martes, 15 de noviembre de 2022

Círculo Literario Gautier Benítez

75 años del Círculo Literario Gautier Benítez
(10 de noviembre de 2015)
Por Pablo L. Crespo Vargas

El Círculo Literario José Gautier Benítez de la Universidad Interamericana, Recinto de San Germán, celebró en la noche del martes, 10 de noviembre de 2015, una velada de poesía y música como parte a la celebración de sus 75 aniversario siendo una de las instituciones estudiantiles de mayor antigüedad en esta universidad.

La actividad fue realizada en el patio de la Casa Museo John Will Harris, localizada en el edificio Loma Vista, antigua Oficina de Rectoría de dicha institución. Asistieron unas cien personas que disfrutaron de una velada donde se declamó, cantó y se disfrutó de la Tuna Inter de San Germán, organización que armonizó tanto al inicio como en el cierre de la actividad.

El maestro de ceremonia fue el Prof. Héctor Torres Malavé, quien a su vez es consejero del Círculo Literario Gautier Benítez y de la Tuna Inter de San Germán. La bienvenida la realizó la estudiante Janice Tilo Bianchi, presidenta del Círculo Literario, y los saludos protocolares estuvieron a cargo de la Dra. María Dolores Bodega, directora del Departamento de Lenguas y Literatura. La rectora del recinto, la Prof. Agnes Mojica, y el Decano de Asuntos Estudiantiles, Raúl Medina, también se dirigieron al público presentando palabras de apoyo y motivación hacia los estudiantes y los talentos que estos presentan día a día y que son demostrados en actividades de esta índole.

Entre los invitados especiales que declamaron estaban la Prof. Griselle Acosta, la Prof. Mildred Santiago, el estudiante José Avilés, y la Dra. Raquel Brailosky. El Dr. Felipe Martínez deleitó a la audiencia con varias canciones. Otra de las interpretaciones musicales fue realizada por el dúo de Charline Crespo (violinista) y Erick Lugo (pianista).

En la lectura de poemas participaron varios de los miembros de la organización, entre ellos: Aida Santiago, Obed Rodríguez, Janice Tilo, Marquisa Lambright, Mariana Santana, Karla Bou, Brian Rodríguez y Fátima Román. Dentro de la actividad, se presentó una exposición de fotografía por Antonia L. Martínez Gavarrete y otra de pintura y dibujo por Camille Rivera Menay.   

El Círculo Literario de la Inter de San Germán lleva el nombre del principal exponente del romanticismo puertorriqueño: José Gautier Benítez quien en su corta vida (1851-1880) demostró ser uno de los más talentosos poetas puertorriqueños, entre sus principales escritos encontramos: “A Puerto Rico (ausencia y regreso)”, “Canto a Puerto Rico”, “La barca” e “Insomnio”, entre otros; también fue autor de una serie de artículos que criticaban el sistema colonial y que llevan por título “Cuadros sociales”. 





viernes, 28 de octubre de 2022

Celestino Iriarte: el líder estadista de la década del 1940

Celestino Iriarte: el líder estadista de la década del 1940
por Ramón J. Amador Vélez

En la historiografía puertorriqueña hay un vacío sobre la historia del movimiento estadista de Puerto Rico. Hay escasos libros o estudios sobre esta corriente política y de sus líderes. Las pocas biografías realizadas presentan a un grupo pequeño de líderes (José C. Barbosa, Federico Degetau, Manuel Rossy; Rafael Martínez Nadal, Miguel A. García Méndez, Luis A. Ferré y Leopoldo Figueroa). No obstante, uno de los líderes que no ha tenido un estudio profundo es Celestino Iriarte Miró.

Según la página cibernética del Senado de Puerto Rico, Celestino Iriarte nació en San Juan para el 1887. Entre los años 1905 al 1910 trabajó como telégrafo en Aguadilla y San Juan. Se graduó de Derecho en 1910 y ejerció su profesión a niveles estatales y federales. Fue delegado de la Junta Central del Partido Unión y candidato a la Cámara de Delegados por dicha colectividad para 1916. En 1920 fue elegido senador por el Partido Unión[1] y reelegido en 1924 y 1928 por la Alianza.[2] Fue vicepresidente del Senado entre 1930 al 1933. Desde 1932 fue miembro del Comité Territorial del Partido Unión Republicana.[3] Celestino Iriarte fue miembro de la Alianza y llegó a ocupar la vicepresidencia del Senado el 20 de febrero de 1930 (hasta 1933) como parte del Grupo del Buen Gobierno, el grupo que asumió el liderato senatorial luego que la sección unionista de la Alianza se desligara de dicha agrupación.[4] Siguió siendo senador hasta 1944 cuando decidió postularse a representante por acumulación. Fue miembro de la Convención Constituyente que redactó la Constitución estatal de Puerto Rico. Fue miembro de la Comisión de Estatus entre 1945 al 1946 y volvió al Senado en 1948.[5]

El movimiento estadista, tras sufrir una derrota en las elecciones de 1940,[6] sufre el fallecimiento de su líder máximo, don Rafael Martínez Nadal, en 1941. En una contienda entre Celestino Iriarte y José Balseiro para presidir el Partido Unión Republicana, Iriarte logra ocupar la presidencia luego que lo eligieran en una asamblea. No obstante, el grupo de Balseiro se reúne en Aguadilla para aprobar unas resoluciones en repudio a la asamblea anterior.[7] Fernando Bayron Toro establece que Balseiro se reconcilia al asignarle el cargo de gobernador y miembro de la dirección del Partido y de la Coalición.[8] Bayron Toro establece que el 4 de julio de 1948, bajo la presidencia de Celestino Iriarte, el Partido Unión Republicana Progresista cambia su nombre a Partido Estadista.[9]

Antes de continuar es menester describir cómo estaba el movimiento estadista en las décadas de 1930 y 1940 para poder entender el contexto de dicho movimiento bajo la presidencia de Celestino Iriarte en el Partido Unión Republicana Progresista. Según Wilfredo Figueroa, entre 1930 al 1952:

"El movimiento estadista sufrió sus más escabrosos momentos. Los electores perdieron fe en los líderes y los partidos Republicano y Socialista se desintegraban en sus luchas intestinas de sus maquinarias políticas. Paulatinamente, perdían el poder adquirido en 1932-1936, producto de la unión de ambos partidos. Abatidos por la falta de acción social y política de sus líderes, los puertorriqueños le dieron la espalda a los líderes estadistas de 1940 en adelante".[10]

El líder máximo del movimiento estadista en la década de 1930 fue Rafael Martínez Nadal. Figueroa, citando a Bolívar Pagán menciona que la gran cantidad de votos obtenido por el Partido Popular Democrático[11] fue debido a las rivalidades y dilemas entre los demás partidos políticos. En las elecciones de 1944, 1948 y 1952, el Partido Republicano y el Partido Socialista fueron perdiendo el apoyo de los electores. En 1941, ante la muerte de Martínez Nadal, José Balseiro funda el Partido Puertorriqueño Pro-Estadidad, pero fue de poca duración, ya que luego las masas estadistas se unieron nuevamente. Según Figueroa, este último suceso provocó que más estadistas se disgustaran con sus líderes y se unieran al Partido Popular Democrático. Por otra parte, el Partido Socialista reactivó la estadidad para el año 1943.[12]

En la década de 1940, el movimiento estadista experimentó una de las peores crisis en su partido por la victoria del Partido Popular Democrático, sobre todo en las elecciones de 1944. Los estadistas estaban sintiendo la necesidad de organizar su partido. En el congreso de comités municipales del Partido Unión Republicana Progresista en Aguadilla para enero de 1947 se llegó a considerar crear un nuevo partido político. Sin embargo, concibieron la necesidad de realizar una coalición, ya que Celestino Iriarte “entendía que no podían configurar solos en la papeleta electoral. En las elecciones de 1948 se aclamó a Martín Travieso, miembro del Partido Reformista Puertorriqueño, como candidato de los estadistas así concretándose el pacto electoral propuesto por Iriarte”.[13]

Bajo el gobierno de la Coalición, Celestino Iriarte, en calidad de senador, presentó una moción para que se creara un Comité Especial para estudiar la Ley Jones y de esta manera se consideró el asunto del estatus de la Isla.[14] En la asamblea a celebrada el 19 de agosto de 1944 por el Partido Unión Republicana en el Teatro Tapia en San Juan, José Balseiro trajo la moción de que Celestino Iriarte fuera proclamado presidente nuevamente del Partido. En dicha reunión se solicitó la destitución del gobernador Tugwell.[15] El Partido Unión Republicana, junto con el Liberal y el Socialista, concertaron comités de conferencia para hacer un frente común al Partido Popular para las elecciones de 1944. El pacto se dio, cada partido tendría su propia identidad en su institución política, pero el cargo de comisionado residente sería para el Partido Liberal, el presidente senatorial sería un socialista y el presidente cameral sería del Partido Unión Republicana. De esta manera la Unión Republicana nominó a Iriarte como candidato a representante por acumulación para dichas elecciones.[16] En estas elecciones, el Partido Popular ganó abrumadoramente, Celestino Iriarte, junto con Leopoldo Figueroa, logró el escaño a representante por acumulación.[17]

Para 1943, los presidentes de los partidos políticos puertorriqueños, entre ellos Celestino Iriarte como presidente del Partido Unión Republicana, apoyaron La Declaración de Derechos y Petición de Justicia en el cual denunciaban el colonialismo en Puerto Rico, finalizar el problema del estatus de la Isla y permitirles a los puertorriqueños elegir a sus gobernadores. Esto dio pie a que la legislatura estatal aprobara una resolución concurrente en la cual condenaba la situación colonial de Puerto Rico. Como consecuencia de esto, el presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt recomendó al Congreso enmendar la Ley Jones y crear una comisión para discutir el problema del estatus. La comisión estaba compuesta por puertorriqueños y estadounidenses, pero no obtuvo ningún resultado. Entre sus miembros estaba Celestino Iriarte. En 1945 se reactiva la Comisión e Iriarte vuelve a formar parte de dicho organismo. Sus miembros van a Washington D.C.[18]

En el 1946, el senador federal High Butler supuestamente predijo que Puerto Rico, junto a Hawái[19] jamás serían estados. Lo más que podría llegar a ser Puerto Rico sería un condado del estado de La Florida. Celestino Iriarte se sorprendió por dichas declaraciones en el periódico El Imparcial porque su impresión del senador federal eran contrarias a esas declaraciones. Luego se tranquilizó cuando el senador federal desmintió estas alegadas expresiones. Iriarte se había reunido con el senador en la capital federal. Por otra parte, Iriarte manifestó que el senador tuvo una mala imagen de Puerto Rico cuando hizo su visita a la Isla en 1943 porque, según Iriarte, el gobernador Tugwell hizo que viera lo que la administración deseaba que él observara. De esta manera, el senador no vio la realidad de la pobreza que existía en Puerto Rico. Por otra parte, Celestino Iriarte recomienda al gobierno un buen uso del dinero destinado para brindar información de Puerto Rico a los Estados Unidos de América. Iriarte alegaba que debían presentar la situación real de Puerto Rico ante el gobierno federal y no una propaganda de las políticas del Partido Popular Democrático. Para el líder estadista era bien importante educar a los miembros del Congreso, que muchos eran nuevos, ya que hubo congresistas federales que preguntaron quién había sido electo presidente de Puerto rico en las elecciones de 1944 o quién era el embajador de la Isla ante el gobierno de los Estados Unidos de América. Por tal motivo, el Partido Unión Republicana Progresista tomó la decisión en Aguas Buenas de crear una oficina en Washington D.C. para así mantener informado al gobierno federal sobre los asuntos de Puerto Rico.[20]

Por otra parte, Celestino Iriarte manifestó sus dudas para que Mariano Villaronga fuese nombrado comisionado[21] del Departamento de Instrucción Pública.[22] Iriarte expresó que:

"No comprendemos cómo el señor Villaronga podría intensificar la enseñanza del inglés en las escuelas públicas, cuando tal cosa estaría reñida con sus principios, sus convicciones y su ideología en cuanto a la política que debía seguirse en la enseñanza del inglés en Puerto Rico… la política sobre la enseñanza en Puerto Rico, en cuanto al idioma del inglés se refiere, puesta en práctica por el doctor José Padín desde 1934, ha resultado un fracaso, tanto [Luis] Muñoz Marín y [Antonio] Fernós ocultaron al Subcomité de Asuntos Insulares del Senado de la realidad de la situación en Puerto Rico".[23]

Celestino Iriarte argumentó los beneficios a los puertorriqueños, para efectos del inglés, de los métodos para la enseñanza de dicho idioma en las escuelas públicas desde 1902 al 1934, cuando Padín cambió dichas estrategias. Resalta que antes de 1934, muchos puertorriqueños dominaban el idioma de la metrópolis incluyendo a Antonio Fernós. De esta manera, Iriarte manifiesta que “nuestro pueblo tiene derecho a aprender el inglés, porque el conocimiento de este idioma es mucho más fundamental para la vida de los puertorriqueños, que el de todas las asignaturas que se les enseña actualmente en la escuela elemental”. La razón de este apoyo era que los que dominan el inglés tienen mayores oportunidades tanto en Puerto Rico como fuera de la Isla. Iriarte exigía que los puertorriqueños tenían el derecho de aprender el idioma estadounidense. Por otra parte, plantea que muchos niños abandonaban la escuela en cuarto grado sin saber algo del inglés. Iriarte negaba que había “una tortura mental” a los niños cuando se les enseñaba. La enseñanza en español, según Celestino Iriarte, tenía un sentido político.[24]

En otros temas, Celestino Iriarte hace unas críticas a unas expresiones del entonces comisionado residente Fernós sobre la estadidad. El líder estadista estableció:

"Las declaraciones del comisionado residente Fernós contra la estadidad, demuestra claramente que no tiene arraigo en su conciencia y en su corazón ese sentimiento que dice ahora profesar a la unión permanente con Estados Unidos… Al leer los comentarios de Fernós de que no hay que pensar en el estado clásico -continuó diciendo Iriarte- dudamos cómo pueden conciliarse esas declaraciones con las hechas recientemente por Luis Muñoz Marín y secundadas por el propio Fernós abogando por la unión permanente de Puerto Rico con el pueblo de Estados Unidos. Parece que esos sentimientos de que ahora hacen tanto alarde y que constituyen una absoluta y total renegación de la independencia no responden a una sincera convicción. Porque no es posible comprender cómo líderes que se manifiestas a favor de la unión permanente con Estados Unidos descarten la máxima expresión y la culminación del pleno disfrute de la ciudadanía americana que sólo se alcanza y se logra con la estadidad".[25]

El 3 de julio de 1950 se estableció la Ley 600 que permitía la redacción de la Constitución interna de Puerto Rico por los puertorriqueños. Celestino Iriarte, junto con Leopoldo Figueroa, le pidieron explicaciones al gobernador Luis Muñoz Marín por unas expresiones de él al establecer que la estadidad era “el tigre de la miseria”. Con estas manifestaciones, el liderato estadista no podía apoyar la Constitución, pero el informe legislativo de la Ley 600 no prejuzgaba ni la estadidad ni la independencia, y de esta manera Iriarte dio su apoyo a dicho evento como un paso de avance a la soberanía interna de Puerto Rico. El Partido Estadista Puertorriqueño no tuvo una postura fuerte ante el proyecto por la división que existía en el liderato en el Partido. Un bando, liderado por Leopoldo Figueroa y Celestino Iriarte, apoyaban la redacción de la Constitución. En cambio, el bando contrario liderado por Miguel A. García Méndez y Luis A. Ferré Aguayo, no apoyaban esa Constitución porque era endosar al programa del Partido Popular en lo relacionado al estatus.

Por otra parte, José Luis Colón establece que Iriarte no tuvo el apoyo del electorado ni siquiera de los estadistas. Celestino Iriarte argumentaba que la redacción de la Constitución era un paso hacia la estadidad como ocurrió en los otros territorios cuando se hicieron estados: que se le requería la redacción de una Constitución interna. Al final, el Partido Estadista permitió a cada miembro de la colectividad tomar su propia decisión en el plebiscito para aprobar dicha Constitución para así evitar cualquier ruptura en el Partido. El Partido designó a Celestino Iriarte como candidato a delegado por acumulación. Una vez electos los delgados estadistas a la Convención Constituyente, entre ellos García Méndez y Ferré, Iriarte los instruyó para que defendieran que la Constitución iba a dirigir a la Isla a la estadidad.[26]

¿Cuál era la visión de Celestino Iriarte sobre la Ley 600? Él expresa lo siguiente:

"Mucho se ha hablado de cómo es, lo que es y lo que significa la Ley 600, recientemente aprobada por el Congreso de los Estados Unidos y a la cual se le da el nombre de Ley de Constitución de Puerto Rico. La idea no es nueva, ni es idea de ningún hombre del momento actual sino que es idea del cerebro privilegiado que, aun cuando han desaparecido físicamente del panorama de nuestra política sin embargo viven a través de sus ideas, que se plasman y se hacen realidad en estos momentos Allá para el 24 de junio de 1916 apareció en el periódico El Tiempo un artículo del cual citamos: “Algún día, día no lejano,  unionistas y republicanos buscando el bien del país habrán de aplaudir la sanción legislativa de una Constitución territorial de Puerto Rico que entregue la suerte del país enteramente a la responsabilidad y voluntad de sus hijos…” El día que aquellos hombres visionarios ha llegado…"[27]

En el mismo artículo, Iriarte cita que el Partido Republicano, en asamblea en Arecibo para 1916, se designó por el Comité Territorial una comisión de cinco personas para redactar una constitución territorial para Puerto Rico. Esto era debido a que el Partido Republicano creía en un gobierno republicano y democrático en el cual se reconocía el derecho del pueblo puertorriqueño de establecer su propio gobierno. En dicho artículo, Iriarte establece que los republicanos ayudarían y apoyarían al comisionado residente Luis Muñoz Rivera para la aprobación del Acta Jones siempre y cuando Muñoz Rivera siguiera defendiendo esa carta orgánica que tuviera la ciudadanía estadounidense para los puertorriqueños.[28] De esta forma, en 1916, republicanos y unionistas (un sector) se unieron para lograr la Ley Jones con ciudadanía. Para Iriarte, la Constitución era un paso de avance de la unión de los puertorriqueños al gobierno estadounidense.

De esta manera, para Celestino Iriarte la Constitución no entorpecía la estadidad. Con él estaban de acuerdo miembros del Partido Republicano Nacional.[29] En el año de 1950, el Departamento de Comercio de los Estados Unidos de América anunció la compra de toda la zafra azucarera de Cuba para el año de 1950. Celestino Iriarte expresó que había que estar alertas sobre las actuaciones del Departamento de Estado, de Comercio y de Agricultura.[30] Por otra parte, Celestino Iriarte se unió al delegado estadista Héctor González Blanes en la enmienda presentada por este último que permitiría al gobierno destinar fondos a instituciones sectarias (o religiosas) que ayudaran a resolver problemas sociales. Ellos aclararon que no estaban a favor de ayudar económicamente a una religión en particular, porque violaría el principio de separación de Iglesia y Estado, sino ayudar a cualquier institución de ayuda social, no importando quién lo estuviera administrando (que incluía a organizaciones ateas o espiritistas).[31] En otro momento, Celestino Iriarte manifestó que la Ley 600 cerraba las puertas a la independencia porque alegaba que la Ley 600 unía a Puerto Rico a los Estados Unidos de América de forma permanente. Estas expresiones fueron una contestación a una alocución del gobernador Luis Muñoz Marín que esta ley o la Constitución no impedía que el pueblo puertorriqueño pudiera escoger por la estadidad, la independencia o cualquier fórmula de estatus político.[32] Por tanto, Iriarte establecía que la Ley 600 colocaba a los puertorriqueños en una posición para seguir reclamando sus derechos. Estos derechos fueron ganados por los puertorriqueños, según la opinión de Celestino Iriarte, por la lealtad de estos desde la llegada de los estadounidenses en 1898 y por la participación de los soldados borincanos en las dos guerras mundiales. Iriarte argumentó que “ahora mismo la obra es para enseñar al pueblo lo que vale ser un estado de la Unión” y que “nuestra ciudadanía es igual a la de los demás ciudadanos de Estados Unidos. Sólo hay una clase de ciudadanos americanos, y sus obligaciones son iguales y los derechos tienen que ser también iguales”.[33]

En la Convención Constituyente, Iriarte hizo varias gestiones como delegado estadista. El 27 de diciembre de 1951, Iriarte criticó a Luis Muñoz Marín y a la Convención ya que esta aprobó el preámbulo de la Constitución a las 5:30 a.m. y que lo hiciera todo en la noche. Celestino Iriarte no estaba presente, ya que a las 10:30 p.m. se fue a descansar porque llevaba trabajando desde las 8:00 a.m. y estaba cansado. De esta manera expresó que cuando enviaran el preámbulo a la segunda lectura, el Partido Estadista sometería todas las enmiendas necesarias. Por otra parte, Iriarte criticó al gobernador porque este quiso trabajar en la noche cuando él estuvo sólo en dos sesiones.[34] En el proceso de la aprobación del preámbulo, la inmensa mayoría de los delegados votaron a favor a excepción del delegado estadista Héctor González Blanes que le votó en contra. En el turno de Luis Muñoz Marín, este dio un discurso de una hora dando argumentos en contra de las posturas de la delegación estadista que exigían que en el preámbulo apareciera la aspiración de que Puerto Rico se convirtiera en un estado de los Estados Unidos de América. La argumentación de Muñoz era que no quería cerrarle la puerta ni a la estadidad ni a la independencia. La sesión duró más de once horas y empezó a realmente a las 3:00 p.m.[35] La delegación estadista, cuando se discutió una enmienda Francisco Paz Granela de que se añadiera la palabra “permanente” a la unión con los Estados Unidos de América, acusó a Muñoz Marín para que se consignara en la Constitución el deseo de Puerto Rico de estar permanentemente unidos con los Estados Unidos de América. Los socialistas, a pesar de que muchos de ellos eran estadistas, se opusieron a la enmienda para no cerrarle las puertas a los independentistas y propusieron la celebración de un plebiscito para que el pueblo decidiera.[36]

Por otra parte, Celestino Iriarte leyó ante la Convención Constituyente la opinión legal del fiscal federal interino en Puerto Rico respecto a la Ley 600. Según el periódico El Mundo el funcionario federal estableció que:

"El Congreso de los Estados Unidos no ha reconocido soberanía al pueblo de Puerto Rico en virtud de la Ley 600 y esta ley tampoco constituye un pacto o convenio entre el pueblo puertorriqueño y el Congreso… La Ley 600 no afecta ni altera en forma alguna las actuales relaciones jurídico-constitucionales entre el Congreso de los Estados Unidos y la Isla de Puerto Rico, por lo que las facultades y poderes congresionales [sic] con relación al territorio de Puerto Rico continuarán intactos según existen en la actualidad de acuerdo con la Constitución de los Estados Unidos".[37]

Por otra parte, el Partido Estadista, bajo la presidencia de Celestino Iriarte, decidió que la delegación estadista en la Convención Constituyente defendiera que en el preámbulo de la Constitución apareciera la estadidad como solución final para Puerto Rico.[38] De esta manera, el viernes, 30 de noviembre de 1951, la dirección del Partido Estadista Puertorriqueño se reunió por cinco horas en un hotel en San Juan. En dicha reunión se discutió crear una comisión para que fuera a Washington DC porque al caucus del Partido Popular Democrático no daba cabida a las enmiendas de las minorías. Dicha comisión estaría presidida por Iriarte.[39] Por otra parte, el 31 de octubre de 1951, un grupo de delgados estadistas solicitaron a la Convención Constituyente que le pidieran al gobernador un perdón a todos aquellos que participaron en la insurrección nacionalista ocurrida el 30 de octubre de 1950. Pero Celestino Iriarte, junto a Leopoldo Figueroa, no firmaron dicho documento.[40]

Además, Celestino Iriarte expresó que el proyecto de la Constitución según redactado “eran los últimos vestigios de la colonia” y estableció que dicha Constitución “coloca al pueblo puertorriqueño en la posición de que en cualquier momento que así lo desee, solicitar su admisión como estado en la Unión norteamericana”. Igualmente, Iriarte tuvo la impresión de que los estadistas aceptarían la Constitución porque en el preámbulo de esta “salva el principio de su aspiración hacia la estadidad”. Así pues, elogia la garantía de representación de los partidos políticos minoritarios. Pero era el Partido Estadista Puertorriqueño que iba a tomar la postura oficial respecto a la Constitución de Puerto Rico. [41]


[1] Partido fundado en 1904 que pretendía unir a todos los puertorriqueños. Por un tiempo aceptó la estadidad, autonomía y la independencia en su programa.

[2] Unión entre un sector del Partido Republicano Puertorriqueño (fundado por Barbosa en 1899 que defendía la estadidad) y el Partido Unión (liderado por Antonio Barceló).

[3] Este Partido fue fundado en la década de 1920 por Rafael Martínez Nadal por el grupo de republicanos que no quisieron unirse con los unionistas en la Alianza.

[4] Néstor Duprey Salgado, “De ‘Ligao’ a la ‘Coalición’: Rafael Martínez Nadal y las alianzas políticas” in Rafael Martínez Nadal: Una vida, un ideal, ed. José Luis Colón González (San Juan, P.R., Universidad Interamericana de Puerto Rico y Museo Prócer Rafael Martínez Nadal, 2015), 316.

[5] “Celestino Iriarte Miró”, accesado el 14 de junio de 2020, https://www.senado.pr.gov/Pages/ Past%20VicePresidents/ciriarte.aspx.

[6] Y de esta manera perder el control absoluto legislativo bajo la Coalición (unión entre el Partido Unión Republicana y el Partido Socialista).

[7] Mario Ramos, Posesión del ayer. La nacionalidad cultural en la estadidad (San Juan, P.R: Isla Negra Editores, 2007), 81.

[8] Fernando Bayron Toro, Elecciones y partidos políticos de Puerto Rico (Mayagüez, P.R.: Editorial Isla, 1989), 201.

[9] Ibid., 209.

[10] Wilfredo Figueroa Díaz, El movimiento estadista en Puerto Rico. Pasado, presente y futuro (Puerto Rico: Editorial Cultural Inc, 1979), 29.

[11] Fundado en 1938 por Luis Muñoz Marín producto de una controversia con el líder máximo del Partido Liberal, Antonio Barceló.

[12] Ibid., 30-37.

[13] Guillermo A. Baralt, Desde el mirador de próspero. La vida de Luis A. Ferré Tomo 1 (Puerto Rico: Fundación El Nuevo Día, 1996), 146-147.

[14] José Luis Colón González, Dr. Leopoldo Figueroa. El ideario de un decano 1886-1969 (Puerto Rico: Oficina del Historiador Oficial de Puerto Rico, 2012), 40.

[15] Ibid., 44.

[16] Ibid., 45-46.

[17] Ibid., 47.

[18] Ibid., 98-100.

[19] Hawái se convirtió en estado en el año de 1959.

[20] “Iriarte contra publicidad que hace el Gobierno”, El Mundo, 12 de diciembre de 1946.

[21] Luego de la creación de la Constitución de Puerto Rico, los jefes de las agencias de la rama ejecutiva son llamados “secretarios”, pero antes se le daba el nombre de “comisionados”.

[22] Hoy Departamento de Educación.

[23] “Iriarte acusa a Muñoz de no hablar claro”, El Mundo, 6 de febrero de 1947.

[24] Ibid.

[25] “Iriarte duda que Fernós sean sincero en política”, El Imparcial, 14 de diciembre de 1950.

[26] Ibid., 106-108.

[27] Celestino Iriarte. “En torno a la Fortaleza”, El Mundo, 19 de agosto de 1950.

[28] Ibid.

[29] Cayetano Coll y Cuchí. “Actitud negativa”, Diario de Puerto Rico, 24 de agosto de 1951.

[30] “Con ojos abiertos”, El Imparcial, 10 de agosto de 1950.

[31] “Constituyente discute el lunes proposición de Carta de Derechos”, El Mundo, 15 de diciembre de 1951.

[32] “Iriarte dice aprobación de Ley 600 cierra puerta a la independencia”, El Mundo, 29 de diciembre de 1951.

[33] “Iriarte dice que la Constitución obliga a continuar demandas”, El Mundo, 4 de julio de 1950.

[34] “El preámbulo es un abuso de Muñoz: Iriarte”, El Imparcial, 28 de diciembre de 1951.

[35] En esas once horas no se incluye los recesos.

[36] “Aprueban preámbulo de la Constitución. Solo un delegado votó en contra”, El Imparcial, 28 de diciembre de 1951.

[37] “Ponsa Feliú niega que la Ley 600 sea a manera de Convenio”, El Mundo, 14 de diciembre de 1951.

[38] “Demandarán estadidad se incluya en preámbulo de la Constitución”, Diario de Puerto Rico, 4 de octubre de 1951.

[39] “Estadistas combatirán Constitución en E.U.”, El Imparcial, 3 de diciembre de 1951.

[40] “Estadistas piden Constituyente recabe del gobernador Muñoz el perdón de los presos políticos”, El Imparcial, 1 de noviembre de 1951.

[41] “Iriarte dice que la Constitución abre el camino a la estadidad”, El Mundo, 9 de febrero de 1952.

viernes, 30 de septiembre de 2022

La insurrección del whiskey

La insurrección del whiskey
Pablo L. Crespo Vargas

"La insurrección del whiskey en Pensylvania, imagen en el libro Our first century de R. M. Devens (Springfield, Mass, 1882)"

El 27 de julio de 1791, a los dos años y cuatro meses de haber comenzado la presidencia de George Washington, un grupo de ciudadanos se reunió en las facilidades del antiguo fuerte Piedra Roja en el condado de Fayette en Pensilvania para organizar las acciones a tomar en cuanto a la ley federal que le impuso un impuesto a las bebidas alcohólicas. Los protestantes a esta política argumentaban que la guerra de independencia se había luchado, entre varias cosas, por las imposiciones financieras que el gobernante continuamente establecía.

A partir de ese momento se realizaron una serie de protestas pacíficas que no dieron el resultado esperado más allá de la reducción de un centavo en el impuesto. De manera inicial, el arbitrio según la categoría de producción era de 6 a 9 centavos por galón, favoreciendo a las grandes destilerías. Las autoridades federales fueron agresivas, especialmente con los pequeños productores quienes tenía que pagar las cuotas más altas, ya que su volumen tendía a dejar menos ganancia.

Dado a que la resistencia pacífica no dio frutos, los protestantes comenzaron a atacar a los encargados de la recolección de impuestos. El resultado fue que entre 1791 y 1793, en muchos de los condados de Pensilvania no se cobró el gravamen. Alexander Hamilton propuso una intervención militar para acabar con las protestas y restablecer el pago de impuestos, sin embargo, desde la procuraduría general federal se opusieron a esta medida. 

En Pensilvania al conocerse las intenciones de Hamilton se comenzó a organizar una milicia que estuvo dispuesta a luchar en contra de la imposición federal. Los primeros ataques fueron dirigidos hacia los recolectores de impuestos, quienes eran golpeados y expulsados de distintos condados. Luego, los principales empresarios de la producción de alcohol, quienes apoyaban la medida del gobierno ya que al final acapararían con la competencia de los pequeños productores, también fueron atacados.

Las tensiones continuaron, el gobierno federal ya no tuvo dudas de intervenir militarmente. El 15 y 16 de julio de 1794 se dio un enfrentamiento que fue llamado la batalla de Bower Hill (Pensilvania) entre 600 protestantes que trataron de capturar a un alguacil federal que se refugió en la residencia del general John Neville, líder de los empresarios productores de alcohol, y quien respondió con la ayuda de fuerzas federales (alguaciles y tropas) y su personal de seguridad, incluyendo a sus esclavos. En la batalla murió uno de los líderes insurrectos, dos protestantes y un soldado federal.

Para agosto, a las filas de los protestantes se le habían unido unas 7,000 personas que se encontraban incómodos con la desigualdad social en que estaban viviendo. En su mayoría eran personas que no tenían hogares o tierras propias. El presidente Washington reacción enviando a un equipo de negociadores, a la vez que preparó una respuesta militar a la situación. Se convocaron a las milicias de varios estados. En total, se federalizaron 13,000 tropas. En Maryland hubo una protesta en contra de de movilizar soldados locales y el gobierno terminó arrestando a sobre 150 personas. En otros lugares de Pensilvania hubo enfrentamientos entre tropas y civiles, los cuales terminaron con la muerte de al menos 4 ciudadanos y el arresto de 2 militares que se excedieron en el uso de la fuerza.

El presidente Washington dirigió a las tropas convocadas en una muestra de poder militar dirigido a desalentar a los insurrectos. Esto tuvo su efecto, ya que según las fuerzas militares avanzaron los focos de protesta se fueron apagando. Muchos de los insurrectos fueron arrestados, aunque solo a diez de ellos se les enjuició en las cortes federales. Al menos dos fueron ahorcados por sedición.

Para más detalles, recomendamos las siguientes lecturas:

Carol Berkin, A Sovereign People: The Crises of the 1790s and the Birth of American Nationalism, New York, Basic Books, 2017.

Robert W. Coakley, The Role of Federal Military Forces in Domestic Disorders: 1789-1878, Washington, Centro de Estudios Militares, 1996.

Thomas P. Slaughter, The Whiskey Rebellion: Frontier Epilogue to the American Revolution, New York: Oxford University Press, 1986.

 

 

martes, 16 de agosto de 2022

Coloqueo ICP: agosto 2022 a diciembre 2022

Coloqueos de agosto a diciembre de 2022

Enlaces a los vídeos en youtube de Coloqueos ICP, programa de difusión cultural, que se transmite en vivo a través del FB Live del Instituto de Cultura Puertorriqueña y se utiliza la plataforma Zoom. Para ver el listado y los vídeos de los Coloqueos anteriores visite los siguientes enlaces: Coloqueos 1-36 (36 episodios), Coloqueos 37-85 (49 episodios), Coloqueos 86-111 (26 episodios), Coloqueos 112-132 (21 episodios), Coloqueos 133-160 (28 episodios), Coloqueos 161-201 (41 episodios), Coloqueos 202-239 (38 episodios). 

Cuarta temporada, parte 1: 34 episodios

Coloqueo #273: Presentación de obras de autores de la Unión Hispanomundial de Escritores, segunda parte, con Elisa Ramírez, et al. (jueves, 22 de diciembre). https://youtu.be/xTfN7sEh0wY

Coloqueo #272: Conferencia Arriví en el Arriví (actividad grabada el 25 de junio de 2022) con Roberto Ramos Perea (miércoles, 21 de diciembre). https://youtu.be/ZtyaEMBBYW8

Coloqueo #271: El güiro puertorriqueño con José de la Torre (martes, 20 de diciembre). https://youtu.be/6I_l-DYSgSU

Coloqueo #270: Panorama arqueológico de la Isla de Mona: su pasado, presente y futuro con Alice Samson (lunes, 19 de diciembre). https://youtu.be/WQkw3bEsm_o

Coloqueo #269: Presentación de obras de autores de la Unión Hispanomundial de Escritores, primera parte, con Elisa Ramírez, et al. (jueves, 15 de diciembre). https://youtu.be/1Ys9kI6Z5ak

Coloqueo #268: La Copa Mundial de Fútbol: su impacto en la cultura puertorriqueña con Edwin Jusino (miércoles, 14 de diciembre). https://youtu.be/UR-VBSbrdAQ

Coloqueo #267: Ulysses, turey de Vizcaya con Adrían Badías (martes, 13 de diciembre). https://youtu.be/g6GUyAPKZfE

Coloqueo #266: Los alcaldes y comisarios de Barrio: la génesis del poder local en Puerto Rico con Rafael Torrech San Inocencio (jueves, 8 de diciembre). https://youtu.be/X-OF7uZqytU

Coloqueo #265: Asamblea de la Asociación Puertorriqueña de Historiadores (7 y 8 de diciembre). Vídeo 1Vídeo 2Vídeo 3Vídeo 4

Coloqueo #264: Betzabé de Nueva York con Sonia I. Guzmán (martes, 6 de diciembre). https://youtu.be/SJ2RptI9Tu8

Coloqueo #263: Inigualable Raúl Juliá: Artista-Activista-Altruista de Miluka Rivera (martes, 29 de noviembre). https://youtu.be/g3h-aIwq8eE

Coloqueo #262: Quinto Centenario: Historia y Política Cultural con Jaime L. Rodríguez Cancel, Ignacio Olazagasti Colón y Josué Caamaño Dones (miércoles, 23 de noviembre). https://youtu.be/731sW_YVGHg

Coloqueo #261: San Juan 1797: Compendio Ilustrado del Gran Asedio de San Juan de Puerto Rico en 1797 con José E. López Reyes (martes, 22 de noviembre). https://youtu.be/PWd9r-pQkwI

Coloqueo #260: Presentación de la Revista Magisterio sobre Afrodescendencia: acercamientos críticos (jueves, 17 de noviembre). https://youtu.be/xA_-YCtMDw4

Coloqueo #259: Arqueoturismo una modalidad de vanguardia  con Jessie Aquino (martes, 15 de noviembre). https://youtu.be/3aKdoKSDihE

Coloqueo #258: Congreso de Historia del Viejo San Juan: (4 y 5 de noviembre). Sesión 1Sesión 2Sesión 3Sesión 4Sesión 5 y Sesión 6

Coloqueo #257: Gnomo: literatura peligrosa para lectores peligrosos con Eïrïc R. Durändal StormCrow (jueves, 3 de noviembre). https://youtu.be/IXEv8EqmuLc

Coloqueo #256: La mujer en la dirección escénica: conmemorando el centenario de Victoria Espinosa (miércoles, 2 de diciembre). https://youtu.be/PX19pApOEDY

Coloqueo # 255: Presentación de la obra literaria de Edgar León (martes, 1 de diciembre). https://youtu.be/pMaOh1YMNvU

Coloqueo #254: La Revolución Nacionalista de 1950 con José Manuel Dávila Marichal (jueves, 27 de octubre). https://youtu.be/Enix9m55W6A

Coloqueo #253: Presentación del libro "Subalternos y resistencias en la literatura latinoamericana" con la Dra. Luz Nereida Lebrón Delgado (miércoles, 26 de octubre). https://youtu.be/TypuEey9xqY

Coloqueo #252: Hispanic Star en español: Celia Cruz y Roberto Clemente con Lizette Martínez (martes, 25 de octubre). https://youtu.be/VLlOVk4KQvw

Coloqueo #251: 35 años del San Juan Community Library (jueves, 20 de octubre). https://youtu.be/XtXuBIe4Uzk

Coloqueo #250: Atonalidad Confederada con Tirso Gabriel y Daryana Rivera (martes, 18 de octubre). https://youtu.be/XQElV2SA4kk

Coloqueo #249: Turismo en el Caribe: pasado, presente y futuro con Gerardo González Núñez (jueves, 6 de octubre). https://youtu.be/1zQpS5j0H6o

Coloqueo #248: Los Borinqueneers: historia visual del Regimiento 65 de Infantería con Noemi Figueroa Soulet (martes, 4 de octubre). https://youtu.be/1TYmLnAtMW4

Coloqueo #247: XI Encuentro de Arqueología y Etnohistoria desde el anfiteatro del Archivo General y Biblioteca Nacional de Puerto Rico: (martes, 30 de septiembre). https://youtu.be/TOvks6tnsVg

Coloqueo #246: Sucesores Latinos de Hollywood y aportaciones en el Viejo Oeste con Miluka Rivera (jueves, 15 de septiembre). https://youtu.be/xcflKLFBSmg

Coloqueo #245: Presentación del libro Barbosa en el tiempo de la Dra. Daisy Flores Fernández (jueves, 8 de septiembre). https://youtu.be/UP5CMznYYOw

Coloqueo #244: Sobre las banderas de Cuba y Puerto Rico con el Dr. Armando J. Martí Carvajal (jueves, 1 de septiembre). https://youtu.be/_hFNyIg2XJ8

Coloqueo #243: Presentación del libro Escritos sin propósitos con Jonathan Meléndez (martes, 30 de agosto). https://youtu.be/u_cGhGGEuV8

Coloqueo #242: Viaje cultural: tres boricuas en Grecia y Turquía con Miguel Rodríguez López (arqueólogo), Lizette Martínez (escritora) y Ana Venegas (martes, 23 de agosto). https://youtu.be/Qee806TcObw

Coloqueo #241: Historia de la industria atunera enMayagüez con Dr. Luis Manuel Baquero Rosas (jueves, 18 de agosto). https://youtu.be/EtPGKQHstME

Coloqueo #240: Conversatorio sobre el libro "Sentencia impuesta: 122 años de encarcelamientos por la independencia de Puerto Rico"  con el Dr. Paralitici y la Dra. Marrero (transmisión por FB el martes, 16 de agosto). https://youtu.be/X5dkMdTL_EA

jueves, 11 de agosto de 2022

El Dengue: algo sobre su historia e impacto en la cultura

El Dengue: algo sobre su historia e impacto en la cultura
Por Arturo Álvarez D´ Armas

Imagen de mosquito Aedes aegypti picando a un humano, en Dar es Salaam, Tanzania.
Foto de  Muhammad Mahdi Karim (2009), GNU Free Documentation License v. 1.2.
 
El dengue es una enfermedad viral transmitida por la picadura del mosquito Aedes aegypti. El Aedes es originario de la región etiópica, nuclea la mayor cantidad de especies del subgénero Stegomyia. Hoy día es un insecto cosmopolita.

El dengue se presenta de dos maneras: fiebre de dengue y fiebre hemorrágica del dengue. El primero es de tipo gripal que afecta a los niños y a los adultos, pero rara vez causa la muerte; el segundo es otra forma más grave, en la que pueden sobrevenir hemorragias y a veces un estado de choque, que lleva a la muerte. En los niños es sumamente grave.

Los primeros casos de dengue hemorrágico comprenden a Curazao y Venezuela en la década de los 60.  Honduras, Jamaica y Puerto Rico en los 70. En 1981 hay un fuerte brote en Cuba y Venezuela es atacada de nuevo en 1989. De allí en adelante el dengue hemorrágico se expande por toda América Latina. Anterior a ello, en 1953-1954 se encuentra en Trinidad y Tobago un dengue en una situación no epidémica.

Por intermedio del Aedes aegypti también se produce la fiebre amarilla. Las dos enfermedades llegaron a América con los esclavizados africanos, quienes “vinieron” a trabajar en las plantaciones y minas recién descubiertas. Como ya lo dijo el sacerdote jesuita Alonso de Sandoval “el hacinamiento de los barcos y de las barracas para su hospedaje determinarían una rápida y mortífera dispersión de las enfermedades”.

Investigadores como Dotres Martínez opinan que el origen del dengue se remonta al año 1823, donde esclavos procedentes de África Occidental introdujeron en América los términos dinga o dyenga con la que se nombró una epidemia de la enfermedad en su tierra natal. Dotres Martínez cree que dengue es una palabra proveniente del idioma swahili, muy utilizado en África Oriental. Otra opinión nos la da Bernardo Fernández Chelala: “Benjamín Rush descubrió una epidemia en Filadelfia en 1780 y otra en 1801 en Madrid”, con las mismas características del dengue.

La voz dengue es originaria de lo que hoy conocemos como la República de Angola, República del Congo y República Democrática del Congo, se le conoce a través de los idiomas kimbundu (ndengue: “niño pequeño, crío”) y el kikongo (ndengue: “recién nacido”). En Brasil se le llama “meu dengue” a los niños y en Venezuela, Cuba, Colombia y el resto del continente americano, la palabra dengue se relaciona con el virus del dengue hemorrágico.

En la santería cubana hay el vocablo dengué, bebida elaborada a base de maíz seco, azúcar y unas gotas de miel de abejas; la misma se ofrece a las deidades antes de dar inicio al rito. A este brebaje se le llama también ñanguerí.

En el calé, léxico del lumpen venezolano, se decía por los años 60: ¿cómo está el dengue?, como está la cosa. El calé venezolano estaba compuesto por muchas palabras de origen africano. El Diccionario de la Real Academia Española y el Larousse solo dicen que es una voz onomatopéyica, sin poner su origen. El lingüista Laman (1972) escribe que ndingui es palabra kikongo y es “crisis de desesperación, enfermedad, canto de dolor”. Ese mismo criterio dan las investigadoras cubanas Gema Valdés Acosta y Myddri Leyva Escobar en su diccionario de bantuismos en el español de Cuba (2009).

El primero de abril de 1952, el cantante y compositor puertorriqueño Bobby Capó graba la guaracha Dengue. Música y letra de Severino Ramos y Walfrido Guevara.

A principios de los años 60 del siglo XX, el famoso músico y compositor cubano –radicado en México desde los años 40- Dámaso Pérez Prado uno de los padres del mambo, -el otro es Orestes López, el macho-, crea un ritmo que sigue la línea del mambo, con raíces de la guaracha-son y elementos de la música de los pueblos del Congo y Angola; ese nuevo ritmo Pérez Prado lo bautiza con el nombre de “El dengue”. El sonido que sobresale en la orquesta es a base de un hierro percutido con dos baquetas, donde se repite la misma figura durante toda la pieza. Al imponerse la moda efímera del dengue las parejas bailaban realizando figuras como si tuvieran una tembladera. Entre las melodías más conocidas de la época tenemos “el dengue universitario”; anteriormente Pérez Prado había producido otro ritmo llamado “La Chunga”.

En el año 1966 el público cubano se llenó de gozo con la puesta en escena de la zarzuela “El dengue” del compositor y director Rodrigo Prats, autor de la afamada zarzuela Amalia Batista.

Fuentes consultadas:

Álvarez Nazario, Manuel.  El elemento afronegroide en el español de Puerto Rico. Contribución al estudio del negro en América. Segunda edición.  San Juan de Puerto Rico: Instituto de Cultura Puertorriqueña, 1974.  489 p.

Cabrera, Lydia.  El Monte (Igbo – Finda; Ewe Orisha. Vititi Nfinda) Notas sobre las religiones, la magia, las supersticiones y el folklore de los negros criollos y el pueblo de Cuba). Cuarta edición.  Miami: Ediciones Universal, 1975.  564 p.

Dotres Martínez, Carlos et al.  “Dengue hemorrágico en el niño”.  En: Cadernos de Saúde Pública.  Río de Janeiro: Vol. 3, Nº 2, June 1987.  pp. 158-180.

Fernández Chelala, Bernardo.  “Fiebre hemorrágica por dengue”.  En: www.monografias.com/trabajospdf/fiebre-hemorragica-dengue/fiebre-hemorragica-dengue.pdf

Garciaporrua, Jorge.  “Yo soy así”. En: Clave.  La Habana: Nº 13.  pp. 23-27.  Nota: Entrevista imaginaria al músico Rodrigo Prats.

Laman Aman, Karl y Maurice Westling. Vocabulaire kikongo-français / français-kikongo.  Kinshasa: Leco, 1972.

Larousse.  Diccionario Enciclopédico 2007. Decimotercera edición. Bogotá: Ediciones Larousse,2007.

Orovio, Helio.  Diccionario de la música cubana. Biográfico y técnico.  Ciudad de la Habana: Editorial Letras Cubanas, 1981.  442 p.

“Palabras de Origen Bantu Inseridas no Portugués”.  En: http://www.geocities.com/kimbundohp/palavras2.htm

Real Academia Española. Diccionario de la Lengua Española. Vigésima Segunda Edición. Tomo 4. Madrid: Espasa, s.a.

“Situación histórica del dengue en América”. En: www.ahora.com.de/Ediciones1335/SECCIONES/actualidad7.html

Valdés Acosta, Gema y Myddri Leyva Escobar.  Diccionario de bantuismos en el español de Cuba. La Habana: Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello, 2009. 158 p.


martes, 2 de agosto de 2022

Turismo en el Caribe: pasado, presente y futuro

Turismo en el Caribe: pasado, presente y futuro
Dr. Gerardo González Núnez

Capítulo de introducción:

Desde el pasado siglo, el mundo ha sido testigo de un impresionante crecimiento de la actividad turística. Mientras que, en el año 1950, 25.2 millones de turistas viajaron hacia diversos destinos y aportaron 2.1 billones de dólares estadounidenses (USD) en ingresos (United Nations World Tourism Organization, UNWTO, 2009), ya para el 2018 se había alcanzado la cifra récord de 1.4 billones de turistas que generaron $1.4 trillones (UNWTO, 2018). Estos números han colocado al turismo como uno de los sectores de servicios más grande del mundo y con una fuerte presencia en el comercio internacional de dicho sector, al representar el 30% de todas las exportaciones de servicios y el 7% del total de todas las exportaciones, incluyendo bienes y servicios. Como una categoría de exportación, el turismo se ubica en el quinto lugar a nivel mundial, solo superado por las exportaciones de combustibles, químicos, alimentos y automóviles con sus partes y piezas (UNWTO, 2018).

Aun cuando los países más desarrollados se mantienen como los principales destinos turísticos, las mayores tasas de crecimiento se han producido en nuevos mercados ubicados mayormente en las naciones subdesarrolladas, lo que ha propiciado que la participación a nivel mundial de estos países en la recepción de turistas se haya incrementado de un 34% en el año 2000 a un 45% en el 2018. En cuanto a la generación de ingresos, se ha reportado la misma tendencia, ya que si bien en el año 2000 el flujo de financiamiento que generaron los turistas en esas naciones representó el 33% del total mundial (UNWTO, 2001), en el 2018 esa cifra ascendió al 36% (UNWTO, 2019).

La expansión de la actividad turística a nivel mundial se ha asociado con la mejoría del nivel de vida experimentada por las familias a partir del repunte y desarrollo económico manifestado, fundamentalmente, en los países más desarrollados después de la Segunda Guerra Mundial, la cual propició que el turismo dejara de ser una actividad casi exclusiva de determinados sectores sociales, para convertirse en un fenómeno de masas (Barry, Wood, & Preush, 1984; Mill & Morrison, 1985; Quintana et al., 2005). A ello podemos agregar que el desarrollo tecnológico en el campo de las telecomunicaciones y el transporte le dio un impulso adicional a la expansión del sector, ya que garantizó más información para tomar decisiones hacia dónde viajar y hacia dónde se dirigían los grandes movimientos de personas a largas distancias, con costos y tiempos de viajes relativamente bajos (Jiménez, 2005).

Junto con los aumentos en cantidad de turistas e ingresos generados, el sector también se ha ido transformando paulatinamente en su estructura y modalidades, pasando de un turismo de masa, estandarizado y rígidamente empaquetado (turismo de enclave), que se desarrolló a partir de los años 50, a un turismo más flexible, individualizado, que da cuenta de los cambios en las preferencias y en los niveles de ingresos de los turistas. Ello se puede observar en la diversidad de la demanda, ya que no solamente se han verificado incrementos en el turismo de playa, sino también en el histórico, ecológico, etc. (Barry et al., 1984; Bell, 1989; Bowman, 2013; Bull, 1994; Mill & Morrison, 1985).

El nuevo protagonismo del turismo en el escenario económico mundial incentivó los estudios sobre el sector, los cuales han ido transitando por diferentes enfoques y sumando diversas perspectivas en la medida que la actividad se ha hecho más global, variada y que ha generado múltiples impactos. Según Bull (1994), el turismo es una de las “pocas actividades humanas que pueden atraer simultáneamente la atención académica de economistas, geógrafos, ecólogos, psicólogos, politólogos y especialistas de empresas” (p.7).

Por varias décadas, las investigaciones sobre el turismo internacional priorizaron el enfoque de negocio y gerencial, orientadas en identificar las necesidades de los turistas y a partir de ellas crear un ofrecimiento de experiencias y productos de alta calidad, además de diseñar las mejores estrategias de planificación y mercadeo. Ha sido un enfoque que se ha desarrollado desde la perspectiva de la demanda del producto turístico (Bowman, 2013; Cela, 2007).

Desde la década de los setenta del siglo pasado, comenzaron a proliferar estudios con una aproximación más sistémica, en la medida que la actividad turística iba teniendo un peso altamente significativo en las economías y sociedades de los mercados receptores. Esta nueva tendencia en los estudios ha explorado la relación entre el turismo, el resto de la economía y la sociedad desde una perspectiva también del lado de la oferta, es decir, enfocados en el análisis de las características y tendencias del escenario que provee el producto turístico, sin dejar de analizar lo relacionado a las tendencias y comportamientos de los turistas (Clancy, 2001).

Dentro de los estudios con enfoque sistémico, ha habido diversas aproximaciones, como la antropológica, la histórica, la económica, la sociológica, la geográfica, la medioambiental y la interdisciplinaria, entre otras, siendo las investigaciones históricas y económicas las que más han prevalecido (McIntosh, 1990; Mill & Morrison, 1985; Organización Mundial de Turismo, OMT, 2001). Los análisis de carácter histórico se han concentrado en la evolución en el tiempo de la actividad, identificando las características en cada etapa, los períodos de crecimiento y decrecimiento y las causales de sus oscilaciones. Mientras que el objetivo principal de las investigaciones económicas ha sido analizar la contribución del turismo en el desarrollo económico de los países, ponderando los impactos que la actividad genera (McIntosh, 1990).

Me sumé a este inmenso esfuerzo investigativo sobre el turismo, pero concentrando mí interés en analizarlo desde la perspectiva del Caribe. ¿Por qué el Caribe? En primer lugar, porque la región ha sido el foco preferente de mis investigaciones académicas por más de 30 años y en segundo lugar porque el Caribe ha sido parte del impulso que ha tenido el turismo a nivel mundial. Desde 1980, la popularidad de los países de la región como destino turístico ha ido en aumento, con una tasa de crecimiento promedio anual del 3.8% en los turistas recibidos en el período comprendido entre 1980 y 2018. A pesar de que desde los inicios del Siglo XXI se han reportado tasas de crecimiento más modestas, el Caribe insular se ha podido consolidar como el tercer destino turístico del hemisferio occidental, con el 12% del mercado en el 2018.

El desarrollo del turismo internacional en el Caribe desde finales del Siglo XX ha sido resultado del esfuerzo consciente de los gobiernos de la región para convertir la actividad en eje de acumulación, en un intento por reformular o rejuvenecer los modelos de crecimiento y desarrollo económico en cada país o territorio y ello incentivó mi interés en analizar hasta que medida el turismo ha cumplido con su cometido.

Este libro recoge los resultados de más de 15 años de investigación que le he dedicado a la problemática del turismo internacional en la región y tiene como propósito condensar y sistematizar analíticamente, desde una perspectiva histórica y económica, el amplio caudal informativo y estadístico existente lo cual, reconozco, representa un sesgo de aproximación a la temática por lo ya reconocido de que el turismo tiene dinámicas e impactos en múltiples dimensiones, como sociales, medioambientales, culturales, entre otras. El trabajo se enfoca en el análisis de las características y tendencias de la actividad desde una perspectiva regional, sin ignorar que la huella e impactos del turismo en cada isla ha sido diferente por su alcance y magnitud, debido a los innumerables factores internos y externos a cada país.

Aparte de la introducción, el libro está dividido en 6 capítulos. En el primer capítulo sintetizo las consideraciones conceptuales y teóricas más relevantes sobre el fenómeno turístico que ayudan a entender la naturaleza, alcance, comportamientos e impactos de la actividad, además de precisar la región objeto del estudio. En el segundo capítulo, me adentro en la historia del turismo en el Caribe para identificar los antecedentes que moldearon las características y tendencias actuales. En el capítulo número tres me ubico en el presente para analizar la evolución del turismo regional en el período a partir de la década de los ochenta. El capítulo número cuatro lo dedico a comparar el avance del turismo caribeño con el comportamiento que ha tenido el sector a nivel mundial y con determinadas regiones y subregiones. El quinto capítulo analiza cuan eficiente ha sido el negocio turístico y en qué medida los beneficios aportados han contribuido a fortalecer las economías de la región; y en la última parte del libro me planteo mi visión del futuro del turismo a partir de los hallazgos obtenidos.