lunes, 15 de mayo de 2017

Desarrollo histórico de la soberanía deportiva de Puerto Rico y el futuro de la misma con la incorporación de Puerto Rico como estado federado a los Estados Unidos

Desarrollo histórico de la soberanía deportiva de Puerto Rico y el futuro de la misma con la incorporación de Puerto Rico como estado federado a los Estados Unidos.
Por Edwin R. Jusino

El debate del estatus de Puerto Rico existe desde tiempos de España. Sin embargo, el tema sobre la identidad olímpica o deportiva de Puerto Rico en el ámbito nacional es un fenómeno del siglo XX y se ha convertido en uno de los temas de debates principales en cuanto al tema del estatus de Puerto Rico. Los sectores anexionistas o estadistas de Puerto Rico mantienen erróneamente que el Comité Olímpico al ser una franquicia privada puede mantenerse a pesar de integrarse Puerto Rico de lleno a la Unión. La documentación y reglamentación vigente no apoyan esta teoría, sin embargo, si hay apoyo a la continua participación de Puerto Rico en diversos deportes, tanto individuales como de conjunto.

Breve mirada histórica y analítica del Olimpismo en Puerto Rico
Para comenzar el estudio sobre cualquier eventualidad del olimpismo en Puerto Rico, de la misma escoger la anexión como rumbo a seguir de futuro, hay que mirar al pasado. Pero no solo el linaje directo de la lucha por tener un Comité Olímpico propio, sino el contexto histórico general en el que se forma el movimiento. El olimpismo llegó a Puerto Rico en el año 1948 tras los esfuerzos diplomáticos de Julio Enrique Monagas[1], según escribe en su libro Los deportes en Puerto Rico, Emilio Huyke.
Puerto Rico participó por primera vez en unos Juegos Olímpicos en la Undécima Olimpiada Moderna celebrada en Londres en el año 1948. Esta fue una gestión realizada por el señor Julio Enrique Monagas, entonces administrador de Parques y Recreo Público y presidente de la Federación de Atletismo, quien encabezó una delegación de los deportes de Atletismo, Boxeo y Tiro que “se presentó” en Londres a reclamar derecho de participación. Fue una dura lucha que tuvo que librar el señor Monagas en el campo de la diplomacia. Surgió una fuerte oposición a la participación de Puerto Rico, pero también muchos países veían con simpatía la gestión que se realizaba. Finalmente, Puerto Rico fue aceptado como miembro de la familia olímpica. Lo que más influyó en la decisión fue el hecho de que Puerto Rico era ya un participante veterano en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, que es una actividad reconocida por el Comité Olímpico Internacional en su clasificación de “Juegos Regionales” y la determinación del pequeño grupo de puertorriqueños que había hecho un viaje tan largo para decir “¡Presente!” en la justa olímpica.[2]
El doctor en historia, Antonio Sotomayor, presenta en su obra, The Sovereign Colony: Olympic Sport, National Identity and International Politics in Puerto Rico[3], una perspectiva sobre las condiciones sociopolíticas de esas décadas. 
With the effects of the Great Depression in the island, Puerto Ricans faced even more pronounced and dire conditions. As a result, social and political instability swept the island, producing numerous strikes that brought clashes, often fatal, between the police and the Partido Nacionalista. In response autonomists and other liberals formed new alliances and new parties, including the Partido Popular Democrático in 1938, to tackle different ways of solving the country's crisis. Although the punitive Tyding's Bill was introduced in the U.S. House of Representatives in 1936 and would have granted independence to Puerto Ricans, it failed. Puerto Ricans then sought ameliorative reforms to maintain an association with the United States... To some extent sport during the 1930's was a cultural and recreational way to mitigate the political and social instability of the decade. Like the country's economic and social conditions, sports and athletics developed to a limited extent until the 1940's and 1950's, when they flourished.[4]
La importancia de conocer el contexto sociopolítico en un marco general en relación a lo deportivo es imperativa. La expresión cultural regionalista[5] o nacionalista, es expresada a través de los deportes.
Although this fact is often overlooked, sports and politics are intricately intertwined. Politics often manifests itself through sports, and sports have often been used as political propaganda. This is possible because of the ways both national and local identities become associated with sports teams. This is particularly true in the realm of what has become the world’s sport: soccer. Since so many countries have become so physically, emotionally and mentally invested in that particular game, it has become another branch of political expression, identity and propaganda. For example, the 1978 World Cup in Argentina was used by the country’s dictators to try and show the rest of the world that there was harmony under the dictatorship. In Europe, during the era of the dictatorships that plagued the continent from 1930s through 1950s, the link between soccer and politics was extremely visible.[6]
En este punto coincide el periodista Hermes Ayala, quien, en un artículo para el periódico digital, Noticel, escribió que “estadolibristas y estadistas por igual, coinciden en que el deporte ha ayudado a forjar de una identidad nacional”.[7] Es por esto que el contexto de la lucha de Julio Enrique Monagas de que se aceptara la delegación de Puerto Rico, y la resistencia de algunos otros países es importante[8]. En el 1948 todavía no se había forjado el concepto del “Estado Libre Asociado”, o mejor dicho, todavía no se había aprobado la Ley 600 y la Constitución del 1952 de Puerto Rico. Puerto Rico fue el primer territorio bajo la soberanía estadounidense en participar como un ente aparte.

Más allá del contexto local, el periodo entre 1945-1970 es conocido como la “Posguerra”, donde se comienza a gesticular una nueva hegemonía internacional, y como consecuencia, la división del mundo entre occidente y oriente.[9]
…luego de la Segunda Guerra Mundial, fueron los Estados Unidos quienes surgieron como la nación más poderosa del planeta creando junto a Gran Bretaña y Francia, sus aliados en tiempo de guerra, este polo magnético al cual fueron atraídos la mayoría de los países Occidentales que compartían la identidad nacional estadounidense. Esta identidad, explica Samuel Huntington, “se ha definido culturalmente por la herencia de la civilización occidental y políticamente por los principios del credo norteamericano en el que coinciden los estadounidenses: libertad, democracia, individualismo, igualdad ante la ley, constitucionalismo y propiedad privada”. Luego de la Segunda Guerra Mundial esta identidad norteamericana, “inseparable de su compromiso con los valores liberales y democráticos”, era comúnmente equiparada con la identidad de la mayoría de las democracias occidentales.[10]
Según Sotomayor, Puerto Rico pasa en la década de los 1940's por un proceso formativo de su identidad nacional y cultural. De hecho, Sotomayor compara dicho desarrollo con el experimentado por el caribe francés (Martinica y Guadalupe) durante la misma década.[11] Siguiendo el mismo pensamiento, Sotomayor dice que “in the 1930's Puerto Ricans embodied the dualisms of U.S. and Puerto Rican sport identities in the regional Central American and Caribbean Games.”[12] De hecho, Sotomayor postula que los deportes fueron usados como herramienta de sus programas populistas por el emergente movimiento autonomista, en la década de los 1940's, liderado por el Partido Popular Democrático y Julio Enrique Monagas.[13]
The plan to build an athletic infraestructure was achieved as a result of World War II. Puerto Rico experience an economic boost due to its strategic position in Caribbean waters. The United States invested heavily in strengthening its military bases and built their largest base outside Continental United States in Ceiba and Vieques, both part of Puerto Rico. Spinning off New Deal policies of the 1930's while fully anchored in a war, the United States spent $1.2 billion between 1939 and 1950 on programs that included provisions for a healthy citizenry and potential soldiers; however, this was also an investment in developing Puerto Rico as an island symbol of the U.S. democracy and progressive values. Taking into account the ways international and Olympic sport is the scenario for athletic deplomacy and geopolitics, it is easy to understand the U.S. investment in sport in this strategically situated colony.[14]
La entrada de Puerto Rico al mundo de los deportes internacionales no estuvo sin críticas; particularmente por la figura de Monagas quien había permanecido cercano a la administración popular de Luis Muñoz Marín.[15] Las críticas, sin embargo, eran mayormente relacionadas al modelo americano que había impulsado Monagas.
This was the model familiar to Monagas when he reorganized Puerto Rico's Olympic Committee, one where Puerto Ricans aspired to yet were not able (and some did not want) to implement. The lack of independent financially capable nonprofit organizations to fund the COPR made this option nonexistent. Furthermore, the history of centralized authoritative political control shaped COPR's symbiotic attachment to the central government.[16].
Pero esto no excluyó que el debate del estatus de Puerto Rico fuera parte de la conversación y las controversias sobre si Puerto Rico debiera o no participar de las Olimpiadas del 1948.
Locally the problems were not only economic, but also political. Athletes knew the politics behind Puerto Rico's participating at the Olympics in London. José “Fofó” Vicente[17], a track and field athlete, stated in a 2007 interview that the controversy was due to “political and economic” reasons. Yet, as he put it, he was an athlete and would not get involved. Other athletes were not as neutral. Regarding the controversy of Puerto Rico's participating as a separate country, José Celso Barbosa[18], a pol vaulter, stated in an interview in 2007, “The American Olympic Committee could have vetoed it by stating: 'they are American citizens. If they are going to compete, they must compete with us.” Although affirming he was into politics at the time, he was aware of the political dilemma. More so than today, Puerto Ricans were aware of the colonial situation. Being able to participate in the Olympic Games separate from the United States was, for some, a great feat.[19]
El asunto del estatus de Puerto Rico también se visualizó ya estando la delegación en Londres. La bandera que se usó en la Olimpiada del 1948 fue una bandera blanca con el escudo de Puerto Rico sobre el fondo blanco. Ya en Londres se suscitó una controversia por la bandera[20], pues Miguel A. Barasorda quería marchar en el estadio con la monoestrellada, mientras que, por órdenes de Muñoz, Monagas no quiso aprobarlo. Esto debido a que la monoestrellada en la década de los 1940's era considerada como un símbolo nacionalista. Sotomayor adicionalmente sugiere que la influencia del macartismo es parte de la razón por la cual se reprime el uso de símbolos independentistas.
Puerto Rico, even though performing as a nation among nations, was not to be confused with an independent nation-state. Displaying the prohibited Puerto Rican flag at the Olympic Games would connect Puerto Rico's participation with the nationalists and pro-independence movement, which was criminalized in 1948. Influence by McCarthyism, which persecuted Americans for alleged sympathy with leftist or communist ideas, the Puerto Rican legislature approved Law No. 53, known as “Ley de la Mordaza” or Gag Law. This Gag Law prohibited any display of pro-Independence nationalist symbols, including the Puerto Rican flag, as well as prohibiting meetings, songs, and art with nationalist connotations, claiming they were communist plots to overthrow the government.[21]
Sotomayor presenta en su escrito razones por las cuales el Comité Olímpico Internacional tuvo un debate sobre la aceptación de Puerto Rico como miembro. Particularmente, debido a que la solicitud de Puerto Rico para ingresar como miembro no fue hecha por una organización no gubernamental, sino por un departamento del gobierno insular de Puerto Rico.
It is not the practice of the Federation[22] to affiliate government departments, but rather national associations of independent formation; it would therefore appear that the correct body to affiliate on behalf of Puerto Rico is the insular Track and Field association of Puerto Rico, and the same regulation is applicable to your National Olympic Commitee”. Holt[23] included a copy of the rules and regulations of the IAAF and an application form for admission to the IAAF with a declaration as to amateur status[24].”
Demás está decir que la recepción de la participación de Puerto Rico en Londres 1948 fue positiva. Tanto Piñero, como los medios de comunicación y líderes deportivos locales felicitaron a la delegación puertorriqueña.[25] Sotomayor plantea que la participación de Puerto Rico en los Juegos Olímpicos tuvo la reacción contraria a lo que se esperaba tanto por grupos descolonizadores, como también por lo que pensaban las autoridades que promovería el sentimiento independentista.
The result of this international participation actually worked against political groups looking for decolonization. As the PPD and Muñoz Marín's government accepted and supported Puerto Rico's participation in the Olympic Games and other international sporting tournaments, and as this participation was allowed by U.S. Political and sport groups, Puerto Rico's colonial status began to be cemented. Having a venue to perform the nation in international sporting events while still a colonial territory allowed Puerto Ricans to foster a national identity without the need to have political sovereignty.[26]
La Ley 95-606 del 1978, la reglamentación internacional actual y el debate moderno
Con el advenimiento de otro plebiscito de estatus, tras la derrota de la opción territorial en el 2012, y la implantación de la Ley PROMESA por parte del Congreso el año pasado, vuelve a la palestra pública el debate sobre si Puerto Rico bajo la estadidad pudiera continuar con el proyecto olímpico, cuyo principio se discutió en la sección anterior. La respuesta se puede encontrar en el texto de la Ley 95-606 del 1978 mejor conocida como “Amateur Sports Act” y la revisión de dicha ley, Ley 105-225 de agosto 12, de 1998. El artículo 220505, sección C, incisos 1-2 estipula lo siguiente (en el caso de la ley del 1978 sería la Sección 105, incisos del 1-2):
Serve as the coordinating body for amateur athletic activity in the United States directly related to international amateur athletic competition; represent the United States as its national Olympic committee in relations with the International Olympic Committee and the Pan-American Sports Organization[27].”
Sotomayor atiende este mismo asunto en su obra llegando a la conclusión que bajo la anexión a los Estados Unidos, Puerto Rico no mantendría su representación olímpica:
Among the different elements in the discussion over Puerto Rico's status are the Olympic Committee and beauty pageants[28]. Although some “estadistas” affirm the possibility of keeping the Puerto Rican National Olympic Committee under U.S. Statehood, the U.S. Congress passed the Ted Stevens Olympic and Amateur Sports Act (36 USC Sec. 220501[29]) in 1998, which states that there can only be only one NOC[30] that represents the United States. Genaro Marchand and Richard Carrion, both IOC members, have said that Puerto Rico would not keep its NOC under U.S. Statehood. Taking all arguments together, and due to U.S. Federal law that recognizes only one USOC[31], it seems highly unlikely that the United States would allow Puerto Ricans to keep their NOC in the case of statehood. The power and popularity of COPR for Puerto Ricans is noted by the “estadistas”, and rejecting the COPR under U.S. Statehood does not seem to be a favorable political position.[32]
También vale mencionar el ejemplo del Comité Olímpico de las Antillas Holandesas, que en 2010 cesaron de existir como un territorio y se incorporaron como parte integral del Reino de los Países Bajos.[33] El Comité Olímpico de las Antillas Holandesas dejó de ser reconocido por el Comité Olímpico Internacional en 2011 a pesar del cabildeo de parte de las islas antillanas.
Hasta el pasado sábado 9 de julio, las Antillas Holandesas contaban con su propio Comité Olímpico Nacional (CON) en calidad de territorio de los Países Bajos (Holanda), muy similar a la situación de Puerto Rico como territorio de los Estados Unidos. Sin embargo, en la 123ra Asamblea General del Comité Olímpico Internacional (COI) que se celebró la semana pasada en Durban, Sudáfrica, se decidió retirarles la franquicia olímpica a las Antillas Holandesas debido a que, desde el 10 de octubre de 2010, cambió su composición política y pasaron a ser parte integral de los Países Bajos. De este modo, la Asamblea General ratificó lo que el Comité Ejecutivo del COI había propuesto desde la disolución de las Antillas Holandesas como país, y amparada en lo contenido en la Carta Olímpica. El reglamento del COI establece que, para tener un Comité Olímpico Nacional, el requisito principal es ser un país independiente, reconocido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Se decide retirar el reconocimiento del COI al Comité Olímpico Nacional de las Antillas Holandesas y aprueba una serie de medidas incluidas, esencialmente dirigidas a preservar en lo posible los intereses de los atletas, en particular en relación a los Juegos Olímpicos Londres 2012, señala el acuerdo.[34]
En la opinión del ex presidente de la Federación de Beisbol de Puerto Rico por 30 años y ex vicepresidente del Comité Olímpico por 17 años, Osvaldo Gil, Puerto Rico no pudiera retener su comité de anexarse a Estados Unidos.
No creo que Puerto Rico pueda convertirse en estado y conservar su Comité Olímpico. Tendría que ser una prima donna en el mundo, porque nadie tiene eso. Lo contrario sería pensar que van a hacer una regla especial para nosotros, y la experiencia es que esa regla nunca la han hecho para nadie.[35]
No obstante, el ex Secretario de Recreación y Deportes, miembro del Partido Nuevo Progresista, entidad que aboga por la estadidad en Puerto Rico, Henry Neumann, menciona a Hong Kong como un ejemplo viable que en el pasado el Comité Olímpico a avalado.
De otro lado, el secretario del Departamento de Recreación y Deportes, Henry Neumann, se mostró sorprendido con la noticia del retiro del aval olímpico a Antillas Holandesas, pues cree que la decisión del COI “va directamente en contra de decisiones del pasado”, en referencia al caso de Hong Kong, país que pasó a ser parte de China en 1997 y mantuvo su representación olímpica, aunque reconoce que habría que estudiar las diferencias de las relaciones políticas de Hong Kong respecto a China y los casos de las Antillas Holandesas y Puerto Rico. “El COI y la representación internacional es una franquicia que, una vez se otorgaba, no se quitaba. En eso nos amparábamos para defender la representación de Puerto Rico en caso de ser el estado 51”, añadió Neumann.” A diferencia de Osvaldo Gil, el presidente del DRD entiende que, de ser el estado 51 de EE.UU., “se puede dar la batalla para que Puerto Rico mantenga su representación deportiva internacional... como un caso especial”. Neumann también entiende que la tradición deportiva boricua es mucho más amplia y fuerte que la de Antillas Holandesas, y eso tendría un gran peso al momento de defender la franquicia olímpica, “por la tradición, el respeto y el performance. Ese historial no lo tiene Antillas Holandesas”.[36]
Se debe enfatizar que hay una sola diferencia entre la disolución de la Antillas Holandesas[37] como un ente político y la incorporación de Puerto Rico como estado. En el caso de las Antillas Holandesas, los componentes que las formaban pasaron a ser o países miembros del Reino de las Antillas Holandesas o municipios de dicho reino[38]. Por tanto, el área geográfica que comprendía el antiguo territorio cesó de existir al romperse en varias entidades jurídicas “independientes”.[39]

Por tanto, basándose en lo estipulado en el excepto de la ley antes citada, por lo investigado por parte de Sotomayor, y las opiniones vertidas por líderes deportivos en un rotativo estatal, de Puerto Rico solicitar el ingreso como estado de la Unión estadounidense no pudiera retener la representación olímpica y panamericana, ya que esas competiciones están directamente separadas para el USOC. Además, en cuanto a lo propuesto por Neumann, la reglamentación vigente usa como parámetros a las Naciones Unidas, algo que en el caso de Hong Kong y de Puerto Rico, no estaba vigente explícitamente al momento de ingresar como miembros. No obstante, la representación puertorriqueña en los Juegos Centroamericanos y del Caribe y otras competiciones internacionales en diferentes disciplinas deportivas si pudieran retenerse, ya que la ley federal no dispone un monopolio del USOC en esas áreas.[40]

En el 2014 la Organización Deportiva Centroamericana y del Caribe (ODECABE) cambió sus estatutos para permitir territorios que no tienen Comité Olímpico como miembros asociados y permitirle participar de los Juegos Centroamericanos y del Caribe (JJCC) en Barranquilla Colombia en el 2018.[41] Territorios incorporados como Martinica, Guadalupe y Monserrate, que son Departamentos de Ultramar[42] del estado francés, San Martín y Aruba, que son países miembros del Reino de los Paises Bajos[43], podrán participar de los JJCC.
We sought permission from the IOC to modify the CACSO statutes to allow this kind of membership so that these territories could participate in the CAC games,” Steve Stoute, vice president of the Caribbean Association of National Olympic Committees, said to Around the Rings. Most of [the NOCs] are already associate members of CANOC, but they weren’t members of CACSO. Stoute said that he hopes that the IOC will look into the situation while implementing any changes from Olympic Agenda 2020. I’m hoping that the 2020 reorganization also changes this line in the sand situation,” Stoute said. A number of these countries that are not allowed membership to the IOC although they have a similar status to a number of countries that are [current] members.[44]
Por lo mencionado por Steve Stoute se puede afirmar que hay por lo menos indicios de cambio de perspectiva dentro del movimiento olímpico. Por lo menos dentro de la ODECABE hay espacio para territorios incorporados a sus metrópolis principales. Pero, al momento de la publicación de este ensayo, la reglamentación olímpica impediría el reconocimiento de un Puerto Rico anexado a los Estados Unidos.

Como parte de esta investigación, se escogieron varios ejemplos de reglamentos deportivos internacionales para dilucidar las particularidades de retención de membresía específicas. Para hacer un estudio completo en cuanto a todos los deportes sería demasiado exhaustivo, y tema de tesis, algo que no pretende ser este escrito. El primer deporte que se presenta es el Tenis, particularmente luego de la hazaña histórica de las olimpiadas del 2016 donde la puertorriqueña Mónica Puig conquistó la primera medalla de oro para Puerto Rico.[45] El cuerpo rector del tenis internacional, la Federación Internacional de Tenis (International Tenis Federation en inglés con sus siglas ITF), estipula lo siguiente en sus estatutos:
There shall be only one member per country or territory unless otherwise decided by a two thirds majority Resolution of the Council.[46]
Ya siendo miembros en derecho de la ITF, en teoría el Consejo del ITF pudiera votar para permitir la existencia de la Puerto Rico Tennis Association (PRTA). Según los estatutos de la ITF solo hay 1 razón para la expulsión de un miembro:
Any Class B or Class C Member which, in the opinion of the Council, does not adequately represent the game of tennis in its country or territory or which has not acted in accordance with the Constitution (or any Rules or Bye-laws published from time to time by the Company), shall stand expelled from the Company and its shares forfeited if a Resolutions of the Council to that effect is carried by a four-fifths majority.[47]
Por tanto, a menos que la ITF entienda que la PRTA no representa adecuadamente el deporte del tenis en su territorio, o haya violado los estatutos de la ITF, la PRTA retendría su franquicia como federación; siempre y en tanto la PRTA no renuncie a la misma.[48] Así que, Puerto Rico sea o no estado, Mónica Puig podrá continuar representando a la monoestrellada a nivel internacional en los eventos de la ITF.

Por otro lado, en el caso de la Confederación Mundial de Beisbol y Softbol (WBSC por sus siglas en inglés) tienen que no contempla la incorporación de un territorio a otro, ambos con federaciones particulares.

A Member’s affiliation to WBSC shall automatically end if the Member no longer exists as a legal entity or if the Member withdraws its affiliation by giving written notice thereof to the WBSC, but terminating the status as a National Federation shall not terminate the Member’s obligations to the WBSC.[49]

Por tanto, a menos que las federaciones de beisbol y de softbol dejen de existir, las mismas podrían continuar participando en competencias internacionales de la WBSC. Lo único que estipula el reglamento de la WBSC es al momento de convertirse en miembro. Un territorio sin Comité Olímpico puede ser tomado en consideración como miembro interino.
An applicant to be a Member from a geographic territory that does not have a recognized National Olympic Committee may be admitted as an Interim Member if it meets all the other criteria of Article 7.3. The General Meeting, in future, may approve other classes of Member by Special Resolution.[50]
La reglamentación del beisbol permite que bajo ciertas condiciones el equipo nacional de Puerto Rico pueda continuar participando del Clásico Mundial de Beisbol y otras competiciones como lo es la Serie del Caribe, etc.

No obstante, el caso del baloncesto es un poco más complicado. Los nuevos estatutos de la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA) del pasado Congreso de agosto 2014 estipula varias razones por las cuales un miembro puede ser suspendido. Pero, para la expulsión de un miembro, la FIBA no tiene que proveer razón.
Based on a proposal put forward by the Central Board, the Congress may decide to expel a national member federation without indication of grounds.[51]
Llama también la atención el Artículo 10.2 que dice lo siguiente:
On the initiative of the Secretary General, the Central Board may suspend a national member federation for other important reasons and, in particular, when: a. the General Statutes, Internal Regulations, other rules and regulations, or decisions of FIBA are violated; b. the requirement of Article 7 are no longer fulfilled; and/or c. one or more of the obligations of Article 9 and 12 is not being met.[52]
El Artículo 7.1 habla de los requisitos para ser miembro que son países independientes reconocidos por la comunidad internacional. Sin embargo, el Artículo 7.1 termina diciendo “esta provisión no afectará el estatus de los miembros actuales”.[53] El artículo 7.2 dice que “sujeto al Artículo 7.3, solo habrá una federación nacional por país será admitida a la membresía de FIBA[54]”. Por tanto, la probabilidad de retener la Federación de Baloncesto de Puerto Rico, con el lenguaje como está en los estatutos, es bien baja.

Finalmente, el último ejemplo para discutir es el de la Federación Internacional de Fútbol de Asociación (FIFA). Debido a que ya la Federación Puertorriqueña de Fútbol (FPF) es miembro de la FIFA, tenemos que ir al Artículo 10 del reglamento de la FIFA.
El Congreso decidirá sobre la admisión, la suspensión o la expulsión de las federaciones miembro siempre que así lo recomiende el Consejo.[55]
Por tanto, estaría en manos del Congreso de la FIFA la expulsión de Puerto Rico, si es que así lo recomendase la el Consejo, antes Comité Ejecutivo, del organismo rector internacional. FIFA reconoce como federaciones miembros a territorios sin Comité Olímpico como lo son los ya mencionados Aruba, San Martín, Curazao, y otros como Gibraltar, Bermuda, Turcos y Caicos que están bajo soberanía británica. Además, Inglaterra, Escocia, Irlanda del Norte, y Gales participan como naciones independientes separadas, a pesar de que son las 4 entidades principales del Reino Unido y no son políticamente reconocidas en las Naciones Unidas, y no tienen Comité Olímpico propio, sino en colectivo.[56]

En la Confederación de Norte y Centroamérica y el Caribe (CONCACAF por sus siglas en inglés) se da el fenómeno de que los Departamentos de Ultramar franceses como Guadalupe, Martinica y Guyana Francesa, participan de los torneos regionales, a pesar de que no son miembros en propiedad de la FIFA. Por tanto, el argumento de que un Puerto Rico anexado como estado de la Unión estadounidense y que pudiera seguir participando en el fútbol como una federación aparte se puede hacer y con varios ejemplos ya mencionados y no.

En conclusión, con las leyes federales y la reglamentación Olímpica el Comité Olímpico de Puerto Rico no pudiera continuar en existencia. No obstante, como ya visto en la reglamentación deportiva presentada, el Comité Olímpico solo no es suficiente para afirmar que la representación deportiva de Puerto Rico cesaría de existir. Dependerá de los organismos deportivos particulares. A través de los diferentes ejemplos se pudo demostrar que la independencia o la anexión no son factores determinantes para retener una identidad cultural deportiva.

Lo que, si se debe resaltar y criticar es el uso del olimpismo, desde sus inicios con Monagas hasta la actualidad, para mantener el “status quo” y el inmovilismo.

Bibliografía

Documentos Primarios

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FIFA. Reglamento de Gobernanza de la FIFA, Federación Internacional de Fútbol de Asociación, Zuric, Suiza, mayo 2016

ITF. Memorandum, Articles of Association and Bye-Laws of ITF Limited: Trading as the International Tennis Federation Asociación Mundial del Tennis, Nassau, Bahamas. 2016

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Periódicos

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Redacción Primera Hora. Sin Comité Olímpico Antillas Holandesas Periódico Primera Hora, versión digital. Julio 12, 2011. Extraído en línea 2/15/2017 en: http://www.primerahora.com/deportes/otros/nota/sincomiteolimpicoantillasholandesas-525137/

Ensayos y Libros

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Huyke, E.  Los deportes en Puerto Rico. Troutman Press. Sharon, Connecticut, Estados Unidos, 1968.

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Sotomayor, A. The Sovereign Colony: Olympic Sport, National Identity and International Politics in Puerto Rico, University of Nebraska Press, Lincoln and London, Nebraska, EE.UU., 2016.

Enciclopedias

Editores de la Enciclopedia Británica. Curaçao, Enciclopedia Británica en línea, enero 4, 2017 en https://global.britannica.com/place/Curacao


[1] Las movidas internacionales por Julio Monagas, descritas por Antonio Sotomayor en su obra citada más adelante, explica cómo Monagas logró decir ¡Presente! en Londes 1948. Ver páginas 112-120 de Sotomayor, A. The Sovereign Colony: Olympic Sport, National Identity and International Politics in Puerto Rico, University of Nebraska Press, Lincoln and London, Nebraska, EE.UU. Como ejemplo de lo mencionado está la Unión Gubernamental Deportiva Interamericana. Huyke no profundiza en los esfuerzos diplomáticos de Monagas, y solo relata una parte de la historia, sin mencionar que las conexiones internacionales desarrolladas por Monagas aportaron a la inclusión de Puerto Rico, aunque no fueran el único factor.
[2] Huyke, E.  Los deportes en Puerto Rico. Troutman Press. Sharon, Connecticut, Estados Unidos, 1968. pp 278-279.
[3] Es la obra más reciente en ser escrita sobre el tema. La otra gran obra fue escrita por Emilio Huyke (Ya antes citada) en los 1960's.
[4] Sotomayor, A. The Sovereign Colony: Olympic Sport, National Identity and International Politics in Puerto Rico, University of Nebraska Press, Lincoln and London, Nebraska, EE.UU., 2016. pp 63.
[5] En los deportes como el baloncesto, fútbol americano, o fútbol de asociación las ciudades o hasta regiones desarrollan o hasta prestan su identidad a un equipo en particular. Este es el ejemplo de los “Packers” de Gren Bay, cuyos ciudadanos de la ciudad son parte dueños del equipo, los “Thunder” del Oklahoma City, o el Real Madrid o el Barcelona, en el contexto del fútbol de asociación.
[6] Anspach, E., Almog, H. y Taylor Football and Politics in Europe, 1930s-1950s en Soccer Politics: A Discussion Forum About the Power of the Global Game, Duke University, Durham, Carolina del Norte, Estados Unidos, 2009. Extraido en linea 2/12/2017 en https://sites.duke.edu/wcwp/research-projects/football-and-politics-in-europe-1930s-1950s/
[7] Ayala, H. De Londres a Londres: Olímpica historia de identidad nacional Noticel, San Juan, Puerto Rico 16 de marzo de 2012. Extraído en linea 2/12/2017 en http://www.noticel.com/noticia/120428/de-londres-a-londres-olimpica-historia-de-identidad-nacional.html
[8] Huyke no especifica en su escrito los países que estuvieron en contra de la entrada de Puerto Rico al olimpismo internacional. No obstante, Sotomayor si nos presenta información sobre la oposición de Estados Unidos a la entrada de Puerto Rico al Comité Olímpico Internacional. Ver páginas 115-118 de The Sovereign Colony: Olympic Sport, National Identity and International Politics in Puerto Rico, University of Nebraska Press, Lincoln and London, Nebraska, EE.UU.
[9] Para mejor explicar, el comienzo de la Guerra Fría entre los Estados Unidos y sus aliados con el bloque comunista dirigido por la Unión Soviética.
[10] Pace, N. El desarrollo de la identidad norteamericana: de la Guerra Fría a la Guerra de Irak Centro Argentino de Estudios Internacionales, Programa Teoría de las Relaciones Internacionales, 2002. Extraído en línea 2/12/2017 en http://www.caei.com.ar/sites/default/files/19_5.pdf
[11] Sotomayor, A. The Sovereign Colony: Olympic Sport, National Identity and International Politics in Puerto Rico, University of Nebraska Press, Lincoln and London, Nebraska, EE.UU., 2016. pp 103.
[12] Ibidem pp. 103.
[13] Ibidem pp. 104.
[14] Ibidem pp. 105.
[15] Ibidem pp. 110-111. Luis Muñoz Marín era el gobernador de Puerto Rico en el 1948 y responsable de la Ley de la Mordaza, ver página 6 de este escrito.
[16] Ibidem pp. 109-110.
[17] José “Fofó” Vicente fue miembro de la delegación de Pista y Campo de Puerto Rico enviada a Londres 1948.
[18] José Celso Barbosa, el nieto del difunto líder estadista y fundador del Partido Republicano de Puerto Rico, fue miembro de la delegación del 1948 a Londres.
[19] Sotomayor, A. The Sovereign Colony: Olympic Sport, National Identity and International Politics in Puerto Rico, University of Nebraska Press, Lincoln and London, Nebraska, EE.UU., 2016. pp. 118-120.
[20] Ibidem pp. 121-122.
[21] Ibidem pp. 122-123.
[22] En este contexto, Federación se refiere a la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF por sus siglas en inglés).
[23] Ernest J. Holt, Secretario General de la IAAF y Director de Organización de los Juegos Londres 1948.
[24]Sotomayor, A. The Sovereign Colony: Olympic Sport, National Identity and International Politics in Puerto Rico, University of Nebraska Press, Lincoln and London, Nebraska, EE.UU., 2016. pp 116.
[25] Ibidem pp 125-126.
[26] Ibidem pp. 127.
[27] United States Government Publishing Office Public Law 95-606 or Amateur Sports Act of 1978, 95th Congress, Washington D.C., Estados Unidos, Noviembre 8, 1978 pp 3. Extraido en linea 2/14/2017 en: https://www.gpo.gov/fdsys/pkg/STATUTE-92/pdf/STATUTE-92-Pg3045.pdf
[28] Al día de hoy no entiendo cómo es posible que un certamen de belleza sea parte de la identidad de un pueblo. Pero bueno, estipulado eso, seguimos.
[29] Sotomayor se equivoca un tanto en esta parte, ya que el Amateur Sports Act del 1978 también tenía la disposición. Una revisión de ambos documentos denota el mismo texto en ambas versiones. Ver cita 27.
[30] Siglas de Comité Olímpico Nacional en inglés, National Olympic Comittee.
[31] Comité Olímpico de los Estados Unidos
[32] Sotomayor, A. The Sovereign Colony: Olympic Sport, National Identity and International Politics in Puerto Rico, University of Nebraska Press, Lincoln and London, Nebraska, EE.UU., 2016. pp 210-211.
[33] Beatrix, S.M.R.H.  Decree of September 23, 2010 fixing the date of application of Articles I and II of the Act amending Regulations in connection with the dissolution of the Netherlands Antilles, Staatsblad, Vol. 2010, Reino de los Países Bajos, Octubre 1, 2010. Extraido en linea 2/15/2017 en:  https://zoek.officielebekendmakingen.nl/stb-2010-387.html
[34] Redacción Primera Hora. Sin Comité Olímpico Antillas Holandesas, Periódico Primera Hora, versión digital. Julio 12, 2011. Extraído en línea 2/15/2017 en: http://www.primerahora.com/deportes/otros/nota/sincomiteolimpicoantillasholandesas-525137/
[35] Ibidem
[36] Ibidem
[37] Bonaire, San Eustacio, Saba, Curazao, y San Martín.
[38] Editores de la Enciclopedia Británica. Curaçao, Enciclopedia Británica en línea, enero 4, 2017 en https://global.britannica.com/place/Curacao
[39] Independiente en el sentido de que dejaron de ser la entidad jurídica de las Antillas Holandesas y las unidades individuales pasaron a ser nuevas unidades jurídicas distintas.
[40] Al momento, debido a que ningún estado previo ha entrado con un Comité Olímpico. Por tanto, la posibilidad existe que algunas federaciones demanden o cabildeen en el Congreso para evitar que las federaciones boricuas no puedan seguir operando. No obstante, es una especulación, sin ningún precedente previo a nivel federativo, por lo que solo se puede trabajar con la reglamentación vigente y existente. No obstante, también se puede argumentar que la ley es inconstitucional ya que la Constitución federal no enumera los deportes como un área en el que tiene jurisdicción, por lo que es un poder que está delegado a los estados bajo la 9na y 10ma enmiendas de la Constitución.
[41] Bauer, A. CACSO to Admit Associate Members aroundtherings.com, diciembre 2, 2014 en: http://aroundtherings.com/site/A__49324/Title__CACSO-to-Admit-Associate-Members/292/Articles
[42] Un Departamento de Ultramar es el equivalente a una provincia o un estado federado de los Estados Unidos.
[43] En el arreglo constitucional holandés, los países miembros son algo similar a un estado federado de los Estados Unidos en el sentido de que tienen igual soberanía y representación en el parlamento holandés. Ambos eran parte de lo que era el Comité Olímpico de las Antillas Holandesas.
[44] Bauer, A. CACSO to Admit Associate Members aroundtherings.com, diciembre 2, 2014 en: http://aroundtherings.com/site/A__49324/Title__CACSO-to-Admit-Associate-Members/292/Articles
[45] Fuentes, C. Mónica Puig gana histórico oro en Río 2016 Periódico Metro Puerto Rico, edición en línea, agosto 14 de 2016. Extraído en línea 2/14/2017 en: https://www.metro.pr/pr/deportes/2016/08/14/monica-puig-gana-historico-oro-rio-2016.html
[46] El Consejo es el organismo rector que compone los miembros hábiles con derecho a voto. ITF. Memorandum, Articles of Association and Bye-Laws of ITF Limited: Trading as the International Tennis Federation Asociación Mundial del Tennis, Nassau, Bahamas. 2016. pp 9.
[47] Ibidem pp. 9.
[48] Ibidem pp. 9.
[49] World Baseball Softball Confederation. Articles of Association, WBSC General Congress, 10 de mayo de 2014. pp. 9.
[50] Ibidem pp. 6.
[51] FIBA. FIBA General Statutes, Congreso de la FIBA, 28-29 de agosto de 2014. pp 6.
[52] Ibidem pp. 6.
[53] Ibidem pp. 3.
[54] Ibidem pp. 3.
[55] FIFA. Reglamento de Gobernanza de la FIFA, Federación Internacional de Fútbol de Asociación, Zuric, Suiza, mayo 2016. pp. 12.
[56] Visitar el portal oficial de FIFA y buscar cada una de las federaciones ya mencionadas www.fifa.com.

lunes, 8 de mayo de 2017

Crisis en la educación en Puerto Rico y la brecha global

CRISIS EN LA EDUCACIÓN EN PUERTO RICO Y LA BRECHA GLOBAL
por Dr. Edgar León


Según las autoridades en la educación como el Dr. Ken Robinson, autor con fama mundial por sus ideas innovadoras sobre reforma educativa y el Dr. Tony Wagner de la Universidad de Harvard, la educación en América está en crisis. Esto nos incluye a nosotros debido a que Puerto Rico está obligado a seguir el patrón educativo de la nación norteamericana. Pero, realmente, ¿cuál es el problema?

Por primera vez, existe una combinación de condiciones mundiales que nos afectan cercanamente. Por ejemplo, hacen falta nuevas destrezas por trabajar, aprendizaje continuo y un conocimiento pleno sobre la sociedad moderna y como funciona.

Los estudiantes de hoy no tienen las destrezas necesarias y están condenados a los empleos con salario mínimo aun con un bachillerato. La mayoría de los empleos que están disponibles y que están floreciendo son los de salario mínimo y pocos beneficios.

Las nuevas empresas requieren trabajadores con destrezas diferentes a las de antes. En Puerto Rico, seguimos enseñando las destrezas y programas académicos del 1950 como cuando éramos líderes en la aguja y la industria comenzaba a desarrollarse. Se añade que estamos llenos de programas de carreras cortas que solo darán un salario mínimo al que se gradué.

A esta nueva generación de estudiantes se le conoce como la generación Net. Esta generación se motiva de manera diferente a la que estábamos acostumbrados. Esto ha cambiado tan rápido y nuestras universidades y programas han sido tan lentos que ya no son relevantes ni motivan al estudiante de forma efectiva.

No sabemos cómo enseñarles a esta nueva generación las nuevas destrezas necesarias para conseguir los empleos que paguen un buen salario disponibles en todo el mundo. Esto requiere una manera diferente de enseñar y de evaluar. A la misma vez tenemos que trabajar juntos con los estudiantes.

Existen siete (7) destrezas de sobrevivencia para que los estudiantes puedan triunfar en los nuevos trabajos.

1. Pensamiento crítico y solución de problemas
2. Colaboración por medio de las redes y dirigiendo por influencias
3. Adaptabilidad y agilidad
4. Iniciativa y emprenderismo
5. Comunicación escrita y oral efectiva
6. Acezar y analizar información
7. Curiosidad e imaginación

Según Wagner (2016) en su libro. The Global Achievement Gap, en estos momentos existe una brecha educativa global debido a que las escuelas publicas y universidades no están enseñando lo suficiente para que los estudiantes obtengan las destrezas necesarias para un trabajo, para ir a colegio ni para ser un ciudadano informado en el siglo 21.

Para poder resolver el problema hay que entender la Generación Net. Estos nuevos estudiantes necesitan la gratificación al instante, usan la web para extender sus amistades, para dirigirse por sí solos, para aprender por sí mismos, y para expresarse. Ellos están constantemente conectados, creando y haciendo tareas múltiples en todos lados excepto en la escuela. Le tienen menos miedo a la autoridad, están acostumbrados a aprender de sus amigos, quieren coaching, pero de parte de adultos que no los vean como algo inferior. Esta generación Net desea hacer la diferencia, desean hacer un trabajo importante y que valga la pena.


Hasta que nos demos cuenta que hay que modificar el sistema educativo actual que no funciona, que se dedica a dar exámenes y a la memorización de datos inútiles, seguiremos patinando en la ignorancia y gastando millones de dólares en vano, castigando y aburriendo a nuestros niños en la escuela.

viernes, 5 de mayo de 2017

Hacia una hermenéutica de la puertorriqueñidad

HACIA UNA HERMENÉUTICA DE LA PUERTORRIQUEÑIDAD
Por
Pedro Reina Pérez

Prólogo al libro de Reynaldo Padilla Teruel, Sacralidad, ideología y estética (Lajas, Editorial Akelarre, 2017).

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Podrá pensarse que sobre la puertorriqueñidad —ese concepto elaborado como esencia de un proyecto partidista— todo está dado. Poco se repara en su génesis, su imaginario, sus mecanismos de significación y permanencia. El trabajo que tiene el lector en sus manos en un intento ambicioso por descorrer con denuedo una de sus obras fundacionales: la película El Santero realizada por la División de educación a la comunidad (DIVEDCO). Dice el autor Reynaldo Padilla-Teruel que “el cine reclama una realidad que de alguna manera u otra superará siempre lo ya dado en el espectador como experiencia, creando así una sensación ideal de trascendencia. En este sentido, el cine siempre es utopía y retiene en sí un carácter de imaginación profunda. La explicación de esa utopía, vista a través de esta película es el objetivo de este libro. Empero, para comprender el mérito del análisis propuesto en esta obra, es menester un comentario sobre el contexto histórico.

El proyecto de la División de Educación a la Comunidad (DIVEDCO), acometido desde el Departamento de Instrucción Pública de Puerto Rico, inauguró un capítulo de gran riqueza y suma complejidad literaria y visual en el devenir del proyecto público de cultura patrocinado por el gobierno de la isla. Su división de cine fue particularmente prolífica en la realización de un amplio catálogo de películas cuyo propósito era alcanzar una población adulta con baja escolaridad para educarle sobre temas puntuales de higiene, salud y también cultura, con énfasis en lo puertorriqueño. Este último tracto, el de la cultura, se constituyó como una de las urgencias programáticas, en tanto que se concedía una alta prioridad a sensibilizar respecto a unos valores que estaban consensuados con el proyecto político del partido en el poder, es decir, el Partido Popular Democrático de Luis Muñoz Marín.

Debe recordarse que en 1947 se depuso el intento de asimilación norteamericana en el sistema público mediante la educación en inglés y, como respuesta, se emprendió una iniciativa amplia de educación no tradicional con claro acento en lo puertorriqueño, de la cual la DIVEDCO formó parte fundamental. Se educaba para una nueva ciudadanía, un nuevo tiempo donde “el pueblo entraba en escena”, marcado por un intenso proceso de industrialización. Se definía lo puertorriqueño en oposición a lo que no lo era, se enfatizaban unos rasgos esenciales muy ligados al mundo de la ruralía que vivía justamente el impacto del cambio modernizador. Se pretendía el cambio material a la vez que se perseguía la sublimación de cualquier deseo de transformación espiritual. Era pues un momento fundacional en todo el sentido de la palabra, pues lo que se iniciaba, era un nuevo discurso constitutivo de lo puertorriqueño, impulsado desde el estado, que ponía en circulación nuevos relatos históricos y literarios, entre muchos otros, que conformaban un nuevo imaginario. Como todo sistema de representación, ese imaginario definía un universo simbólico a la vez que revelaba una sintaxis que posibilitara su elucidación.

El Santero, cortometraje de 27 minutos realizado en 1956, escrito por Ricardo Alegría y dirigido por Amílcar Tirado, es un texto visual de notable complejidad en su estructura narrativa y de contenido. Esta película se instaló en el imaginario del paisaje rural que servía como ombligo de este mundo donde el jíbaro asumía su nueva posición subjetiva como esencia de lo puertorriqueño.

Haciendo uso de una estrategia común en la DIVEDCO de posibilitar que personas se representasen a sí mismos —muy familiar al neorrealismo italiano—, la película se enfoca en la vida de don Zoilo Cajigas y Sotomayor, anciano tallador de imágenes religiosas en madera, del pueblo de Aguada. La talla de santos de palo, como también se le conoce, respondía a la demanda popular de imágenes para el culto católico casero, que fueran baratas y accesibles. Como ha señalado Ángel Quintero Rivera, la religiosidad popular no-institucional, que demarca su vivir fuera del control del estado y sus instituciones, irá conformando una dimensión de la vida social. Don Zoilo es seleccionado para protagonizar un filme que propondrá al artesano como sumo sacerdote de la cultura, en tanto que poseedor de un saber centenario, que se encuentra amenazado. Se trata de la constitución de un mito del origen, en el sentido literal del término.

Luego de un tiro de cámara de un paisaje rural montañoso, el narrador presenta al tallador de santos como figura central de una práctica mística cuyos orígenes lo anteceden por cuatro siglos, es decir, desde el comienzo de la conquista. Continúa valorizando la faena de tallar santos, es decir, darle materialidad a lo sagrado en la cultura, aquello que es consustancial a lo divino, práctica que se encuentra –enfatiza el narrador- amenazada por los avances de la modernización y el progreso, que ofrece al devoto imágenes fabricadas de yeso y producidas en grandes cantidades, sin valor estético o simbólico. Finalmente, el narrador presenta al protagonista de la cinta como un arquetipo del sacerdote de la cultura, cuyo oficio peligra literalmente ante la amenaza de lo ilegítimo –representado por lo nuevo y barato, que amenaza con desplazarlo. Acto seguido termina la locución, y la cinta nos muestra a don Zoilo en la soledad de su casucha campesina, con una banda o cortina musical de naturaleza coral –el Coro de la Universidad de Puerto Rico nada menos- entonando música sacra. Este acompañamiento coral hará las veces de narrador tácito puesto que acentuará con sus voces los momentos cruciales de la cinta. Esta dimensión exclusivamente musical deviene vector poderoso para el encuadre de la cinta, cuyo momento inicial –el emplazamiento de don Zoilo en su humilde casa- ocurre al compás de un “kyrie eleison” que en la tradición cristiana es una aclamación laudatoria muy antigua que se recita al inicio de la liturgia eucarística; el “kyrie” confiesa la supremacía de Jesucristo sobre la humanidad y su historia, a la vez que el eleison clama por la piedad. Al enunciarse juntos constituyen una clara profesión de fe. El resto de la película se musicalizó con otras piezas igualmente poderosas del repertorio coral religioso.

El trayecto de la cinta a partir de este punto nos muestra a don Zoilo aprestándose con hacha en mano para seleccionar un árbol apropiado para la talla. Una vez lo localiza, procede a medirlo y marcarlo con una escuadra, tras lo cual procede a cortarlo. De la nada, aparece una niña de claras facciones indígenas que, vestida de blanco observa cómo, en un momento determinado, de los golpes del hacha contra la madera, sale un cemí de piedra que cae a los pies de la niña, que lo toma en sus manos, mientras intercambia una mirada con el anciano que, con madera en mano, se devuelve a su casa a realizar la talla. Este encuentro de claros ribetes proféticos donde se sugiere el entrecruzamiento del mundo indígena con el occidental es sin duda enigmático y sugestivo, aunque no alcanza a resolverse en el resto del filme, quedando abierto para la interpretación poética.

Las tomas del proceso de talla nos revelan que se trata de una virgen negra, una Virgen de la Monserrate, cuya tonalidad de piel insinúa el tema de la mezcla racial, combinada con el religioso. Finalizado el proceso de tallar la imagen, el anciano la venera tocando un tiple para significar la ocasión. Luego se apresta a venderla, acudiendo a la iglesia del pueblo. Apostado en la puerta del templo observa cómo los feligreses le desprecian, haciendo gestos de disgusto con las manos, mientras una persona le muestra una virgen de yeso de tez blanca, que al parecer son las preferidas del momento. Acto seguido se muestra una secuencia de tiros de cámara que revelan el proceso de producción en masa de dichas imágenes religiosas. Cansado, y sin haber podido vender el fruto de su trabajo, el anciano se acerca a un par de jóvenes que con la mano le señalan un camino. La cámara presenta entonces un primer plano de la torre de la Universidad, revelando ésta como el lugar al que se referían dichos jóvenes. Cansado y subiendo con dificultad las escaleras de la entrada, don Zoila accede al Museo donde, tras una corta negociación, le harán un espacio a la talla de su virgen, en una vitrina de exhibición, mientras el coro entona con brío un aleluya glorioso que marca el fin de este relato.

De todos los proyectos fílmicos de la DIVEDCO éste es uno de los más osados y además de los más complejos, en tanto que conjuga una clara voluntad política que va a contrapelo del proyecto estatal de cultura que discurría por otro camino. Nos muestra también una serie de negociaciones que nos permiten asir de esta manera el texto como espejo de las tensiones propias de un proyecto que privilegiaba lo cultural y silenciaba lo político.

Tomemos la figura de don Zoilo, de rostro envejecido y figura menuda, elevado a sumo sacerdote, no sólo del saber artesanal/místico, sino también de los misterios de la cultura en su dimensión material, es decir las artesanías, asediado por un progreso que amenaza no tanto su modo de vida, sino su visión del mundo místico, de sus mandamientos y reglas constitutivas, en cuya interpretación está él y únicamente él iniciado. En el caso del protagonista, se trata un asceta en “stricto senso”, con todos los atributos propios de esta figura arquetípica, personificado por un jíbaro puertorriqueño, que vive en soledad y en constante contemplación, salvo cuando tiene que interpelar al otro para el intercambio de bienes simbólicos que representan su salvación y a la vez su supervivencia.

Su representación es una puesta en juego desde el estado de uno de los relatos más emblemáticos y contradictorios de lo puertorriqueño que deposita en la épica de la figura del jíbaro, el asunto de la identidad nacional, con claras contradicciones pues propone de una parte la superación de la marginalidad de la pobreza rural, a la vez que la preservación de una esencia, en este caso conjugada en un misterio: el de la cultura. Solo que esta vez ése mismo misterio se expresa en un objeto material de culto que es la figura tallada. Este juego de la pieza artesanal como símbolo de lo sagrado, como objeto mítico es un dispositivo didáctico poderoso que equipara lo religioso –la Virgen negra, además- con un saber histórico y cultural, cuyo origen se sugiere ancestral. Si la cultura vista de este modo es sagrada, y lo sagrado es siempre un misterio, la única actitud posible ante éste es la de la fe, actitud ante la cual no caben los cuestionamientos. En el análisis que el lector tiene ante sí, Padilla-Teruel lo resume de este modo:
En el film, el don del santero Cajigas se eleva a niveles sublimes ya que en él recae todo el peso fílmico-representacional de una tradición ancestral y originaria. La talla de imágenes religiosas es expuesta como imaginería popular, rango estético-semántico más alto que puede adquirir el arte y la publicidad homogeneizadora de las imágenes producidas por una cultura, para que así le sea apelante, o al menos produzca algún estímulo entre sus miembros. Así pues, lo que se considera como imaginería popular tiene el reconocimiento de la mayoría, sino de todos los miembros de una comunidad, a saber, la comunidad puertorriqueña.
La amenaza que se cierne sobre el edén rural puertorriqueño proviene de la manufactura en masa, seriada, de falsos objetos, carentes de la consagración religiosa y por ende, de validación, aunque su poder de seducción es amplio y significativo. En pocas palabras, su posesión, aunque es asequible por barata, carece de valor ritual. Se trata de objetos paganos, que no se asumen como verdaderos.

Las alusiones al proceso amplio de industrialización y sus consecuencias en la película son obvias, pero reducen el rechazo de la tentación de lo moderno a una decisión emotivo-racional que se controla a base de voluntad, y que ignora la fuerza de un inconsciente que gobierna los actos del sujeto por encima de su propio deseo. En sentido sicoanalítico su posesión como símbolo de lo moderno se puede interpretar dentro de la lógica del goce, que nos aparta del deseo que, al desconocerse, se padece.

Se revela aquí el comentario político del guionista que apunta con su crítica a los afanes públicos por marcar un rumbo hacia el progreso, a pesar del costo que supone la pérdida de cierto modo de vida tradicional, cosa que no es exclusiva de Puerto Rico sino de América Latina en su tránsito hacia una modernidad tardía. No obstante, este documental se suma a otros producidos por la DIVEDCO que develan un notable filo crítico respecto a las contradicciones del proyecto del que forman parte, cosa que denota una cierta tensión contradictoria.

Acaso la dimensión más tensa y problemática sea la de intentar inscribir la Universidad de Puerto Rico como escenario de salvación o tierra prometida ante la indiferencia general expresada en el rechazo al santero, cuyo saber ya no cotiza en el mercado del interés ciudadano. Esa torre universitaria, convertida en obelisco que cifra una jerarquía de saberes, se insinúa como sensible en su museo, a los encantos de la cultura popular. No obstante, sabemos que ese interés es más formal que trascendente, pues en sus vitrinas, lo que de otra manera sería figura devocional, se convierte en objeto museológico, privado de su significado original en una operación que lo convierte en objeto coleccionable y arqueológico. Este intento por acercar la Universidad a los saberes populares fue un acto fallido que la DIVEDCO abandonaría en proyectos subsiguientes, en tanto que ese lugar institucional sería ocupado por el Instituto de Cultura Puertorriqueña. El ICP se constituiría en sede de ese saber patriarcal y jerarquizado que designaría los órdenes y los significados de las expresiones materiales de la cultura.

Con un aparato teórico robusto y una mirada original, Reynaldo Padilla-Teruel va tejiendo, con los hilos de la obra de marras, un argumento que la revela y cuestiona en modos inéditos, poniendo al descubierto nuevas dimensiones. Reconociendo los méritos de sus creadores, pero cuidando la distancia con sus fines, el autor contribuye a poblar una bibliografía nueva, que abrirá la puerta a interpretaciones noveles. De seguro que el lector sabrá apreciar el mérito que este libro tiene para la reputación académica del autor y para el estudio de la cultura puertorriqueña contemporánea.


sábado, 15 de abril de 2017

Cuentos de un chusco lajeño: Un viaje por la prosa de Ramón Alameda

Cuentos de un chusco lajeño, un viaje por la prosa de Ramón Alameda
Félix M. Cruz Jusino

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Cuentos de un chusco lajeño, volumen I, es la nueva publicación que concibe el genial cuentista y poeta Ramón Alameda. El autor demuestra una vez más dominio pleno del vernáculo, su profundo conocimiento de la psiquis humana y gran profundidad de sus emociones.

El libro es un compendio de treinta cuentos y veintisiete microrelatos donde la palabra fluye mágicamente del tintero de Alameda. Las imágenes son poderosas y los actos creíbles. Cada narración oculta sigilosa un deseo solapado del autor, sea este real o fantasioso.

La temática de los “ramoneos”, como hemos bautizado los cuentos de Alameda, gira entorno a los grandes cuestionamientos de la existencia misma: la vida, la muerte, los valores ético-morales y la templanza. Los cuentos están henchidos de moralejas, que nos hacen cuestionar nuestras acciones. El autor maneja magistralmente los entuertos de la existencia que conducen al ser humano a su glorificación o a la perdición.

Los relatos son emotivos, sin caer en la novelesca, pero los hechos narrados harían la tarde de muchas personas consagradas a los culebrones televisivos. Las narraciones son tan reales que los hechos podrían ser verídicos.

El autor utiliza su entorno, Lajas, como escenario principal para la narrativa. Empero juega con el espacio y el tiempo citando otros pueblos del país, proyectándose a los Estados Unidos y recreando eventos sangrientos de la Guerra de Vietnam para enriquecer la lectura.

Alameda conoce el cuento y domina sus técnicas. El ritmo de la narrativa es grácil. Vamos desde una introducción que nos compenetra en la problemática hasta alcanzar un nudo para sumergirnos en un desenlace que nos deja con deseos de indagar más…

El amor, la infidelidad y la muerte aparentan ser los temas favoritos de Alameda. Destacan en cuentos como El muerto vivo, Cazador Cazado, Eternamente Juntos, Cuchuco, El milagro de Salomé, entre otros. La infidelidad siempre está acompañada por la tragedia, la muerte o la humillación del hombre. La honestidad fascina a Alameda, tanto desde el punto de vista positivo como del negativo, así lo proyecta en la Recompensa donde dos hermanas se debaten entre quedarse o devolver un maletín con un millón de dólares.

La temática de la iglesia, el robo, la violación, la hipocresía, la traición y la falta de compromiso en las organizaciones despuntan en los microrelatos. En esta sección, Alameda profundiza en la relación intrínseca que existe entre el individuo y la sociedad. Los “microramoneos” son un desfile por la vida diaria, cosas de barrio, sin olvidarnos del gran tema de Alameda, la muerte.

Alameda impregna a cada narración con vida propia. Las temáticas despuntan a lo largo y ancho del compendio literario, pero cada cuento es un mundo, con tramas, personajes únicos y desenlaces inesperados como lo hace en el cuento Siempre regresa.

Ramón escribe para todos. Juega con el léxico y las imágenes del lenguaje. La prosa es una extensión de su verso. Los cuentos vibran con ritmo caribeño, danzan en sala de alta alcurnia, huelen a cotilleo de barrio y degustan a néctar de los dioses.

El poder de la palabra de Alameda no debe sorprendernos. El escritor lajeño ha conquistado preseas en prosa y verso en su natal Lajas y en la República Dominicana. El cuento Cazador cazado obtuvo el Segundo Premio en los Juegos Florales celebrado por el Centro Cultural Anastasio Ruiz Irizarry en el 2012. En ese mismo certamen obtuvo el Primer Premio en Poesía. En el año 2014 obtuvo el Primer Premio con el microrelato Traición en la República Dominicana. En el 2016 obtuvo el Primer Premio en Poesía y el Primer Premio en Cuento en Los Juegos Florales del Centro Cultural de Lajas celebrados en memoria de la gestora cultural y educadora Sarita Sepúlveda.

Los “ramoneos” son una delicia literaria que aprisiona tu gnosis y encadena tu espíritu obligándote a continuar la lectura hasta la última narración. Nunca quedas saciado ante la mágica prosa. Es más, ya me pregunto que más oculta Alameda en su tintero.


lunes, 13 de marzo de 2017

En lucha y resistencia

EN LUCHA Y RESISTENCIA
Prólogo de la obra Revolución y liberación mundial durante la Guerra Fría
Por
Alejandro Torres Rivera

Mirá que sigue la lucha

y sigue el pueblo despierto.
No te suplico. Te advierto:
no me pongas la capucha.
Mario Benedetti

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El título que le escribo a este prólogo, lo tomo a préstamo de las palabras con que Oscar López Rivera, tras más de treinta y cinco años de lucha y resistencia en prisiones estadounidenses, nos convoca al finalizar cada una de sus cartas. De esta forma Oscar inspira este prólogo, con el cual invitamos hoy al lector a examinar el más reciente libro que nos ofrece el Dr. José Enrique Laboy, Revolución y liberación mundial durante la Guerra Fría.

El período histórico en el cual el autor nos sitúa en su libro bajo el calificativo de Guerra Fría, es el nombre con el cual Occidente designó el nuevo ciclo de violencia que inicia la Humanidad a partir del fin la Segunda Guerra Mundial. En él, desde las cenizas de un conflicto que causó la muerte a más de 50 millones de seres humanos, con un perfil distinto, se abre un nuevo foco de tensiones entre las potencias que unidas habían derrotaron al fascismo en 1945.

Se trata también del período que sigue a la incorporación de la energía atómica como instrumento de guerra y medio de destrucción en masa. Ensayado por Estados Unidos sobre las poblaciones japonesas de ciudades como Hiroshima y Nagasaki, ese monopolio servirá precisamente a Estados Unidos para adelantar su agenda hegemónica hasta ya entrada la década de 1950, cuando la bomba atómica también fuera un arma compartida por la Unión Soviética.

La Guerra Fría se nos presenta también como una época en la cual la Humanidad asiste a una nueva lucha por la redistribución del mundo y sus mercados en esferas de influencia. A diferencia de períodos anteriores, donde estas luchas surgían entre estados capitalistas avanzados, en esta ocasión competirá en esta redistribución, y de manera  muy especial, el llamado campo socialista hegemonizado por la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, que impulsará su influencia y control sobre los países europeos del Este y que promoverá el desarrollo de las luchas de liberación nacional de los pueblos de Asia, África y América Latina contra la dominación colonial y neocolonial.

Más allá de una confrontación en los planos políticos y económicos como ocurrió en la Primera y Segunda Guerras Mundiales, en esta ocasión, la confrontación se dará en el enfrentamiento de dos modos fundamentales de producción, el capitalista industrial y la producción socialista.

Nos indica el autor que la Guerra Fría fue un “prolongado conflicto que se libró en los frentes político, económico, propagandístico, tecnológico y hasta deportivo”, en los intentos de forjar un “nuevo equilibrio del poder”. Este conflicto se manifiesta en un choque militar indirecto de estos dos grandes bloques a través de lo que Laboy describe como “conflictos de baja intensidad”, donde los actores principales serán los pueblos del llamado Tercer Mundo, ello dentro del marco de sus luchas por alcanzar su primera o definitiva independencia.

Para presentarnos una perspectiva del significado “baja intensidad”, el autor nos conduce de la mano en la discusión del debate teórico en torno al concepto mismo del término “Guerra Fría”; seguido por la discusión sobre el surgimiento del enfrentamiento entre las principales potencias del período de post guerra y el desarrollo de los dos grandes bloques militares: por Estados Unidos y Occidente, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN); y por la Unión de Repúblicas Socialistas Soviética y los países del llamado campo socialista, el Pacto de Varsovia.

Los escenarios donde esta llamada Guerra Fría se desarrollaron son, en primer lugar, el continente asiático donde ya, tan temprano como finales de la década de 1940, se produce el triunfo de la Revolución China bajo la dirección del Partido Comunista de China y se funda la República Popular China. El triunfo de esta gran revolución impactará las luchas que venían desarrollándose en países como Corea, la antigua Indochina (Laos, Vietnam y Camboya) y otras regiones del Sudeste asiático.

Los procesos de descolonización en Asia, sin embargo, no se limitan a aquellos que surgen bajo la influencia de los partidos comunistas. También se encuentran los desarrollados en lo que hoy son países como India, Paquistán y Bangladesh, por solo mencionar algunos, donde el modo de producción prevaleciente a la fecha de sus independencias y luego, más allá de las mismas, continuó siendo el modo de producción capitalista.

El autor nos presenta también una visión integral de los procesos emancipadores desarrollados en el continente africano en la región conocida como el Magreb musulmán, destacando los procesos de lucha por la independencia en Egipto, Libia, Argelia, Marruecos y Túnez. El autor nos brinda también una perspectiva en torno a otros sucesos no menos importantes desarrollados en la zona subsahariana del resto del continente, particularmente durante las décadas de 1960 y 1970. Se trata de luchas por la descolonización de aquellas regiones que por décadas fueron objeto de repartición por potencias coloniales europeas. Tales son los casos de los territorios ocupados por el Reino Unido de la Gran Bretaña, Francia, Bélgica, sobre todo tomando en consideración el fin de la presencia italiana y alemana en África tras la derrota de estos países en la Segunda Guerra Mundial. En el desarrollo de tales procesos de independencia, las luchas armadas dirigidas por los movimientos de liberación nacional en diversos países encontraron también apoyo en los pronunciamientos de la comunidad internacional a través de importantes resoluciones de la Organización de las Naciones Unidas como fue la Resolución 1514 (XV) de 1960, conocida aún como la Carta Magna de la Descolonización.

Las características que tomó este movimiento amplio y descolonizador dentro del marco de la sociedad estadounidense también son abordadas por el autor en su libro. Primero, el autor se adentra en el examen de la experiencia de estas décadas en el movimiento de derechos civiles impulsado por el reverendo Martin Luther King Jr.; la radicalización de la lucha de la población afroamericana a través de organizaciones como las Panteras Negras, Black Power y los seguidores del Malcom X, las cuales si bien coinciden en la necesidad de confrontar al gobierno de su país y sus políticas segregacionistas, la forma de hacerlo será a través de diversos métodos de lucha.

El autor nos lleva también de la mano en la narrativa en torno al enfrentamiento de los jóvenes con las instituciones del gobierno de Estados Unidos, particularmente como parte del amplio movimiento contra la Guerra en Vietnam; la cultura contestataria del movimiento hippie; y la inserción del marxismo como base teórica en las organizaciones de la izquierda estadounidense. Igualmente, el texto toma en consideración las grandes aportaciones hechas en la lucha de aquellas décadas promoviendo el adelanto, los reclamos y la organización de las mujeres en la lucha por sus reivindicaciones.

Trasladándonos en el tiempo, el autor también nos recrea en las páginas de su libro el desarrollo del movimiento estudiantil expresado en las luchas de la juventud francesa a partir de los sucesos de la huelga librada a partir de mayo 1968; y aquellas libradas por parte de la juventud mexicana en ese año, coincidiendo con la celebración de los Juegos Olímpicos en ese país latinoamericano. Al hacerlo, el autor logra eslabonar las mismas con aquellas que desarrolladas por la juventud estadounidense contra la Guerra en Vietnam y las desarrolladas también por la juventud al calor de la experiencia de la Revolución Cubana en América Latina. Sobre esta última, Laboy hace un gran esfuerzo de síntesis presentándonos de manera particularizada el desarrollo de varios procesos revolucionarios en los cuales la lucha armada, distinto a Europa o México, fueron determinantes para la lucha de sus pueblos.

Tomando como escenario actual los desarrollos políticos recientes en Europa, principalmente a la luz de las experiencias en Grecia y España, con las plataformas políticas impulsadas por Syriza y Podemos respectivamente en estos países, y ante la imposición de condiciones a sus respectivas economías por parte del Fondo Monetario Mundial y las instituciones financieras de la Unión Europea, el autor nos invita a un largo recorrido histórico de las luchas y procesos emancipadores en diferentes países de África, Asia y América Latina. Después de todo, para el autor no hay liberación ni revolución sin lucha, y solo la resistencia en los pueblos que luchan es la que les garantiza el triunfo.

El libro, como bien indica su título, nos invita a compartir un “breve estudio”, concentrado el mismo en dos décadas, los años 1960 a 1970. Para algunos de nosotros se trata de años muy importantes en la formación política de una generación que, a pesar de las deserciones o transformaciones en la conciencia individual de muchos de sus actores, aún persiste en la búsqueda de las transformaciones del mundo que nos ha correspondido vivir y por el cual se ha ofrecido una cuota de sacrificio. Si la lectura de las páginas que usted se dispone a leer en breve despiertan la inquietud del porqué la lucha y la resistencia debe continuar hasta el triunfo definitivo, el autor habrá cumplido su cometido.

Les invito a leer y profundizar en el conocimiento de los sucesos aquí narrados. ¡Adelante!


jueves, 16 de febrero de 2017

La época dorada del islam y la invasión mongola de 1258

La época dorada del islam y la invasión mongola de 1258
Por Pablo L. Crespo Vargas

Nota editorial: Este artículo fue publicado por primera vez el 27 de septiembre de 2014 en el Suplemento Cultural Sabatino, Página 0, periódico El Post Antillano.

Ilustración del siglo XIV sobre el asedio a Bagdad (1258). Localizada en Staatsbibliothek Berlín/Schacht 

El 13 de febrero de 1258 las hordas mongolas, junto a sus aliados, entran a Bagdad, capital del Califato Abasí (dinastía suní) comenzando una jornada, que duraría toda una semana, de masacres, saqueos, destrucción de mezquitas y otros edificios públicos, al punto que la ciudad fue despoblada totalmente. Al-Musta’sim, califas abasí, fue hecho prisionero y se le obligó a presenciar la destrucción de la ciudad. En el último día de saqueos, fue enrollado en una alfombra, por donde los caballos mongoles marcharon hasta que muere.

Al-Musta’sim fue el último califa abasí de una dinastía que se remontaba al año 750 de nuestra era. Aproximadamente para el siglo IX los abasíes llevan su imperio a su máxima expresión, convirtiéndose en la primera potencia militar, económica y cultural del planeta en ese momento. Bagdad, como capital del califato, fue una ciudad en constante crecimiento, llegando a tener sobre un millón de habitantes. Ya en el siglo X, la ciudad, al igual que el califato abasí comienza a decaer gracias al surgimiento de la confederación búyida (casa iraní chiita), que estableció un imperio en la región de Persia, y a la llegada de las invasiones turcas selyúcidas (creyentes sunitas). No obstante, fue la invasión de los mongoles la que daría punto final a los abasíes y convertiría a Bagdad en una ciudad en ruinas.

Los mongoles, dirigidos por Hulagu Kan (1217-1265), nieto de Gengis Kan y hermano del Mongke y Kublai Khan, tenían la misión de conquistar el suroeste asiático. La campaña inició con la subyugación de las tribus loras del sur de Persia (1255-1256) y luego con la destrucción de los nizaríes (una rama del ismaelismo, el cual a su vez es una rama de los musulmanes chiitas), secta que popularmente es conocida como la de los “asesinos” (1256-1257). El tercer objetivo fue la ciudad de Bagdad, la cual cayó en 1258. EL ejército de Hulagu estaba compuesto por tropas mongolas como fuerza principal y estaba auxiliadas por fuerzas cristianas, georgianas, armenias, turcos, persas y un contingente de artilleros chinos. Luego de la conquista y destrucción de la ciudad, las huestes de Hulagu conquistan Siria y comienzan a presionar al sultanato mameluco establecido en el Cairo hasta que se da la batalla de Ain Jalut (el 3 de septiembre de 1260, sureste de Galilea) donde se produce la primera gran derrota mongola y se detiene el avance de estos en el Medio Oriente. Curiosamente, Hulagu había tenido que regresar con parte de su ejército para resolver los problemas de sucesión dejados con la muerte de Mongke Kan, lo que provocó una guerra civil que terminó dividiendo el imperio mongol en cuatro kanatos o reinos independientes.

Al igual que estos días, el Medio Oriente vivía tiempos de convulsiones, donde distintos grupos luchaban por mantener control sobre la región. Sin embargo, la caída de Bagdad en el 1258 fue mucho más que el fin de los abasíes, significó el fin de la llamada época dorada del islam, donde se propagaron las artes y se realizaron grandes contribuciones a la agricultura, la economía, la literatura, la filosofía, las ciencias y a los adelantos tecnológicos.

El mundo hispano, con el desarrollo del Califato de Córdova (929-1031), también vivió su época dorada. Esta ciudad llegó a ser habitada por cerca de un millón de personas, teniendo una biblioteca de sobre 400,000 volúmenes, aparte de ser centro de estudios filosóficos, matemáticos y astronómico.

jueves, 2 de febrero de 2017

Prólogo a "El Tallit Escondico: La presencia sefardita en Puerto Rico"

Prólogo a El Tallit escondido: La presencia sefardita en Puerto Rico

Dr. Ángel L. Vélez Oyola
Director de la Escuela de Teología
Universidad Interamericana de Puerto Rico

Y el Señor dijo a Abraham…
“Deja tu tierra natal y la casa de tu padre,
y ve al país que yo te mostraré”. (Gen. 12)

Para adquirir mediante amazon.
Hablar de un grupo étnico siempre es una tarea complicada, no todo el tiempo se encuentran palabras que puedan apoyar lo que pensamos o predicamos con relación a dichos pueblos, esto es exactamente lo que ocurre en correspondencia con el pueblo Judío, querido por tradición religiosa y raíces del cristianismo. Sin embargo, un pueblo poco comprendido a través de los siglos. Por esto al encontrar algún trabajo intelectual cuyo objetivo es el estudio histórico del mismo, nos llena de interés y hasta entusiasmo. Aquello que es trasmitido en algún texto y más si es una investigación de tesis y posterior publicación. Esto es lo que ocurre con la presente obra de la profesora Ana Alicea Rivera. Al entrarnos en la larga travesía migratoria del pueblo hebreo observamos que en “Nuestra América”, como decía José Martí, no ha sido la excepción.

La profesora Ana Alicea Rivera demuestra con gran interés y utilizando un atrayente banco de recursos históricos, historiográficos y hasta lingüísticos (filología), lo que fue el papel y la influencia ejercida por el pueblo hebrero en nuestra isla desde sus primeros años, pasando por los periodos de conquista, colonización y más importante evangelización por parte del llamado pueblo español. Pueblo lleno de contrastes y contradicciones en esa época. Época de reconquistas y reconquistados por culturas ya establecidas.

Sería muy difícil para cualquier especialista en Historia de Latinoamérica y/o Teología el análisis de manera tan adecuada esos primeros años de los judíos en Puerto Rico y aún más, el del papel que jugó la iglesia con relación a las creencias religiosas judías que no se amoldan al pensamiento típico de un país que se resistía a los avances del renacimiento en los siglos XV y XVI. Sin embargo, este problema la profesora Ana Alicea Rivera lo ha superado, demostrando un análisis adecuado e interpretando con gran madurez y valentía, además del conocimiento personal, lo que fue el papel del pueblo judío en Puerto Rico.

Vemos que, un estudio como este va más allá que solo datos históricos o etnohistóricos, se convierte en un ejercicio de analizar las mentalidades de la época las cuales no están tan apartadas como las del siglo XXI con sus prejuicios y contradicciones. Por tanto, es importante que estudios como este nos abran caminos para poder encontrar aquellos que llamamos raíces familiares, entre los pueblos. Al final, como dice Paula Bonhoffer, “lo que nos separa es tan solo espacio…” y la profesora Ana Alicea Rivera, con este estudio se ha dado a la tarea de acercar esta distancia, con la devoción y amor que caracteriza sus creencias.