jueves, 7 de abril de 2016

El topónimo Casanga



Casanga
Por: Arturo Alvarez D´ Armas

A Filomena Embaló:

Originalmente la introducción de esclavizados en América, fue para los trabajos domésticos de las familias españolas y criollas. Más adelante con el descubrimiento de los yacimientos de oro y plata, aumenta la cantidad de africanos. En 1518, en un memorial de los frailes jerónimos, dirigido al rey Carlos V, solicitan la entrada directa de negros bozales y no criados en Castilla.

Venezuela comenzó a recibir negros con los primeros establecimientos españoles en el siglo XVI. El aumento del número de piezas de Indias en el país, estuvo determinado por el desarrollo del cultivo de cacao en el siglo XVIII. Cada pieza es aquella que tenga siete cuartas de alto, así fuese ciega, tuerta o tuviese otro defecto que aminorara el valor de la misma. Arribaron miles de seres humanos procedentes de la región de Angola, Guinea, Senegal, Sierra Leona, la cuenca del río Congo y Mozambique. Fueron conocidos por su gentilicio: Angola, Arará, Bemba, Bran, Carabalí, Cazanga, Congo, Chala, Ganga, Guinea, Luango, Mandinga, Mina, Mondongo, Tari y Viáfara entre otros.

La diseminación de los cautivos por la geografía nacional trajo como consecuencia de que muchos sitios geográficos, lleven nombres africanos. Uno de ellos es el topónimo Casanga.

En una matrícula parroquial (Ortega, 1992) de 1762, se informa que en la zona adyacente a San Francisco de Tiznados se encuentra el hato Cazanga, propiedad de Juan Agustín Tovosa. Allí en Tiznados se encontraban varios hatos, que eran posesión de los llamados grandes cacaos, entre ellos el padre del Libertador Simón Bolívar, dueño del hato El Totumo. En la hoy Parroquia de San Francisco de Tiznados, Municipio Ortiz, estado Guárico tenemos el caserío Valle de Casanga.

Cuando se alza en armas Ezequiel Zamora (Rodríguez, 2005) en 1846, algunos habitantes de Casanga se incorporan a la lucha por los derechos del pueblo soberano, ellos son: José Antonio Vilera, Liborio Capote, Lucas Nieves y Ramón Tomás.

Igualmente tenemos el topónimo Hato Casanga, cerca de Chaguaramas. El historiador y cronista Oldman Botello, nos informa que ya ese nombre aparecía en documentos del siglo XVIII.

A Brasil, Colombia, Costa Rica, Cuba, Chile, México, Perú y Venezuela, llegaron negros de la etnia Cazanga. Como apellido existe en Brasil, Costa Rica y Chile.
En 1551, es vendido en la ciudad de México, Joan, negro bozal, natural de Cazanga.

En el Parque Nacional Marino Isla de Bastimentos, en el archipiélago de Bocas del Toro, Panamá, hayamos al loro cazanga (amazona mentruus).

Sobre los Casanga nos informa el destacado investigador y africanista Alejandro de la Fuente (1990): “Designación imprecisa que se aplica tanto a los esclavos procedentes del río Cazamancia como a los habitantes de la villa de Cassanga, situada en la meseta de Benguela, Angola. Nos inclinamos por considerar que éstos proceden de la primera región mencionada -gran suministradora de esclavos en la época- por el hecho fundamental de que la segunda no adquiere importancia comercial hasta que, acicateados por las noticias de riquezas minerales en la zona, los portugueses, representados por Manuel Cerveira Pereira, fundan en 1617 la fortaleza de Sao Felipe de Benguela. La anterior hipótesis se confirma, además, por el hecho que no hemos localizado negros benguela en Cuba con anterioridad a 1618, por lo que resulta improbable la entrada de otros esclavos de la zona en esta época”.

Los Cazanga vivían en las riberas del río Cazamancia, cerca de los ríos Gambia y Santo Domingo. Después de su captura eran vendidos en el puerto de Cacheu, en la hoy República de Guinea Bissau.

En la actualidad la lengua Kasanga es hablada en Guiné-Bissau por unas 600 personas.

Fuentes consultadas:

Embaló, Filomena.  Comunicación personal.  París: 1 de Diciembre de 2005.

Botello, Oldman.  Comunicación personal.  San Fernando de Apure: 3 de agosto de 2007.

Fuente García, Alejandro de la.  “Esclavos africanos en La Habana: Zonas de procedencia y denominaciones étnicas, 1570-1699”.  En: Revista Española de Antropología Americana.  Madrid: Nº 20, 1990.  pp. 135-160.

Instituto Nacional de Tierras. Oficina de Tierras Estado Guárico. Calabozo.  Aviso.  En: La Antena: San Juan de los Morros: 10 de noviembre de 2005.  p. 23.

“Loro cazanga”.  En: www.anam.gob.pa

Ortega, Miguel Ángel.  La esclavitud en el contexto agropecuario colonial. Siglo XVIII. Prólogo Jesús A. Blanco Sojo.  Caracas: Editorial A.P.I.C.U.M., 1992.  110 p.  (Colección “El Otro Discurso” Nº 2).

Reyes G., Juan Carlos.  V. Negros y afromestizos en Colima, siglos XVI -XIX.  En: Presencia africana en México. Luz María Martínez Montiel coordinadora.  México: Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Dirección General de Culturas Populares, 1994.  573 p.  (Claves de América Latina. Nuestra Tercera Raíz).

Rodríguez, Adolfo.  “Hombres con Zamora en la rebelión de 1846 al 47”.  En: El Nacionalista.  San Juan de los Morros: 6 de Noviembre de 2005.  A-4.




sábado, 2 de abril de 2016

El ABC del Movimiento Obrero



Ya disponible la Tercera Edición del libro EL ABC DEL MOVIMIENTO OBRERO, escrito por el Lic. EBENECER LÓPEZ RUYOL, dedicado al Lic. Samuel E. de la Rosa Valencia.

El ABC del Movimiento Obrero es la lectura más cautivante y necesaria para quienes quieren conocer sobre la razón de ser, logros y limitaciones de las uniones obreras y los derechos de los trabajadores. Por su temática, dividida en veintiún (21) capítulos, por su ágil estructura y su estilo coloquial en la redacción, este libro es de particular importancia para los trabajadores, los estudiantes de relaciones laborales y los maestros de materias laborales que interesan conocer más sobre el obrerismo, sus conquistas, su historia, las bases jurídicas que lo sostienen y la legislación que rige las relaciones obrero patronales para los empleados de empresa privada, los de las corporaciones públicas, los de las instrumentalidades de gobierno que funcionan como empresa privada y los empleados de las agencias del gobierno de Puerto Rico cubiertas por el estatuto conocido como “Ley 45”.

La obra expone la función social de las uniones obreras y examina rigurosamente el problema de imagen que enfrentan los sindicatos. Contiene comentarios sobre cincuenta y ocho (58) términos y definiciones usados en las “relaciones sindicato-patrono”, extendiéndose a materias pertinentes a la relación “empleado-patrono” y la negociación colectiva. Por ello, resulta muy útil a todas las personas interesadas en las diferentes vertientes del obrerismo organizado colectivamente o en las relaciones empleado patrono.

Los capítulos pertinentes a la historia del movimiento obrero ilustran sobre la organización del trabajo antes de cada una de las fases de la revolución industrial, incluyendo la esclavización de los seres humanos, la institución de teorías y prácticas racistas en las relaciones de trabajo. El análisis histórico se extiende a la servidumbre laboral en Puerto Rico, Estados Unidos y Europa. Explora además aspectos importantes de los movimientos obreros en diferentes países europeos, latinoamericanos y caribeños, resaltando momentos y etapas comunes, fortalezas y debilidades en varios momentos de la historia.

Analiza además la contradicción que en opinión del autor ha paralizado en crecimiento e influencia al movimiento obrero. En la Tercera Edición, López Ruyol introduce una novedosa teoría sobre las contradicciones y los efectos limitantes en el desarrollo sindical, surgidos de los conceptos de representación exclusiva, taller unionado y descuento de cuotas sindicales, que en su opinión han resultado “el talón de Aquiles” de los movimientos sindicales de Puerto Rico.

El autor también examina la problemática de las organizaciones obreras en su dimensión política y en su relación con las estructuras partidistas que se alternan en la hegemonía del escenario político y el dominio de las estructuras de poder. Una agenda para el movimiento obrero cierra la obra.

Para adquirir ejemplares de la obra puede comunicarse con el autor, Lic. Ebenecer López Ruyol, enviando su pedido o solicitud de información por vía electrónica a elrabogado@yahoo.com

Teléfonos: 787-530‑8574 y 787-528-3088

Precio por unidad $30.00. 

La dirección postal del autor es: P.O. Box 3257, Carolina, Puerto Rico.  00984-3257 

La obra también está disponible en Amazon

miércoles, 23 de marzo de 2016

Prólogo Historia de los terremotos en Puerto Rico


Prólogo del libro Historia de los terremotos en Puerto Rico 
Por:
Dr. Luis Edgardo Díaz Hernández
Catedrático PUCPR, Historiador.

La historia es la madre de todas las disciplinas y la geografía es una de esas ciencias auxiliares que la complementan.

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Luis Caldera Ortiz es un estudioso de la historia que ahora nos sorprende con este libro que titula Historia de los terremotos en Puerto Rico, sin embargo, el autor va más allá de la historia y se adentra a la teoría relacionada con las causas de los movimientos telúricos incluyendo los maremotos. Esta lectura es muy práctica para los lectores ya que hace un recorrido de los temblores fuertes o terremotos que han afectado nuestro terruño desde los orígenes históricos hasta al presente.

Caldera basa su estudio en las frecuentes visitas que realizó al Archivo Nacional de Puerto Rico, al Archivo Histórico de Ponce y a su consulta a los periódicos locales del siglo XIX y XX. A esto, añadimos que completó esta investigación en sus visitas a diferentes archivos españoles vía digital o “en línea”.

El autor además de ponernos al tanto de una historia de Puerto Rico desconocida para muchos lectores, nos revela que a pesar de que en esta región caribitana o caribeña ocurren frecuentemente temblores, los “fuertes” son pocos, pero causan destrucción. Ejemplo de esto fueron el terremoto en 1787, el de 1867 y el desastroso de 1918.

El Caribe nuestro, y muy en especial la región de Puerto Rico, está rodeada de varias fallas tectónicas que al “acomodarse” o moverse hace o promueven el movimiento telúrico de la superficie aledaña, provocando lo que llamamos temblor y/o terremoto. Hay que darle importancia a la falla localizada al norte de la isla de Puerto Rico, llamada: “trinchera” que tiene más de 28,000 pies de profundidad, donde cabe muy cómodamente el pico más alto del planeta, el “Everest”

El libro es ameno, además de informativo, nos trae hasta el siglo XXI para recordarnos que los movimientos telúricos van a estar afectándonos a través de toda la vida.


domingo, 13 de marzo de 2016

Prólogo de libro sobre Sociedad Amigos de Puerto Rico

Prólogo de la obra La Sociedad de Amigos del País de Puerto Rico: Su historia natural (2015), Lucas Mattei, Ph.D.

Autora del prólogo: 
Raquel Rosario Rivera, Ph.D. 
Académica de Número 
Academia Puertorriqueña de la Historia

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Las Sociedades Económicas de Amigos del País fueron un fiel reflejo del Reformismo Ilustrado en Europa. Con la primera Sociedad creada en Suiza, la Societé des Sciences Utiles de Zurich, en 1747, seguida por la de Brest, Francia, con el nombre de Societé d’Agriculture, Arts Commerce de Bretagne en 1757, la Societé d’ Agriculture, de París, en 1761; y por la Society of Dublin en Irlanda y la Societé de Berne, Suiza, fundadas ambas en 1762, se comenzó a desarrollar un cambio en la forma de pensar, actuar y buscar soluciones a los problemas más apremiantes del momento. Estas primeras Sociedades, dieron un impulso a la creación de otras en distintas ciudades europeas y americanas, muchas de las cuales aún perduran.

La difusión de las Sociedades Económicas de Amigos del País en España se dio a partir del último cuarto del siglo XVIII, con el impulso que diera el Primer Ministro de Hacienda, Pedro Rodríguez y Pérez, Conde de Campomanes, en época de Carlos III. La Sociedad Económica Bascongada, creada en 1774 fue la primera y tuvo como fin impulsar conocimientos útiles y el desarrollo económico de la provincia. A partir de su establecimiento se empezaron a promover la creación de otras en toda la Península.

Con éstas Sociedades los Ilustrados pretendían desarrollar y difundir la industria, el comercio, la agricultura, la ciencia y la cultura en todos los ciudadanos. Fue así que se creó la segunda Sociedad en el Escorial, de manos de la Corona, con la firma de una Cédula del 9 de noviembre de 1775, por el Rey Carlos III cuyo nombre fue Real Sociedad Económica Matritense.

Lo efectivo, práctico y positivo en la creación de estas Corporaciones tuvo su manifiesto en los territorios Ultramarinos llegando a fundarse Sociedades en Santiago y La Habana en Cuba; Nueva España, Mompox en Colombia, Lima, Quito y Guatemala, entre otras.

Este preámbulo nos sirve para resaltar el maravilloso trabajo que presenta el Dr. Lucas Mattei Rodríguez, sobre la Sociedad Económica de Amigos del País de Puerto Rico.

Nunca antes se había realizado un estudio tan minucioso que reflejara todos los intentos de crear una Sociedad Económica en la isla de Puerto Rico, su desarrollo, su funcionamiento y promociones económicas y culturales.

El Dr. Mattei escudriña sus orígenes auscultando su desarrollo embriónico y las personalidades envueltas en ese proceso entre ellas la figura del ilustre obispo Juan Bautista Zengotita. Ante la situación que estaba padeciendo España y las constantes guerras napoleónicas, que estaban afectando el mundo caribeño, no podía ser menos el intento de crear elementos propulsores de una economía que pudiera dar sostén a la Isla, ante la pérdida de los ingresos del Situado Mejicano. Nos demuestra Mattei, las propuestas realizadas por nuestro primer Diputado a Cortes, Ramón Power y Giralt, en promover un progreso económico para la Isla. Presenta el arribo de la figura más trascendental en la Historia Económica de Puerto Rico de las primeras décadas del siglo XIX, el intendente Alejandro Ramírez y Blanco, promovido por el propio Power al reconocer sus extraordinarias cualidades como economista.

En este trabajo el Dr. Mattei Rodríguez examina cada acción realizada por Ramírez, vista a través de las Actas de la Sociedad Económica durante el periodo de su incumbencia como primer Intendente de la Isla desde febrero de 1813 hasta mayo de 1816.

Mattei explica sabiamente, como la Sociedad Económica de Amigos del País de Puerto Rico, comenzó a formarse por las clases privilegiadas de la Capital que, al estar inmersas en las nuevas ideas de la Ilustración, tenían interés en desarrollar nuevos métodos de cultivos, establecer nuevas industrias y sobretodo promover la educación en todos los niveles.

Una aportación significativa de este trabajo es la Relación de Socios que presenta el Dr. Mattei como parte de sus Apéndices donde demuestra un amplio espectro social, de los que forjaron la mentalidad puertorriqueña de aquel momento. Esta Corporación no sólo la formaron los socios de la Capital, sino que provenían de los cuatro puntos cardinales de la Isla, lo que permitió mayor convergencia y participación de personas con mentalidades e ideas diversas. Describe el autor datos importantes de los Socios como el año de incorporación, lugar de residencia y oficio. Resalta la presencia de Funcionarios de Gobierno, Empleados de la Administración, Militares, Vice Cónsules y Juristas. Destaca la participación del Cabildo Eclesiástico, el Clero y las Órdenes Religiosas. Hace evidente la presencia de una burguesía que centraba su vida en el comercio y el desarrollo económico de la Capital, de los pueblos limítrofes e incluso de los más lejanos de la Isla. Pero también muestra como se tenía en cuenta a las clases trabajadoras como los campesinos y artesanos.

Para los Ilustrados la educación era un pilar fundamental e indispensable en la creación de una estructura que elevaría el nivel de vida material y moral de la población. Fue esto lo que marcó, en gran medida, la trayectoria de la Sociedad Económica con proyectos encaminados a establecer Escuelas, Academias y Cátedras.

Cita Mattei en su trabajo, unas expresiones del Dr. José María Vargas, dentista de profesión y educador por excelencia, quien luego de residir por varios años en la Isla, fue además Presidente de Venezuela. Expone Vargas que:

…el motor fundamental de toda sociedad es la educación... la escuela debe ser el lugar donde el niño ha de adquirir el acertado desarrollo de su razón, la dirección de sus costumbres, el amor a la ocupación, el justo aprecio de lo sólido y útil, el desdén del falso brillo, del ruinoso lujo y de las preocupaciones insensatas, la dulzura de su carácter, y las demás virtudes, que han de ser algún día la felicidad y el ornato de su patria.

Estas expresiones de Vargas, son el mejor reflejo del más importante rol que asumió la Sociedad Económica de Amigos del País en Puerto Rico.

El otro campo de actuación de la Sociedad Económica de Amigos del País fue el fomento de la economía, con mayor énfasis en la agricultura. Una nueva población estaba llegando a la Isla impulsada por los efectos de las revoluciones hispanoamericanas, que la Corona promovía se quedasen trayendo capitales para el fomento de la misma. Más fuerza tuvo dicho interés al promover la llegada de personas mediante los atractivos que tuvo la Real Cédula de Gracias de 1815. Estas medidas fueron muy bien utilizadas por la Sociedad Económica que buscó aprovechar las circunstancias para adelantar el progreso de la Isla.

La promoción de conocimientos agronómicos, la redacción de Memorias, la implantación de mejoras técnicas y el impulso en la utilización de nuevas máquinas que ayudarían al florecimiento agrícola fueron parte de las iniciativas de la Corporación. Esto sumado al fomento de nuevos cultivos, la distribución de semillas y la educación agrícola a través de Cartillas Rústicas. El autor nos explica las distintas acciones promovidas por la Corporación aún en momentos de estrechez económica.

Hace referencia a cómo se entremezclan los fines de la Sociedad Económica con los del campo político. Se puede apreciar lo efectivas que fueron las medidas tomadas por la Sociedad en los periodos Constitucionales, por las libertades que permeaban en esos momentos.

Fue la Sociedad Económica de Amigos del País un ente clarificador, promotor de nuevas ideas e industrias y creador de Escuelas y Cátedras. Propulsor de medios informativos como Periódicos, Cartillas y Memorias y lo más importante, una entidad transformadora y forjadora de mentalidades con el objetivo de crear un mejor país con la esperanza de un mejor futuro.


martes, 8 de marzo de 2016

Libro sobre El Círculo de Recreo de San Germán

El Círculo de Recreo de San Germán (1879-1898): ¿Asociación de élites o espacio rebelde y desafecto? de Carlos Rivera Vélez

Reseña editorial: 
Por Pablo L. Crespo Vargas

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El Círculo de Recreo de San Germán (1879-1898): ¿Asociación de élites o espacio rebelde y desafecto? es la primera obra que surge bajo el patrocinio de la Academia de la Historia de San Germán y la Editorial de las Indieras. Su autor, Dr. Carlos Rivera Vélez es graduado del Programa de Historia del Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico. La obra, inicialmente, fue su tesis doctoral y presenta un análisis histórico sobre el Círculo de Recreo de San Germán y su desarrollo en los últimos 20 años de la dominación española.

El escrito de contraportada fue redactado por el Historiador Oficial de Puerto Rico, Dr. Luis González Vale, quien indica que:

"Mediante el estudio detenido de estas páginas, centradas en el influyente Círculo de Recreo de San Germán de finales del siglo XIX y las vivencias de su membresía, descubrirán qué eran y cómo operaron las sociedades de ilustración y recreo que afloraron en la época en distintos pueblos de Puerto Rico; su diversidad de proósitos; y sus aportaciones al desarrollo de nuestra identidad puertorriqueña. En el caso particular del Círculo, cómo un influyente colectivo de líderes y ciudadanos liberales, superaron persecuciones del oficialismo -entre ellas la violencia de los Compontes- y las consecuencias adversas que éstas trajeron, para mantener a flote la institución, y dominar la vida social, económica y política de San Germán  y su entorno, con legados tan importantes que han trascendido hasta nuestros días. Este trabajo del Dr. Rivera Vélez es definitivamente una gran aportación a la historiografía puertorriqueña."


martes, 1 de marzo de 2016

IV Parte Caricaturas Edgar León

IV Parte de las caricaturas de Edgar León:


Los candidatos independientes y su gesta milagrosa por lograr pasar los escollos de la Comisión Estatal de Elecciones


Mientras que los candidatos independientes tratan de hacer milagros, los de partidos tradicionales siguen con sus promesas de "mentir, robar y enriquecerse".


Todo esto nos lleva a continuar en la pelea chiquita y el Congreso va montando su Junta de "Salvación a los Bonistas"


Al final, quienes más afectados se verán serán los ancianos, las personas necesitadas y los niños.


El pueblo seguirá en crisis y nuestro estado de ánimo... bueno, imagínenselo. 


Solo se tendría que esperar que la era del Reality Show en la Casa Blanca de Donald Trump traiga algo positivo... aunque luego de haberle quitado el nombre de él al campo de golf no creemos que tenga muchas consideraciones con nosotros...