieran la zona. La pugna se resolvió legalmente a través de la Audiencia de Santo Domingo.

El siglo XVIII fue uno de aumento poblacional. Una de las razones fue la entrada de canarios a la Isla, quienes venían con la esperanza de una mejor vida. La mayoría de ellos se desarrollaron como pequeños agricultores. El aumento poblacional se ve reflejado con un aumento de pueblos fundados.
  
Reformismo borbónico, 1750-1791

El reformismo borbónico se basó en el desarrollo de una economía de mayor producción que rindiera frutos positivos para la Corona. Para ellos era necesario la apertura de puertos y el desarrollo de una agricultura de exportación, tanto el tabaco como la caña de azúcar servían para estos propósitos. No obstante, las pugnas con los hateros continuaron.

Las guerras europeas y la caída de la Habana en 1762, llevó que los reformistas buscaran mejorar las defensas de la Isla.

Debemos reconocer la figura de Alejandro O’Reilly, quien fue el enviado de Carlos III a realizar la visita general a Puerto Rico. Las recomendaciones indicaban que debía de desarrollarse un comercio libre, aumentar la trata negrera, el desarrollar la agricultura comercial y fortalecer las defensas de la Isla. En cuanto el desarrollo económico la Real Cédula de 1778 era una reforma al sistema agrario donde se repartieran las tierras de una manera más productiva, aunque esta quedo inconclusa.

Las Reformas Borbónicas como cualquier reforma necesitaban de especialistas que describieran la Isla para que en España se pudiera tener una mejor visión de lo que se tenía en ella. Los dos testimonios de mayor importancia son: el de Fernando Miyares, un militar cubano, y el de fray Iñigo Abbad y la Sierra. Otra figura importante fue el pintor José Campeche, quien fue discípulo del pintor español Luis Paret y Alcazar.
  
Las revoluciones atlánticas y su efecto a Puerto Rico

Guerra de Independencia de las Trece Colonias (1775-1781). Las trece colonias se convierten en la primera república moderna. Fuerzas españolas procedentes de Puerto Rico, entre otros lugares, participaron en la contienda. Los Estados Unidos serán el primer lugar de exportaciones de los productos procedentes de Puerto Rico.

Revolución Francesa (1789-1799). Conflicto social y político, que inicia en 1789 y culmina con el golpe de estado de Napoleón Bonaparte en 1799. La Revolución Francesa demostró que las monarquías absolutas eran vulnerables a las pretensiones de libertad, igualdad y fraternidad que la clase burguesa pretendía. La Revolución Francesa también despertó los rencores existentes entre diversos grupos sociales.

Revolución Haitiana (1791-1804). La Revolución Haitiana fue iniciada como una rebelión de esclavos en la colonia más rica del planeta (Haití era el mayor exportador de azúcar en el planeta) en ese momento. La revolución termina con la creación de la República de Haití en 1804. Tanto en Puerto Rico como en otros lugares de Hispanoamérica se temía que los esclavos siguieran el ejemplo de Haití. Esto provocó que las represiones gubernamentales fueran mayores. Debemos indicar que en 1822 Haití anexa a Santo Domingo y lo mantiene ocupado por 22 años. Durante este periodo un gran flujo de criollos y franceses procedentes de la Española llegaron a Puerto Rico.

Guerras Europeas (1792-1815). La Revolución Francesa inició una serie de guerras en Europa, donde los franceses e ingleses con sus respectivos aliados lucharon. En muchas ocasiones, las alianzas de esta guerra eran cambiantes, así vemos como en momentos España es aliado de Francia y en otros aliado de Inglaterra. Las guerras terminan con la caída de Napoleón.

En 1796, España se alió a Francia, por lo cual los ingleses fueron considerados sus enemigos. En febrero de 1797, el general inglés Arbercromby ocupa la isla de Trinidad y decide atacar a Puerto Rico. El sitio de la ciudad inicia el 17 de febrero y culmina el 30 de abril, cuando los ingleses se retiran. En total, el sitio duró diez semanas, en las cuales las milicias puertorriqueñas jugaron un papel de suma importancia.

Dentro de las guerras europeas ocurrió la Guerra de independencia española (1808-1814). Una crisis política en España producto de las propias guerras europeas fue aprovechada por Francia para ocupar el país. Esto llevó a que el pueblo se sublevara y se iniciara una coalición entre España, Portugal e Inglaterra contra los franceses y sus aliados españoles. En esto se desarrolló la Primera Constitución española en 1812 en la ciudad de Cádiz.

Al igual que ocurrió en Cádiz, en el resto de Hispanoamérica se comenzaron a realizar movimientos de corriente libertaria. Puerto Rico no fue la excepción. Aquí se escogió a Ramón Power para representar la Isla y cada uno de los cabildos existentes (San Juan, San Germán, Aguada, Arecibo y Coamo) enviaron unas recomendaciones. Curiosamente, la de San Germán exigía la independencia de la Isla en el caso de que España se viera sometida a Francia. Las peticiones de San Juan iban dirigidas a mejorar la economía de la Isla y enfatizaba en las posibles consecuencias de una insurrección de esclavos.

Aunque Power muere en una epidemia en Cádiz en 1812, dejo la base para que se promulgara la llamada Ley Power. Esta dispuso de cinco reformas:

1.   Creación de la Intendencia (Hacienda), Alejandro Ramírez fue su primer intendente.

2.   Abolió las pesas ganaderas, dando espacio a un mayor flujo de ganado.

3.   Fundó la Sociedad Económica de Amigos del País, grupo corporativo que buscaba mejorar la economía de la Isla.

4.   Permite importación de harinas y exportación de ganado.

5.   Ordenó habilitar los puertos de salida al mar.

Guerras de independencia de Latinoamérica (1810-1826). La crisis política en España se ve reflejada en las luchas sociales en América entre criollos y peninsulares. Esta lucha de poder llevó a la formación de Juntas locales que en la eventualidad declararon la independencia de sus respectivas regiones.

Puerto Rico y Cuba serán las únicas dos colonias que no obtuvieron su independencia durante este periodo. Se debe indicar que de la Isla salieron refuerzos de tropas que ayudaron a las causas realistas (a favor de la corona) en América del Sur, entre ellas estaba el capitán Juan Domingo de Monteverde, quien con un pequeño contingente de soldado llegó a Venezuela y se encargó de agrupar a los realistas para así derrotar la causa independentista.

Puerto Rico estuvo en la mente a algunos líderes independentistas como Simón Bolívar. En las fuerzas de Bolívar se encontraba el general Antonio Valero de Bernabé (1790-1863), criollo puertorriqueño nacido en Fajardo, quien tuvo una larga carrera militar. Se destacó en la guerra contra los franceses, lucha a favor de la independencia de México hasta que Iturbide se proclama emperador, luego pasa a Venezuela donde ingresa a las fuerzas de Simón Bolívar. En Sudamérica lucha junto a los generales Santander y Sucre. Crea un plan para invadir y expulsar a los españoles de Puerto Rico, la expedición contaba con unos 3,000 efectivos. Esta nunca ocurre. Las razones son varias: a los Estados Unidos de América no le convenía que Cuba ni Puerto Rico se independizaran en ese momento; Bolívar, principal benefactor de Valero cae en desgracia ante otros sectores nacionales. Valero se queda sirviendo en Venezuela.

Con la revolución mexicana (1810), el situado deja de llegar a Puerto Rico y la Isla se sumerge en un periodo de crisis económica. Las autoridades tienen que hacer frente a ella mediante varias medidas. Entre ellas:

La creación de la Sociedad Económica de Amigos del País (Sociedad que se encargaba de diseminar el conocimiento científico y técnico en busca de mejorar la economía de un país o región).

La Cédula de Gracias de 1815 (En ella se establece la nueva política financiera de la colonia, se realizan reformas de poblamiento y de desarrollo económico).


Otros datos importantes: En 1813 es abolida la Constitución de Cádiz y Fernando VII es reestablecido como monarca absoluto. En 1820 se da un golpe liberal y la Constitución es reestablecida. El Trienio Liberal dura hasta 1823, nuevamente Fernando VII asume el poder absoluto. Ese mismo año, se nombra a Miguel de la Torre como gobernador de la Isla.  

martes, 10 de febrero de 2015

Breves apuntes de la historia de Puerto Rico: desde los amerindios hasta el 1535

Autor: Pablo L. Crespo Vargas

Breves apuntes de la historia de Puerto Rico: desde los amerindios a la gobernación de Francisco Manuel de Lando

Poblaciones amerindias

1) El poblamiento del continente americano comenzó c. de 35,000 años cuando el Estrecho de Bering era un paso entre el continente asiático y el americano (periodo glacial).

2) Se estima que c. 4000 a.C. (yacimiento de Angostura, Barceloneta), llegan los primeros paleoindios a nuestra Isla. Los extremos antillanos (Cuba y Trinidad) comenzaron a ser poblados c. 6000 a.C.

3) Se cree de la existencia de tres rutas migratorias: desde la Florida, desde Yucatán y desde el norte de América del Sur.

4) Grupos indígenas:

Arcaicos: cazadores, recolectores, sociedad de bandas, grupos de 10-50 personas. Practicaban enterramientos y asignaban áreas para los desperdicios (concheros).

Grupo poblacional arahuaco (arawak-provienen del Orinoco). Estos se dividen en Saladoides y Ostionoides.


Saladoide o igneri (conocen el fuego): originalmente nómadas, desarrollaron la agricultura (domesticación de la yuca) y la cerámica (de las sociedades indígenas en PR la que más la perfeccionó). Sociedad de clanes e inicio de tribal. Llegan aproximadamente c. 100 d.C. hasta el 600 d.C.

Ostionoide o pretaína: Sociedad arahuaca desarrollada en las Antillas (Punta Ostiones, Cabo Rojo) entre 450-1200. Perfeccionan la siembra de yuca utilizando los llamados montones (terraplenes). Sociedad tribal.

Taíno: Sociedad cacical, procede de la Ostionoide (1000-1550). Desarrollo superior de la agricultura y de una sociedad estratificada. Su fase más avanzada ocurre entre Boriquén y Haití (La Española). Se comienzan a adentrar en el interior de la Isla.

Caribes: Grupo poblacional, que al momento de la llegada de los castellanos, habitaban las Antillas Menores y la costa noreste de Venezuela. Considerados contraparte de los taínos y caníbales (en parte fue una justificación de los conquistadores, el canibalismo practicado era de tipo ritual y no gastronómico). Sociedad de clanes e inicio tribal.

Sociedad y cultura taína

Sociedad jerárquica: cacique, bohíque o behíque (chamán), nitaínos (nobleza), naborías. Sociedad matrilineal. Existencia de grandes cacicazgos.

Yucayeque (aldea), batey (plaza), caney (hogar del cacique), bohío (chozas), hamaca, dujo (asiento de madera, plano o curvo), dita (vasija), guayo (rayador), cabuya (cuerda), instrumentos bélicos o de guasábara (arco y flecha y la macana)

Desarrollo económico: a base de la Yuca. Otros cultivos: maíz, ají, batata, maní, ají picante. La mujer trabaja el conuco (huerto o sembradío), el tejido, la alfarería y pulido de piedra. El hombre pesca, caza y defiende la aldea y construyen canoas (de hasta 45 pasajeros)

Creencias: Las creencias taínas eran de tipo animista y demuestran la complejidad de diversos tipos de pensamiento, muchos de ellos evolucionados según su adelanto tecnológico. Al momento de la llegada de los castellanos, los taínos tenían como principal deidad a Yocahú o divinidad de la Yuca. No obstante, la madre naturaleza o divinidad creadora era una deidad femenina llamada Atabey.

Cemí: especie de ídolo. Eran hechos de piedra, madera o algodón. Los cemíes de piedra eran pulidos con tres puntas.

Guabancex: Divinidad femenina que provoca los huracanes. El vocablo huracán, posiblemente es de origen caribe, en la mitología maya es uno de sus dioses.

Coaybay: lugar donde residen los muertos. El señor de esa región se conoce como Maquetaurie Guayaba. Goeíza es el espíritu de una persona viva. Opía es el espíritu de una persona ya fallecida.

Sociedad colonizadora

1) La península Ibérica al momento del viaje de Colón estaba dividida en cuatro reinos: Aragón, Castilla, Portugal y Navarra. En el 1492 había finalizado la Reconquista del territorio peninsular de manos de los musulmanes. Los reinos de Aragón y Castilla habían comenzado un proceso de unificación con el casamiento de Fernando e Isabel en 1469. No es hasta 1517, con la llegada al trono de Carlos (hijo de Juana y Felipe el Hermoso), nieto de Fernando e Isabel, que se unifica y se crea lo que hoy día conocemos como España.

2) Los musulmanes, dirigidos por una élite árabe, habían establecidos diversas entidades políticas (califato, reinos taifas) entre el 711 al 1492. El último reino musulmán fue el de Granada, conquistado por Fernando e Isabel en 1492.

3) Anterior a los viajes de Colón, los vikingos había llegado a explorar tierras de Norteamérica (c. 900-1000 d. C); los portugueses también había iniciado desde el siglo XV una serie de medida destinadas a expandirse por mar y llegar hasta Asia.

4) Otro de los mecanismos utilizados por los Reyes Católicos en su empresa de unificación peninsular fue la creación de la Inquisición española en 1478. La Inquisición española fue un brazo político de los Reyes Católicos encargado de perseguir a los judaizantes, islámicos y, eventualmente, a los protestantes. La Inquisición española fue establecida en las Indias (América) en 1519 al nombrar al primer obispo de Puerto Rico, Alonso Manso, como inquisidor general de las Indias. En esos primeros años la Inquisición en las Indias no fue efectiva y dejó de funcionar entre 1530 a 1540.

5) La sociedad ibérica era una feudal y muchas de sus instituciones fueron llevada a las Indias.

Sociedades africanas al momento de la conquista:

El África puede ser dividido en cinco regiones (aunque existe una diversidad de pueblos procedentes de esta zona, nos limitaremos a mencionar solo algunos):

1) África norte: árabes, bereberes, era parte de la sociedad musulmana.

2) El Sudán: Durante la edad media esta región exportó tanto esclavos como oro. Allí se desarrollaron los reinos de Ghana, Malí y Shanghai. De esta región nos llegaron mandingas y jelofes.

3) Guinea: Costa occidental de África. Su nombre se deriva de una palabra beréber que significa hombre negro. Fue el mayor centro de comercio de esclavos durante el periodo moderno. De esta zona llegaron gangás y yorubas.

4) África Bantú: Sur del África ecuatorial El reino de Congo y el de Luba (zona de los lagos del África del este) pertenecían a esta región. De esta zona llegaron los angolos.
África oriental: Esta zona fue influenciada grandemente por los árabes. De esta zona llegaron los mozambiques.

El África se había convertido en la fuente de materia prima para la esclavitud moderna tanto para Europa como para el mundo árabe. En el caso de los esclavos llegados a Puerto Rico, estos eran de diverso origen. Esto facilitaba el control que se tenía sobre ellos.
Se estima que doce (12) millones de esclavos llegaron vivos a América. Esa misma cantidad pudo haber muerto en el trayecto.

Contrario a la imagen oficial, los esclavos que llegaron a Puerto Rico, mantuvieron su deseo de libertad y continuamente provocaron revueltas y levantamientos en contra del régimen colonial. Una de las primeras revueltas de esclavos ocurrió entre 1564 a 1569 en la zona de la ciudad de Puerto Rico (San Juan). Las rebeliones de esclavos y cimarrones (esclavos escapados) continuaron hasta el siglo XIX.

Antecedentes al proceso de colonización

1) Conflicto entre musulmanes y cristianos. Punto religioso: los musulmanes habían conquistado las Tierras Santas. Punto económico: Los reinos musulmanes impedían el comercio directo entre cristianos y oriente (China e India).

2) Desarrollo tecnológico y expansión en la visión geográfica existente. La navegación sufrió cambios sustanciales con la invención del astrolabio, la brújula y el sextante. En Portugal se establecieron unas especies de centros o escuelas de navegación. De importancia los viajes de Marco Polo y su descripción de oriente.

3) Expansión territorial de los reinos cristianos. En el caso de Castilla y Aragón estos se unificaron y establecieron la base de uno de los imperios de mayor extensión en el planeta. Se debe añadir que la sociedad feudal dio paso a monarquías centralizadas.

4) Espíritu aventurero de navegantes, empresarios y comerciantes.

Inicio del proceso de colonización

1) Viajes de Cristóbal Colón: Realizó cuatro viajes. El primero fue de exploración, mientras que el segundo fue uno destinado a comenzar el proceso de conquista y colonización de las nuevas tierras. 

2) Durante el segundo viaje, Cristóbal Coló tomó posesión de la actual isla de Puerto Rico, nombrándola San Juan Bautista, el 19 de noviembre de 1493. El historiador Francisco Moscoso establece que el primer europeo en ver a nuestra Isla fue Martín Alonso Pinzón, quien al mando de la carabela La Pinta, se le escabulló a Colón y llegó a Boriquén el 3 de enero de 1493.

3) El primer intento de colonización de la Isla de San Juan Bautista fue de Vicente Yañez Pinzón, quien para 1500 realiza un reconocimiento y en 1505 manda a echar diversos animales a la costa para en la eventualidad iniciar el proceso de colonización.

4) En 1508, Juan Ponce de León comenzó el proceso de colonización. Se estima que a su llegada la población taína era de unos 45,000 habitantes. En un periodo de 25 años la población se redujo en un 90%. Las razones para la misma fueron: (en orden de importancia) las enfermedades epidémicas, la explotación y abusos recibidos, la migración, el suicidio colectivo, y las guerras.

5) Sistema de encomienda/sistema de repartimiento: sistema de encomienda es uno en el cual un grupo de individuos debía de trabajar para unos encomenderos a cambio de recibir unos beneficios. En el caso de las Indias, los nativos eran vistos como personas de menos valor y sin capacidad, por lo cual los castellanos les otorgaban alojamiento, ropa y enseñanza religiosa a cambio de su trabajo en las minas y en los campos de cultivo. En el repartimiento, las autoridades coloniales repartían a la población indígena en beneficio de los intereses de los súbditos castellanos.

6) Parte del proceso de colonización fue la evangelización de la población indígena. Para ello se establecieron obispados, se enviaron frailes de distintas órdenes y se realizó un intento de establecer la Inquisición española.

7) Rebelión taína en Boriquén. La zona occidental de la Isla fue un foco de resistencia indígena a las pretensiones castellanas. Su principal líder fue Agueybaná el Bravo. La resistencia taína comenzó a finales de 1510 con el ahogamiento de Diego Salcedo. Luego se atacó a Cristóbal de Sotomayor (un aristócrata favorecido por la corona) y a la villa que este había establecido en la zona noroccidental de San Juan Bautista. Aunque oficialmente se habla de que Agueybaná murió en la batalla de Yagüeca, los estudios realizados por Jalil Sued Badillo demuestran que Agueybaná sobrevivió y continuó a cargo de la resistencia por unos 20 años. Dentro de esta resistencia hubo alianzas con grupos caribes. Entre los enfrentamientos que hubo se debe indicar que la villa de Caparras fue incendiada.

8) En defensa de los indios. Aunque de forma general, el trato de los europeos hacia los indios fue uno abusivo, hubo voces de protesta y en defensa de los amerindios. Entre ellos estaba el fraile dominico Antonio de Montesino (primer discurso a favor de los indios), y fray Bartolomé de las Casas, quien escribió varias crónicas presentando los abusos cometidos contra los locales. Estas crónicas fueron la base del surgimiento de la leyenda negra. La leyenda negra fue una idea creada de manera negativa hacia los españoles creada por sus enemigos (ingleses, holandeses, alemanes y franceses) para presentar una imagen demonizada de los españoles. En respuesta se creó una leyenda blanca o rosa, que presentaba las virtudes del proceso de colonización.

9) Leyes de Burgos. Fueron un intento de la corona por mejorar el trato hacia los súbditos indígenas.

10) En 1519, la villa de Caparras comienza un proceso de mudanza que culmina en el 1521. La nueva villa fue llamada Puerto Rico y establecida en la actual isleta de San Juan.

11) Economía de la colonia de San Juan Bautista. Los primeros años de colonización se enmarcó en la búsqueda de oro. Con la disminución de la población taína, se comenzó a traer población de esclavos negros. Se debe reconocer que el sistema social ibérico, el ser negro no era sinónimo de ser esclavo. Existían negros que eran súbditos libres y que participaron en el proceso de colonización: Juan Garrido (estuvo a cargo de minas de oro y luego participó en conquista de México) y Francisco Piñón (otro minero que se estableció en la zona de Loiza). 

12) Para la década de 1530 se comienza a ver una escasez en la producción minera, lo que motiva que muchos colonizadores comenzaran a emigrar hacia otras tierras. El gobernador de la isla en ese momento fue Francisco Manuel de Lando, quien tuvo que establecer medidas fuertes para evitar el despoblamiento de la isla. Este fue el periodo conocido por la frase: “Dios me lleve al Perú”. Durante la gobernación de Lando (1530-1536) se realiza el primer censo de la Isla (1530): vecinos (426), indios (1537), esclavos africanos (2264). En cuanto a los indios solo se contaron los que estaban bajo tutela castellana, se desconoce el número que aún habitaban en los campos.

13) Los cimarrones. Eran todos los esclavos e indios que se escapaba de la tutela colonial. Muchos de ellos fueron parte de los movimientos rebeldes en contra de las autoridades coloniales.

lunes, 2 de febrero de 2015

Prólogo libro sobre María Martínez de Pérez Almiroty: Primera Senadora Puertorriqueña

Autor: José A. Calderón Rivera, Ph. D.

Prólogo del libro de Sara R. Bonilla Del Río: María Martínez de Pérez Almiroty: Los primeros pasos de la mujer en el Senado


El 19 de octubre de 1938 el periódico New York Times publicó una notica destacando la elección de María Martínez de Pérez Almiroty como la primera mujer en presidir uno de los principales partidos políticos, tanto en Puerto Rico como en Hispanoamérica. Esa noticia representó realmente uno de los muchos éxitos alcanzados por esta líder puertorriqueña que, a pesar de sus muchos logros, ha pasado casi desapercibida en los anales de nuestra historia.

María Martínez de Pérez Almiroty incursionó en muchas de las esferas políticas y sociales del país donde logró destacarse como líder y luchadora a favor de las causas de los sectores marginados por la tradición sostenida por el poder masculino. Logró romper con muchos de los paradigmas que tradicionalmente han dictado y reglamentado la participación de la mujer en nuestra sociedad. Su incansable tesón y disposición a enfrentarse al liderato de las instituciones políticas en las que tomó participación le permitieron reclamar espacios de liderato y protagonismo en la atmósfera política y social dominada por los hombres.

El libro María Martínez de Pérez Almiroty de la doctora Sara R. Bonilla del Río que aquí presentamos tiene el propósito de rescatar, de la frágil memoria histórica nuestra, la figura de una mujer que incomprensiblemente se ha mantenido confinada prácticamente al anonimato. Hace justicia la doctora Bonilla a una figura de importancia en nuestra historia, merecedora de ocupar un espacio de interés en el análisis del desarrollo de la sociedad y de las instituciones políticas del país.  Sus logros, a pesar de haber sido trascendentales, han tenido que esperar a la publicación de este libro para ser difundidos a las generaciones  fuera del alcance de la experiencia de vida de esta líder puertorriqueña.

Bonilla destaca en este libro diferentes facetas de María Martínez  de Pérez Almiroty.  Discute su labor filantrópica, sus esfuerzos como líder feminista y su desempeño como legisladora municipal de Río Piedras, junto a las diferentes posiciones que ocupó en los organismos políticos a los que perteneció. Principal importancia destaca la autora al logro de llegar a ser la primera mujer senadora en Puerto Rico y a su elección como primera mujer en presidir un partido político (Partido Liberal) de gran importancia en nuestro país. Estos aspectos de la vida de esta gran líder son presentados con datos corroborados con diferentes artículos periodísticos y documentos oficiales, característica importante en el trabajo de naturaleza histórica. Este es un trabajo cuidadosamente documentado y escrito con el propósito de rescatar la imagen de una figura que merecía ser rescatada.

La historia tiene la virtud de devolvernos al pasado. Tiene la posibilidad de ayudarnos a reconstruir aspectos de nuestra vida como pueblo que el tiempo ha lacerado o ignorado en perjuicio de muchos de sus protagonistas. Este libro cumple con este propósito, es un llamado a rescatar a una mujer del olvido al que ha sido condenada. Representa un esfuerzo por devolver nuestra memoria histórica al encuentro con una mujer que nunca debió haber sido ignorada. Ese esfuerzo, entendemos quedará grabado en los lectores de este libro.

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* José A. Calderón Rivera posee una maestría en Estudios Americanos de la State University of New York en Buffalo, y un doctorado en Historia del Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y del Caribe en San Juan. Es profesor de la Universidad del Turabo en Caguas, de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Humacao y del Programa Graduado de Historia de la Universidad Interamericana de Puerto Rico, Recinto Metropolitano. Ha realizado varias publicaciones en torno a sus temas de investigación tales como: la historia cultural, la historia y la literatura, la teoría de la historia y los estudios culturales. Ha participado en diferentes foros sobre sus temas de investigación en Puerto Rico, Estados Unidos y España.